October 12, 2021
De parte de SAS Madrid
130 puntos de vista


Se cierra un a帽o hidrol贸gico en el que, a pesar de que ha llovido por encima de la media, la reserva de agua cae a m铆nimos hist贸ricos y grandes 谩reas del centro y sur peninsular est谩n en alerta o emergencia por falta de agua. Espa帽a utiliza m谩s agua al a帽o que Francia, Portugal, Grecia, Italia o Alemania.

Espa帽a se ha quedado atrapada en la escasez de agua, aunque llueva con normalidad. El a帽o hidrol贸gico que acaba de terminar 鈥揳barca de octubre a septiembre鈥 ha contado con precipitaciones por encima de la media hist贸rica, del promedio del 煤ltimo lustro y de la d茅cada y, sin embargo, el consumo ha dejado las reservas en los m铆nimos de los 煤ltimos diez a帽os: por debajo del 40% de la capacidad.

Esta paradoja de padecer escasez de agua durante un a帽o normal en lo lluvioso no se da en todas partes por igual, pero s铆 en amplias zonas del pa铆s. En la Demarcaci贸n del Guadalquivir, ninguno de sus 57.500 km2 muestra sequ铆a prolongada y, sin embargo, todo el territorio est谩 en alerta por falta de agua para satisfacer la demanda, seg煤n su 煤ltimo informe de sequ铆a. En el Guadiana, solo la zona del Guadiana Medio tiene declarada la sequ铆a. Pero m谩s de tres cuartas partes de sus 57.500 km2 estaba en situaci贸n de prealerta, alerta o emergencia por escasez en septiembre.

“Ya no es que ocurra este a帽o, es que pasa todos”, analiza Rafael Seiz, responsable del programa de Aguas en WWF. “La diferencia entre la sequ铆a natural y la escasez es muy ilustrativa del desequilibrio entre la oferta y la demanda de agua. Y aqu铆 la agricultura juega un papel fundamental. Tenemos escasez porque hay menos cantidad de agua de la que se pide y eso no est谩 directamente relacionado con la lluvia”, explica. “Siempre nos hab铆an dicho que, como en Espa帽a llueve poco, hay poca agua, pero 驴y cu谩ndo llueve? Pues tampoco tenemos agua”.

Hay m谩s zonas con esta situaci贸n: en las Cuencas Mediterr谩neas Andaluzas, que abarcan desde Gibraltar hasta el levante de Almer铆a, solo la zona del r铆o Guadiaro (entre M谩laga y C谩diz) y Fuente de Piedra atraviesan sequ铆a. Pero hay declarada escasez grave en el Levante almeriense, en el sistema del embalse de la Vi帽uela en M谩laga m谩s otras cuatro zonas que est谩n con falta severa o moderada de recursos. En el Segura, a pesar de que no hay sequ铆a, m谩s de la mitad de la demarcaci贸n est谩 ya en prealerta.

“Se trata de una especie de suicidio h铆drico” recuerda el t茅cnico de WWF. “En un contexto mediterr谩neo con sequ铆as naturales 鈥搎ue van a empeorar con el cambio clim谩tico鈥 somos uno de los pa铆ses europeos con mayor demanda de agua. Hemos confiado en que las infraestructuras nos iban a salvar: retener el agua en los embalses para luego repartir. Eso ha creado una sensaci贸n de garant铆a, pero, al aumentar la demanda de agua, tienes que soltar mucha de esa agua retenida y acortar la garant铆a”. Espa帽a utiliza m谩s agua al a帽o que Francia, Portugal, Grecia o Italia, pero tambi茅n que Alemania. Tres cuartas partes para la agricultura, el gran consumidor h铆drico.

El doctor en Geolog铆a Juan Mar铆a Forn茅s avisa de que “es necesario adaptar la gesti贸n del agua a las incertidumbres derivadas de los escenarios en constante variaci贸n y la aparici贸n del cambio clim谩tico”. En este sentido avis贸 en un reciente trabajo de que la evaporaci贸n del agua embalsada, que ha representado como un 68% de la lluvia registrada entre 1940 y 2006 en Espa帽a, va a ir a peor: “Se espera que aumente por el cambio clim谩tico lo que probablemente repercutir谩 en el principal consumidor de agua en Espa帽a: la agricultura”.

