January 27, 2022
De parte de Briega
293 puntos de vista

El COVID persistente, esa incurable enfermedad de los banqueros centrales

 

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Las ovejas se pasan la vida temiendo al lobo, pero acaban devoradas por el pastor (Proverbio popular)

A estas alturas deber铆amos tener claro que el COVID-19 es, en esencia, un s铆ntoma del capital financiero desbocado. Se trata, en t茅rminos m谩s amplios, del s铆ntoma de un mundo que ya no puede reproducirse aprovechando el trabajo humano, por lo que depende de una l贸gica compensatoria de perpetuo dopaje monetario. Mientras la contracci贸n estructural de la econom铆a basada en el trabajo infla el sector financiero, la volatilidad de este 煤ltimo solo puede sostenerse sobre las emergencias globales, la propaganda masiva y la tiran铆a de la bioseguridad. 驴C贸mo salir de este c铆rculo vicioso?

Desde la tercera revoluci贸n industrial (la microelectr贸nica de la d茅cada de 1980), el capitalismo automatizado se ha dedicado a abolir el trabajo asalariado como sustancia propia. Ahora hemos superado el punto de no retorno. Ese creciente avance tecnol贸gico ha hecho que el capital sea cada vez menos capaz de exprimir la plusval铆a de la fuerza de trabajo, y el despliegue de la inteligencia artificial ha convertido ese objetivo en una misi贸n imposible: game over.

Eso significa que los fundamentos de nuestro mundo ya no descansan sobre el trabajo socialmente necesario que se traduce en mercanc铆as como los coches, los tel茅fonos o la pasta de dientes. Ahora se apoyan en especulaciones explosivas y apalancadas en deuda sobre activos financieros como acciones, bonos, futuros y, sobre todo, derivados cuyo valor se tituliza indefinidamente. La creencia religiosa en que la masa de esos activos produzca valor nos impide ver el abismo que se abre a nuestros pies. Y cuando nuestra fe disminuye, la providencia divina interviene con relatos apocal铆pticos de contagio y salvaci贸n que nos someten a una hipnosis colectiva.

Pero la realidad es tozuda. A medida que el tumor financiero se extiende por el cuerpo social, el capital desata al Leviat谩n de dos cabezas: ese vampiro que se alimenta de emergencias globales y modelos de negocio anclados en la tecnolog铆a digital para securitizar la totalidad de la vida en la tierra. La 鈥dictadura blanda鈥 ya est谩 aqu铆, mir谩ndonos a los ojos, y resistir significa defender la dimensi贸n inviolable de la dignidad humana, punto de partida innegociable para la construcci贸n de un proyecto social alternativo. A煤n estamos a tiempo, pero necesitamos conciencia cr铆tica, coraje y lucidez colectiva.

Pandexit en el pa铆s de los unicornios

驴Estamos cerca del Pandexit? La siguiente cita de un reciente art铆culo de Bloomberg nos da una posible respuesta: 鈥Los cient铆ficos tienen malas noticias para quien espere ver la luz al final del t煤nel de COVID-19 en los pr贸ximos tres a seis meses: prep谩rense para m谩s de lo mismo鈥. Para desentra帽ar esta afirmaci贸n, supongamos que nuestro futuro se caracteriza por los siguientes acontecimientos:

1. Los bancos centrales seguir谩n emitiendo monta帽as de dinero, en su mayor铆a destinadas a inflar los mercados financieros.

2. La alarma del contagio (o similar) seguir谩 hipnotizando a poblaciones enteras, al menos hasta la implantaci贸n total de los pasaportes sanitarios digitales.

3. Las democracias liberales ser谩n desmanteladas y sustituidas por reg铆menes basados en un pan贸ptico digital, un Metaverso de tecnolog铆as de control legitimadas por el ensordecedor ruido de la emergencia.

