April 26, 2021
De parte de La Haine
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Lla cuesti贸n no es saber en cu谩nto tiempo volveremos a la normalidad, sino qu茅 tipo de normalidad ser谩

Cuando empez贸 la campa帽a de vacunaci贸n a finales de 2020 se esperaba poder retomar una vida normal en un plazo razonable. Pero no se contaba con nuevas variantes preocupantes. Hoy el 茅xito de una campa帽a de vacunaci贸n ya no es garant铆a de haber vencido el virus. Es probable que todav铆a tengamos que aprender a vivir con el covid durante un tiempo.

La inmunidad colectiva

Las perspectivas favorables que ten铆amos a finales del a帽o pasado se basaban en la esperanza de poder crear con bastante rapidez una inmunidad de grupo gracias a las vacunas, ya fuera por vacunaci贸n, ya fuera por una exposici贸n en el pasado al virus (1). La inmunidad colectiva hace desaparecer el virus. En un principio se pensaba que bastar铆a con inmunizar a entre un 60 % y un 70 % de la poblaci贸n para lograrlo, pero con las nuevas variantes y en base a nuevos conocimientos, este porcentaje tendr谩 que ser mucho m谩s alto e incluso se considera la posibilidad de que no alcancemos nunca la inmunidad colectiva.

En primer lugar, la inmunidad inducida por la infecci贸n disminuye con el tiempo. Tambi茅n es el caso de los dem谩s coronavirus. Varios estudios demuestran que la inmunidad actual inducida por la infecci贸n se mantiene al menos seis meses y en las personas que han tenido s铆ntomas graves la duraci贸n es de al menos ocho meses, tras lo cual la inmunidad puede disminuir y desaparecer. Por otra parte, los resultados obtenidos en Sud谩frica y Brasil han demostrado que una infecci贸n previa ofrece una inmunidad d茅bil contra las nuevas variantes. Esto significa que queda la vacunaci贸n como medio de obtener una inmunidad de grupo duradera. Pero para ello tenemos que salvar al menos cinco obst谩culos.

Los l铆mites de la vacunaci贸n

Primero, algunas variantes se comportan casi como nuevos virus, contra los que las vacunas solo ofrecen una protecci贸n parcial. La mala gesti贸n de los gobiernos, sobre todo en Occidente, ha hecho que hasta la fecha se hayan infectado 143 millones de personas. Esta propagaci贸n incontrolada favorece la posible aparici贸n de nuevas mutaciones contra las que las vacunas actuales no protegen.

Segundo, se supone que la protecci贸n que ofrecen las vacunas no es permanente. Todav铆a sabemos poco al respecto, pero las personas expertas suponen que las vacunas proporcionan una inmunidad protectora durante un periodo de entre seis meses y dos a帽os, por ello ya se ha dicho que habr谩 que volver a vacunarse al cabo de seis meses para garantizar una protecci贸n duradera. En Israel, el pasaporte de vacuna tambi茅n es v谩lido seis meses.

Tercero, no se sabe si las propias vacunas impiden el contagio ni en qu茅 medida. Se supone que impiden el contagio en gran medida, pero todav铆a no se ha establecido categ贸ricamente. No es un detalle nimio. 鈥淟a inmunidad de grupo solo es pertinente si disponemos de una vacuna que bloquee el contagio. Si no es el caso, la 煤nica manera de conseguir la inmunidad colectiva es vacunar a todo el mundo鈥, declar贸 la profesora Bansal de la universidad de Georgetown en Washington DC.

Cuarto, se est谩 vacunando a muy pocas personas. Con las variantes actuales deber铆a estar vacunada al menos un 80 % de la poblaci贸n para tener la inmunidad de grupo. Actualmente solo algunos pa铆ses llegan a ese 80 %. Hay que descontar, adem谩s, a todas las personas menores de 18 a帽os porque probablemente no se podr谩n vacunar antes de 2022, como pronto. Representan al menos una quinta parte de la poblaci贸n.