Si se mira este curso hidrol贸gico, la lluvia, en t茅rminos generales, ha estado un poco por encima de la media hist贸rica: 656 mm, seg煤n aparece en el Bolet铆n Hidrol贸gico Nacional. Adem谩s, lo llovido en este 煤ltimo a帽o supera la media de los 煤ltimos cinco 鈥搎ue est谩 en 617 mm鈥 y de los 煤ltimos diez: 630 mm. Seg煤n Forn茅s y sus colegas, “los problemas parecen estar, principalmente, en la pobre gesti贸n m谩s que en la escasez f铆sica de los recursos [h铆dricos]”.

En este sentido, el investigador del Instituto Multidisciplinar para el Estudio del Medio de la Universidad de Alicante, Jaime Mart铆nez Valderrama, alerta de que “es urgent铆simo cambiar el modelo de relaci贸n que tenemos con el agua. Ya hay sequ铆as lloviendo lo mismo, lo cual no es una sequ铆a. Falta agua porque consumimos demasiada agua, mucha m谩s de la que tenemos”.

Mart铆nez Valderrama, que investiga el avance de la desertificaci贸n en Espa帽a, detalla que “vivimos una huida hacia adelante constante: intentar resolver los problemas por el lado de la oferta; es decir, como no hay agua, vamos a buscarla a otras fuentes, ya sean trasvases, desaladoras… y lo que exige la normativa europea de agua es gestionar por la demanda y contener los consumos, limitar superficies de regad铆o, no meter m谩s donde hay acu铆feros sobrexplotados…”

Espa帽a roza los cuatro millones de hect谩reas de regad铆o frente a los 2,5 de Italia, el 1,2 de Grecia o 1,4 de Francia. El sostenido incremento de superficie para regar ha llevado, inequ铆vocamente, al aumento de la demanda de agua y el alto consumo. “En un pa铆s donde el 73% de la superficie es seca, no puede ser que que constantemente se extienda el regad铆o, pero el sector tiene un respaldo social muy grande porque existe la creencia de que el agua crea riqueza”, a帽ade este doctor en ingenier铆a agr贸noma. En realidad, cuatro de los municipios espa帽oles m谩s conocidos por sus invernaderos, Adra, N铆jar, El Ejido y V铆car (Almer铆a) ocupan puestos de cola en renta per c谩pita, seg煤n el INE.

Rafael Seiz entiende que a los agricultores se les ha “creado una falsa seguridad. Y ahora 驴C贸mo deshaces esa madeja? 驴C贸mo levantas esos cultivos porque no existe esa seguridad de suministro?”. El problema es que “as铆 se ha ido exprimiendo el sistema para garantizar demandas, pero nos estamos haciendo trampas al solitario: tenemos poca agua, ponemos embalses y los sobreexplotamos a coste del da帽o ecosist茅mico a los r铆os y a los acu铆feros”.

Consecuencia: desertificaci贸n

Esta “madeja”, como la ha llamado Rafael Seiz, implica consecuencias pol铆ticas, socioecon贸micas y ambientales. El plan para intentar adaptar m谩s la gesti贸n de las cuencas al agua disponible en lugar de las demandas, que se ha plasmado en cierta medida en los nuevos planes hidrol贸gicos ahora en preparaci贸n, ha movilizado a los colectivos de regantes. Y eso ha servicio a algunos gobiernos auton贸micos para confrontar con el Ministerio de Transici贸n Ecol贸gica.

Pero, al mismo tiempo, mantener este modelo exige importantes recursos econ贸micos. En este sentido, el Gobierno andaluz ha dicho que “es verdad que ha llovido muy poco”, cosa que no concuerda con los datos pluviom茅tricos, a la hora de que su consejera de Agricultura, Ganader铆a, Pesca y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, anunciara que tiene preparado un decreto de sequ铆a por si hiciera falta. Implica “obras de emergencia si se produjera alg煤n problema”. Tambi茅n manejan una lista de 17 infraestructuras para abastecer agua por 430 millones de euros. “Esperemos que el oto帽o sea m谩s lluvioso”, remat贸 la pol铆tica del PP.

Mientras, el consumo sobredimensionado de agua abre las puertas a la desertificaci贸n en Espa帽a que, precisamente, avanza por el sureste peninsular. Mart铆nez Valderrama confirma que “nosotros hemos constatado c贸mo se han multiplicado los paisajes de desertificaci贸n que tienen que ver con el regad铆o. La degradaci贸n del territorio implica tambi茅n el deterioro de los recursos h铆dricos que genera destrucci贸n, por ejemplo, de los recursos naturales. Agua, desertificaci贸n, erosi贸n del suelo… van todos en estrecha relaci贸n en un mismo pack.”

Enlace relacionado y gr谩ficos interactivos ElDiario.es 11/10/2021.




Fuente: Sasmadrid.org