May 18, 2022
De parte de Indymedia Argentina
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PETROLEO EN MAGDALENA. OPERARIOS INTENTAN SACAR EL PETROLEO A BALDES. 20/1/99
El derrame de petr贸leo en Magdalena, una historia
Por Jos茅 Luis Meir谩s
mayo 13, 2022

 El derrame de petr贸leo de un buque de la empresa Shell, ocurrido hace 23 a帽os en el R铆o de la Plata frente a las costas de Magdalena, fue el mayor vertido de hidrocarburos en aguas dulces de la historia a nivel mundial. Por ese desastre ambiental no se impuso penalidad alguna desde los estados nacional y provincial ni ninguna condena judicial firme. El desastre de Magdalena re煤ne una serie de elementos que lo convierten en un caso testigo, tanto en lo que refiere al valioso involucramiento de la comunidad y el activismo ambiental, como a lo que no deber铆a repetirse en tanto ausencia de las distintas instancias estatales que debieron involucrarse activamente para lograr justicia.

Dos chatarras flotantes y un derrame maldito

El viernes 15 de enero de 1999 era un d铆a soleado y caluroso, el Balneario Municipal de Magdalena, ubicado en la costa del R铆o de la Plata a 110 kil贸metros de la ciudad de Buenos Aires y 50 kil贸metros de la ciudad de La Plata, se aprestaba a recibir paseantes y turistas. Pasadas las dos de la tarde, a cinco kil贸metros de la costa, en el Canal Intermedio, la barcaza portacontenedores Sea Paran谩, de bandera alemana, choc贸 contra el buque cisterna Estrella Pampeana, de bandera liberiana, al servicio de la empresa Shell Compa帽铆a Argentina de Petr贸leo Sociedad An贸nima. El buque iba rumbo a la destiler铆a de Dock Sud, en el partido bonaerense de Avellaneda, frente a la Ciudad de Buenos Aires. 

鈥淪e estaba viviendo un momento econ贸mico muy dif铆cil y una de las cosas que nos apareci贸 como potable era potenciar el balneario. Se hizo el asfalto nuevo del acceso, lo habremos inaugurado el 23 de diciembre y el 15 de enero se produce el derrame maldito鈥, relata Oscar 鈥渧asco鈥 Sibetti, en ese entonces intendente de Magdalena por la Uni贸n C铆vica Radical.

En el abordaje, el casco del buque tanque se desgarr贸 y 5.000 metros c煤bicos de crudo tipo Hydra, proveniente de la extracci贸n submarina en la zona de Tierra del Fuego, se vertieron en las aguas del estuario. La mancha de crudo de alrededor de 10 km cuadrados qued贸 flotando lejos de la costa, sin embargo a partir del s谩bado 16 comenz贸 a soplar viento este-sudeste que, sumado a la marea, llev贸 el crudo hacia la ribera y lo hizo penetrar por los diversos arroyos y humedales. Para el domingo 17, unos 20 kil贸metros de costa estaban empetrolados.

Inmediatamente despu茅s del accidente, ejecutivos de Shell, as铆 como funcionarios provinciales y municipales llegan a la zona, que fue cercada y vedado el acceso del p煤blico.

鈥淭oda la costa qued贸 da帽ada, con el petr贸leo entrando por los arroyos, los humedales. Hay secuencias de im谩genes que muestran c贸mo estaba la costa, c贸mo se sacaba el petr贸leo, con qu茅 recursos, trist铆simos, a balde, a lampazo, as铆 se fue limpiando鈥, recuerda el ex intendente.

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Foto: Fernando Massobrio

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El comit茅 de contingencia de Shell y la contrainformaci贸n comunitaria

La causa Shell 鈥 Magdalena probablemente no hubiera avanzado como lo hizo en un primer momento sin la participaci贸n de Ala Pl谩stica, 鈥渦n colectivo art铆stico ambiental que utilizaba la investigaci贸n forense y la acci贸n territorial como forma de trabajo desde el arte鈥, explica el artista y abogado, Alejandro Meitin, uno de sus fundadores, que hoy integra Casa R铆o Lab, una asociaci贸n civil que sigue trabajando en la misma l铆nea que Ala Pl谩stica y custodia un archivo exhaustivo sobre el derrame de Shell en Magdalena.

