May 18, 2022
De parte de CNT-AIT
247 puntos de vista

para Ser Hist贸rico

Introducci贸n

El prop贸sito del presente trabajo es mostrar la relaci贸n de determinadas formas de vida locales con el ideario del anarquismo. Como apunt贸 David Graeber, el anarquismo no se debe tanto al pensamiento de un te贸rico, como -asegura- que ocurre en el marxismo, sino a unas pr谩cticas o definiciones, susceptibles a renovarse o mejorarse, que se deben a los hechos o propuestas que propugnan, y no a autor铆as. Ciertamente, te贸ricos del anarquismo como Bakunin o Kropotkin jam谩s entendieron crear un pensamiento o una teor铆a social nueva, sino que observaron ciertas pr谩cticas pre-existentes y defendieron sus bases fundamentales -sus principios- en diversos congresos de la Internacional y en varias publicaciones como el ideal deseable en el conjunto de la sociedad humana. As铆 lo vemos en La conquista del pan:

En efecto, junto con esa corriente individualista vemos en toda la historia moderna, por una parte, la tendencia a conservar todo lo que resta del comunismo parcial de la antig眉edad, y por otra a restablecer el principio comunista en las mil y una manifestaciones de la vida.

En cuanto los municipios de los siglos X, XII y XII consiguieron emanciparse del se帽or laico o religioso, dieron inmediatamente gran extensi贸n al trabajo en com煤n, al consumo en com煤n. (鈥)

Todo eso ha desaparecido. Pero el municipio rural a煤n lucha por mantener los 煤ltimos vestigios de ese comunismo, y lo consigue mientras el Estado no introduce su abrumadora espada en la balanza.

Al mismo tiempo surgen, bajo mil diversos aspectos, nuevasorganizaciones basadas en el mismo principio de a cada unoseg煤n sus necesidades, porque sin cierta dosis de comunismono podr铆an subsistir las sociedades actuales.

Existen ejemplos de relacionar muchos casos hist贸ricos y actuales con el anarquismo. Tal es el caso de Prehistoria del anarquismo de Angel J. Cappelletti, 脕frica Rebelde de Sam Mbah e Igariwey, Utop铆as y Anarquismo de V铆ctor Garc铆a (pseud贸nimo de Germinal Gracia) o Formas de vida en com煤n sin Estado ni autoridad, de 脡mile Armand. En nuestro trabajo, vamos a mostrar otro ejemplo de este tipo de relaciones con un caso concreto: ciertas localidades de la Sierra de Baza, y en concreto, por mencionarse en la prensa libertaria, la localidad de Los Rodeos.

Al respecto, y como hicieron los autores anteriormente citados, nos apoyaremos en una distinci贸n que realiza Carlos Taibo entre las denominaciones 芦anarquista禄 y 芦libertario禄, entendiendo lo primero como lo referente al movimiento social activo, revolucionario y militante, con una condici贸n m谩s doctrinal y pol铆tica; y lo segundo en cuanto a los valores y compromisos en la vida cotidiana. Si bien se debe reconocer que anarquista y libertario son sin贸nimos exactos, es verdad que una tiene una connotaci贸n m谩s militante y doctrinal, mientras que la otra se remite m谩s a actitudes y emociones. Una y otra tienen todos estos componentes, pero en distintos grados. En cualquier caso, s铆 compartimos la diferencia entre individuos y grupos m谩s activos que otros m谩s pasivos, pero, se definan o no como anarquistas, siguen sus principios en la pr谩ctica cotidiana de sus vidas, en distintos grados, pues, al corresponderse a sociedades formadas al margen del anarquismo, es natural los matices y contradicciones que, pese a ello, despertaron el inter茅s de muchos militantes 谩cratas. Consideramos que existi贸 un ejemplo de todo esto en la Sierra de Baza, en la provincia de Granada.

Para mostrar todo esto, en este trabajo vamos a utilizar la siguiente metodolog铆a: relatar, primero, lo que es la Sierra de Baza, su idiosincrasia geogr谩fica y social, utilizando algunas referencias bibliogr谩ficas, para dar a conocer este lugar al lector no familiarizado. Posteriormente, haremos otro uso bibliogr谩fico para explicar lo que es el concepto de comunismo libertario para los anarquistas espa帽oles, y, utilizando archivos y hemerotecas, relatar c贸mo se aplic贸 en la retaguardia granadina durante el conflicto conocido popularmente como la Guerra Civil, y c贸mo fue en el caso concreto de Los Rodeos y, presumimos, por compartir la mayor铆a de las caracter铆sticas que vamos a relatar, buena parte de la Sierra de Baza. En este sentido, usaremos algunas referencias en medios digitales para mostrar c贸mo era antiguamente la vida cotidiana en este territorio, que explica la identificaci贸n que hubo, sin necesidad de una verdadera introducci贸n te贸rica, para aplicar los conceptos libertarios.

La Sierra de Baza: marginalidad geogr谩fica y ruralidad perif茅rica

La Sierra de Baza se localiza al este de la provincia de Granada, en la parte sur de la localidad de Baza, y al norte de Sierra Nevada. Dentro de su espacio geogr谩fico encontramos, en la actualidad, cinco municipios: Baza, Caniles, Gor, D贸lar y Valle del Zalab铆. Charches, que en las 煤ltimas d茅cadas es el pueblo de la Sierra de Baza con mayor poblaci贸n, se encuentra en este 煤ltimo municipio, fruto de la uni贸n, relativamente reciente, de tres localidades cuya capitalidad reside en Alcudia de Guadix. El Altiplano granadino es una zona alta y generalmente 谩rida, pero con algunas vegas y valles de gran riqueza. Dentro de este contexto seco, la Sierra de Baza es una regi贸n h煤meda y bastante m谩s forestada que su entorno, pero de acceso remoto y dif铆cil. Su econom铆a se fundamenta, tradicionalmente, en la ganader铆a, en una agricultura de subsistencia, cierta actividad de caza, recolecci贸n de distintos productos (hierbas medicinales, setas, frutos, le帽a鈥), una incipiente apicultura, y, finalmente, una esperanza, por el momento sin 茅xito, de turismo rural. Desde siempre ha sido una econom铆a de subsistencia, alejada de la din谩mica de la econom铆a nacional e internacional. A duras penas se puede apreciar una conexi贸n a nivel provincial, si bien en este caso s铆 se puede hablar de una peque帽a actividad. El capitalismo, que domina la econom铆a internacional, apenas supone nada en esta zona. Y siendo m谩s hegem贸nico el capitalismo, y m谩s marginal la Sierra de Baza, el proceso natural en los dos 煤ltimos siglos ha sido el aumento del abandono y de la despoblaci贸n.