驴Demasiado pesimista? No, si tenemos en cuenta que la monta帽a rusa de la crisis sanitaria (cierres seguidos de aperturas parciales que se alternan con nuevos cierres provocados por mini-olas) se parece cada vez m谩s a un juego de rol global en el que los actores se pasan la pelota para que el fantasma de la emergencia, aunque cada vez m谩s d茅bil, siga circulando. La raz贸n para este escenario depresivo es simple: sin el virus que justifica el est铆mulo monetario, el sector financiero apalancado por la deuda se colapsar铆a de inmediato. No obstante, a la vez, el aumento de la inflaci贸n y los cuellos de botella en la cadena de suministro (especialmente en los microchips) amenaza con una recesi贸n devastadora.

El dilema parece insuperable, de ah铆 que las 茅lites no puedan abandonar el relato de la emergencia. Desde su perspectiva, la 煤nica salida pasa por una demolici贸n controlada de la econom铆a real y su infraestructura liberal que permita seguir inflando artificialmente los activos financieros. Esto 煤ltimo incluye trucos c铆nicos de lavado verde financiero como la inversi贸n en valores ESG [ambientales, sociales y de gobernanza corporativa, NdT], esa laguna legal disfrazada de verde que legitima una mayor expansi贸n de la deuda.

Con el debido respeto a las Greta Thunbergs de nuestro entorno, esto no tiene nada que ver con salvar el planeta sino con la disoluci贸n acelerada de un capitalismo liberal obsoleto. El panorama es objetivamente deprimente. Los intereses financieros y geopol铆ticos mundiales estar谩n asegurados por la recolecci贸n masiva de datos, los libros de contabilidad en criptodivisas y la esclavitud por medio de una aplicaci贸n digital vendida como innovaci贸n y progreso. En el centro de nuestro predicamento se encuentra la despiadada l贸gica evolutiva de un sistema socioecon贸mico que, para sobrevivir, no dudar谩 en sacrificar su marco democr谩tico y abrazar un r茅gimen monetario apoyado por la ciencia y la tecnolog铆a de propiedad corporativa, la propaganda de los medios de comunicaci贸n y los relatos apocal铆pticos acompa帽ados de un nauseabundo filantrocapitalismo pseudohumanitario.

Apelando a nuestro sentimiento de culpa por 鈥destruir el planeta鈥, los bloqueos clim谩ticos por venir dan la continuaci贸n perfecta a las restricciones contra el COVID. El virus fue un aperitivo terror铆fico, pero el centro del men煤 es una generosa raci贸n de ideolog铆a de la huella de carbono mezclada con escasez energ茅tica. Uno a uno, estamos siendo convencidos de que nuestro impacto negativo en el planeta merece ser castigado. Primero aterrorizados y disciplinados por el virus, luego avergonzados por agredir a la Madre Tierra, ya hemos interiorizado el mandato medioambiental: nos ganaremos el derecho natural a vivir si cumplimos los dictados ecol贸gicos impuestos por el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial y ratificados por la polic铆a de los gobiernos tecn贸cratas. Esta es la versi贸n m谩s c铆nica del realismo capitalista.

La introducci贸n de los pasaportes sanitarios digitales (隆hace solo un a帽o ridiculizados como teor铆a de la conspiraci贸n!) representa una inflexi贸n cr铆tica. El marcaje de las masas es crucial para que las 茅lites se ganen nuestra confianza en una estructura de poder cada vez m谩s centralizada que se vende como oportunidad de emancipaci贸n. Tras cruzar el Rubic贸n de la identificaci贸n digital, es probable que la represi贸n contin煤e suave y gradualmente, como en esa famosa an茅cdota que cuenta Noam Chomsky: si arrojamos una rana a una olla de agua hirviendo, huir谩 de un salto prodigioso; pero si la metemos en agua tibia y aumentamos la temperatura grado a grado, incluso disfrutar谩 del calorcito hasta que, d茅bil e incapaz de reaccionar, acabe muriendo.

