September 29, 2021
De parte de La Tarcoteca Contrainfo
225 puntos de vista


Traducci贸n tarcoteca – America鈥檚 Fate: Oligarchy or Autocracy 鈥 scheerpost.com 27.9.2021 pr Chris Hedges via Katehon

Los sistemas de poder en competencia se dividen entre alternativas que ampl铆an la brecha social y pol铆tica y aumentan el potencialidad de conflicto violento. 

Los sistemas de poder en competencia en los Estados Unidos se dividen entre oligarqu铆a y autocracia. No existen otras alternativas. Tampoco son agradables. Cada uno tiene caracter铆sticas peculiares y desagradables. Cada uno habla de boquilla a las ficciones de la democracia y los derechos constitucionales. Y cada uno exacerba la creciente brecha social y pol铆tica y el potencial de conflictos violentos.

Los oligarcas del Partido Republicano establecido, figuras como Liz Cheney, Mitt Romney, George y Jeb Bush y Bill Kristol, han unido fuerzas con los oligarcas del Partido Dem贸crata para desafiar a los aut贸cratas del nuevo Partido Republicano que se han unido en un culto de moda en torno a Donald Trump o, si no vuelve a postularse para presidente, su inevitable doble frankensteiniano.

La alianza de oligarcas republicanos y dem贸cratas exhibe el burlesque que caracterizaba al antiguo sistema bipartidista, donde los partidos gobernantes luchaban por lo que Sigmund Freud llam贸 el “narcisismo de las diferencias menores”, pero que estaban de acuerdo en todos los problemas estructurales principales, incluido el gasto masivo de defensa, acuerdos de libre comercio, recortes de impuestos para los ricos y las corporaciones, las guerras interminables, la vigilancia masiva del gobierno, el proceso electoral saturado de dinero, neoliberalismo, austeridad, desindustrializaci贸n, la polic铆a militarizada y el desarrollo del sistema penitenciario m谩s grande del mundo.

La clase liberal, temerosa de la autocracia, se ha unido a los oligarcas, desacreditando y volviendo impotentes las causas y problemas que dice defender. La bancarrota de la clase liberal es importante, ya que convierte de hecho los valores democr谩ticos liberales en t贸picos vac铆os que aquellos que abrazan la autocracia condenan y desprecian [igualdad, fraternidad, libertad]. As铆 pues, por ejemplo, la censura est谩 mal, a no ser que se censure el contenido de la computadora port谩til de Hunter Biden, o que Donald Trump sea desterrado de las redes sociales. Las teor铆as de la conspiraci贸n est谩n equivocadas, a no ser que esas teor铆as, como el expediente Steele y el Russiagate, puedan usarse para da帽ar al aut贸crata de turno. El uso indebido del sistema legal y de los organismos encargados de hacer cumplir la ley para llevar a cabo venganzas personales est谩 mal, a menos que esas venganzas est茅n dirigidas al aut贸crata y a quienes lo apoyan. Los monopolios tecnol贸gicos gigantes y sus plataformas monol铆ticas de redes sociales est谩n equivocados, a menos que esos monopolios utilicen sus algoritmos, control de la informaci贸n y contribuciones de campa帽a para garantizar la elecci贸n del candidato presidencial ungido por el oligarca, Joe Biden.

La perfidia de los oligarcas, enmascarada por llamados a la civilidad, a la tolerancia y al respeto de los derechos humanos, a menudo supera a la perfidia de la autocracia. La administraci贸n Trump, por ejemplo, expuls贸 a 444,000 solicitantes de asilo bajo el T铆tulo 42, una ley que permite la expulsi贸n inmediata de aquellos que potencialmente representan un riesgo para la salud p煤blica y niega a los migrantes expulsados 鈥嬧媏l derecho a presentar un litigio para permanecer en EEUU ante un juez de inmigraci贸n. La administraci贸n Biden no solo adopt贸 la orden de Trump en nombre de la lucha contra la pandemia, sino que ha expulsado a m谩s de 690.000 solicitantes de asilo desde que asumi贸 el cargo en enero. La administraci贸n Biden, inmediatamente despu茅s de otro monstruoso hurac谩n desencadenado al menos en parte por el cambio clim谩tico, ha abierto 80 millones de acres para la perforaci贸n de petr贸leo y gas en el Golfo de M茅xico y se jact贸 de que la venta producir谩 1.12 mil millones de barriles de petr贸leo durante un los pr贸ximos 50 a帽os. Ha bombardeado Siria e Irak, y al salir de Afganist谩n asesin贸 a 10 civiles, incluidos siete ni帽os, en un ataque con drones. Ha puesto fin a tres programas de ayuda para la pandemia, recortando las Ayudas al Desempleo por Pandemia que se otorgaron a 5,1 millones de trabajadores aut贸nomos, en la econom铆a precaria o como cuidadores. Otros 3,8 millones de personas que recibieron Compensaci贸n al Desempleo de Emergencia por Pandemia para los desempleados de larga duraci贸n tambi茅n han perdido el acceso a sus beneficios. Se unen a los 2,6 millones de personas que ya no reciben el suplemento semanal de $ 300 y est谩n luchando para hacer frente a una ca铆da de $ 1,200 en sus ingresos mensuales. El discurso de campa帽a de Biden de aumentar el salario m铆nimo, perdonar la deuda estudiantil, de reforma migratoria y de hacer de la vivienda un derecho humano ha sido abandonado. Al mismo tiempo, los l铆deres dem贸cratas, defensores de una nueva guerra fr铆a con China y Rusia, han autorizado maniobras militares provocadoras a lo largo de las fronteras de Rusia y en el Mar de China Meridional y han acelerado la producci贸n de su bombardero furtivo B-21 Raider de largo alcance.