Mapa de la Sierra de Baza, del libro 芦Parque Natural 鈥楽ierra de Baza鈥櫬 de Francisco Bruno Navarro Reyes.

En la historiograf铆a se ha hablado con frecuencia de la diversidad existente dentro de la sociedad rural espa帽ola: labradores, colonos, caciques, propietarios (presentes o distantes), campesinos鈥, asimismo se ha distinguido aquellas zonas empobrecidas de las m谩s afortunadas, y las tierras de secano de las de regad铆o. Sabemos que la Ley de T茅rminos Municipales de la II Rep煤blica cre贸 serios conflictos y pol茅micas, porque imped铆a que los vecinos de municipios de tierras pobres pudieran ir a trabajar en los municipios con tierras m谩s ricas y variadas, lo cual muestra que existen profundas desigualdades geogr谩fica-econ莽omicas. Sin embargo, pese a mencionarse la diferencia de los lugares de monta帽a de los llanos (que nos recuerda al memorable trabajo de Fernand Braudel sobre el Mediterr谩neo), la historiograf铆a se ha centrado en el potencial y riqueza de las tierras bajas frente a la pobreza de la alta monta帽a, mencionando solo de pasada (si es que se menciona) otros condicionantes importantes, como es la distancia y lo que todo ello supone, que no se limita tan solo al transporte, sino tambi茅n a toda la vida cotidiana: comunicaciones, comercio, servicios, vecindad鈥 A todo esto queremos denominar 芦ruralidad perif茅rica禄. Su alejamiento y dificultades lo mantienen en una marginalidad incluso dentro del mundo rural. La vega de Granada, de gran nivel productivo, est谩 muy cerca de una ciudad llena de infraestructuras y medios para comercializar y usar dicha producci贸n. La Sierra de Baza tiene numerosas zonas que no se quedan atr谩s en la fertilidad y tama帽o de tierras, as铆 como una miner铆a notable, pero la distancia, no ya con grandes ciudades, sino con pueblos bien comunicados, es tan enorme que su econom铆a y vida cotidiana tiene que ser de subsistencia. La propia forma monta帽osa hace casi imposible crear v铆as de comunicaci贸n eficientes y r谩pidas. En toda la Sierra de Baza solo hay una sola iglesia como tal: la de Rejano; hubo otra en Los Moros, creada en el siglo XIX y ya abandonada; en tiempos m谩s remotos hubo otros templos en Los Mellizos y Las Balsillas, pero desaparecieron; hay una ermita en Bastidas; en El Tesorero hubo una escuela pero ning煤n templo, seguramente porque esto segundo requer铆a un esfuerzo institucional 芦exterior禄. La 芦ruralidad perif茅rica禄 sufre el proceso hist贸rico general del abandono rural que se ha dado en el siglo XX, marcado por la poca variedad laboral, la falta de servicios (o precariedad de otros), las dificultades del transporte y de las comunicaciones, y tambi茅n cierta monoton铆a, pero en la 芦periferia rural禄 todos estos factores se agravan, ya que cada aldea no dispone del conjunto de elementos que suele ser habitual en los pueblos, sino, acaso, de uno o dos en concreto, siendo necesario el uso en conjunto de toda la zona m谩s cercana para compartirlo: hornos, parroquias, escuelas鈥 Naturalmente, las compras se hac铆an en zonas y ferias, nunca en establecimientos, y el dinero rara vez se usaba. Las fiestas eran casi siempre bailes y carnavales, us谩ndose siempre alguna casa particular, pues no exist铆an edificios p煤blicos. Acaso, la calle.

En el pasado, la Sierra de Baza cont贸 con presencia humana, que se remonta, al menos, desde el Neol铆tico. Pero en la actualidad, es una enorme zona altamente despoblada, con multitud de antiguos y peque帽os pueblos abandonados. Por 1970 a煤n viv铆an en la Sierra unas 5.000 personas, con cuatro cementerios en Los Mellizos, Las Balsillas, El Moro y Rejano. Todo esto en 53.649 hect谩reas

La Sierra de Baza es zona h煤meda, rodeada de una regi贸n, el Altiplano, m谩s bien 谩rida.

Las aldeas que en total existieron (ponemos entre par茅ntesis si tiene poblaci贸n actual, indicando tambi茅n si est谩 en estado de abandono) son, seg煤n la interesante p谩gina web de la revista digital Proyecto Parque de Sierra de Baza: Bail茅n (parcialmente habitada con una docena de casas), Las Balsillas (localidad abandonada, se conserva una casa grande para cazadores y visitantes, y el cementerio sigue siendo visitado y cuidado), Bastidas (abandona, hubo intentos recientes de rehabilitaci贸n como albergue rural, sin 茅xito), Benacebada (unas 300 personas en las temporadas altas, es la poblaci贸n m谩s alta dentro del municipio de Baza), Ca帽ada del Gitano (abandonada, en verano usan sus edificaciones algunos pastores), Casas de Don Diego (abandonada pese a su rehabilitaci贸n moderna, alg煤n uso de pastores de paso), Casas de Santaolalla (abandonada pese a ser antiguamente una poblaci贸n importante en la sierra, hoy solo se utiliza un cortijo por los pastores), El Cerr贸n (con cuatro casas, solo una est谩 en uso), Los Corrales (20 vecinos), Los Cortijillos (una peque帽a poblaci贸n actual), Don Mart铆n (que ten铆a dos n煤cleos de poblaci贸n, uno el de Don Mart铆n como tal, y otro El Zambombo, los dos abandonados hoy, contaba con una mina de hierro ya agotada), Las Juntas (107, pertenecen a Gor), Los Mellizos (abandonada); El Moro (abandonada, cuenta con un cementerio y una ermita en proyecto de rehabilitaci贸n); Los Olmos (una vivienda habitada todo el a帽o, y resurgir de otras casas como segunda vivienda); Pocop谩n (abandonada); La Rambla del Agua (tras sufrir abandono absoluto, ha sido repoblada con 茅xito por vecinos, de edad avanzada); El Raposo (solo el gran cortijo principal es usado, fundamentalmente por cazadores, mientras que el resto de la aldea, con casas mineras con estilo colonial alem谩n, est谩 en ruinas y abandono); El Rejano (100 familias aproximadamente); Los Rodeos (dos familias permanentes, y ocupaci贸n estacional bastante mayor, parece que llegando a los antiguos niveles de 50 familias); Royo del Serval (30 personas aproximadamente); Tablas (abandonada y en ruinas, salvo por alg煤n uso de pastores); La Tejera (abandonada); El Tesorero (enorme y bell铆simo pueblo minero, totalmente abandonado). En la p谩gina web no se se帽ala a Charches ni otras poblaciones como Balax (107 habitantes), muy cerca de El Rejano. Con todo, nosotros podemos afirmar que estos datos pueden resultar algo optimistas, quiz谩s debido a que ya tiene unos a帽os, pues hoy existen algunas noticias con informaciones bastantes m谩s pesimistas. Pese a su extraordinaria exhaustividad, es dif铆cil rastrear la totalidad de este territorio tan complejo como marginado.