Enti茅ndase esa predicci贸n en un contexto conflictivo y profundamente incierto. En primer lugar, ya hay muestras (aunque muy censuradas) de una aut茅ntica resistencia popular a la pandemia psico-op y al Gran Reset en general. En segundo lugar, las 茅lites parecen estar estancadas y, por lo tanto, confusas en cuanto a la forma de proceder, como demuestra el hecho de que varios estados hayan optado por desescalar la emergencia sanitaria. Merece la pena insistir en que la naturaleza del enigma es fundamentalmente econ贸mica: c贸mo gestionar la extrema volatilidad financiera manteniendo capitales y privilegios. El sistema financiero mundial es un enorme esquema Ponzi [timo piramidal, NdT]. Si quienes lo dirigen perdieran el control de la creaci贸n de liquidez, la explosi贸n resultante destruir铆a todo el tejido socioecon贸mico y, de vuelta, la recesi贸n privar铆a a los pol铆ticos de toda credibilidad. Por eso el 煤nico plan viable de las 茅lites parece consistir en sincronizar la demolici贸n controlada de la econom铆a (el colapso de la cadena de suministro mundial, que provocar铆a una 鈥escasez de todo鈥) con el despliegue de una infraestructura digital global para la toma de posesi贸n tecnocr谩tica. El tiempo es oro.

Adicci贸n de emergencia

Al respecto de una posible recesi贸n, el analista financiero Mauro Bottarelli resume as铆 la l贸gica de los vasos comunicantes de la pandeconom铆a: 鈥un estado de emergencia sanitaria semipermanente es mejor que un desplome vertical del mercado que convertir铆a el recuerdo de 2008 en un paseo por el parque鈥. Como intent茅 reconstruir en un art铆culo reciente, la 鈥pandemia鈥 ha regalado un bote salvavidas a una econom铆a que se hund铆a. Estrictamente hablando, ha sido un evento monetario destinado a prolongar la vida de nuestro modo de producci贸n, ese enfermo terminal alimentado por las finanzas. Con la ayuda del virus, el capitalismo trata de reproducirse simulando unas condiciones que ya no existen.

He aqu铆 un resumen de los fundamentos econ贸micos del Covid. Tras once a帽os de expansi贸n cuantitativa [herramienta de pol铆tica monetaria poco convencional utilizada por algunos bancos centrales para aumentar la oferta de dinero que consiste en dotar al sistema de liquidez aumentando la cantidad de dinero en circulaci贸n en el mercado, NdT], el sector financiero volv铆a a estar al borde del p谩nico. El rescate de septiembre de 2019 mediante la creaci贸n de billones de d贸lares con la varita m谩gica de la Reserva Federal supuso una expansi贸n sin precedentes del est铆mulo monetario, pero la inyecci贸n de esta cantidad desmesurada de dinero en Wall Street [sector financiero, NdT] s贸lo fue posible apagando el motor de Main Street [sector productivo-comercial, NdT]. Seg煤n ese topo miope llamado capitalismo, no hab铆a alternativa. No se puede permitir que el dinero creado por ordenador en forma de bytes digitales caiga en cascada sobre el terreno en cada ciclo econ贸mico, pues eso provocar铆a un tsunami inflacionario como en el Weimar de los a帽os veinte (ese que dio paso al Tercer Reich) pero mucho m谩s catastr贸fico para una econom铆a estancada y globalmente interconectada.

La cuidadosa reapertura de las transacciones basadas en el cr茅dito en la econom铆a real ha provocado un inevitable aumento de la inflaci贸n y, con 茅l, un empobrecimiento generalizado. El poder adquisitivo de los salarios se ha visto mermado, como los ingresos y los ahorros. Conviene recordar que los bancos comerciales act煤an en el umbral entre el mundo m谩gico del dinero digital de los Bancos Centrales y ese p谩ramo de excepci贸n permanente habitado por la mayor铆a de los mortales. Por eso cada expansi贸n salvaje de las reservas de los Bancos Centrales (que es dinero creado de la nada) dispara la inflaci贸n en cuanto los bancos comerciales filtran el efectivo (es decir, la deuda) a la sociedad.