El cerco de la costa de Magdalena no era solamente f铆sico, tambi茅n era informativo. 鈥淪e conforma un comit茅 de contingencia que integraban Shell, la Prefectura Naval, Secretar铆a de Pol铆tica Ambiental de la Provincia (hoy Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible 鈥 OPDS) y la Municipalidad de Magdalena鈥, cuenta Meitin. 

鈥淟legamos a Magdalena el 17 de enero. Al principio se hab铆a tenido la creencia de que el petr贸leo iba a desembocar desde el estuario en el mar, creo que la Prefectura Naval indic贸 esa posibilidad y se estaba confiando en eso. Pero se produjo un cambio de vientos y el petr贸leo comenz贸 a acercarse a la costa. Cuando llegamos a la Playa Nueva del Balneario Municipal vimos que estaba invadida por laburantes de limpieza y un despliegue impresionante de la gente de Shell muy concentrada en una puesta en escena. Te dejaban llegar hasta un lugar, para hablar con un ingeniero de Shell que dec铆a que estaba todo controlado. Tambi茅n hab铆a funcionarios de la Provincia, incluso de la Municipalidad de Magdalena, que estaban tratando de mantener todo bajo su control鈥. 

鈥淓ntonces nos dirigimos hacia otros lugares para tener contacto directo con los efectos del derrame, as铆 llegamos hasta el Regimiento de Tanques 8 y nos dejaron ingresar. Incluso el jefe en ese entonces nos permiti贸 acceder a la zona del arroyo Juan Blanco, que es donde comienza la Reserva de Biosfera del Parque Costero del Sur, y all铆 descubrimos que el petr贸leo hab铆a entrado hasta mil metros costas adentro y hallamos los primeros animales empetrolados鈥, recuerda Meitin.

 鈥淎 partir de los informes que hac铆amos fue tomando cada vez m谩s estado p煤blico la situaci贸n en la costa de Magdalena. Shell elaboraba y difund铆a sus informes, pero nosotros tambi茅n los nuestros, que eran discutidos en la ciudad de Magdalena en asambleas de vecinos que se hac铆an en un bar frente a la plaza principal. La cosa se empez贸 a poner cada vez m谩s dif铆cil para la empresa, porque hab铆a una investigaci贸n independiente que dec铆a lo que Shell no quer铆a que se dijera. Hasta que en un momento comienza a llegar la prensa internacional y lo que era supuestamente un caso menor en un peque帽o municipio al sur del estuario, se transforma en un tema m谩s importante鈥, reconstruye. 

Meitin rememora c贸mo fueron convocando y poni茅ndose a disposici贸n de distintos cient铆ficos y profesionales para dar m谩s sustancia a la investigaci贸n y denuncia. 鈥淔ormamos un equipo cada vez m谩s amplio, con referentes de distintas disciplinas, desde lo comunitario y productivo costero hasta lo cient铆fico. Tambi茅n empieza a trabajar con nosotros el comit茅 nacional de UNESCO, a partir de la llegada de Marcelo Acerbi del Instituto de Geograf铆a de la Facultad de Filosof铆a y Letras de la UBA, ya que el petr贸leo hab铆a impactado en la Reserva de Biosfera. Participa adem谩s Jorge Williams, de la Facultad de Ciencias Naturales de la UNLP y de la Uni贸n Internacional para la Conservaci贸n de la Naturaleza鈥.

Para el bi贸logo Marcelo Miranda, que integra Casa R铆o Lab y form贸 parte de Ala Pl谩stica, 鈥渆l caso del derrame de Shell fue emblem谩tico particularmente en tres aspectos: el primero es la improvisaci贸n que demostr贸 la empresa en el momento de los hechos, todo el ocultismo que hubo atr谩s; en segundo lugar hay que se帽alar c贸mo la clase pol铆tica o clase dirigente en general se manej贸 en ese momento tratando de que la informaci贸n no llegara a la gente, b谩sicamente para poder controlar el l铆o que se le estaba armando; y por 煤ltimo, que es el punto que quiero resaltar tiene que ver con la participaci贸n de la gente, con la organizaci贸n comunitaria, que fue realmente la piedra angular de lo que fue la proyecci贸n de este caso. Si no hubiera habido participaci贸n ciudadana y comunitaria este caso hubiera sido uno m谩s, muy poco nos hubi茅ramos enterado de lo que hab铆a pasado鈥. 