La aldea minera de El Tesorero, en la actualidad despoblada y en ruinas. Tuvo una poblaci贸n considerable en su momento, muy buenas tierras y una actividad minera que no pod铆a ser rentable con el transporte por mulos.

Tenemos, pues, un desolador ejemplo de lo que el propio Carlos Taibo ha denominado la 芦Iberia vaciada禄, que supuso una publicaci贸n propia por su parte. Se trata del problema del despoblamiento de la Espa帽a rural, v铆ctima del abandono institucional y de la incompatibilidad de la forma de vida de la sierra con el capitalismo. Hemos contado once zonas pobladas (sin contar Charches), de las cuales apenas tres llegan a superar el centenar de la poblaci贸n; otras seis est谩n abandonadas pero cuentan con alg煤n uso de visitantes (pastores, cazadores y refugios forestales); y siete est谩n en total abandono, y en general tambi茅n en ruinas. En algunos de estos casos son poblaciones que antiguamente superaban los doscientos habitantes de largo. El 茅xodo, seg煤n las descripciones que leemos en la citada p谩gina web, se dio principalmente durante el franquismo, con la poblaci贸n rural marchando hacia la ciudad: el fen贸meno se desarrolla en un contexto de urbanizaci贸n pero, sobre todo, de inserci贸n en el modo de vida capitalista, frente a formas tradicionales de subsistencia, que supuso territorios como la Sierra de Baza.

El concepto del comunismo libertario entre los anarquistas espa帽oles

A nivel 芦oficial禄 la Confederaci贸n Nacional del Trabajo (CNT), sindicato anarquista que protagoniz贸 buena parte de la vida espa帽ola en la primera mitad del siglo XX, detall贸 el concepto de Comunismo Libertario en su Congreso de Mayo de 1936 en Zaragoza, que ya se aceptaba, de facto, desde su fundaci贸n en 1910, pero de una manera generalmente vaga en lo que son referencias a la 芦emancipaci贸n obrera禄 y su car谩cter 芦libertario禄. Entonces, se remit铆an a los numerosos libros y folletos que ya exist铆an y del que entend铆an que solo cabe dar la mayor difusi贸n posible. Pero, ante el sentimiento de acercarse un estallido revolucionario en 1936, los cenetistas sintieron la necesidad de describir no solo el concepto de Comunismo Libertario, sino de detallarlo y hasta se帽alar los pasos a dar en el proceso revolucionario. En el presente trabajo solo vamos a rescatar las partes esenciales de aquel importante Dictamen que afecta de alguna manera a lo que ocurri贸 en la Sierra de Baza durante la Guerra Civil.

En lo que nos interesa en el presente trabajo, lo esencial que define la idea del Comunismo Libertario es el libre acceso a los recursos: 芦dar a cada ser humano lo que exijan susnecesidades, sin que en lasatisfacci贸n de las mismas tenga otras limitaciones que las impuestas por las necesidades de lanueva econom铆a creada芦. Lo cual supone, en contrapartida, que se debe solicitar a 芦cada ser humano la aportaci贸n m谩xima de sus esfuerzos a tenor de las necesidades dela sociedad, teniendo en cuenta las condiciones f铆sicas y morales de cada individuo芦. En este marco, sobresalen tres conceptos: el Individuo, la Comuna y la Federaci贸n. Las competencias sociales entre estos tres grados se aclaran de la siguiente forma:

Los habitantes de una Comuna discutir谩n entre s铆 sus problemas internos: producci贸n, consumo, instrucci贸n, higiene y cuanto sea necesario para el desenvolvimiento moral y econ贸mico de la misma. Cuando se trate de problemas que afecten a toda una comarca o provincia, han de ser las Federaciones quienes deliberen, y en las reuniones y asambleas que 茅stas celebren estar谩n representadas todas las comunas, cuyos delegados aportar谩n los puntos de vista previamente aprobados en ellas.

El individuo tiene plena autonom铆a en cuanto todo aquello que no lo relaciona con los dem谩s. Y, de hecho, el concepto de Comunismo Libertario es 芦incompatible con todo r茅gimen de correcci贸n, hecho que implica ladesaparici贸n del actual sistema de justicia correccional, y por lo tanto, los instrumentos de castigo (c谩rceles, presidios, etc.)芦. De manera semejante se trata la cuesti贸n religiosa: 芦La religi贸n, manifestaci贸n puramente subjetiva del ser humano, ser谩 reconocida en cuanto permanezca relegada al sagrario de la conciencia individual, pero en ning煤n caso podr谩 ser considerada como forma de ostentaci贸n p煤blica ni de coacci贸n moral ni intelectual. Los individuos ser谩n libres para concebir cuantas ideas morales tengan por conveniente, desapareciendo todos los ritos芦. Ciertamente, el modelo de estatutos de constituci贸n de colectividad durante la revoluci贸n desatada tras el golpe militar reconoc铆a ciertos derechos del individuo frente a la colectividad, pese a la decidida intenci贸n de abolir la propiedad privada, lo que supuso posicionarse de la siguiente manera:

La Colectividad tiende a la abolici贸n absoluta del sistema del salario y de todolo que represente esclavitud, por lo que abogar谩 contra el derecho de propiedadindividual, y tambi茅n trabajar谩 por la incautaci贸n y expropiaci贸n de las tierras, sobretodo de aquellas que no sean cultivadas por sus mismos due帽os o familiares de 茅stos,que vivan en comunidad de intereses, sin hombres a sueldo. Igualmente procurar谩garantizar el trabajo individual muy especialmente en Colonos y peque帽ospropietarios, aunque estar谩 siempre contra la creaci贸n de nuevos propietarios,cooperando constantemente en todo lo que tienda a la abolici贸n total del sistema inicuode la propiedad privada.

