December 12, 2022
De parte de Portal Libertario OACA
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Dice Jos茅 Peirats que 鈥渟e produjo la paradoja de que siendo Barcelona la capital del anarquismo espa帽ol, la regi贸n agr铆cola le fuese hostil casi siempre y llegase a crearle un verdadero problema, en especial desde 1936 a 1939鈥.

鈥淟os anarquistas no conseguimos ganarnos las simpat铆as de los campesinos鈥. 鈥淣o dimos con la f贸rmula que hubiera podido romper el hielo entre la ciudad y el campo鈥. 鈥淟os anarquistas de Barcelona dejaron siempre descuidado el campo鈥︹.[1]

El que fue redactor del peri贸dico Solidaridad Obrera, miembro voluntario de la columna Durruti, por dos veces secretario general de la CNT y autor de los tres famosos vol煤menes de La CNT en la Revoluci贸n Espa帽ola daba en el clavo en su an谩lisis sobre la poca atenci贸n, e incluso desprecio, que el anarquismo prest贸 a la ruralidad. Peirats se帽ala una de las principales carencias del anarquismo de ayer y del anarquismo de hoy.

El anarquismo nace de la Ilustraci贸n y del progresismo y por eso muestra un menosprecio hacia lo rural y lo ve como atraso. Un lugar y unas gentes de las que nada se puede aprender, s贸lo llevarles el anarquismo. Y llevarles un anarquismo en castellano. 鈥淟a mayor parte de nuestra propaganda -afirma Peirats- se hizo en castellano, despreciando las lenguas vern谩culas, y esto hizo que se viera el anarquismo como un producto de importaci贸n, algo extranjero鈥漑2].

鈥淢uchas colectividades -dice Peirats- fueron impuestas. Vale decir que no brotaron, en Catalu帽a al menos, por generaci贸n espont谩nea. Tuvieron que ser impuestas porque carec铆amos de elementos anarquistas entre la payes铆a, entre la ruralidad鈥漑3].

El anarquismo mostr贸 una mentalidad colonial que busca salvar (civilizar) a los ind铆genas sin los ind铆genas. El tradicional despotismo ilustrado de la burgues铆a.

驴Por qu茅 no se formaron guerrillas campesinas en la retaguardia rural del franquismo? Pues porque las gentes de la ruralidad no se sent铆an identificadas con una II Rep煤blica que hab铆a continuado con la expropiaci贸n del comunal y la destrucci贸n de la comunidad. La guardia civil hab铆a sido durante el Bienio Aza帽ista y durante los seis meses de Frente Popular igual o m谩s represiva que la monarqu铆a. Asesina, torturadora y presidiaria, especialmente con las gentes del campo[4]. Se ha de recordar que Durruti y una parte importante del anarquismo pidi贸 el voto para el Frente Popular y que a partir de 1936 el anarquismo se har谩 Estado con cuatro ministros.

Contin煤a Jos茅 Peirats diciendo que 鈥渄e haber sabido conquistar, por ejemplo en Catalu帽a, al campesinado con una propaganda menos demag贸gica y desenfocada, sin amenazas revolucionarias para sus peque帽os intereses [se refiere a las expropiaciones de la leg铆tima peque帽a propiedad privada] hubi茅ramos ganado la guerra. Esto hemos podido comprobarlo -contin煤a Peirats- durante la 茅poca de la posguerra, cuando los campesinos allegados a los Pirineos prestaban muy buenos servicios a los activistas que se aventuraban a a cruzar la frontera, desgraciadamente, siempre con la monoman铆a de llegar a Barcelona o a los centros urbanos vecinos para llevar all铆 la lucha contra el franquismo due帽o de la Pen铆nsula.鈥

Salvo anarquistas como Isaac Puente, Federico Urales o Felipe Alaiz que mostraron inter茅s, respeto y aprecio hacia la ruralidad ib茅rica, en el anarquismo mayoritario hubo un desprecio completo por el mundo rural popular tradicional.

Uno de las mayores desprecios y calumnias contra la ruralidad ib茅rica ha sido el propagand铆stico documental Las Hurdes. Tierra sin pan de 1933. Este documental fue enteramente financiado por un famoso anarquista oscense llamado Ram贸n Ac铆n. Este largometraje de Luis Bu帽uel es un montaje horrible con actores pagados, cabras despe帽adas a la fuerza, burros drogados, enfermos de cretinismo tra铆dos para la ocasi贸n鈥 Todo para 鈥減robar鈥 que los rurales eran monstruos semihumanos y justificar la intervenci贸n del Estado para civilizarles. Un discurso que encajaba con la ideolog铆a progresista urbana.[5]

Seguro que el lector est谩 pensando en que tambi茅n eran rurales los jornaleros andaluces o los trabajadores agrarios del Arag贸n oriental que ten铆a altas afiliaciones a la CNT y potentes movimientos anarquistas. Cierto, pero aqu铆 no estamos hablando del mundo rural ya proletarizado, asalariado, adscrito al latifundio o a polos industriales, sino del mundo rural que estudi贸 Joaqu铆n Costa: un mundo campesino, no proletarizado, comunal, concejil, colectivista, con econom铆as de fuerte autoabastecimiento鈥 Es decir que aquellos proletarios rurales estaban m谩s cerca del sistema moderno que de la sociedad campesina tradicional; una sociedad, esta 煤ltima, que empez贸 a desplomarse completamente en 1953 y de la que quedaron restos en zonas como Galicia hasta 1990 en que ya desapareci贸 al completo.