Los Oligarcas

Los oligarcas provienen del nexo tradicional de las escuelas de 茅lite, del dinero heredado, del ej茅rcito y las corporaciones, a los que C. Wright Mills llama la “茅lite del poder”. “El 茅xito material”, se帽ala Mills, “es su 煤nica base de autoridad”. 

La palabra oligarqu铆a se deriva de la palabra griega “oligos” que significa “pocos” y son los oligos los que ven el poder y la riqueza como su derecho de nacimiento, que transmiten a su familia e hijos, como lo ejemplifican George W. Bush o Mitt Romney. 
La palabra “autocracia” se deriva de la palabra griega “auto” que significa “yo mismo”, como en alguien que gobierna por s铆 solo [monarqu铆a absolutista/dictadura]. 
En las democracias en decadencia la batalla por el poder es siempre, como se帽ala Arist贸teles, entre estas dos fuerzas desp贸ticas; aunque si existe una seria amenaza del socialismo o el radicalismo de izquierdas, como sucedi贸 en la Rep煤blica de Weimar, los oligarcas son capaces de forjar una inc贸moda alianza con el aut贸crata de turno y sus secuaces para aplastarlos. Es por eso que la clase donante [oligarcas econ贸micos] y la jerarqu铆a del Partido Dem贸crata [oligarcas pol铆ticos] sabotearon la candidatura de Bernie Sanders, aunque en el espectro pol铆tico Sanders no es un radical, y declar贸 p煤blicamente, como lo hizo el ex director ejecutivo de Goldman Sachs Lloyd Blankfein, que si Sanders fuera el nominado como candidato apoyar铆an a Trump.
De la alianza entre oligarcas y aut贸cratas nace el fascismo, en nuestro caso un fascismo cristianizado.
Los oligarcas adoptan una falsa moral de la cultura Woke [pol铆ticamente correcta] y las pol铆ticas de identidad, que es antipol铆tica, para darse un barniz de liberalismo, o al menos el barniz de una oligarqu铆a ilustrada. 
Los oligarcas no tienen una ideolog铆a genuina. Su objetivo 煤nico es la acumulaci贸n de riqueza, de ah铆 las obscenas cantidades de dinero acumuladas por oligarcas como Bill Gates, Elon Musk o Jeff Bezos y las asombrosas sumas de ganancias obtenidas por corporaciones que, esencialmente, han orquestado un boicot fiscal legal, forzando al estado a recaudar la mayor parte de sus ingresos de d茅ficits gubernamentales masivos, que ahora totalizan $ 3 billones, y gravando desproporcionadamente a las clases media y trabajadora.

Las oligarqu铆as, que escupen piedades empalagosas y t贸picos, se involucran en mentiras que a menudo son mucho m谩s destructivas para el p煤blico que las mentiras de un aut贸crata narcisista. Sin embargo, la ausencia de una ideolog铆a entre los oligarcas [m谩s all谩 del rabioso neoliberalismo] le da al gobierno olig谩rquico una flexibilidad de la que carecen las formas autocr谩ticas de poder. Debido a que no existe una lealtad ciega a una ideolog铆a o un l铆der, hay lugar en una oligarqu铆a para la reforma limitada, la moderaci贸n y aquellos que buscan frenar o frenar las formas m谩s atroces de injusticia y desigualdad.