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.Foto: Alejandro Meitin

Sin grietas en favor de Shell

Desde el gobierno del entonces presidente peronista Carlos Sa煤l Menem, cuya secretaria de Recursos Naturales y Ambiente Humano era Mar铆a Julia Alsogaray, pr谩cticamente no hubo reacci贸n ante el evento contaminante. El 煤nico aporte desde ese organismo, a trav茅s del presidente del Instituto Nacional del Agua y del Ambiente, Mario de Marco Na贸n, fue el pago de las primeras pericias para evaluar el impacto del derrame y que no corrieran por cuenta de Magdalena.

El gobernador de la Provincia de Buenos Aires en ese momento, Eduardo Duhalde, lleg贸 a la costa de Magdalena a bordo de un helic贸ptero  cuando las repercusiones del tema ya lo hac铆an imposible de ignorar. Se reuni贸 con algunos vecinos e integrantes del comit茅 de contingencia, sobrevol贸 la costa y se retir贸 sin m谩s. 

Mientras el intendente Sibetti se enfrentaba a Shell por el derrame de enero de 1999, a mediados de ese mismo a帽o en Argentina hubo elecciones y en diciembre cambi贸 el signo del gobierno nacional. Su correligionario y hasta ese momento amigo, Fernando De la Rua, lleg贸 a la presidencia de la mano de la Alianza.

El 鈥渧asco鈥 Sibetti recuerda: 鈥淭en铆a una excelente relaci贸n con De la R煤a cuando era Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y desde mucho antes. Vino en varias oportunidades a Magdalena y otras tantas me recibi贸 en su oficina. Pero cuando asume la Presidencia varias veces quise entrevistarlo para hablar del tema Shell, entre otras cosas, y nunca pude. Luego del derrame nunca me quiso recibir, no s茅 si tuvo que ver Shell, pero la duda qui茅n me la saca鈥.

Magdalena abandona el comit茅 de contingencia y demanda a Shell

La magnitud del desastre ambiental puesta en evidencia, sumada a la par谩lisis de las autoridades estatales, lleva a Sibetti a tomar la decisi贸n de dejar el comit茅 dominado por Shell.

鈥淵o nunca estuve conforme con Shell, jugaron muy mal. Juan Jos茅 Aranguren entonces era presidente de la Shell, yo lo hab铆a ido a ver y me dijo que iban a pagar por el da帽o y quer铆a que le firmara un documento donde aceptaba que ya estaba todo solucionado. Me negu茅 a firmar y decid铆 iniciar un juicio a Shell. Contactamos al Dr. Daniel Silva, tuvimos dos o tres reuniones y se suscribi贸 el compromiso. Estoy totalmente conforme con su desempe帽o en todos estos a帽os鈥, cuenta Sibetti.

La justicia empetrolada

Carlos Daniel Silva es el abogado que representa a Magdalena en la demanda contra Shell desde un principio. 鈥淟a causa se inicia en el a帽o 1999. Nosotros radicamos la causa durante la misma feria judicial de enero, o sea que la respuesta jur铆dica al evento ambiental fue bastante inmediata. La causa sigue abierta 23 a帽os despu茅s, hay muchas lecciones para sacar de ella鈥, se帽ala el letrado.

鈥淯na causa de esta magnitud, que fue el derrame de hidrocarburos en agua dulce m谩s grande de la historia, no mereci贸 actuaci贸n judicial ni administrativa por parte de la Secretar铆a de Ambiente de la Naci贸n en aquel entonces, ni de la Secretar铆a de Pol铆tica Ambiental de la Provincia de Buenos Aires. El 煤nico estamento p煤blico que dio una respuesta en defensa de los intereses colectivos fue la Municipalidad de Magdalena, lo cual ya es un desprop贸sito, sobre todo trat谩ndose de un derrame en aguas interjurisdiccionales como las del R铆o de la Plata. En cualquier lugar del mundo hubiera motivado la actuaci贸n del Estado nacional y del provincial tambi茅n. Solamente el municipio de Magdalena se present贸, se constituy贸 en demandante de las reparaciones del da帽o ambiental, en la reposici贸n y recomposici贸n del da帽o ambiental y en el manejo adecuado de los residuos del hidrocarburo que se hab铆a derramado. Entonces fue una batalla entre David y Goliat. La municipalidad, sin presupuestos, sin instituciones cient铆ficas que pudieran hacer pericias o evaluaciones de remediaciones, se encontr贸 litigando contra un ej茅rcito de peritos y abogados que obviamente Shell estaba en condiciones de sostener鈥. 