Tampoco es balad铆 o casual la cuesti贸n de por qu茅 en el horizonte mediterr谩neo y en especial en la Pen铆nsula Ib茅rica cal贸 tanto las ideas anarquistas y no tanto las marxistas, existiendo ejemplos de lugares con una industrializaci贸n mas avanzada y extensa. Y es que hay una base en la cultura popular ib茅rica que se reconoc铆a en ciertas premisas del anarquismo. Pero esto, los dirigentes del anarquismo no lo supieron reconocer porque la idea del tiempo y del espacio era evolutiva y lineal, es decir que ten铆a un desarrollo progresivo que va de peor a mejor necesariamente, y por esta sucesi贸n de cosas, el pasado era horrible, y el futuro ten铆a que ser por necesidad mucho m谩s libre y 鈥渁vanzado鈥. Se sent铆an modernos, cuando sus principios eran m谩s bien cosa de la tradici贸n popular rural. En esa 茅poca se asimilaba la tradici贸n a lo que el Poder del Antiguo R茅gimen emanaba, es decir, catolicismo. Al carlismo de base le sucedi贸 lo mismo que al anarquismo, cuaj贸 profundamente en amplias clases populares porque nac铆a del mismo sustrato heredado de las libertades medievales[6].

Las ideas de la Revoluci贸n Integral vienen a rescatar el mundo libre de nuestro pasado rural tradicional, que el anarquismo no supo ver ni valorar, y a relanzarlas como fuente de inspiraci贸n para un futuro revolucionario. Es necesario solventar esta carencia del anarquismo y poner el foco en el los bienes comunales, en el concejo abierto, en el municipio libre rural, en las comunidades de Villa y Tierra o  comunidades de Aldea, en las hacenderas y formas de apoyo mutuo tradicionales, en el derecho consuetudinario, en el mandato imperativo concejil, en el trabajo libre artesanal, en la familia, en la vecindad, en la prevalencia de la aldea frente a la ciudad, en los idiomas vern谩culos, en lo positivo de la tradici贸n local, en el bosque y su importancia, en la universalizaci贸n del trabajo manual, en lo positivo del cristianismo y la diferencia de 茅ste con su manipulador, el catolicismo; en el conocimiento acumulado de las gentes comunes y sus experiencias, en las milicias concejiles鈥

Muchas veces las contradicciones f谩cticas se producen por un escaso y mal an谩lisis de la realidad y un peor an谩lisis del pasado. Nos conformamos, equivocadamente, con la historiograf铆a oficial que responde a la necesidad del Poder de controlar nuestra autoconstrucci贸n identitaria e ideol贸gica. Hasta el punto de pelearnos entre los iguales cuando ni nuestras aspiraciones, ni nuestras convicciones, ni nuestros modus operandi son muy distintos.

En definitiva, sin ruralidad no hay revoluci贸n que valga. Y la ruralidad no se debe confundir con lo agrario que es s贸lo una parte. La ruralidad debe ser el todo, sin ciudades, sin Estado, sin capitalismo y sin trabajo asalariado.

Mar铆a Bueno Gonz谩lez y Enrique Bardaj铆 Cruz
Fuente: https://revolucionintegral.org/index.php/item/699-el-desprecio-del-anarquismo-por-la-ruralidad-un-error-de-un-coste-colosal

Notas

[1] 鈥De mi paso por la vida. Memorias鈥 Jos茅 Peirats. Editorial Flor del Viento, 2009.

[2] Ibid.

[3] Ibid.

[4] Los datos sobre la represi贸n del Estado republicano a las gentes rurales se pueden consultar en el libro de F茅lix Rodrigo Mora 鈥Investigaci贸n sobre la Segunda Rep煤blica Espa帽ola 1931-1936鈥. Editorial Potlach.

[5] Un texto  breve que explica de maravilla como Las Hurdes no eran, ni much铆simo menos, lo que anarquistas, izquierdistas y franquistas reflejaban en sus panfletos es el texto de F茅lix Rodrigo Mora El futuro de la cultura popular. Meditaciones desde Las Hurdes. https://felixrodrigomora.org/el-futuro-de-la-cultura-popular-meditaciones-desde-las-hurdes-2/

[6] Nada tiene que ver el carlismo reaccionario de las 茅lites que defend铆an el absolutismo realista de corte conservador y cat贸lico; con el carlismo de las clases populares navarras o del maestrazgo que entend铆an por tradici贸n la 鈥渓ey vieja鈥 del derecho consuetudinario de elaboraci贸n concejil. De hecho, en realidad, la 茅lite carlista y la 茅lite liberal no ten铆an unas diferencias sustanciales, ya que solo difer铆an en el c贸mo llevar al Estado espa帽ol a mayores cotas de poder.

Por otra parte, en el frente de Arag贸n durante la guerra civil se dio una situaci贸n parad贸jica. Por un lado estaban los milicianos anarquistas de base que defend铆an la asamblea como organismo democr谩tico de toma de decisiones y la colectivizaci贸n de la tierra; y por otro lado los carlistas de base que defend铆an el batzarre como 贸rgano de toma de decisiones y el comunal. A pesar de ello, el fanatismo y la intransigencia llevaron a los r铆os de sangre.

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Fuente: Portaloaca.com