Los Aut贸cratas

Sin embargo, una autocracia no es maleable. Destruye estos 煤ltimos vestigios del humanismo [que pudiera exhibir la oligarqu铆a]. Se basa 煤nicamente en la adulaci贸n al aut贸crata, por absurdo que sea, y en el miedo a ofenderlo. Es por eso que pol铆ticos como Lindsey Graham y Mike Pence, al menos hasta que se neg贸 a invalidar los resultados electorales, se humillaron abyecta y repetidamente a los pies de Trump. El imperdonable pecado de Pence de certificar los resultados de las elecciones lo convirti贸 instant谩neamente en un traidor. Un pecado contra un aut贸crata es un pecado inperdonable. Los partidarios de Trump irrumpieron en la capital el 6 de enero gritando “cuelguen a Mike Pence”. Como coment贸 Cosimo de Medici,” nada nos ordena perdonar a nuestros amigos [solo a los enemigos]”.

El desempoderamiento pol铆tico y econ贸mico que es consecuencia de la oligarqu铆a infantiliza a una poblaci贸n, que en su desesperaci贸n, gravita hacia un demagogo que promete prosperidad y restauraci贸n de una edad de oro perdida, renovaci贸n moral basada en valores 鈥渢radicionales鈥 y venganza contra los chivos expiatorios culpables de la decadencia de la naci贸n.

La negativa de la administraci贸n Biden a abordar las profundas desigualdades estructurales que azotan al pa铆s ya es ominosa. En la 煤ltima encuesta de Harvard/Harris, Trump super贸 a Biden en 铆ndices de aprobaci贸n, con Biden cayendo al 46% y Trump subiendo al 48%. Agregue a esto el informe del Proyecto de Seguridad y Amenazas de la Universidad de Chicago que encontr贸 que el 9% de los estadounidenses cree que “el uso de la fuerza est谩 justificado para devolver a Donald J Trump a la presidencia”. M谩s de una cuarta parte de los adultos est谩n de acuerdo, en diversos grados, seg煤n el estudio, en que “las elecciones de 2020 fueron robadas y Joe Biden es un presidente ileg铆timo”. La encuesta indica que el 8,1% (21 millones de estadounidenses) comparten ambas creencias. Entre 15 y 28 millones de adultos aparentemente apoyar铆an el derrocamiento violento de la administraci贸n Biden para devolver a Trump a la presidencia.

“El movimiento insurreccionalista [fascista] es m谩s convencional, pluripartidista y m谩s complejo de lo que a mucha gente le gustar铆a pensar, lo que no es un buen augurio para las elecciones de mitad de per铆odo de 2022, o para el caso, para las elecciones presidenciales de 2024”, seg煤n los autores del informe de Chicago.

El miedo es el pegamento que mantiene en su sitio a un r茅gimen autocr谩tico. Las convicciones pueden cambiar. El miedo no lo hace. Cuanto m谩s desp贸tico se vuelve un r茅gimen autocr谩tico, m谩s recurre a la censura, la coerci贸n, la fuerza y 鈥嬧媏l terror para hacer frente a su paranoia end茅mica y, a menudo, irracional. Las autocracias, por esta raz贸n, abrazan inevitablemente el fanatismo. Aquellos que sirven a la autocracia se involucran en actos cada vez m谩s extremos contra aquellos que el aut贸crata demoniza, buscando la aprobaci贸n del aut贸crata y el avance de sus carreras.

La venganza contra enemigos reales o percibidos es el objetivo 煤nico del aut贸crata. El aut贸crata siente un placer s谩dico en el tormento y la humillaci贸n de sus enemigos, como lo hizo Trump cuando vio a la turba asaltar la capital el 6 de enero 2021, o, en una forma m谩s extrema, como lo hizo Joseph Stalin cuando ri贸 al ver c贸mo sus subordinados suplicaban por sus vidas acusando al condenado Grigory Zinoviev, una vez una de las figuras m谩s influyentes de la direcci贸n sovi茅tica y presidente de la Internacional Comunista, en camino a su ejecuci贸n en 1926.

Los l铆deres autocr谩ticos, como escribe Joachim Fest, a menudo son “no-entidades demon铆acas”. 鈥淢谩s que las cualidades que sobresalen de entre las masas, fueron cualidades que comparti贸 con ellas, y de las que fue un ejemplo representativo, las que asentaron las bases de su 茅xito鈥, escribi贸 Fest sobre Adolf Hitler, palabras que podr铆an aplicarse a Trump. “脡l era la encarnaci贸n del hombre promedio, ‘el hombre que prest贸 a las masas su voz y a trav茅s de quien las masas hablaron’. En 茅l las masas se encontraron a s铆 mismas”.

