October 26, 2021
De parte de Nodo50
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 En un discurso pronunciado en 1967, al reflexionar sobre la din谩mica que nos impone la necesidad de un desarrollo acelerado, Fidel Castro se caracterizaba a si mismo con esta expresi贸n:

鈥溾milito en el bando de los impacientes, y milito en el bando de los apurados, y de los que siempre presionan para que las cosas se hagan y de los que muchas veces tratan de hacer m谩s de lo que se puede鈥.

Y es que una revoluci贸n es siempre un esfuerzo colosal por ensanchar el espacio de lo posible, y hacerlo r谩pido, muy r谩pido.

Esa definici贸n era v谩lida en 1967 y lo es tambi茅n ahora, porque en la complejidad de las sociedades humanas siempre coexisten procesos de diferente signo, y el avance o el retroceso dependen de las velocidades relativas de esos procesos.

Los pensadores sociales se esfuerzan por identificar los procesos que est谩n en marcha y por predecir hacia donde pueden llevarnos de continuar las tendencias actuales; pero es mucho m谩s dif铆cil predecir a qu茅 velocidades esos procesos ocurrir谩n. Y de esas velocidades relativas depende todo.

Estamos siendo testigos (y actores) de transformaciones en el modelo econ贸mico cubano, que incluyen dos procesos paralelos y complementarios: el del aumento de la autonom铆a operativa de las empresas estatales, y el del surgimiento de peque帽as y medianas empresas, tanto estatales como privadas. Hay en marcha tambi茅n un proceso de promoci贸n, aun con din谩mica insuficiente, de la inversi贸n extranjera.

Simult谩neamente, es evidente el proceso de ampliaci贸n de las funciones de la Ciencia, la Tecnolog铆a y la Innovaci贸n en el proyecto social cubano. Este tiene innegables conexiones, y debe tener m谩s, con los tres procesos antes mencionados.

Pero con efectos en sentido inverso contin煤a un proceso de deterioro de la infraestructura industrial (se apreci贸 claramente en los recientes problemas de generaci贸n el茅ctrica) y de erosi贸n del capital humano, consecuencia de d茅cadas de bloqueo econ贸mico contra Cuba.

驴Cu谩les de todos esos procesos ocurrir谩n con mayor velocidad y terminar谩n determinando el resultado conjunto? La verdad es que no lo sabemos, aunque la respuesta depende en gran medida de nosotros mismos. Las econom铆as, y en sentido m谩s amplio las sociedades humanas, son sistemas muy complejos, que evolucionan bajo la presi贸n de much铆simos factores, no pocos de ellos con efectos 鈥渘o-lineales鈥.

Lo que s铆 sabemos, sin la menor duda, es en que sentido tenemos que trabajar los revolucionarios cubanos. Y seguir adelante, constantemente, y obstinadamente, por los caminos que sabemos que debemos recorrer.

Ese balance de velocidades, que lo decide todo, se aprecia como un ejemplo m谩s en estos d铆as, en el proceso de surgimiento de nuevas peque帽as y medianas empresas. Est谩n surgiendo muchas, y eso es bueno, pero dentro de estas, las PyMEs estatales y de alta tecnolog铆a son todav铆a muy pocas, y eso no es nada bueno.

Se puede comprender: el surgimiento de emprendimientos de relativamente menor riesgo, y de menor valor a帽adido, ocurre casi espont谩neamente a partir de actores privados, muchos de los cuales ya exist铆an bajo la forma de trabajo por cuenta propia con trabajadores contratados; mientras que el surgimiento de empresas de base tecnol贸gica, especialmente con tecnolog铆as novedosas y complejas, contiene incertidumbres y mayores plazos de recuperaci贸n, y debe ser guiado por actores estatales.

Ah铆 es donde decenas de grupos de trabajo, que hoy est谩n en el sector acad茅mico presupuestado, tienen que asumir el reto de generar PyMEs estatales de alta tecnolog铆a, y ese deber铆a ser un proceso determinante en la transformaci贸n de nuestras fuerzas productivas, si logramos que ocurra a suficiente velocidad.

El socialismo requiere de fuerzas productivas desarrolladas, y estas tienen que surgir de la ciencia y el capital humano sembrados por d茅cadas de construcci贸n social revolucionaria en Cuba.