Aqu铆 es pertinente enhebrar el recorrido de la causa en el 谩mbito de la Justicia: En el mismo verano de 1999 la Municipalidad de Magdalena radic贸 su denuncia en la Justicia Civil y Comercial Federal de La Plata. Silva detalla que 鈥渓as acciones legales iniciadas entonces ten铆an tres v铆as: la reparaci贸n de da帽os ambientales, la protecci贸n del medioambiente y la disposici贸n de residuos peligrosos鈥. En noviembre de 2002, Julio C茅sar Miralles, a cargo del Juzgado Federal N掳4 de La Plata, conden贸 a Shell por un valor de u$s 35.000.000 en la causa Municipalidad de Magdalena c/ Shell Capsa y otros s/ disposici贸n de residuos peligrosos, esa suma no correspond铆a a un dinero que percibir铆a el municipio sino a los fondos que se deb铆an destinar a la reparaci贸n ambiental. 鈥淓sta es la demanda ambiental m谩s importante que se ha resuelto en la historia argentina鈥, declar贸 Silva a la prensa en ese entonces. 

La C谩mara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal de La Plata confirm贸 la sentencia en diciembre de 2003. Sin embargo Shell, las aseguradoras y otras empresas demandadas apelaron e hicieron planteos sobre la competencia de los tribunales intervinientes. As铆, la causa lleg贸 a la Corte Suprema de Justicia de la Naci贸n (CSJN), que decidi贸 en mayo del 2007 que el caso era competencia de juzgados federales de la Capital y declar贸 nula la causa resuelta en La Plata, por lo que la causa pas贸 al Juzgado Federal Civil N掳3 de la CABA, a cargo de Roberto Torti. 

A diferencia de otros casos similares ocurridos en distintos puntos del planeta, como el del barco Exxon Valdez en Alaska en 1989, el del buque Prestige en 2002 frente a las costas de Galicia o el m谩s reciente, justamente el 15 de enero 煤ltimo, de un barco de Repsol en el mar peruano, en el caso de Magdalena no se aplicaron multas ni hubo acci贸n punitiva alguna desde el Estado. 

 鈥淣ormalmente las instancias p煤blicas nacionales y provinciales toman en otros pa铆ses un activismo judicial mucho m谩s fuerte o incluso lideran ese activismo, pero adem谩s tienen poder de fuego v铆a administrativa a trav茅s de multas, lo que se llaman da帽os punitivos. Multan a la compa帽铆a de manera tal que primero aseguran fondos suficientes para la reparaci贸n ambiental y tambi茅n generan un efecto disuasivo frente a futuros eventos. La inacci贸n del Estado nacional y el Estado provincial en aquel momento fue muy llamativa, casi una invitaci贸n a la depredaci贸n ambiental鈥, confirma Daniel Silva.

El abogado representante de la Municipalidad de Magdalena en la causa Shell sostiene que el sistema procesal tambi茅n jug贸 en contra de la damnificada. 鈥淟a Argentina tiene un sistema judicial arcaico y anacr贸nico, escrito, donde cada interacci贸n entre las partes, sobre todo en el a帽o 麓99, se hace por la v铆a de actuaciones en papel, traslados y respuestas, con una amplia posibilidad de recursos que hacen que quien tenga ganas de dilatar el proceso, logra hacerlo al infinito. Cuando hay procedimientos ordinarios civiles para cuestiones extraordinarias ambientales lo que sucede es que el sistema jur铆dico, como en el caso de Magdalena, no est谩 preparado para dar una respuesta r谩pida.鈥. 