El prop贸sito de la 鈥pandemia鈥 era acelerar la macrotendencia de expansi贸n monetaria en curso y, a la vez, aplazar sus efectos inflacionarios. Imitando a la Reserva Federal, los banqueros centrales del mundo han creado oc茅anos de liquidez que llevan a la devaluaci贸n de sus monedas en perjuicio de la poblaci贸n. Y mientras esto contin煤a, el turbo-capital transnacional de las 茅lites sigue expandi茅ndose en la 贸rbita financiera y absorbiendo las peque帽as y medianas empresas que ha arruinado y destruido. En otras palabras: para nosotros, nada es gratis. La m谩quina de imprimir dinero del Banco Central s贸lo funciona para el 0,0001% de los humanos 鈥 con ayuda del virus o de cualquier amenaza global de potencia similar.

En la actualidad, los banqueros centrales parecen entregados al noble arte de la procrastinaci贸n. El consejo de la Fed [Reserva Federal de EEUU, NdT] volver谩 a reunirse en noviembre de 2021 y se anuncia que el taper (la reducci贸n del est铆mulo monetario) comenzar谩 en diciembre. Sin embargo, con la burbuja del COVID que se est谩 desinflando, 驴c贸mo afrontar谩n las 茅lites los tipos de inter茅s cero y la financiaci贸n directa del d茅ficit?

En t茅rminos m谩s claros: 驴qu茅 nuevo 鈥evento contingente鈥 o 鈥intervenci贸n divina鈥 les sacar谩 del apuro? 驴Ser谩n los extraterrestres? 驴Un ataque ciberterrorista al sistema bancario? 驴Un tsunami en el Atl谩ntico? 驴Juegos de guerra en el sudeste asi谩tico? 驴Una nueva guerra contra el terrorismo? La lista es larga.

[NdT: el 24 de noviembre, el Departamento de Enfermedades Infecciosas del Instituto Scripps de EEUU analizaba un conjunto de nuevas secuencias del genoma del SARS-CoV-2. Tres proced铆an de muestras recogidas en Botswana el 11 de noviembre; otra fue tomada una semana despu茅s en Hong Kong a un viajero con origen en Sud谩frica. A煤n no se hab铆a bautizado como 脫micron].

Mientras tanto, los ciudadanos de a pie viven en una encerrona asfixiante. El cr茅dito debe ponerse a disposici贸n de las empresas pero los Bancos Centrales deben contener la inflaci贸n, y la 煤nica forma de hacerlo es… 隆drenando el cr茅dito! La inflaci贸n galopante s贸lo puede evitarse conteniendo los efectos perturbadores de la creaci贸n excesiva de dinero, es decir, sometiendo a las sociedades basadas en el trabajo. La mayor铆a de nosotros, aplastados entre la subida de los precios de los bienes esenciales y el drenaje deflacionario de la liquidez, acabamos perdiendo ingresos y ahorros. En una econom铆a estancada con una inflaci贸n en alza, cada vez m谩s transacciones comerciales acaban suprimidas y canalizadas en forma de activos financieros.

Una herramienta que impide que la liquidez llegue a la econom铆a real es el 鈥mecanismo de recompra inversa a un d铆a鈥 (RRP) de la Reserva Federal. Gracias a los repos, la Fed sigue inundando Wall Street con dinero reci茅n impreso y luego absorbe cualquier exceso de ese mismo dinero bombeado a los mercados financieros. As铆 funciona este juego de suma cero: dar y recibir. Por la noche, los operadores financieros depositan su exceso de liquidez en la Fed. Esta entrega como garant铆a los mismos bonos del Tesoro y valores respaldados por hipotecas que drena del mercado durante el d铆a como parte de sus compras de expansi贸n cuantitativa. En agosto de 2021, el uso de RRP por la Reserva Federal super贸 el bill贸n de d贸lares, lo que llev贸 al Comit茅 Federal de Mercado Abierto (FOMC) a duplicar el l铆mite de RRP hasta 160.000 millones de d贸lares a partir del 23 de septiembre de 2021.