Entre otros autores de la ponencia del Congreso de Mayo de 1936, destacaron Federica Montseny e Isaac Puente. Este 煤ltimo es autor de un importante folleto te贸rico, titulado El Comunismo Libertario, en cuyas p谩ginas defini贸 el concepto que dio t铆tulo a su tratado como 芦la organizaci贸n de la sociedad sin Estado y sin propiedad particular. Para esto no hay necesidad de inventar nada ni de crear ning煤n organismo nuevo. Los n煤cleos de organizaci贸n, alrededor de los cuales se organizar谩 la vida econ贸mica futura, est谩n ya presentes en la sociedad actual: son el sindicato y el municipio libres芦. Y concreta por qu茅 valen: 芦El sindicato, donde hoy se agrupan espont谩neamente los obreros de las f谩bricas y de todas las explotaciones colectivistas. Y el municipio libre, asamblea de antiguo abolengo, en el que espont谩neamente tambi茅n, se agrupan los vecinos de los pueblos y aldeas, y que ofrece cauce a la soluci贸n de todos los problemas de convivencia en el campo芦.

El Congreso de Mayo de 1936 de la CNT, imagen de Solidaridad Obrera (5 de Mayo).

El 煤nico a帽adido ser铆a el de la libre federaci贸n: 芦Ambos organismos, con normas federativas y democr谩ticas, ser谩n soberanos en sus decisiones, sin estar tutelados por ning煤n organismo superior, sino solamente obligados a confederarse entre s铆, por coacci贸n econ贸mica de los organismos de relaci贸n y de comunicaci贸n, constituidos en Federaciones de Industria芦.

Estas fueron las ideas del Comunismo Libertario que concibieron los anarquistas espa帽oles y que ciertamente llegaron a grandes masas de trabajadores en los a帽os treinta, gracias a los potentes medios de difusi贸n que supon铆an no solo la prensa libertaria, sino los propios grupos 谩cratas, los sindicatos y sus militantes, con todas las formas de socializaci贸n habituales.

La ruralidad en el anarquismo espa帽ol y granadino

La historiograf铆a, no solo las conversaciones coloquiales, ha seguido interpretaciones m谩s bien superficiales de las teor铆as marxistas y anarquistas respecto a la cuesti贸n campesina. De esta manera se dice que el marxismo, con Marx a la cabeza, consideraba a los campesinos como elementos reaccionarios, mientras que el anarquismo, con Bakunin en primera l铆nea, entend铆a que pod铆an ser tan revolucionarios como los trabajadores mismos. En consecuencia los movimientos marxistas, sus historiadores e intelectuales, y con ellos la influencia posterior de sus teor铆as, han visto al anarquismo como un movimiento campesino, y a menudo como atrasado. En consecuencia, se considera que la importancia del anarquismo en Espa帽a se debe a que este pa铆s ha sido fundamentalmente agrario en los siglos XIX y XX y que los 谩cratas espa帽oles se ha nutrido fundamentalmente de campesinos. Todo esto contrasta con todas las investigaciones hist贸ricas realizadas con fuentes, datos y hechos: el anarquismo en Espa帽a (y tambi茅n en otras partes del mundo) predomin贸 en entornos urbanos e industriales, y a煤n en los lugares con una fuerza mayor en el campo, fue desde la ciudad donde se desarrollaba principalmente el movimiento y sus organizaciones. El anarquismo espa帽ol tuvo buena parte de sus fuerzas en la Catalu帽a industrial, en el Levante obrero o en el Madrid urbano. Pero incluso en Andaluc铆a, pese a las masas campesinas existentes en Sevilla, C谩diz o M谩laga, el movimiento siempre fue protagonizado por las capitales urbanas. El caso de Granada es un ejemplo muy claro.

Este predominio urbano, a veces, fue desequilibrado en aquellos lugares donde el movimiento anarquista campesino era predominante. As铆 lo dice Antonio Rosado en un Congreso de campesinos cenetistas andaluces, celebrado ya durante la guerra:

Quiz谩s no me equivoque al decir que el setenta por ciento del proletariado andaluz es aut茅nticamente campesino, que la mayor fuerza de nuestra Organizaci贸n Confederal en Andaluc铆a estuvo siempre en el campo y que, a pesar de esto, no pondr茅 en mis palabras nada de m谩s si afirmo aqu铆 que en nuestra regi贸n predomin贸 siempre la Organizaci贸n Industrial sobre la Campesina, en eso de regir el desenvolvimiento de la misma, marchando siempre los organismos de campesinos a pesar de la superioridad de sus fuerzas del brazo de los organismos industriales, como hermanos menores.

En Granada esta superioridad campesina no se dio. De hecho, la necesidad de extenderse en el campo y por toda la provincia quiz谩s explique la oposici贸n de la Federaci贸n Local de Granada a la mayor铆a del Pleno Regional que aboli贸 las federaciones provinciales. Sin estas federaciones, los sindicatos contactaban directamente al Comit茅 de la Federaci贸n Regional de Andaluc铆a, sin pasar por una Federaci贸n Provincial. Esto preocupaba a Granada capital porque era frecuente que muchos sindicatos de la provincia de Granada tuvieran contacto con la Regional de Andaluc铆a y no con ellos. Esto era f谩cil de solucionar con aquellos pueblos cerca de Granada capital, pero no con los m谩s lejanos. Se depend铆a de la asistencia de estos sindicatos a los plenos regionales, o de que el comit茅 regional informase expresamente, o que se publicara alguna nota en la prensa libertaria, lo cual no siempre ocurr铆a. Si es que se constitu铆a, ya que mientras la Federaci贸n Local de Granada se mostraba eficaz para constituir sindicatos por la provincia, por poder asistir directamente y ofrecer todo tipo de apoyos, el Comit茅 Regional se encontraba distante y a menudo desbordado. Lo que produc铆a dificultades obvias para extender la organizaci贸n confederal a zonas donde no existiese y no llegase la propaganda escrita con facilidad, o militantes nuevos. Estas eran, por lo general, las zonas rurales.

