May 28, 2021
De parte de La Haine
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El ej茅rcito del r茅gimen israel铆 es incapaz de ocultar la verdad: los militares no tienen ni idea de c贸mo paralizar a Ham谩s y conseguir ventaja

Israel y Ham谩s han concluido su 鈥済uerra鈥 de 11 d铆as, pero este conflicto ha transformado el panorama pol铆tico incluso antes de que cesaran los disparos. El enfrentamiento entre Israel y Palestina ha dejado de centrarse exclusivamente en Gaza y se ha trasladado a m煤ltiples frentes 鈥揓erusal茅n, Cisjordania y el propio Israel鈥 y un recrudecimiento en cualquiera de ellos podr铆a empezar una nueva ronda de violencia.

Los sucesos represivos de Jerusal茅n desataron la presente crisis y hay muchas probabilidades de que vuelvan a repetirse. Los grupos de ultraderecha israel铆es est谩n resueltos a reforzar su control sobre la ciudad y a eliminar la presencia palestina all谩 donde puedan. 鈥淟a temperatura pol铆tica se va a mantener elevada, acerc谩ndose al punto de ebullici贸n鈥, ha afirmado Daniel Levy, un antiguo diplom谩tico israel铆, presidente del Proyecto EEUU/Oriente Pr贸ximo. 鈥淯n nuevo estallido en Jerusal茅n har铆a rebosar la olla鈥.

Los dirigentes del r茅gimen israel铆 ten铆an la esperanza de que la cantonizaci贸n de los palestinos (tres millones en Cisjordania, dos millones en Israel, otros dos millones en Gaza y 300.000 en Jerusal茅n) causar铆a su fragmentaci贸n tanto pol铆tica como geogr谩fica. Durante un tiempo esta estrategia pareci贸 funcionar, pero en las 煤ltimas dos semanas la crisis represiva en un cant贸n palestino se ha extendido como la p贸lvora a los otros tres.

Los intentos de la polic铆a israel铆 de expulsar a los palestinos del barrio de Sheikh Jarrah en Jerusal茅n y su empleo de granadas aturdidoras y gases lacrim贸genos en la mezquita de al-Aqsa durante el Ramadan provocaron como respuesta el lanzamiento de una lluvia de cohetes desde Gaza por parte de Ham谩s. A esto se sucedieron las protestas de palestinos en Israel, de una magnitud superior a cualquier cosa vista desde la segunda intifada, hace 20 a帽os. En Cisjordania los manifestantes llenaron las calles de todas las ciudades ignorando y haciendo objeto de burla a la Autoridad Palestina, reconocida por Occidente pero no internamente.

Por encima de toda la ret贸rica hueca que ha acompa帽ado la soluci贸n de los dos Estados o de uno para el conflicto Israel-Palestina, el resultado de la cuarta guerra centrada en Gaza demuestra que todo el territorio comprendido entre el r铆o Jord谩n y el Mediterr谩neo es una 煤nica unidad pol铆tica. Lo que afecta a una parte afecta a todo el resto.

La 煤ltima guerra de Gaza ha mostrado que el r茅gimen de Israel no posee una estrategia militar o pol铆tica viable para luchar o enfrentarse a los palestinos. Sus generales y oficiales afirman haber deteriorado la infraestructura militar de Ham谩s, matado a algunos de sus comandantes y destruido parte de su sistema de t煤neles. Lo cierto es que Israel fue dolorosamente sorprendido por el lanzamiento de 3.700 cohetes contra su territorio, a pesar de haber mantenido a Gaza aislada los 煤ltimos 15 a帽os.

Pero aunque Ham谩s haya demostrado tener m谩s poder militar del esperado, no cabe ninguna duda de la absoluta superioridad militar de Israel frente a las fuerzas paramilitares a las que se enfrenta en Gaza. Pero esta superioridad se niega testarudamente a producir una victoria, o m谩s bien Israel conoce el aspecto que tendr铆a dicha victoria. Sabe que no es realista pensar en la eliminaci贸n de Ham谩s y el cambio de Gobierno en Gaza sin volver a ocupar el territorio, lo que provocar铆a una resistencia palestina a煤n mayor. Ya se ha visto que mantener a los palestinos en un estado de asedio permanente, como ha ocurrido en los 煤ltimos 15 a帽os, no funciona.

Decir que el supuesto 茅xito militar sionista ha posibilitado el acuerdo de alto el fuego es una cortina de humo que oculta la incapacidad israel铆 de lograr una ventaja real de los bombardeos que han matado a 232 palestinos, incluyendo a 65 menores, pero no ha servido para mucho m谩s. Los analistas israel铆es son m谩s francos y est谩n mejor informados sobre este fracaso que sus hom贸logos occidentales. Cuentan el terror de la poblaci贸n israel铆, los d铆as sin trabajar ni salir a la calle por tener que estar en los refugios, los cientos o miles de heridos jud铆os y m谩s de una docena de muertos, y sobre todo el fracaso de la “C煤pula de hierro”. El editor jefe del diario israel铆 Haaretz, Aluf Benn, ha afirmado que el conflicto simplemente acab贸 con 鈥渓a operaci贸n m谩s fallida e in煤til de Israel sobre Gaza鈥.