Por 煤ltimo, el ritmo de vacunaci贸n es lento y ca贸tico. Teniendo en cuenta la urgencia, podr铆amos y deber铆amos haber puesto a las empresas a trabajar, como en una econom铆a de guerra, pero, en vez de ello, se ha confiado la producci贸n a algunos gigantes farmac茅uticos y, a consecuencia de ello, las campa帽as de vacunaci贸n han sido mucho m谩s lentas.

El nacionalismo de las vacunas

Al ritmo actual de vacunaci贸n, las vacunas se agotar谩n antes de poderlas administrar al conjunto de la poblaci贸n. En los pa铆ses ricos quiz谩 nos podamos vacunar varias veces al a帽o contra la 煤ltima variante, pero podemos preguntarnos si ser谩 suficientemente r谩pido o completo para lograr la inmunidad colectiva.

La situaci贸n es mucho peor en los pa铆ses pobres, porque la distribuci贸n de la limitada oferta de vacunas es muy desigual. Los pa铆ses ricos, que representan el 20 % de la poblaci贸n mundial, han comprado el 55 % de todas las vacunas. Es probable que muchas personas en los pa铆ses pobres tengan que esperar a 2023 o 2024 para ser vacunadas.

Este nacionalismo de las vacunas tiene una visi贸n solo a corto plazo. Incluso en el caso de un pa铆s que tenga una tasa de vacunaci贸n alta, persiste la posibilidad de nuevas epidemias si los pa铆ses vecinos no han hecho lo mismo y si las poblaciones se pueden mezclar. El riesgo de enfermar de una nueva variante en un pa铆s con una baja tasa de vacunaci贸n es entre cuatro y seis veces m谩s alto que en un pa铆s que ha sido vacunado. 鈥淣adie est谩 verdaderamente protegido del covid-19 mientras no lo est茅 todo el mundo鈥, afirmaron las personas expertas de la Comisi贸n Lancet sobre el covid-19.

鈥淪upresi贸n m谩xima鈥

Cada d铆a hay m谩s de 750.000 nuevos contagios en el mundo. Con una tasa de contagio tan elevada, es inevitable que se propaguen nuevas variantes preocupantes contra las que las vacunas o infecciones previas no proporcionar谩n inmunidad. Cuanto m谩s se prolongue esta situaci贸n m谩s posibilidades hay de que se multipliquen esas variantes. Seg煤n las personas expertas de la Comisi贸n Lancet, estamos en una carrera contra reloj para que la tasa de transmisi贸n en todo el mundo sea lo suficientemente baja para impedir la aparici贸n y propagaci贸n de nuevas variantes.

El orgullo respeto a las vacunas est谩 fuera de lugar. Seg煤n las personas expertas, una campa帽a de vacunaci贸n con 茅xito ya no garantiza por s铆 sola la victoria sobre el virus. Chile es un buen ejemplo de ello: actualmente el 60 % de la poblaci贸n ya ha recibido la primera dosis de la vacuna, pero la cantidad de personas infectadas sigue subiendo. En una poblaci贸n de 19 millones de personas cada d铆a se producen casi 7.000 nuevos contagios y cien muertes por covid.

Por lo tanto, las personas expertas de la Comisi贸n Lancet abogan por una 鈥渟upresi贸n m谩xima鈥 del covid-19. Es de vital importancia reducir la cantidad de contagios de forma significativa, no a largo plazo, sino lo antes posible. Se trata no solo de vacunar, sino tambi茅n de tomar medidas bien conocidas como la limitaci贸n de contactos, el mantenimiento de estrictas medidas de seguridad (mascarillas, limpieza de manos, distancia de seguridad, buena ventilaci贸n, etc.), la detecci贸n r谩pida, y el rastreo preciso y r谩pido de todos los contactos.

Pa铆ses como Taiwan, China, Australia, Vietnam y Nueva Zelanda demuestran que el virus se puede erradicar en la pr谩ctica. Las regiones en las que el virus hace estragos siguen sirviendo de caldo de cultivo para las variantes resistentes y as铆 nunca lograremos detener la pandemia.