No en vano, la actitud de algunos militantes importantes en la Federaci贸n Local de Granada era la de un entusiasta apoyo y atenci贸n a los sindicatos rurales de la provincia. As铆 lo vemos en Antonio Morales Guzm谩n, malague帽o afincado en Granada, que de joven s铆 fue pe贸n agrario. Escribi贸 a principios de 1936 sobre la vida del campesino que 茅l bien conoc铆a, en sus aspectos m谩s tenebrosos por el caciquismo, el paro forzoso y los presidios. M谩s adelante ser谩 el cronista de la importante gira que la CNT granadina realiz贸 sobre diversos pueblos de su provincia en 1936 (que ya intent贸 por 1931, con relativo 茅xito, pero el esfuerzo fue parcial por la vertiginosa actividad desplegada por la capital), con la participaci贸n de oradores de gran prestigio nacional, como Mauro Bajatierra. En esta ocasi贸n se tuvo una actitud m谩s calculadora y pausada, y se estaba llegando a m谩s localidades que antes. La irrupci贸n de la guerra fren贸 esta expansi贸n. Se entend铆a que sin el campo cualquier intento de transformaci贸n econ贸mica revolucionaria era inviable. Asimismo, el predominio socialista en el agro granadino era f谩cil de cambiar, ya que a menudo se sustentaba en el simple desconocimiento de la organizaci贸n confederal y de los ideales libertarios, lo que conllevaba que no existiese un movimiento 谩crata en un pueblo. En cuanto aparec铆a p煤blicamente una organizaci贸n libertaria, era f谩cil el establecimiento de un sindicato, biblioteca o centro cultural, grupo de Juventudes Libertarias, y hasta de la Federaci贸n Anarquista Ib茅rica: el conjunto de todo esto, con sus diversas comisiones vecinales y de apoyo a presos, supon铆a un 芦movimiento禄. La CNT predominaba y serv铆a de principal nexo p煤blico de acercamiento, pero las preocupaciones laborales jam谩s fueron las 煤nicas, y por ello proliferaban iniciativas con todo tipo de funciones. La existencia de un movimiento sindical socialista que no conoc铆a otra alternativa aconsejaba un acercamiento de forma laboral y la experiencia de los anarquistas granadinos era que los trabajadores afiliados a la UGT se pasaban en masa a la Confederaci贸n tan pronto como se celebraba un mitin o acto de propaganda, tal como se vio en localidades como Motril o Albolote.

Lo cierto es que, te贸ricamente, el anarquismo en general, y el granadino en particular defend铆a la figura del campesino y el inter茅s de su lucha. El semanario Hombres Libres, la publicaci贸n 谩crata m谩s duradera en Granada, que se edit贸 durante la guerra, se esforz贸 en la cuesti贸n agraria y opinaba sobre las razones de la rebeld铆a andaluza. Y en otra parte, se declaraba que en 芦los pueblos de Granada existen muchos campesinos que sin saberlo viven en anarqu铆a, en plena libertad de trabajo y reparten sus alimentos con aquellos que no pueden producirlos.芦 Lo que supon铆a, para los 谩cratas granadinos, una identificaci贸n de ciertas formas del mundo rural con el anarquismo. As铆 ocurr铆a antes de la guerra, cuando manifiestan, tras un viaje al pueblo de La Peza, que los cenetistas y la CNT son percibidos en el campo como sus iguales: 芦Ya viene la C.N.T. a hablar de lo nuestro, estos no traen anillos en la mano.禄 Y nuevamente hacen referencia a la coincidencia en las aspiraciones, donde casa bien el ideal moral de la sencillez y humildad de ambas visiones del mundo: 芦Nosotros queremos justicia, comer todos los d铆as y que no haya alcalde ni juez芦. Lo que no supone una vuelta a tiempos pasados: el futuro debe reformularse, pero bajo unos principios, an谩rquicos y populares, que en parte beben de resistencias y modos de vivir propios del pasado y del presente. Esto nos recuerda a lo dicho por Taibo cuando se refiere a 芦libertario禄 y 芦anarquista禄.

Octavilla de la Federaci贸n Local Provincial de Granada dirigida a los campesinos. En el Instituto Internacional de Historia Social de Amsterdam.

El anarquismo en la Sierra de Baza

Como hemos mencionado, en la provincia de Granada el anarquismo fue predominante y mayoritario en las zonas urbanas e industriales, y algunos n煤cleos rurales. Si bien tuvo una hegemon铆a general en el siglo XIX, la introducci贸n de la UGT en instituciones estatales como los Jurados Mixtos, Comit茅s Paritarios o Bolsas de Trabajo de los Ayuntamientos, as铆 como la tolerancia y hasta participaci贸n en la Dictadura de Primo de Rivera, produjo que el socialismo recuperara varios sectores laborales, en especial el agrario, donde se dio una conjunci贸n Ayuntamiento-Sindicato-Bolsa de Trabajo.

En los a帽os treinta, el anarquismo dominaba lugares como Granada capital, Maracena, Pinos Genil, Pinos Puente, Lanjar贸n, Motril (tras el paso en bloque en 1932) y algunas otras localidades, especialmente por la vega o cercanas a la capital. En otros lugares, contaba con sindicatos fuertes pero no hegem贸nicos y en inferioridad respecto a la UGT, como por ejemplo en Alhama de Granada, Guadix (a partir del Bienio Negro), Iznalloz y otras localidades de la vega.

Conocemos la existencia de un sindicato de la CNT en la Sierra de Baza poco antes de la Guerra Civil, en marzo de 1936, gracias a una carta de quien presuponemos que es un militante de esa entidad, la de Campesinos de Benacebada, Amador Mart铆nez. Es probable que existieran m谩s, pero documentalmente solo hemos conocido este caso. En la mencionada carta, de Septiembre de 1936, se relata la realidad de Benacebada, para solicitar apoyo con el que expandir las ideas libertarias. Citamos la menci贸n de la constituci贸n del sindicato antes del golpe militar:

Nuestra Confederacin alcanza potencia y se extiende por doquierLo prueba, quehasta hatomado arraigo en lo mas alto de la tierra de Baza (Granada), donde desde elmes de marzo esta constituido un Sindicato de Campesinos.

Es menester que los camaradas de esta Regional se tomen inters por nosotrosya quevivimos aislados. La correspondencia nos llega mude tarde en tardeapenas haymedios de comunicacin ni tenemos asistencia mdica. En suma, que vivimos rodeadosde incomodidades.

Es de desear que los compaeros de la provincia que les sea posible hacerlo nosayudenfacilitndonos tambin propaganda para que tambin por estos lugaresapartados de las grandes vas de comunicacin, pueda crearse conciencialibertaria.

Es una muestra clara de lo que hemos mencionado de 芦ruralidad perif茅rica禄. En el mundo rural no es lo mismo una localidad cercana a la capital, a otra conectada a modernas v铆as de comunicaci贸n, a otras sin estas v铆as, y no digamos ya las remotas o que se encuentran en alta monta帽a. Como es el caso de la Sierra de Baza: lejana y serrana.

Bancales actuales en El Tesorero.