鈥淣os encontramos con una justicia que permiti贸 un litigio de 20 a帽os con argumentaciones y contraargumentaciones, recursos y contra recursos al infinito. Esta causa antes de tramitar la cuesti贸n central pas贸 por Primera Instancia, C谩mara y Corte Suprema. 隆Todav铆a no hab铆amos empezado a discutir el fondo! Lo cual te demuestra lo poco preparado que est谩 el sistema jur铆dico argentino para atender a las necesidades sustanciales de la justicia ambiental. Los primeros 10 a帽os se fueron en recursos vinculados a la cuesti贸n de la competencia judicial, que se terminaron dirimiendo en favor de Shell鈥. 

鈥淗ab铆a un desbalance en s铆, esto se tramitaba por el fuero de atracci贸n Mar铆timo, porque eran empresas mar铆timas que transportaban hidrocarburos y contenedores, o se tramitaba en el fuero Federal Ambiental. Curiosamente, lo Mar铆timo le gan贸 a lo Ambiental. Lo gan贸 en la Corte Suprema de Justicia de la Naci贸n, en la m谩xima instancia, que debiera ser la m谩xima protectora de los intereses ambientales鈥, se帽ala Silva. 

鈥溌縀sos 10 a帽os que llev贸 dirimir la cuesti贸n de la competencia para qu茅 le sirvieron a Shell? Bueno, obviamente el medio ambiente tiene cierta capacidad de recomposici贸n natural, despu茅s de 10 a帽os de litigio el hidrocarburo ya hab铆a sido digerido en gran parte por bacterias y por la propia fuerza de depuraci贸n del R铆o de la Plata鈥. Esta descripci贸n de Daniel Silva quiz谩s sea la fundamentaci贸n principal por la cual la Municipalidad de Magdalena decidi贸 llegar a un acuerdo y dejar de lado la demanda a Shell. 

La sentencia en los tribunales federales de La Plata, favorable a Magdalena, hab铆a quedado anulada y la cuesti贸n de la competencia hab铆a sido resuelta por la Corte Suprema en favor de Shell. Reiniciar la demanda por los da帽os ambientales en los tribunales de la Ciudad de Buenos Aires no era viable.鈥 En esas circunstancias es que despu茅s de 10 a帽os de litigio, muy dif铆cil de sostener por el esfuerzo econ贸mico que era generar pruebas y sostener el proceso, la Municipalidad decidi贸 llegar a una negociaci贸n y ceder posiciones. Para llegar a un entendimiento que fuera del inter茅s de la Municipalidad, que batallaba sola, y con un medioambiente que ya hab铆a tenido una importante o fundamental recomposici贸n simplemente por el paso del tiempo鈥, sostiene Silva. 

Acuerdo y plebiscito

En las elecciones generales de 2003 resulta electo intendente el peronista Fernando Carballo, que sucede al radical Oscar Sibetti. El fallo de la Corte Suprema en 2007 oblig贸 a un cambio de t谩ctica para lograr el resarcimiento de Shell. En 2009 se llega a un principio de acuerdo extrajudicial, en el mismo la empresa se compromet铆a a desembolsar 9,5 millones de d贸lares. El acuerdo establec铆a que Shell no ten铆a ninguna responsabilidad por el da帽o ambiental y que la municipalidad desist铆a de las acciones contra la empresa. Adem谩s establec铆a unos honorarios legales de 1,5 millones, tambi茅n a cargo de la petrolera. Shell tambi茅n pretend铆a lograr la licencia social para el acuerdo, entonces el texto convenido deb铆a ser aprobado en una consulta popular 鈥損lebiscito- no vinculante y ser aprobado por el Concejo Deliberante de Magdalena.

En toda la historia de la causa Magdalena 鈥 Shell el episodio del plebiscito es quiz谩s el m谩s ignominioso. La campa帽a oficial en favor del voto por el S铆 fue tendenciosa, todos los medios de comunicaci贸n locales tuvieron sus micr贸fonos y p谩ginas pr谩cticamente cerrados para las voces opuestas al acuerdo. La fecha de la consulta popular se desacopl贸 de la de las elecciones generales de ese a帽o. El plebiscito se realiz贸 el 17 de mayo de 2009 y era optativo, condici贸n que obtur贸 la participaci贸n y derroch贸 recursos p煤blicos.