Ah铆 est谩 el elefante en la habitaci贸n: 驴c贸mo cuadrar谩 el taper de la Fed con semejante magnitud de repos inversos? 驴Es posible la tan esperada reducci贸n del est铆mulo monetario con una burbuja financiera mundial alimentada por el apalancamiento a tipo de inter茅s cero y el endeudamiento estructural? Y a la vez, 驴c贸mo pueden los banqueros centrales seguir ampliando su balance con el doble golpe del estancamiento y la inflaci贸n (estanflaci贸n) a la vuelta de la esquina?

La l贸gica de este mecanismo monetario es perversa. La 鈥渄anza loca鈥 solipsista del capital financiero se ha descontrolado mucho m谩s all谩 de lo habitual y el ajuste de cuentas se acerca r谩pidamente. 驴Puede evitarse una recesi贸n devastadora? La respuesta pol铆tica actual parece apelar al antiguo dicho: 鈥tiempos extremos requieren medidas extremas鈥. Ante tan obstinada negaci贸n de la implosi贸n sist茅mica, eso significa que no podemos descartar ning煤n crimen contra la humanidad. 驴No es eso lo que la historia nos ha ense帽ado siempre?

La crisis que vivimos no es epidemiol贸gica. En primer lugar, porque pretende hacerse cargo del cataclismo que implica la exposici贸n financiera al riesgo t贸xico y, a la vez, de la gesti贸n de la inflaci贸n asociada. Baste se帽alar que los banqueros centrales no consiguen aumentar los tipos de inter茅s al 2% para combatir la inflaci贸n, cuando en la d茅cada de 1970 los subieron al 20%. Sin embargo, como nos ha ense帽ado el COVID, las acrobacias financieras de semejante magnitud s贸lo funcionan bajo una cobertura de emergencia: bloqueos, cierres, restricciones, etc.

El objetivo del encubrimiento es doble: 1. Ocultar el hundimiento del Titanic (la 鈥sociedad del trabajo鈥 impulsada por las finanzas); y 2. Coordinar un colosal reseteo monetario basado en la depresi贸n econ贸mica y el control centralizado de la vida de las personas.

Fascismo digital

El capitalismo de emergencia produce claros efectos biopol铆ticos relacionados con la administraci贸n de un excedente humano cada vez m谩s superfluo para un modelo reproductivo automatizado, financiarizado e implosivo. De ah铆 que el 鈥減asaporte鈥, la 鈥渧acuna鈥 y el 鈥渃ertificado鈥 compongan la Sant铆sima Trinidad de la ingenier铆a social. La funci贸n de los 鈥減asaportes鈥 es entrenar a las multitudes en el uso de carteras electr贸nicas que controlen el acceso a los servicios p煤blicos y el sustento personal. Junto a los incumplidores, las masas despose铆das y sobrantes son las primeras en ser disciplinadas por esos sistemas digitalizados de gesti贸n de la pobreza que el capital monopolista supervisa directamente. El plan es tokenizar el comportamiento humano [representar un derecho en un registro reemplazando los datos sensibles de usuario por un c贸digo 煤nico identificativo llamado 鈥榯oken鈥 que se emplea en tr谩mites y burocracias digitales, NdT] y colocarlo en la contabilidad de la cadena gestionada por algoritmos. La propagaci贸n del miedo global es el golpe ideol贸gico perfecto para consumar se plan.

Mientras la censura y la intimidaci贸n silencian el debate p煤blico, aumenta la probabilidad de que el car谩cter infernal de esta distop铆a biotecnocapitalista se manifieste plenamente en la pr贸xima crisis global. Esto justificar铆a el despliegue de las Monedas Digitales de los Bancos Centrales (CBDC) que, en palabras de A. Carstens (director general del Banco de Pagos Internacionales), otorgar谩n 鈥渦n control absoluto sobre las normas y regulaciones que determinar谩n el uso de ese pasivo del Banco Central (es decir, el dinero), y tendremos la tecnolog铆a para hacerlo cumplir鈥. Esa vinculaci贸n del dinero digital a la identidad digital resume la servidumbre monetaria de alta tecnolog铆a que se extender谩 primero a desempleados y/o beneficiarios de rentas m铆nimas, por ejemplo, y potencialmente a la mayor铆a de nosotros. M谩s nos vale tomar en serio las palabras de Larry Fink, director general de BlackRock, cuando dice que 鈥渓os mercados prefieren los gobiernos totalitarios a las democracias鈥.