Pero ciertamente es durante la guerra cuando los anarquistas comienzan una verdadera expansi贸n por el Altiplano, apoy谩ndose en los pocos sindicatos que ya exist铆an, pero tambi茅n con la llegada de los evadidos granadinos y de los milicianos venidos desde el Levante. Es as铆 como el peque帽o n煤cleo existente en Baza, casi clandestino en los a帽os de la II Rep煤blica, tiene ahora cuatro sindicatos: Madera, Campesinos, Artes Blancas y Esparter铆a, con dos secciones en Aguja y Textil. Con orgullo de su nuevo potencial, presumen que el Sindicato Campesino ha llenado 500 vagones llenos de trigo, cebada y patatas, triplicando lo producido el a帽o anterior (Enero de 1936). Se ha recogido la aceituna y se ha repartido equitativamente entre las familias. En el sector textil se trabaja sin jefes en las f谩bricas. Asimismo, en la Comarca de Baza se han organizado sindicatos de la CNT en Caniles, Benamaurel, Cortes de Baza, Cuevas del Campo, Cucharetas, Campo C谩mara, La Teja, Cuevas del Mosco, Carramaiza, Los Alejos y Rambla de Valcabra. Y menciona algunos de la Sierra de Baza: Benacebada, Los Rodeos, Barriada del Tesorero, Rejano, Las Balsillas, Las Juntas, Los Olmos y Sierra de Baza (en general). Lo que supone una proporci贸n enorme que muestra el buen arraigo del anarquismo y de la CNT en la zona, si bien hay que se帽alar que se trata de una zona con poca presencia humana, y que estos sindicatos deben ser peque帽os.

En las memorias del congreso de la constituci贸n de la Federaci贸n Regional de Campesinos de Andaluc铆a se relata los sindicatos de la CNT presentes en el comicio, y existen varios de la Sierra de Baza, si bien est谩n divididos en distintas comarcales. En la Comarcal de Guadix vemos tan solo a Charches. En la Comarcal de Baza est谩n Rodeos de Baza con 47 afiliados y con J. L贸pez Mart铆nez como delegado; Benacebada con 130 miembros y como representante a J. G贸mez Miranda (uno de los m谩s activos del congreso); El Tesorero con 50 cotizantes; Los Olmos con 16. Algunos de estos sindicatos aparecen tarde y en el propio congreso se menciona que, por estar en labores del campo, no han podido acudir ni todos los delegados ni todos los sindicatos organizados.

Durante este Congreso se publica una nota de prensa relatando las bases de socializaci贸n de la industria y de la agricultura. Cada pueblo expone sus necesidades y la conveniencia de intercambiar productos por medio de comisiones. La ponencia aprobada respecto las posiciones a seguir en el proceso revolucionario cita a Los Rodeos, en la Sierra de Baza:

Este pueblo tiene sin haberse dirigido por ninguna norma, la vida del mayor avance renovador de los pueblos. Vive en pleno comunismo libertario. Su n煤mero peque帽o y con el establecimiento de comunas, es el complemento de una solidaridad que prueba hasta donde llega la perfecci贸n de lo que predecimos son notas m谩s que halag眉e帽as para no ceder un 谩pice de nuestra gloriosa revoluci贸n.

Durante la Guerra Civil, pese a las dificultades propias de la prensa libertaria provincial y del car谩cter marginal del territorio, tenemos otras noticias de la Sierra de Baza, tanto en peri贸dicos como en testimonios. En una entrevista conservada en una grabaci贸n, Cecilio Hern谩ndez, que luch贸 en la Columna Maroto y que fue uno de los Ni帽os de la Noche, relata que fueron a la Sierra de Baza junto a un miembro del Comit茅 Regional de la CNT de Andaluc铆a y con el alcalde de Baza, para frenar un duro enfrentamiento entre dos pueblos de la Sierra. Uno de ellos es Benacebada, y el otro no recuerda el nombre. Pudieron comprobar que hab铆an fascistas infiltrados, por lo que se tuvo que dar algunas 贸rdenes de detenciones. Seg煤n el entrevistado, un supuesto compa帽ero anarquista de confianza result贸 ser el fascista m谩s importante del lugar. Por otra parte, conocemos un ingreso econ贸mico del sindicato de Los Rodeos para el sostenimiento de Hombres Libres, con 5,35 pesetas en los meses de Octubre y Noviembre. No hemos registrado m谩s noticias, pero esto no quiere decir que no existiesen m谩s actividades y hechos revelantes en su momento. Pero bien sabemos que no todas las actividades se registraban y los retos historiogr谩ficos que suponen las poblaciones menos privilegiadas. En general, el mundo rural perif茅rico no necesitaba estos registros, y de hecho, la forma de vida requer铆a poco uso de la escritura. Es por ello que podemos estar seguro que queda mucho conocer de los hechos hist贸ricos ocurridos en la zona.

En cualquier caso, por las noticias que tenemos de los congresos campesinos andaluces, sabemos que existi贸 una notable presencia libertaria en la Sierra de Baza que, por lo menos en Los Rodeos, realiz贸 una notable profundizaci贸n revolucionaria. Y ahora veremos por qu茅 esto fue tan sencillo y 芦espont谩neo禄 en esta localidad.

Los Rodeos en el franquismo

Seg煤n la p谩gina web Proyecto Parque Sierra de Baza, Los Rodeos tuvo unas setenta casas activas en los a帽os treinta, lo que supondr铆a una poblaci贸n de unos 300 habitantes. Antes hemos visto mencionado en el Congreso Campesino de Baza unos 47 afiliados, lo que supondr铆a una sexta parte del total de la poblaci贸n, incluyendo mujeres y ni帽os, durante la guerra. Es una cifra muy alta que lleva a suponer que la CNT era la organizaci贸n hegem贸nica en la localidad durante el per铆odo 芦revolucionario禄 o de la 芦Guerra Civil禄.

En la citada entrada digital, se hace menci贸n que la fragua y la herrer铆a de Los Rodeos eran las referencias de toda la zona, y exist铆an, tambi茅n, talleres artesanales de telares y madera. Por entonces se tomaba gran estima hacia algunos productos de Los Rodeos, tales como manteles, mantas, jarapas, telas para el pan y costales para la harina. En los meses de Octubre y Noviembre, cuando escaseaba el trabajo, se juntaban los vecinos para arreglar en com煤n los caminos, acequias y balsas. En Invierno se hac铆an sogas, aparejos para los animales y 煤tiles de madera para las casas y el campo. Los vecinos, en el siglo XIX, desviaron el curso de un r铆o perforando una roca, ganando as铆 un terreno que pas贸 a manos comunales. A partir de ah铆 se construy贸 un salto de agua, utilizando el artificial cauce. Estos logros colectivos produjeron un hondo sentimiento de humanidad, hospitalidad y solidaridad. No es de extra帽ar, de este modo, la conjunci贸n de ciertos sentimientos colectivos y comunales, con los ideales an谩rquicos que propugnaban los libertarios espa帽oles.

