July 19, 2021
De parte de Indymedia Argentina
97 puntos de vista


UNA JUSTICIA EN TINIEBLAS

En la novela 鈥淓l coraz贸n de las tinieblas鈥, Joseph Conrad describe crudamente las incursiones coloniales en el Congo durante el reinado de Leopoldo II de B茅lgica entre 1885 y 1908, las cuales abundaban en atrocidades tales como desmembramientos y amputaciones de la poblaci贸n negra sometida a la esclavitud.

En paralelo a esta monstruosidad, tambi茅n exist铆a la utilizaci贸n de la persecuci贸n judicial, es decir, el uso de la ley para lograr la subordinaci贸n, la conquista o el control de las poblaciones subalternas. Esta opci贸n consist铆a en conquistar y controlar a los pueblos mediante el uso coercitivo de medios legales.

Terminada la segunda guerra mundial, estas dos alternativas, agiornadas al siglo XX y quiz谩 con una pizca m谩s de impostado humanismo, fueron las que aplic贸 el imperio norteamericano en las guerras de Corea y Vietnam.

En el caso de Am茅rica Latina no hubo necesidad de enviar tropas ya que las fuerzas militares aut贸ctonas siempre fueron serviles a los Estados Unidos y su poder b茅lico s贸lo se utiliz贸 en contra de sus propios compatriotas a trav茅s de brutales golpes de estado.

Pasada la etapa de tinieblas de las sangrientas dictaduras, hoy se opta por la segunda estrategia, la legal, m谩s conocida como Law Fare o persecuci贸n judicial.

Desde hace casi dos d茅cadas observamos perplejos c贸mo en todos los pa铆ses del cono sur la judicializaci贸n de la pol铆tica est谩 a la orden del d铆a.

SOMETIDOS AL ESCARNIO P脷BLICO

No hay un solo presidente o ex mandatario de tinte progresista que no haya sido perseguido, encarcelado o desplazado de su gobierno elegido democr谩ticamente a trav茅s del voto popular.

Todas las decisiones tomadas por los gobiernos nacionales y populares son pasibles de ser puestas en tela de juicio o desaprobadas, suspendidas, pulverizadas o declaradas inconstitucionales por un ignoto juez de cualquier jurisdicci贸n.

En cualquier pa铆s desde el R铆o Bravo hasta Ushuaia, un s贸lo juez, cuya legitimidad de origen no la da el voto popular, puede frenar la aplicaci贸n de una decisi贸n de un gobierno elegido por millones de voluntades expresadas en los sufragios.

El lawfare es el uso pol铆tico del sistema judicial para lograr la muerte pol铆tica y jur铆dica de los pol铆ticos progresistas en la regi贸n, siendo sus verdugos el poder judicial, el medi谩tico, el corporativo y el internacional con EEUU a la cabeza.

Asimismo este proceso act煤a inversamente por infra-criminalizaci贸n para salvar de la muerte pol铆tica y jur铆dica a los dirigentes pol铆ticos funcionales al poder econ贸mico real.

En nuestro pa铆s, EEUU financia el Law Fare a trav茅s de varias fundaciones manejadas por dirigentes de Juntos por el Cambio, quienes cumplen la funci贸n de someter al escarnio p煤blico a quienes realicen pol铆ticas p煤blicas orientadas a la soberan铆a nacional.

Existe un documento publicado el 3 de junio de este a帽o en la Casa Blanca cuyo t铆tulo es 鈥淢emor谩ndum para establecer la lucha contra la corrupci贸n como n煤cleo de la seguridad nacional de EEUU鈥.

La clave de esta notificaci贸n reafirma la vocaci贸n de Joe Biden de seguir financiando redes de ONG que utilizan la m谩scara de la lucha contra la corrupci贸n para asediar a los gobiernos nacionales, populares o de izquierda que Washington considere peligrosos.

DIFAMAR SIN CONSECUENCIAS JUR脥DICAS

EUU destina entre 60 y 70 mil millones de d贸lares anuales eel coraz贸n de las tinieblasn fundaciones como 鈥淰oces Vitales鈥, liderada por la enamoradiza Laura Alonso, o 鈥淔undaci贸n Nueva Democracia鈥 e 鈥淚nstituto de Ayuda al Exterior鈥, destinadas a crear l铆deres republicanos a imagen y semejanza del 鈥渟ue帽o americano鈥.

Otra de las ONG no ligadas a esta red de desarrollo es la 鈥淣ational Endowment for Democracy鈥, financiada por la CIA e integrada por la intrigante Margarita Stolbizer, la desertora Graciela Oca帽a, la inefable Gabriela Michetti y la denunciadora serial Lilita Carri贸.

No es casual que estos personajes vivan despotricando y blasfemando en contra del kirchnerismo sin prueba alguna, pues saben con certeza que, protegidos por la embajada norteamericana y un poder judicial putrefacto, sus disparates no tendr谩n ning煤n tipo de consecuencia legal.

En conclusi贸n, parecer铆a que nada ha cambiado desde el siglo XIX. Los m谩s fuertes se siguen aprovechando de los m谩s d茅biles y los pueblos sometidos apenas pueden expresar su dolor en las anodinas convenciones internacionales.

S贸lo que el coraz贸n de las tinieblas ya no se encuentra en las poblaciones esclavas del 脕frica profunda, sino en el pecho de los mismos seres humanos que, sin pena ni gloria, esperan que alg煤n d铆a, el imperio del norte les otorgue la redenci贸n.

Alejandro Lamais贸n -Periodista-




Fuente: Argentina.indymedia.org