Pero sepamos que este es un proceso de desarrollo que debe competir, en sus velocidades, con otros procesos de signo regresivo. Y que cada uno de nosotros se apunte en el bando de los apurados.

Los cient铆ficos cubanos tenemos que asumir una responsabilidad en esta competencia de velocidades, con la misma determinaci贸n y audacia con que lo hicimos en el enfrentamiento a la pandemia de COVID 19.

Y seguir participando, como parte del pueblo que somos, en la defensa de la Soberan铆a Nacional, pues s贸lo sobre esa base podremos construir nuestra alternativa social y econ贸mica. Luego en esa naci贸n soberana hay que demostrar que podemos construir una econom铆a basada en el conocimiento, capaz de insertarse con 茅xito, hacia el exterior, en los flujos mundiales de intercambio de bienes y servicios de alta tecnolog铆a, y de conocimientos; y capaz de nutrir, hacia el interior, la expansi贸n continua de nuestro capital humano y el perfeccionamiento de nuestra equidad y justicia social.

Las funciones hist贸ricas del Estado-Naci贸n soberano no est谩n agotadas para el Siglo XXI, como gusta decir a los ide贸logos imperialistas del concepto de 鈥渟oberan铆a limitada鈥. M谩s bien sucede lo contrario: las funciones del Estado-Naci贸n soberano hacen hoy m谩s falta que nunca, porque en la coyuntura dada por la desaparici贸n del campo socialista europeo, seguida del r谩pido agotamiento del modelo de globalizaci贸n neoliberal capitalista, se requiere urgentemente de la exploraci贸n de nuevas alternativas, que sean capaces de combinar desarrollo econ贸mico basado en el conocimiento, sostenibilidad y justicia social; alternativas que deben ser a la vez localmente diversas y globalmente conectadas.

Nuestro 鈥渕odelo鈥 se construye a mano, d铆a a d铆a, en todos los espacios de nuestra Sociedad. Cada uno de nosotros tiene tareas en esa obra, pues ella contiene la construcci贸n de conexiones eficientes entre nuestros centros cient铆ficos y nuestras empresas, el aumento de la productividad del trabajo, la rapidez y eficiencia de las inversiones, el despliegue del enorme potencial de los Centros Universitarios Municipales para influir en el desarrollo socioecon贸mico de los territorios, el aumento y diversificaci贸n de nuestras exportaciones y de su contenido en productos y servicios de alto valor a帽adido, el aumento de la producci贸n de alimentos, el cambio en la matriz energ茅tica hacia fuentes renovables, el perfeccionamiento continuo de nuestro sistema educacional, y otras, en las cuales podemos vernos todos reflejados.

A estas tareas se suma ahora, a partir del contexto jur铆dico del 2021, el surgimiento de Peque帽as y Medianas Empresas de alta tecnolog铆a, estatales y exportadoras. No ser谩n empresas grandes, pero si pueden ser 鈥渂ienes de car谩cter estrat茅gico para el desarrollo econ贸mico y social del pa铆s鈥, los cuales define nuestra Constituci贸n que deben ser 鈥減ropiedad socialista de todo el pueblo鈥.

El despliegue de la inserci贸n internacional de las empresas cubanas, especialmente de las empresas estatales de alta tecnolog铆a, es un componente central del esfuerzo econ贸mico de hoy y tambi茅n demanda conducci贸n intencional y un umbral de velocidad, para que pueda ser catalizador del desarrollo.

Todo esto no se hace solo, ni espont谩neamente: tenemos que hacerlo nosotros. Hay que sembrar la confianza en que lo podemos hacer, pero tambi茅n hay que comprender, con mucho realismo, que no tenemos todo el tiempo del mundo para avanzar despacio. Es la din谩mica relativa de esos procesos, a veces contradictorios, la que definir谩 nuestro futuro.

Y todos somos responsables de que prevalezcan, en sus velocidades, los procesos de signo positivo que refuerzan nuestra soberan铆a y nuestro socialismo.

Sigamos militando, como Fidel 鈥渆n el bando de los apurados鈥.

(Blog del autor)




Fuente: Lapupilainsomne.wordpress.com