El aut贸crata, que celebra una grotesca hipermasculinidad, proyecta un aura de omnipotencia. Exige adulaci贸n servil y obediencia total. La lealtad es m谩s importante que la capacidad. Las mentiras y la verdad son irrelevantes. Las declaraciones del aut贸crata, que en breves espacios de tiempo pueden ser contradictorias, atienden exclusivamente a las transitorias necesidades emocionales de sus seguidores. No se intenta ser l贸gico o coherente. No hay ning煤n intento de llegar a los oponentes. M谩s bien, hay un avivamiento constante de antagonismos que ampl铆a constantemente las divisiones sociales, pol铆ticas y culturales. La realidad se sacrifica por la fantas铆a. Aquellos que cuestionan la fantas铆a son tildados de enemigos irredimibles.

鈥淐ualquiera que quiera gobernar a los hombres primero trata de humillarlos, de enga帽arlos para quitarles sus derechos y su capacidad de resistencia, hasta que son tan impotentes ante 茅l como los animales鈥, escribi贸 Elias Canetti del aut贸crata en “Masas y Poder” [Crowds and Power 1984] . 鈥淟os usa como animales y, aunque no se lo diga, en s铆 mismo siempre tiene claro que significan tan poco  para 茅l; cuando habla con sus 铆ntimos, los llama ovejas o vacas. Su objetivo final es incorporarlos a s铆 mismo y succionar la sustancia de ellos. Lo que quede de ellos despu茅s no le importa. Cuanto peor los ha tratado, m谩s los desprecia. Cuando ya no sirven para nada, se deshace de ellos como lo hace con los excrementos, simplemente asegur谩ndose de que no envenenen el aire de su casa 鈥.

Fascismo = Oligarcas y Aut贸cratas
Ir贸nicamente, son los oligarcas los que construyen las instituciones de opresi贸n, la polic铆a militarizada, los tribunales disfuncionales, la serie de leyes antiterroristas utilizadas contra los disidentes, que gobiernan a trav茅s de 贸rdenes ejecutivas en lugar del proceso legislativo, vigilancia masiva generalizada y promulgaci贸n de leyes que anulan los derechos constitucionales m谩s b谩sicos por orden judicial. Por lo tanto, la Corte Suprema dictamina que las corporaciones tienen derecho a inyectar cantidades ilimitadas de dinero en campa帽as pol铆ticas porque es una forma de libertad de expresi贸n y porque las corporaciones tienen el derecho constitucional de presentar peticiones al gobierno. Los oligarcas no utilizan estos mecanismos de opresi贸n con la misma ferocidad que los aut贸cratas. Los emplean de manera irregular y, por lo tanto, a menudo de manera ineficaz. Pero crean los sistemas f铆sicos y legales de opresi贸n para que un aut贸crata, con solo presionar un interruptor, pueda establecer una dictadura de facto.

El aut贸crata supervisa una cleptocracia desnuda en lugar de la cleptocracia oculta de los oligarcas. Pero es discutible si la cleptocracia m谩s refinada de los oligarcas es peor que la cruda y abierta cleptocracia del aut贸crata. La atracci贸n del aut贸crata es que mientras despluma al p煤blico, entretiene a la multitud. Orquesta espect谩culos atractivos. Da rienda suelta, a menudo a trav茅s de la vulgaridad, al odio generalizado de las 茅lites gobernantes. Proporciona una gran cantidad de enemigos fantasmas, generalmente los d茅biles y vulnerables, que se convierten en no personas. Sus seguidores tienen licencia para atacar a estos enemigos, incluidos los irresponsables liberales e intelectuales que son un pat茅tico ap茅ndice de la clase olig谩rquica. Las autocracias, a diferencia de las oligarqu铆as, constituyen un teatro pol铆tico atractivo.

Debemos desafiar tanto a los oligarcas como a los aut贸cratas. Si reproducimos la cobard铆a de la clase liberal, si nos vendemos a los oligarcas como una forma de frenar el ascenso de la autocracia, desacreditaremos los valores fundamentales de una sociedad civil y alimentaremos la autocracia que buscamos derrotar. El despotismo, en todas sus formas, es peligroso. Si no logramos nada m谩s en la lucha contra los oligarcas y los aut贸cratas, al menos salvaremos nuestra dignidad e integridad.




Fuente: Tarcoteca.blogspot.com