Seg煤n 茅l, todo el aparato de relaciones p煤blicas del ej茅rcito israel铆 es 鈥渋ncapaz de ocultar la verdad: los militares no tienen ni idea de c贸mo paralizar a las fuerzas de Ham谩s y conseguir ventaja. Ha mostrado las capacidades estrat茅gicas de Israel sin causar da帽o a las capacidades de combate del enemigo鈥.

Otros Estados han afrontado una frustraci贸n similar cuando combat铆an alguna de las llamadas guerras asim茅tricas contra un adversario inferior en el aspecto militar pero al que eran incapaces de derrotar. Esto le ocurri贸 a Francia y EEUU en Vietnam, y a Gran Breta帽a en Irlanda del Norte entre 1968 y 1998. La respuesta m谩s sensata de un gobierno incapaz de conseguir sus prop贸sitos mediante la fuerza f铆sica es trabajar con la otra parte para lograr un compromiso pol铆tico.

Pero esto es precisamente lo que el primer ministro israel铆 Benjamin Netanyahu y sus socios pol铆ticos no pueden hacer. Durante pr谩cticamente un cuarto de siglo, su estrategia desde que fue elegido para el cargo por primera vez en 1997 ha sido defender que Israel puede lograr una paz permanente sin comprometerse con los palestinos. Esta opini贸n, la dominante desde el centro izquierda hasta la derecha m谩s dura, sosten铆a que los palestinos hab铆an sido completamente derrotados y que no hab铆a necesidad de ofrecerles ninguna concesi贸n. Con el apoyo total a esta postura maximalista otorgado por el presidente Trump durante sus cuatro a帽os en la Casa Blanca, muchos israel铆es se convencieron de que Netanyahu ten铆a raz贸n.

El brutal asedio de Gaza parec铆a haberla aislado por completo, Cisjordania estaba despedazada en bantustanes palestinos y cada vez m谩s llena de colonias israel铆es, Jerusal茅n rodeada desde el exterior y cada vez m谩s 鈥渄espalestinizada鈥 en el interior, mientras que los palestinos de Israel segu铆an siendo una minor铆a resentida pero impotente. Los Estados 谩rabes estaban normalizando sus relaciones con Israel y la Cuesti贸n Palestina hab铆a dejado de formar parte de la agenda internacional.

Fue todo un milagro. La 煤ltima guerra de Gaza puede parecer similar a las tres anteriores en 2008-2009, 2012 y 2014, pero su importancia es mucho mayor porque ha echado por tierra la pol铆tica Trump-Netanyahu y no hay gran cosa para sustituirla. La antigua crisis israel铆-palestina ha regresado, mucho m谩s emponzo帽ada y generalizada que antes. Una novedad amenazadora de la misma es el hecho de que los palestinos de Israel salgan a las calles para demandar igualdad y el fin de la discriminaci贸n. Los colonos israel铆es de Cisjordania han regresado a Israel para ponerse a la cabeza de manifestaciones antipalestinas en las ciudades y pueblos mixtos.

Estos acontecimientos no significan que el equilibrio de poder entre Israel y los palestinos se haya inclinado de repente a favor de estos 煤ltimos. Por el contrario, uno de los obst谩culos para convencer a los israel铆es de que deben comprometerse con los palestinos es que no creen que exista la necesidad de hacerlo. Puede que el 煤ltimo conflicto haya vigorizado a Ham谩s y desacreditado a煤n m谩s a la Autoridad Palestina, pero existe un vac铆o general de liderazgo y organizaci贸n en Palestina, fomentado por Occidente. Esta no es una desventaja tan paralizante como pueda parecer, pues los movimientos pol铆ticos palestinos mantienen la larga tradici贸n de dar m谩s importancia a su permanencia en el poder que a cualquier otra cosa.

El alto el fuego entre Israel y Ham谩s que entr贸 en vigor el viernes pasado marca el inicio de un periodo de inestabilidad acentuada. Daniel Levy considera que Israel se encuentra en un estado de crisis permanente porque no tiene una soluci贸n militar para Gaza/Ham谩s mientras que sus l铆deres derechistas est谩n bloqueados por obsesiones ideol贸gicas y son incapaces de abrir opciones diplom谩ticas y pol铆ticas.

La idea de debilitar a los palestinos fragment谩ndolos ha resultado contraproducente. Ahora los dirigentes sionistas tendr谩n que lidiar con cuatro versiones diferentes de la crisis israel铆-palestina, cada una de las cuales puede, como el coronavirus, convertirse en la cepa dominante y detonar una nueva explosi贸n.

counterpunch.org. Traducido para Rebeli贸n por Paco Mu帽oz de Bustillo. Revisado por Las Haine.




Fuente: Lahaine.org