October 21, 2020
De parte de La Haine
297 puntos de vista


El Movimiento al Socialismo y su candidato, Luis Arce, lograron el resultado que necesitaban para librarse de la tormenta que amenazaba su triunfo. Las encuestas siempre reflejaron su clara ventaja sobre el resto de los contrincantes, pero la posibilidad de una segunda vuelta o una victoria definitiva ajustada, ser铆a suficiente para que la extrema derecha implementara sus planes, que inclu铆an, desde el fraude hasta el estallido de la violencia. Alrededor de 21 puntos por encima frustr贸 la agenda. M谩s all谩 de la alegr铆a de la izquierda boliviana, quedar谩 tambi茅n para la historia el twit de Jeanine A帽ez, aceptando el trago amargo o las l谩grimas de Camacho; ambos rostros del golpismo.

Ahora queda entrar en el incierto terreno de los escenarios. El MAS y Luis Arce han logrado colocarse en la senda del gobierno y por delante queda un camino lleno de obst谩culos y peligros. Podr铆amos empezar por la econom铆a, uno de los puntos fuertes del pr贸ximo mandatario, a quien se considera arquitecto del boom econ贸mico sostenido de Bolivia durante el gobierno de Evo Morales. Tres datos son suficientes para mostrar el cambio de rostro que dio la naci贸n sudamericana: El PIB anual pas贸 de 9.500 millones de d贸lares a 40.800 millones, la pobreza se redujo del 60 a 37 por ciento, y el crecimiento promedio se mantuvo sobre el 4 por ciento.

Sin dudas, son buenas cartas de presentaci贸n para Luis Arce, pero hoy el terreno es quiz谩s m谩s pantanoso que en 2005. El pa铆s sufri贸 casi un a帽o la gesti贸n desastrosa de un gobierno golpista que desarticul贸 en parte el modelo exitoso establecido durante la administraci贸n de Evo Morales. Seg煤n estimaciones, el PIB boliviano podr铆a caer entre 6 y 8 puntos este a帽o, existe un d茅ficit fiscal elevado y la pandemia ha impactado negativamente en cuestiones como el empleo o el precio de determinados productos en el mercado internacional.

El nuevo presidente tiene un plan t茅cnicamente correcto, incluye inyectar 8000 millones de d贸lares a la econom铆a, negociar el no pago temporal de la deuda, impuestos a las grandes fortunas y sustituci贸n de importaciones, sin embargo, tener la capacidad para implementar estas ideas, o en otras palabras, conseguir los fondos necesarios, requerir谩 decisiones muy valientes y riesgosas para el nuevo ejecutivo.

Debemos tomar en cuenta que si bien el golpe se materializ贸 en 2019, no as铆 el proyecto golpista en su totalidad. Entonces… 驴se quedar谩n sus protagonistas con los brazos cruzados? Esa es la pregunta m谩s importante desde el punto de vista pol铆tico. Una extrema derecha sin opciones electorales, con grandes intereses econ贸micos, apoyo exterior, y una vocaci贸n innata por la violencia, puede dar a futuro unas cuantas sorpresas desagradables. 驴Permitir谩n los involucrados en el golpe ser llevados ante la justicia? 驴Permitir谩 Jeanine A帽ez y su s茅quito ser procesados por los n煤meros casos de corrupci贸n e irregularidades? En este sentido, otro elemento es la crisis institucional que enfrenta el pa铆s, con un Tribunal Supremo ama帽ado y fuerzas militares golpistas, con las manos manchadas de sangre, que se mantienen en sus puestos.

A la hora de maniobrar, el MAS, Luis Arce y su equipo de gobierno, tendr谩n que tomar en cuenta todos estos elementos. Las f贸rmulas para enfrentarlos son tan conocidas como dif铆ciles, por un lado lograr un liderazgo 煤nico y bien definido, y por otro, la unidad y el consenso entre las bases sociales, la izquierda y los sectores progresistas, un asunto hist贸ricamente complejo en Bolivia.

Pero los desaf铆os, no por dif铆ciles, deben ser desalentadores. En todo este panorama hay suficientes razones para ser optimistas o poner una dosis considerable de confianza. El MAS tiene amplio respaldo en una poblaci贸n que ya aprendi贸 el costo de perder lo conquistado. Es una formaci贸n pol铆tica que ha demostrado tener la experiencia y astucia necesaria para maniobrar con 茅xito, basta recordar que super贸 un golpe de Estado, evit贸 ser proscrita y logr贸 mantener a sus candidatos; tiene adem谩s una larga experiencia en la gesti贸n de crisis econ贸micas y pol铆ticas. En resumen, es la 煤nica opci贸n real hoy para devolverle la democracia y la institucionalidad a Bolivia.

Cubadebate




Fuente: Lahaine.org