Discriminar a la poblaci贸n seg煤n su estado de vacunaci贸n es un hito hist贸rico del totalitarismo. Si la resistencia es controlada, los comportamientos 鈥渧irtuosos鈥 ser谩n registrados mediante un DNI digital obligatorio que regule nuestro acceso a espacios y relaciones sociales. El COVID es el caballo de Troya ideal para este avance. La Alianza ID2020, respaldada por gigantes como Accenture, Microsoft, la Fundaci贸n Rockefeller, MasterCard, IBM, Facebook y la omnipresente GAVI de Bill Gates, lleva tiempo planeando un sistema global de identificaci贸n digital basado en la tecnolog铆a de cadena de bloques (blockchain), algo que facilita una suave transici贸n al control monetario. Las CBDCs permitir铆an a los banqueros centrales rastrear cada transacci贸n y, sobre todo, cerrar el acceso a la liquidez por cualquier raz贸n que se considere leg铆tima. El proyecto de 鈥渄igitalizaci贸n de la vida鈥 tambi茅n incluye un 鈥減asaporte de Internet鈥 que, sujeto a revisiones peri贸dicas, permitir铆a expulsar de la red a quien fuese considerado indigno. En caso de que el cr茅dito social de un individuo cayera por debajo de un determinado valor, encontrar un trabajo, viajar u obtener pr茅stamos exigir铆a el sometimiento voluntario a un 鈥減rograma de rehabilitaci贸n鈥. Es f谩cil imaginar la consiguiente creaci贸n de un mercado negro para los marginados.

Una de las piedras angulares del fascismo hist贸rico fue el control estatal de una industria cuya propiedad segu铆a siendo privada. Es sorprendente que, pese a las evidencias abrumadoras y sistem谩ticas de las puertas giratorias entre sector p煤blico y privado, la mayor铆a de los intelectuales p煤blicos a煤n no hayan visto hacia d贸nde nos dirigimos. El escritor italiano Ennio Flaiano dijo una vez que el movimiento fascista est谩 formado por dos grupos: los fascistas y los antifascistas. Hoy en d铆a, cuando la mayor铆a de los autoproclamados antifascistas apoyan silenciosamente o con entusiasmo este giro autoritario medicalizado, la paradoja es m谩s relevante que nunca.

De la teor铆a de la conspiraci贸n a la paranoia exitosa

La epistemolog铆a de la teor铆a de la conspiraci贸n permite que gran parte de la propaganda actual se difunda a modo de ret贸rica de la exclusi贸n. El rechazo a priori del 鈥pensamiento paranoico鈥 impone la narrativa oficial como 煤nica portadora de la verdad, independientemente de su verificaci贸n emp铆rica. As铆, como argumenta Ole Bjerg, 鈥la verdadera patolog铆a emerge del lado de las reacciones desde la corriente principal contra los llamados te贸ricos de la conspiraci贸n […] y toma forma de un estado epist茅mico de excepci贸n que amenaza con socavar el debate p煤blico y la cr铆tica intelectual鈥. Dicho de otra forma: la paranoia califica la posici贸n de esos Torquemadas modernos cuya inquisici贸n condena al silencio cualquier pensamiento 鈥渉er茅tico鈥 que ose apartarse de los dogmas del capitalismo de emergencia. La acusaci贸n generalizada contra 鈥減aranoicos negacionistas鈥 y 鈥渁ntivacunas鈥 es s铆ntoma de la disoluci贸n del v铆nculo democr谩tico y, sobre todo, del contagio de una enfermedad ideol贸gica sin parang贸n propagada a escala mundial.

