September 29, 2022
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Jenifer Cabrera, de la ciudad de R铆o Cuarto, estuvo detenida tres semanas por defenderse de su agresor en un contexto de violencia de g茅nero de larga data. Agotando las instancias institucionales y judiciales, para muchas personas la autodefensa es el 煤nico modo de sobrevivir. Reclaman perspectiva de g茅nero para interpretar los hechos.

Por Redacci贸n La tinta

Desde que el movimiento feminista logr贸 visibilizar la violencia de g茅nero como una realidad que atraviesa el cuerpo de las identidades feminizadas y disidentes, los Estados desplegaron pol铆ticas p煤blicas tendientes, sobre todo, a acompa帽ar y confrontar sus consecuencias. Las identidades feminizadas y disidentes sabemos qu茅 tenemos que hacer si estamos en situaci贸n de violencia. Pero, 驴qu茅 pasa cuando hacemos todo ese recorrido y, aun as铆, nada cambia? 驴C贸mo defendemos nuestras vidas?

Jenifer Cabrera vive en la ciudad de R铆o Cuarto, tiene 26 a帽os y dos hijes. Hace nueve a帽os sufre violencia por parte de su expareja, padre de su primer ni帽o. Lo denunci贸 unas diez veces, accedi贸 a medidas de restricci贸n, incluso se mud贸 de provincia. Cuando regres贸, volvieron la violencia y las amenazas. A comienzos de septiembre, el hombre intent贸 golpearla con una maza y, en el forcejeo, 茅l sufri贸 un golpe en su cabeza. Jenifer fue detenida, permaneci贸 tres semanas encerrada, primero en R铆o Cuarto, despu茅s en el Establecimiento Penitenciario 9 (UCA) y finalmente en Bouwer. La imputaron por lesiones graves calificadas por el v铆nculo.

鈥淟e dieron la libertad luego de la indagatoria -explic贸 el abogado Jos茅 Sagarraga en di谩logo con La tinta-. Hab铆a sufrido numerosas violencias, que hab铆an sido denunciadas oportunamente en las distintas unidades judiciales del R铆o Cuarto como en el Juzgado de Violencia Familiar. Se le hab铆an asignado dos botones antip谩nico que el sujeto hab铆a roto. Se hab铆a ido, como consecuencia de una restricci贸n que le impuso la Justicia, a la ciudad de Mar del Plata y luego regres贸. Ante la amenaza de sufrir agresi贸n f铆sica, ella le permite el ingreso a la casa. Esa noche, le pidi贸 que le diera las zapatillas para venderlas. Ella se neg贸, tuvo que dormir con las zapatillas puestas y, cuando se despert贸, ve que le estaba sacando las zapatillas, le mostr贸 una maza amenazante, ella se defendi贸 ocasion谩ndole un golpe en el parietal, lo que le produjo la fractura de cr谩neo鈥.

La situaci贸n, explica el letrado, fue provocada por 茅l. Jenifer se defendi贸 actuando en leg铆tima defensa, una causa de justificaci贸n que se constituye por tres requisitos: la agresi贸n ileg铆tima, la falta de provocaci贸n suficiente de quien se defiende y la racionalidad del medio empleado por quien se defiende, el mismo medio por el cual 茅l quer铆a herirla. 鈥淐umple con todos los requisitos de la leg铆tima defensa鈥, subraya Sagarraga.

Para su familia, a Jenifer no le dieron respuestas desde el Estado. 鈥淓lla acudi贸 a los caminos que le ofrec铆a el sistema y vio que se agotaban las alternativas que le brindaba el orden jur铆dico recursivo a la salida individual -sigue el letrado-. Pero los jueces no siempre tienen esa mirada y se atienen al resultado producido, que, en este caso, es una lesi贸n grave en el parietal producto del golpe, que ha ocasionado lesiones graves鈥.

Jenifer no es la 煤nica

La historia de Jenifer trae el eco de otras situaciones de autodefensa ante la violencia machista, de respuestas que no llegan, no alcanzan, no sirven. Eva Anal铆a (Higui) de Jes煤s se transform贸 en un 铆cono. Fue fuertemente criminalizada tras defenderse de una violaci贸n grupal. Acusada de homicidio simple, fue absuelta el 17 de marzo pasado en los Tribunales de San Mart铆n, provincia de Buenos Aires. Los fundamentos de la sentencia aducen leg铆tima defensa.

El 4 de julio de este a帽o, absolvieron a Mafalda Beatriz Secreto, de 65 a帽os, acusada del homicidio de su marido Jos茅 Luis Arenas, hallado muerto el 1 de junio de 2019 en la ciudad bonaerense de Col贸n. En la sentencia, hicieron referencia a la situaci贸n de violencia que sufr铆a la mujer, controlada por el agresor, quien 鈥渄ispon铆a鈥 de su vida, mientras ella 鈥渟e encontraba bloqueada directa e indirectamente鈥. El tribunal a帽adi贸 que Mafalda 鈥減adec铆a violencias de todo tipo, de manera reiterada, constante y en aumento鈥, y que estaba en una 鈥減osici贸n de inferioridad f铆sica y ps铆quica respecto de su agresor鈥.

En estos casos, se contempla el contexto de violencia de g茅nero que atraviesan las personas, como una situaci贸n permanente y continua, revirtiendo el lugar fijo de victimaria. Sin embargo, incorporar la perspectiva de g茅nero para interpretar las normas jur铆dicas y que se contemplen las desigualdades es una batalla que las defensas dan cada vez para que no se anteponga solo el resultado de la acci贸n. 

La situaci贸n que atraviesa Gina C谩rdenas es muestra de esto. Fue condenada a prisi贸n perpetua por el delito de homicidio agravado por el v铆nculo el 23 de septiembre pasado por el Tribunal en lo Criminal del Distrito Judicial Sur de Ushuaia. La declararon culpable de matar a su expareja, Alejandro Ram贸n B谩ez, en 2021, aunque se prob贸 que estaba en situaci贸n de violencia constante, a煤n estando embarazada. La fiscal铆a tom贸 esto como atenuante, pero el tribunal impuso la pena m谩xima. La leg铆tima defensa no fue una opci贸n.

Por estas razones, estamos pidiendo la reforma judicial feminista -expresaron desde el espacio fueguino La Hoguera Feminista-. Es un claro mensaje de querer disciplinarnos, que nuestro accionar no sea defendernos, que nos dejemos matar. Hoy, el Estado volvi贸 a condenar a Gina y nos volvi贸 a mostrar que la impunidad solo va dirigida a los femicidas鈥.

*Por Redacci贸n La tinta / Imagen de portada: Elo铆sa Molina para La tinta.

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Fuente: Latinta.com.ar