Restos de lo que posiblemente fue una trilladora, cerca de una era en El Tesorero.

En la mencionada p谩gina web relatan que sus habitantes 芦viv铆an en una econom铆a de casi auto subsistencia, viv铆an de lo que produc铆an sus tierras: fundamentalmente lentejas, trigo de diferentes calidades, cebada para los animales y patatas, lo que se complementaba con una importante caba帽a ganadera de ovejas y cabras, que pastaban en toda la zona芦. Pero tambi茅n se divert铆an con unos carnavales propios, que como bien sabemos por el conocido trabajo de Bajtin, en tiempos remotos eran unas fiestas completamente irreverentes y desafiantes con la mentalidad oficial y el orden establecido. En Los Rodeos, en estos tiempos, consist铆an b谩sicamente en celebrar bailes con disfraces por las casas. Si bien en el siglo XX estas fiestas ya no eran tan desafiantes como describieron varios autores, es cierto que su esp铆ritu rebelde persist铆a en diversos modos, lo que llev贸 a la Dictadura franquista a prohibirlas en general, y en el caso de Los Rodeos, concretamente con las m谩scaras. La poblaci贸n desafiaba con frecuencia estas prohibiciones franquistas.

Con todo lo que hemos relatado, cabe pensar en las referidas viejas propuestas historiogr谩ficas, generalmente de car谩cter marxista y no exentas de hostilidad y prejuicios pol铆ticos, que se帽alaban al anarquismo como consecuencia del mundo rural existente en el Antiguo R茅gimen, inviable en la sociedad moderna. El famoso historiador Eric Hobsbawm es solo uno de los m谩s conocidos exponentes de estas propuestas, con su famoso Rebeldes primitivos, pero solo es la punta de un iceberg inmenso. Pero, como se sabe, los constantes estudios del anarquismo espa帽ol han mostrado el car谩cter moderno de su ideolog铆a y movimiento, y la naturaleza urbana e industrial de sus masas activistas. En el texto de Assumpta Castillo, se se帽ala la aceptaci贸n de la conquista de las m谩quinas y no su destrucci贸n, una cultura civilizadora, un ambiente sincr茅tico y fraccionario, y una concepci贸n del individuo como base esencial dentro de la comunidad.

Quisi茅ramos insistir que este trabajo, que resalta la presencia del anarquismo en un 谩rea rural -especialmente marginada- como es la Sierra de Baza, no puede suponer un apoyo a ciertas versiones historiogr谩ficas ya superadas del anarquismo como un fen贸meno 芦atrasado禄 o 芦campesino禄. Ni siquiera aunque tenga una connotaci贸n positiva. Bueno o malo, el movimiento libertario, pese a su reivindicaci贸n anticapitalista de lo rural, se desarroll贸 en entornos urbanos y bebi贸 de importantes fuentes ideol贸gicas como la versi贸n m谩s humanista de la Ilustraci贸n, cuyo car谩cter rural es dudoso. Solo un contexto de asociacionismo en sociedades modernas que no tienen nada que ver con asambleas comunales rurales o antiguos gremios; la democratizaci贸n y popularizaci贸n de las manifestaciones pol铆ticas individuales y asociativas; la proliferaci贸n de la prensa escrita y de escuelas modernas; la aceptaci贸n de la raz贸n y de los ideales de la Revoluci贸n Francesa; el establecimiento de organizaciones federadas y con funciones establecidas por escrito y acuerdos regulares; y otras muchas condiciones m谩s pudieron promover el anarquismo en Espa帽a en su historia contempor谩nea. Dentro de ese mundo moderno, exist铆a el sector rural, pero exento de la mentalidad hegem贸nica presentes en el Antiguo R茅gimen.

Conclusiones

Primero. Las caracter铆sticas sociales y econ贸micas de la Sierra de Baza eran propicias con las propuestas del comunismo libertario descrito por los anarquistas espa帽oles, y as铆 se llev贸 a cabo durante el per铆odo en el que el anarquismo se pudo manifestar p煤blicamente en aquel territorio.

Segundo. Estas caracter铆sticas y la realidad geogr谩fica de la zona son incompatibles con una econom铆a capitalista tendente a la acumulaci贸n y competencia, principalmente porque en dicha competici贸n la Sierra se encuentra en clara desventaja. El resultado es la despoblaci贸n y el abandono que se ha ido produciendo en la segunda mitad del siglo XX.

Tercero. La hegemon铆a pol铆tica y econ贸mica no supone la inexistencia de esfuerzos alternativos tendentes a la recuperaci贸n de la vida en la Sierra de Baza bajo par谩metros distintos, pues los cambios de tendencias siguen transcurriendo en el desarrollo hist贸rico que seguimos protagonizando hoy en d铆a. M谩s cuando existen fundamentos que anuncian los problemas t茅cnicos para mantener el consumo de energ铆a que ha caracterizado el 煤ltimo siglo, y que pueden suponer un decrecimiento forzoso a medio y largo plazo. En cualquier caso, la memoria de un pasado alternativo que de no haber perdido la guerra pudo haberse transformado en una nueva tendencia, nos ense帽a que ninguna hegemon铆a es absoluta y se pueden dar alternativas, sin duda con ciertos esfuerzos, que pueden suponer la recuperaci贸n y conservaci贸n de zonas como la Sierra de Baza, con sus particularidades e idiosincrasia.

Fuentes

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Hemeroteca:

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鈥 Hombres Libres.

鈥 La Tierra.

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Grabaci贸n:

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David GRAEBER: Fragmentos de antropolog铆a anarquista, Barcelona, Virus, 2011, p谩gs. 10-12.

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V铆ctor GARC脥A: Utop铆as y anarquismo, Madrid, Madre Tierra y Fundaci贸n Anselmo Lorenzo, 1992.

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Ibid, p谩gs. 65-74.