Como sosten铆a Jacques Lacan en los a帽os sesenta, el poder capitalista funciona desapareciendo, haci茅ndose secreto e invisible para disimular su autoridad y su impotencia. En el capitalismo todo parece funcionar espont谩neamente, como si nadie diera ni obedeciera 贸rdenes. Solo nos limitamos a seguir sus deseos espont谩neos: 鈥淟o que llama la atenci贸n y nadie parece ver es que, al despejar las nubes de la impotencia, el significante soberano parece a煤n m谩s inexpugnable […] 驴D贸nde est谩? 驴C贸mo se puede nombrar? 驴C贸mo localizarlo, aparte de por sus efectos asesinos?鈥. 驴Deber铆amos incluir a Lacan en la lista negra de te贸ricos de la conspiraci贸n? Mientras el amo tradicional se apoya en la autoridad simb贸lica, el amo capitalista delega la autoridad en la objetividad intangible de su modo de actuar. Tal y como ha demostrado el neoliberalismo, se puede renunciar oficialmente al dominio y, a la vez, reafirmarlo en forma de 鈥渓iderazgo鈥. La clave que nos explica Lacan es que esta estrategia abre el espacio para formas m谩s profundas e insidiosas de manipulaci贸n.

Como hacen los medios de comunicaci贸n corporativos, hoy a muchos lacanianos les encanta burlarse de los 鈥te贸ricos de la conspiraci贸n鈥. Lo hacen citando el lema de Lacan de que 鈥渘o hay tal cosa como un gran Otro鈥 para repetir que, en 煤ltima instancia, no puede haber nadie conspirando en la sombra. Como afirma Slavoj 沤i啪ek en un art铆culo reciente, 鈥渘o hay necesidad de inventar pandemias y cat谩strofes clim谩ticas, pues el sistema las produce por s铆 mismo鈥, pero estos argumentos no dan en el blanco porque olvidan que el poder funciona ocupando la inconsistencia ontol贸gica del gran Otro y manipul谩ndola a su favor. Con otras palabras: si hay un inconsciente, la conspiraci贸n y la manipulaci贸n son inevitables. El 茅xito de cualquier estructura de poder depende de su capacidad para dirigir contra las masas neur贸ticas el car谩cter autocontradictorio de su universo de sentido.

Pese a todo su hegelianismo, 沤i啪ek est谩 olvidando el car谩cter especulativo del poder (capitalista): las contradicciones sist茅micas son el fundamento mismo y la sangre vital de cualquier arquitectura de poder. La principal artima帽a especulativa del poder consiste en convertir esa inconsistencia ontol贸gica en condici贸n de posibilidad. Esto lo demuestra claramente el 鈥giro autoritario鈥 de un capitalismo contempor谩neo que se basa en la explotaci贸n ideol贸gica de las emergencias. En 煤ltima instancia, tales emergencias s贸lo ser谩n reales en tanto que emergencias capitalistas 鈥搇茅ase desplegadas en el momento adecuado para promover los intereses del capital. La idea de que una emergencia pueda trastornar o subvertir la estructura de poder existente ignora hasta qu茅 punto toda emergencia funciona ya a favor del poder capitalista. Mi lectura del COVID como producto de la volatilidad financiera es coherente con este argumento: la contingencia pand茅mica es una necesidad capitalista y, como tal necesidad, ha sido apoyada desde el principio por un formidable aparato ideol贸gico.