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El texto de la boleta por el S铆, en color azul, dec铆a 鈥渆stoy de acuerdo con el convenio entre la Municipalidad de Magdalena y Shell C.A.P.S.A. por el que se recibir谩 el Asesoramiento, Dise帽o y la Planificaci贸n de un Plan de Desarrollo Tur铆stico para los Balnearios de Magdalena y Atalaya, un Parque Industrial y una Planta de Tratamiento de los Residuos S贸lidos Domiciliarios del Partido de Magdalena, m谩s una indemnizaci贸n de U$S 9.500.000, equivalente a $ 35.000.000 (cotizaci贸n U$S 1 = $ 3,70)鈥. La papeleta del No repet铆a el mismo texto en tinta negra e implicaba oponerse a tantos 鈥渂eneficios鈥 para la comunidad magdalenense.

En la campa帽a oficial se hablaba de una 鈥渋ndemnizaci贸n鈥 de 9,5 millones de d贸lares, cuando en el texto del acuerdo no se menciona ning煤n monto indemnizatorio o de reparaci贸n econ贸mica por el derrame, sino m谩s bien de un aporte de Shell para el desarrollo local. 

El actual intendente Gonzalo Peluso, hoy en Juntos por el Cambio y en ese entonces militante opositor en el radicalismo. Su posici贸n era minoritaria incluso en su propia fuerza ya que el acuerdo y el plebiscito contaban con el apoyo de la mayor parte del radicalismo y sus concejales, hasta del exintendente Oscar Sibetti. 鈥淔uimos solamente tres los dirigentes que nos opusimos al acuerdo, que era vergonzoso por varias razones, e intentamos salir en todos los medios, pero nos dio espacio un solo programa de radio. Las dem谩s radios, compradas por el Estado municipal con la pauta oficial, nos cerraron el aire y no pudimos expresarnos. Pueden decir que el 77% de los votantes lo hizo a favor del acuerdo, pero fue el 77% del 25% del padr贸n鈥, recuerda. 

鈥淟as empresas que cotizan en la Bolsa, los juicios que tienen en expectativa, sin resolver, afectan sus acciones y pueden hacer bajar su valor. Una vez que se firm贸 el acuerdo a Shell no le import贸 m谩s el destino de la causa. Con ese arreglo extrajudicial le hab铆an quitado el riesgo a sus acciones. No se materializ贸 el pago pero el acuerdo est谩 firmado, donde la municipalidad resigna sus aspiraciones de seguir con el litigio y un art铆culo dice que Magdalena le reconoce a Shell que no produjo da帽o ambiental鈥, destaca Peluso.

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Para el actual intendente de Magdalena el tema no era tanto las condiciones del acuerdo, sino el monto. 鈥淪i el acuerdo hubiera sido por una cifra razonable, la cl谩usula 2陋, donde dice que el municipio reconoce que no hay da帽o ambiental, habr铆a quedado igual. No se puede hacer un acuerdo extrajudicial sin reconocer expl铆citamente que la otra parte no me produjo da帽o. Si el acuerdo hubiese sido por una cifra razonable, 50, 60, 70 millones de d贸lares, yo no hubiera estado en contra鈥, aclara. 

鈥淢i primera gesti贸n como intendente electo en 2015 fue viajar a Buenos Aires para entrevistar al abogado Diego Botana, que est谩 en un estudio muy prestigioso. Nos explicaron que ya hab铆a un acuerdo firmado y el gobierno anterior lo hab铆a hecho en representaci贸n leg铆tima del Estado. No me queda otra opci贸n que aceptar ese acuerdo y generar los mecanismos para que el dinero se pague鈥, declara Peluso, quien ya tramita la apertura de una cuenta en d贸lares en la sucursal Magdalena del Banco Santander para que la Municipalidad reciba el monto del acuerdo.

Para el abogado Daniel Silva, la transversalidad pol铆tica del apoyo al acuerdo es un aspecto relevante. 鈥淩ecordemos que la causa se inicia en una gesti贸n del radicalismo, con el intendente Sibetti; el acuerdo se alcanza en una gesti贸n del peronismo, con el intendente Carballo; hoy en d铆a est谩, a homologaci贸n, nuevamente en una gesti贸n radical, la de Peluso. Atraves贸 tres gestiones. Yo fui abogado desde el d铆a 1 y continu茅 si茅ndolo a pesar de los cambios de gesti贸n pol铆tica, lo cual hace sentir claramente en el caso de Magdalena la existencia de una pol铆tica de Estado que atraviesa 麓la grieta麓. El acuerdo atraves贸 tres instancias representativas populares. Adem谩s se someti贸 a un plebiscito y alcanz贸 casi el 80 por ciento de la aprobaci贸n del pueblo de Magdalena. Es el 煤nico caso que recuerdo en la historia del Derecho argentino donde un convenio fue sometido a un plebiscito鈥, subraya Silva.

