September 24, 2021
De parte de Lobo Suelto
256 puntos de vista


Desde Marx en adelante, todo diagn贸stico del capitalismo lleva en su seno la pretensi贸n de un pron贸stico. Pero el n煤cleo del mordaz diagn贸stico de Constanza Michelson reside precisamente en que ese gesto de la tradici贸n cr铆tica se transforma en enemigo: se trata aqu铆, precisamente, de aceptar la radical indeterminaci贸n de la prognosis como el m谩s genuino legado del psicoan谩lisis freudiano. El deseo inconsciente es indeterminado: no hay leyes del deseo ni tampoco de la historia, el sujeto es el error de c谩lculo, lo roto, la opacidad. 鈥淎l escribir esto a煤n hay demasiado humo, simulacros pol铆ticos, lacrim贸genas, balas y fascinaci贸n con el fuego para ver lo que viene鈥. An谩lisis enf谩ticamente fechado y situado (2019, Chile), se trata justamente de soportar lo contingente, lo arbitrario, lo abierto, contra toda demanda del 鈥測o capitalista鈥 de clausurar un sentido y tener raz贸n.

El capitalismo del yo es una renegaci贸n del car谩cter dividido del sujeto, y con ello del deseo como nombre de esa fractura. Por eso el erotismo peligra y el suicidio acecha. Michelson corre el velo: no es cierto que creamos en el inconsciente; el psicoan谩lisis puede haber llegado a la televisi贸n, pero lejos estamos de haber escuchado su advertencia. Se trata del deseo como lo impropio del sujeto, lo que no dice yo. La voluntad de deconstrucci贸n, a modo de 鈥渃reacionismo laico鈥 que hace declaraciones, 鈥渟oy de izquierda鈥, 鈥渟oy feminista鈥, etc., esconde una 鈥渁nsiedad cartesiana鈥 mort铆fera: las iron铆as aqu铆 no cesan, y son m谩s que una cuesti贸n de forma, porque as铆 como nos dice que el yo representa lo literal, el car谩cter alusivo del humor es condici贸n del erotismo. El rechazo del deseo presenta hoy dos caras: rechazo de lo contingente y rechazo de la contradicci贸n. 鈥淣o tengo por qu茅 estar de acuerdo con lo que pienso鈥, dice el futbolista chileno Carlos Caszely, y su fallido permite respirar en la guerra del debate vac铆o y loco de la raz贸n deserotizada.

La pol铆tica es en este libro otro nombre para el deseo, el que revela su car谩cter colectivo, los modos en que este se teje en un mundo compartido: amor y revoluci贸n se anudan. La revuelta es el modo en que, sugiere, la l贸gica femenina del acontecimiento se hace lugar en las luchas sociales del siglo XXI; impredecible, el estallido social puede ser una suerte de pasaje al acto, pero sabemos que solo los cad谩veres est谩n exentos del acting. Es la ansiedad del yo capitalista la que demanda con insistencia que el feminismo 鈥渃oncrete sus peticiones, que clausure de una vez lo que se abri贸 sin l铆mite鈥. Se exigen leyes y c贸digos claros, se quiere saber qu茅 hacer en cada caso, no se tolera la indeterminaci贸n. En este contexto, Michelson deslinda conceptos clave, como por ejemplo patriarcado y machismo: sin figura paterna, lo que cae hoy es el lugar de la protecci贸n pero no el de la potencia. 鈥淣o todo el machismo est谩 incluido en el patriarcado鈥: las violencias pospatriarcales poseen rasgos a煤n m谩s aterradores que las patriarcales, exhiben la violencia hacia la mujer que la norma del patriarcado exig铆a ocultar, y hacen de esta algo m谩s crudo y obsceno. De ah铆 la situaci贸n en que se hallan 鈥渓as ni帽as que cuelgan del patriarcado鈥 en contextos de fragilidad radical. La prostituci贸n y sus dilemas actuales son bajo esta lupa objeto de un an谩lisis agudo, que indica que puta es una acusaci贸n que no exime a ninguna 鈥撯渢odas somos, de alg煤n modo, putas impagas en el capitalismo鈥 鈥, pero adem谩s una figura de la que no tiene padre. As铆, politizar el malestar puede ser, nos dice, cambiar puta por resentida. Porque no hay liberaci贸n sexual de la mano de un neoliberalismo que no toca el poder y las clases, sino m谩s bien culos gratis. Lejos de la girl power que sigue la l贸gica f谩lica, la emancipaci贸n viene ac谩 de una concepci贸n de lo femenino como l贸gica no binaria respecto de lo masculino.

Vivir la contradicci贸n y hacerlo con conflicto es el camino que abre este libro para la pol铆tica, el feminismo y el sujeto. Solo desde la incoherencia emerge la singularidad que se opone al espejismo individualista. Esa singularidad no puede ser acogida por ninguna teor铆a ni terapia que no posea en su centro la escucha, expresi贸n de la apertura a lo diferente, a cambiar de opini贸n, a dejar de ser yo. El psicoan谩lisis deviene entonces una 茅tica de la escucha, un aviso de incendio que no funcion贸 pero que a煤n reclama redenci贸n. Desde ah铆 se escribe este elogio del rodeo y del desv铆o que va directamente a las heridas de nuestro tiempo. Un ejercicio de parres铆a que asume los registros m谩s po茅ticos y los m谩s plebeyos, los m谩s filos贸ficos y los period铆sticos y autobiogr谩ficos, para mirar de frente la ambig眉edad que el presente no tolera. Lejos de una nueva necrol贸gica que vendr铆a a anunciar, esta vez, la 鈥渕uerte del deseo鈥, Michelson ofrece un an谩lisis l煤cido y atrapante hasta lo adictivo que permite percibir entre las cenizas lo que a煤n arde.

* Rese帽a de El capitalismo del yo. Ciudades sin deseo, de Constanza Michelson, Editorial Paid贸s.




Fuente: Lobosuelto.com