Las personas expertas creen que todav铆a hay que hacer varias cosas adem谩s reducir mucho la cantidad de contagios. Antes de nada debemos distribuir las vacunas de forma equitativa en todo el mundo y acelerar los programas de vacunaci贸n en todos los pa铆ses, pero esto no se podr谩 hacer sin suprimir las patentes y planificar la producci贸n. En segundo lugar, necesitamos programas de vigilancia capaces de detectar nuevas variantes sobre la base de t茅cnicas de secuenciaci贸n del ADN. En tercer lugar, hay que hacer investigaciones internacionales sobre la eficacia de las vacunas para las variantes existentes y las nuevas que son motivo de preocupaci贸n. Todav铆a queda mucho trabajo por hacer en estos tres 谩mbitos.

Oleadas invernales

Las enfermedades infecciosas tiene la caracter铆stica com煤n de volverse m谩s infecciosas pero menos potentes con el tiempo. A fin de cuentas, si el hu茅sped no muere, supone una ventaja en la selecci贸n natural del virus. Al parecer ese no es el caso con el actual virus. Las variantes conocidas son m谩s contagiosas, pero no menos peligrosas, todo lo contrario.

Si contin煤a esta tendencia, teniendo en cuenta que no podemos obtener una inmunidad de grupo en la situaci贸n actual, probablemente tendremos que hacer frente a un ciclo permanente de picos y regresiones. Es probable que, como en el caso de la gripe, el factor estacional tambi茅n desempe帽e un papel en este caso. Es de esperar que se produzcan nuevas epidemias, sobre todo en invierno. Seg煤n el c茅lebre vir贸logo Peter Piot, el pr贸ximo invierno el factor de reproducci贸n (2) podr铆a ser a煤n mayor que el del invierno pasado si no hay mascarillas ni distancia de seguridad y ello a pesar de la protecci贸n que proporciona la vacunaci贸n.

Por eso Peter Piot defiende que las mascarillas sean obligatorias durante los meses en que se produzca un pico, fomentar el teletrabajo y la educaci贸n on line (en el caso de grandes grupos) y animar a las personas de riesgo (por ejemplo, las mayores de 65 a帽os o con alg煤n problema de salud) a evitar los eventos grandes o los entornos p煤blicos como bares, restaurantes, etc. Tambi茅n propone aumentar la capacidad de las unidades de cuidados intensivos durante los meses de invierno.

La nueva normalidad

Erradicar un virus no es f谩cil. La viruela es una de las raras pandemias que se venci贸 completamente en el pasado. Es probable que, como ocurre con la gripe, el covid-19 nunca se erradique completamente

La buena noticia es que se han encontrado muy r谩pido vacunas muy eficaces. Como ha demostrado Israel, suponen una disminuci贸n de las infecciones y una reducci贸n significativa de las hospitalizaciones o de las muertes (3), lo que significa que en el futuro probablemente se podr谩n evitar los confinamientos.

Pero, como hemos visto antes, solo las vacunas no ser谩 suficiente.

En resumen, la cuesti贸n no es saber en cu谩nto tiempo volveremos a la normalidad, sino qu茅 tipo de normalidad ser谩. Al menos por ahora, la nueva normalidad ser谩 una normalidad sin inmunidad colectiva y, por lo tanto, con las precauciones y medidas de protecci贸n necesarias.A largo plazo el covid-19 podr铆a entonces evolucionar hasta convertirse en una enfermedad end茅mica (4) como la gripe.

Tanto nosotros como nuestra sociedad tenemos que prepararnos para afrontarlo lo mejor posible. Al principio de la crisis del covid-19 fracasamos cruelmente, ser铆a imperdonable volver a hacerlo tambi茅n una vez que la crisis ha avanzado.

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Notas:

(1) En B茅lgica, por ejemplo, el 16 % de la poblaci贸n tiene anticuerpos.

(2) El factor de reproducci贸n es la cantidad de personas a las que una persona portadora contagia de media.

(3) Actualmente hay cada d铆a 150 nuevos contagios y 6 muertes por covid, en una poblaci贸n de 9 millones.

(4) En caso de enfermedad end茅mica las apariciones de focos son relativamente constantes y suelen ser locales.

De Wereld Morgen. Traducido Anne Meert




Fuente: Lahaine.org