Desde una 贸ptica diferente, el abogado y activista Alejandro Meitin se帽ala que 鈥渆l plebiscito fue totalmente ama帽ado, basado en el inter茅s de una administraci贸n municipal y de un equipo de abogados que lo que estaban tratando de resolver era una cuesti贸n econ贸mica. En definitiva el juicio transit贸 todo el tiempo no por valores 茅ticos, aunque en los argumentos estaba eso, sino por el resarcimiento econ贸mico. Pero para que ese resarcimiento econ贸mico se diera, Shell ya no aparec铆a como responsable del da帽o ambiental sino que se transformaba en una agencia de desarrollo para Magdalena. La corporaci贸n multinacional que hab铆a causado el da帽o terminaba convirti茅ndose en una socia del municipio鈥.

鈥淢ientras tanto el sistema costero; el transporte de sustancias peligrosas; el avasallamiento del poder corporativo utilizando chatarras flotantes; esos problemas aparentemente dejaron de existir. O volver谩n a existir cuando vuelva a pasar, porque si hoy volviera a producirse un derrame la mala forma de tratamiento va a ser la misma, el sistema de protecci贸n costera va a ser el mismo, los mecanismos de reacci贸n estatales van a ser los mismos. En ese sentido, no se ha aprendido mucho, y eso es lo que nosotros todo el tiempo tratamos de se帽alar鈥, afirma el referente de Casa R铆o Lab. 

Las demandas de particulares

Adem谩s de las demandas iniciadas por la Municipalidad de Magdalena, hubo unas 522 personas que se constituyeron como particulares damnificados y fueron representados principalmente por la abogada Mirta Oliver en unas 70 demandas grupales, que reclamaban, en general, por efectos adversos sobre la salud y da帽os y perjuicios en relaci贸n a su actividad laboral y comercial (emprendedores tur铆sticos y gastron贸micos, junqueros, pescadores, etc.). Algunos de estos juicios se diluyeron en arreglos extrajudiciales mediante desembolsos econ贸micos, otros siguieron su curso y a煤n esperan resoluci贸n. 

Inconstitucionalidad del acuerdo

Para que el desembolso se produjera, la justicia deb铆a homologar el acuerdo sin ninguna interposici贸n legal. Un ciudadano magdalenense hizo una presentaci贸n invocando lo que se llaman intereses difusos y se帽alando la persistencia del da帽o ambiental. Se trat贸 de Leonardo Fediuk, patrocinado por el abogado Mariano J. Aguilar de la Asociaci贸n de Abogados Ambientalistas de la Patagonia. 

鈥淭enemos un desastre ambiental cuyos efectos persisten y existe una Ley de Medio Ambiente que es de orden p煤blico, lo que significa que est谩 por encima de cualquier arreglo entre partes. Por eso, aun cuando hayan querido convalidarlo con un plebiscito popular, el acuerdo entre el Municipio y Shell carece de toda validez鈥, sostuvo Fediuk al momento de la presentaci贸n. En tanto Aguilar se帽al贸 que el acuerdo 鈥渧iola la normativa ambiental, es nulo. Es una suerte de donaci贸n que hace Shell y no se reconoce su responsabilidad. No hubo un juicio debidamente llevado, no se debati贸 nada. Hubo medidas cautelares por 85 millones de d贸lares y de repente se arregl贸 por 9 millones鈥.

鈥淣osotros hicimos un Informe de Seguimiento del Impacto del Derrame, con expertos de la Universidad de la Rep煤blica de Uruguay, de la Universidad de La Plata. Ese informe, en el que se utilizaron Sistemas de Informaci贸n Geogr谩fica, daba cuenta que a 10 a帽os del derrame todav铆a estaba presente el da帽o. Entonces, el acuerdo que Shell quer铆a firmar con el municipio no era v谩lido, era inconstitucional, porque no puede haber un arreglo entre partes en tanto y en cuanto, seg煤n la Constituci贸n Nacional, el da帽o al ambiente no estuviera subsanado. Con ese informe demostramos que el acuerdo era inv谩lido porque el ambiente segu铆a da帽ado鈥, se帽ala Alejandro Meitin en consonancia con la presentaci贸n de Fediuk.