Para todos estos datos, nos hemos apoyado en la p谩gina web de la revista digital 芦Proyecto de la Sierra de Baza禄, en diferentes entradas que contienen sobre cada localidad o zona en su secci贸n de 芦Municipios y aldeas禄: https://sierradebaza.org/secciones/municipios-y-aldeas/aldeas. Consultado repetidas veces en los meses de Enero y Febrero de 2022. Tambi茅n ha servido como apoyo el libro de Bruno Navarro. En 2015 se anunci贸 en la prensa un incendio en la Sierra de Baza, cuya alarma se dio por la 芦煤nica禄 vecina de Los Rodeos, en palabras del Ayuntamiento de Caniles.

Carlos TAIBO: Iberia vaciada, Madrid, Los Libros de la Catarata, 2021.

C.N.T.: El congreso confederal de Zaragoza, Madrid, Zero, 1978, p谩g. 230.

Ibid, p谩gs. 234-235.

Ibid, p谩g. 236.

Ibid, p谩g. 238.

Memorias del Congreso de Constituci贸n de la Federaci贸n Regional de Campesinos de Andaluc铆a, celebrado en Baza (Granada) en los d铆as 15 y 16 de Julio de 1937, Sueca, Federaci贸n Regional de Campesinos de Andaluc铆a, 1937, p谩g. 104.

Isaac PUENTE: El comunismo libertario y otras proclamas insurreccionales y naturistas, Bilbao, Likiniano Elkartea, 2003, p谩g. 24.

Carlos MARX: El 18 de Brumario de Luis Bonaparte, Madrid, Fundaci贸n Federico Engels, 2003, p谩gs. 106-107.

Michel BAKOUNINE: Federalismo, socialismo y antiteologismo. Cartas sobre el patriotismo, Valencia, F. Sempere, s.d., p谩gs. 48-49.

Eric J. HOBSBAWM: Rebeldes Primitivos, Barcelona, Ariel, 1983, p谩g. 144.

Memorias del Congreso de Constituci贸np谩g. 40.

芦En el Congreso de la Regional Andaluza empiezan las discusiones sobre aspectos constructivos禄, CNT, 31 de Marzo de 1933, p谩gs. 1 y 4.

MORALES GUZM脕N: 芦Acosados por el hambre禄, Solidaridad Obrera, 19 de Febrero de 1936, p谩g. 7.

MORALES GUZM脕N: 芦Propaganda que se realiza禄, Solidaridad Obrera, 23 de Abril de 1936, p谩g. 4; El Defensor de Granada, 29 de Marzo de 1936, p谩g. 2.

Solidaridad Obrera, 8 de Septiembre de 1932, p谩g. 6; Amadeo P脡REZ: 芦La pasada huelga y nuestra detenci贸n gubernativa禄, La Tierra, 7 de Diciembre de 1932, p谩g. 2.

Destacamos, por ejemplo, la editorial del n煤mero 33: 芦La autonom铆a regional anhelo del proletariado禄, Hombres Libres, 23 de Julio de 1937, p谩g. 6.

Juan ALBAYC脥N: 芦El Anarquismo en los pueblos de Granada禄, Hombres Libres, 7 de Enero de 1938, p谩g. 1.

Francisco CRESPO: 芦En La Peza se implanta el Comunismo Libertario禄, CNT, 3 de Diciembre de 1932, p谩g. 1.

La bibliograf铆a sobre el movimiento obrero en Granada en el siglo XX, donde se puede corroborar estas afirmaciones en todo su contenido, es abundante pero tiene sus principales referencias en: Jos茅 Antonio ALARC脫N CABALLERO: El movimiento obrero en Granada en la II Rep煤blica (1931-1936), Granada, Diputaci贸n Provincial de Granada, 1990; Antonio Mar铆a CALERO AMOR: Historia del movimiento obrero en Granada (1909-1923), Madrid, Editorial Tecnos, 1973; Mario L脫PEZ MART脥NEZ: Orden p煤blico y luchas agrarias en Andaluc铆a: Granada 1931-1936, Madrid, Ediciones Libertarias, 1995.

M谩s detalles en mi investigaci贸n sobre la historia del anarquismo en Granada: Francisco Jos茅 FERN脕NDEZ AND脷JAR: De la teor铆a a la pr谩ctica, Tesis doctoral, Universidad de Granada, 2021.

Amador MART脥NEZ:禄Benacebada (Granada)禄, Solidaridad Obrera, 25 de Septiembre de 1936, p谩g. 6.

En Octubre de 1932 se intent贸 constituir el sindicato de la CNT en Baza, pero recibi贸 el boicot de las autoridades y de la UGT, seg煤n 芦El enemigo de siempre禄, CNT, 6 de Diciembre de 1932, p谩g. 3. El propio Cecilio Hern谩ndez fue militante, desde principios de los a帽os treinta, de la CNT y de las Juventudes Libertarias. Era bastetano y viv铆a en Baza por entonces. Fecha su ingreso en 1931, por lo que la noticia no tuvo en cuenta un intento anterior, o bien la memoria de Cecilio fall贸 en dicho dato. Cecilio HERN脕NDEZ MORCILLO: Entrevista, parte primera. Granada, Archivo CNT-AIT Granada, 9 de Julio de 1997.

芦La Federaci贸n Local-Comarcal de Baza, construye y labora por la Revoluci贸n禄, Hombres Libres, 22 de Enero de 1937, p谩g. 5.

Memorias del Congreso de Constituci贸n鈥, p谩g. 17.

R., 芦Un importante Congreso Confederal en Baza禄, Hombres Libres, 26 de Febrero de 1937, p谩g. 5.

Cecilio HERN脕NDEZ MORCILLO: Entrevista, parte cuarta. Granada, Archivo CNT-AIT Granada, 9 de Julio de 1997.

Hombres Libres, 14 de Enero de 1938, p谩g. 3.

https://sierradebaza.org/secciones/municipios-y-aldeas/aldeas/los-rodeos. Consultado el 15 de Febrero de 2022. Todo lo que se relata en las siguientes l铆neas se obtiene de esta entrada.

Mijail BAJTIN: La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento, Madrid, Alianza, 1999.

Eric J. HOBSBAWM: Rebeldes Primitivos, Barcelona, Ariel, 1983, p谩gs. 117-144.

Assumpta CASTILLO C脕脩IZ: 芦Todo es nuevo, como nueva es la idea, como nuevo es el principio, como nueva es la vida: Hacia un estudio del anarquismo como fen贸meno de la modernidad禄, Culturas pol铆ticas en la contemporaneidad, Valencia, Universitat de Val猫ncia, 2015, p谩gs. 167-170.

Antonio TURIEL:Petrocalipsis, Madrid, Alfabeto, 2021.




Fuente: Cnt-ait.org