La ret贸rica de la exclusi贸n que anima el discurso p煤blico-oficial sobre el COVID puede describirse con el concepto de 鈥paranoia exitosa鈥 que Lacan tom贸 prestado de Freud y 鈥減arece constituir la clausura de la ciencia鈥. Esa 鈥clausura鈥 refiere b谩sicamente a una creencia positivista en la objetividad cient铆fica que se construye sobre el rechazo (exclusi贸n) de la 鈥渃uesti贸n del inconsciente鈥 como fuente de cr铆tica, duda y error. En la teor铆a del discurso de Lacan, la paranoia exitosa alimenta un sistema h铆per-eficiente de creencias asegurado por la 鈥curiosa c贸pula entre capitalismo y ciencia鈥. [El poder de lo que hoy se promueve unilateralmente como 鈥ciencia real鈥, tan real que proh铆be la duda, silencia el debate y promueve la censura, se asemeja al poder de esa nueva religi贸n anunciada por Lacan en 1974: 鈥La ciencia es a煤n m谩s desp贸tica, obtusa y oscurantista que la religi贸n, y est谩 en proceso de sustituirla鈥. El capitalismo se apoya en la ciencia y la tecnolog铆a del mismo modo que capitaliza la salud, uno de los negocios m谩s rentables del mundo.

Esa 鈥渃iencia鈥 a la que se nos ordena obedecer est谩 secuestrada por las 茅lites financieras y sus compinches pol铆ticos. Funciona como una barrera contra la conciencia de que 鈥渘uestro mundo鈥 se desmorona. La verdadera ciencia, que sigue operando detr谩s de la espesa cortina de la censura, nunca impondr铆a mandatos dictatoriales como los hoy vigentes en las democracias de todo el mundo. La fe ciega en la 鈥ciencia COVID鈥 delata un deseo desesperado de aferrarse al poder capitalista, mutaci贸n autoritaria incluida, pero la historia del progreso cient铆fico demuestra que la ciencia es sobre todo un discurso centrado enf谩ticamente en 鈥lo que falta鈥. Todos los grandes avances se basan en un principio de insuficiencia: la consciencia de que la verdad, como causa del conocimiento, est谩 ontol贸gicamente ausente. Citando a Lacan: Il n’y a de cause que de ce qui cloche (鈥Solo hay causa en lo que no funciona鈥). Esa es la ciencia por la que vale la pena luchar.

Como las premisas impulsoras del sistema (la relaci贸n de creaci贸n de valor entre capital y trabajo) han dejado de funcionar, el se帽uelo del COVID permite al capitalismo suspender cualquier razonamiento serio sobre su enfermedad estructural y su actual transformaci贸n. La cl铆nica de la neurosis nos muestra hasta qu茅 punto el neur贸tico medio desea tener un amo para o铆r que su mundo tiene bases s贸lidas. Los neur贸ticos suelen vivir tan desesperadamente apegados a su estructura de poder que son capaces de cualquier perversi贸n para asegurar su funcionamiento, como el masoquista que entrega con entusiasmo el l谩tigo a su dominatrix. La perversi贸n funciona como una orden para disfrutar de la relaci贸n de poder, y los sujetos contempor谩neos nos sometemos d贸cilmente al poder en un intento desesperado por consolidarlo. Por desgracia, las estructuras conservadoras de la neurosis y la perversi贸n suelen ser compartidas por esas 鈥mentes progresistas鈥 (desde las liberales a las izquierdas radicales) cuyo compromiso se limita a se帽alar la virtud o participar en el vergonzoso juego de la teor铆a de la conspiraci贸n.

Sin embargo, no todo est谩 perdido. Pese a la imparable convergencia de ciencia y capitalismo que impone un sistema de creencias herm茅tico para excluir cualquier disidencia, nuestro triunfal universo paranoico nunca podr谩 totalizar su estructura. Parad贸jicamente, la actual represi贸n de la humanidad puede ser la mejor oportunidad para una oposici贸n radical al r茅gimen de acumulaci贸n capitalista y a su implacable chantaje de excepci贸n.

Fabio Vighi es profesor de Teor铆a Cr铆tica e Italiano en la Universidad de Cardiff. Entre sus obras recientes se encuentran Critical Theory and the Crisis of Contemporary Capitalism (Bloomsbury 2015, con Heiko Feldner) y Crisi di valore: Lacan, Marx e il crepuscolo della societ脿 del lavoro (Mimesis 2018).

Art铆culo publicado originalmente en The Philosophical Salon.

Traducido al castellano por Daniel Jim茅nez Franco.

Publicado 19 enero, 2022, 06:55




Fuente: Briega.org