La impugnaci贸n presentada por Aguilar y Fediuk fue rechazada por la Justicia en 2016 y no fue apelada En esto posiblemente haya pesado tambi茅n la decisi贸n de Fediuk de desistir en una presentaci贸n que le hab铆a valido amenazas de funcionarios municipales e insultos de vecinos, incluso detenciones arbitrarias. Los impulsores del acuerdo lo responsabilizaban por obstaculizar la llegada del dinero a Magdalena, aunque  el mayor obst谩culo fue la misma Justicia que demor贸 siete a帽os en rechazar el pedido de nulidad.

鈥淎l final result贸 que el convenio era v谩lido, que no era nulo, pero fueron otros diez a帽os, en los que el pueblo de Magdalena no accedi贸 a la justicia ambiental, no accedi贸 a una reparaci贸n econ贸mica鈥, se帽ala Daniel Silva. 

El estado de la causa hoy

El juez que tom贸 la causa luego del fallo de la CSJN en 2007 fue Roberto Torti, que en 2018 pidi贸 su retiro. La causa qued贸 con un juez subrogante, que no movi贸 nada. En 2021 el lugar dejado vacante por Torti al frente del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil y Comercial Federal N掳 3 de la Capital Federal fue ocupado por el actual juez Juan Rafael Stinco. 鈥淟uego de diez a帽os [la causa] ya tiene juez competente, tiene un convenio entre la empresa y el municipio, y ya fueron rechazadas las nulidades que se hab铆an presentado contra ese acuerdo y actualmente se est谩n terminando las 煤ltimas pruebas periciales ambientales que, si dan como resultado que no hay afectaci贸n ambiental, al d铆a de hoy el convenio quedar铆a eventualmente homologado鈥, detalla Daniel Silva.

La opci贸n honorable

En relaci贸n a  las alternativas que podr铆a haber tenido el municipio de Magdalena para lograr justicia, Alejandro Meitin, se inclina por la honorabilidad y la calidad de vida. 鈥淢agdalena tendr铆a que haber sostenido la opci贸n honorable. Porque no han conseguido nada de la otra manera y no pueden defender con orgullo lo que han militado en una primera instancia. Si hubieran seguido en sus trece, Magdalena hubiera tenido posibilidad de ampliar su rango de acci贸n no solamente local sino internacional, podr铆a estar discutiendo y ser abanderada hoy en d铆a en las disputas territoriales que existen en nuestro pa铆s referidas a la incidencia del poder corporativo, podr铆a haber generado actores pol铆ticos de fuste para discutir lo que est谩 pasando desde aquel momento hasta hoy en la Argentina, podr铆a haber sido como una escuela de capacitaci贸n de discusi贸n y negociaci贸n internacional sobre el poder corporativo, podr铆a haberse aliando a organizaciones y sectores pol铆ticos internacionales. Si hubiera habido una visi贸n m谩s ambiciosa, en el buen sentido, hubiera tenido la posibilidad de generar actores pol铆ticos que hoy estar铆an discutiendo cosas mucho m谩s interesantes que el arreglo de una plaza鈥.

Desde 2019, al cumplirse 20 a帽os del derrame, cada verano se realiza en la zona afectada un evento motorizado por activistas ambientales que busca sostener la memoria, la exigencia de justicia y defensa de los humedales costeros. 鈥淟o que da vida es la humedad鈥, tuvo el pasado 2 de febrero, D铆a Mundial de los Humedales, su 煤ltima edici贸n en articulaci贸n con organizaciones y activistas de Ensenada, Berisso, Magdalena y Punta Indio para activar una red en alerta permanente frente a conflictos ambientales presentes y futuros en la regi贸n. 

*Las fotos del derrame son de Fernando Massobrio. Todas las im谩genes de esta nota est谩n en el archivo de Ala Pl谩stica en Casa R铆o Lab Asociaci贸n Civil y fueron cedidas para la presente nota.

reenvio difusi貌n solidaria de Autoconvocadoscampana@gmail.com



Fuente: Argentina.indymedia.org