December 27, 2020
De parte de SAS Madrid
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El dilema entre econom铆a y salud p煤blica sucede por vivir en un sistema capitalista y las soluciones capitalistas no pueden evitar el da帽o y la tragedia, porque seguir谩n presas de la acumulaci贸n de capital, la creaci贸n de valor y la oposici贸n de los muy ricos a ofrecer sus riquezas al resto de la sociedad.

En el primer art铆culo de esta serie vimos que el valor se crea con la actividad humana, con el trabajo. Cuando una persona aplica trabajo a materias, estas se convierten en mercanc铆as que se venden a un mayor precio que el que ha costado el salario de los y las trabajadoras implicadas. Buena parte de ese valor creado por el trabajador es apropiado por parte del empresario (plusval铆a) en forma de riqueza/dinero (no se profundizar谩 en este tema). As铆, el empresario obtiene beneficios (ingresos menos gastos) que utilizar谩 para consumir, para el ahorro o bien para la inversi贸n en m谩s capital, que usar谩 para generar m谩s valor.

Se crea valor para consumir y generar m谩s valor, y esa es la rueda que no puede parar. Si no se genera valor, los y las trabajadoras no obtienen ingresos en forma de salario, los empresarios no obtienen beneficios, se para la inversi贸n, se para el consumo y ello trae miseria, paro y sufrimiento humano en general. Actualmente, somos esclavos de la creaci贸n del valor y reproducci贸n del capital. Por ello, cuando viene una crisis econ贸mica, una pandemia, una guerra o cualquier otro motivo que paralice la producci贸n, y as铆, la creaci贸n de valor y reproducci贸n del capital, los niveles de sufrimiento aumentan. Especialmente el sufrimiento de los y las asalariadas, de las personas jubiladas, de las personas paradas o las personas dependientes. Los colectivos menos poderosos sufren primero y m谩s intensamente las consecuencias negativas.

As铆 pues, llegamos al dilema entre econom铆a y salud p煤blica. Si paramos la actividad econ贸mica, la pobreza y el dolor humanos aumentar谩n por motivos econ贸micos. Si no paramos la actividad econ贸mica, el dolor humano aumentar谩 por motivos de salud. Parece irresoluble si lo planteamos as铆, que es el planteamiento del Gobierno y de cualquier gobierno en el sistema capitalista. En esta tesitura, muchas trabajadoras prefieren ir a trabajar y exponerse al virus, ya que el contagio es posible que no ocurra, o que ocurra sin graves consecuencias. Sin embargo, no trabajar significa paro asegurado. En cualquier caso, lo que quieran las trabajadoras no importa pr谩cticamente nada. Son los empresarios y los pol铆ticos los que est谩n decidiendo qu茅 hacer en esta situaci贸n. Cuando el gobierno toma decisiones sin los empresarios, estos se quejan a trav茅s de sus patronales.

驴Hay salida, entonces? Se necesitan muchos recursos para parar la econom铆a y cubrir los gastos que eviten el inmenso sufrimiento humano que tal paro supone. Los recursos, la riqueza, existe y est谩 en manos privadas aunque la hayamos creado entre todos y todas. Una primera salida al dilema es recuperar esa riqueza, ese dinero y esos recursos, y usarlos para devolv茅rselo a los y las trabajadoras y paradas en forma de ERTE, subvenciones, prestaciones u otras ayudas directas a las personas necesitadas. Simplemente estar铆an obteniendo lo que es suyo y de lo que un d铆a se apropi贸 un empresario.

No obstante, el debate sobre el motor de la econom铆a es m谩s profundo y debe ser puesto encima de la mesa para el presente y el futuro. No podemos seguir dependiendo de un mercado capitalista 煤nicamente movido por la obtenci贸n de beneficios sin importar qu茅, c贸mo y a costa de qui茅n. Por mero sentido com煤n, hace falta planificar la econom铆a. Igual que planificamos la sanidad p煤blica o la educaci贸n p煤blica para que sean universales y eficaces, debemos planificar la producci贸n. No tiene ning煤n sentido que estemos produciendo constantemente cosas que no necesitamos o que directamente nos da帽an a nosotros o al medio ambiente.

La pandemia ha puesto de relieve esta antigua necesidad: el momento en que s贸lo pudieron salir a trabajar los y las que trabajan en servicios esenciales para el mantenimiento de la vida, la mayor铆a se qued贸 en casa. Los que no pudieron acudir a trabajar, sintieron angustia por no poder generar el valor que se les pide y que, dicho sea de paso, se hab铆a decidido que no era necesario para la sociedad. La mayor铆a de titulados universitarios ocupan puestos de menor nivel formativo que para el que se han preparado. Otros se van a otros estados donde s铆 pueden trabajar. Estamos perdiendo mano de obra cualificada cuya aplicaci贸n mejorar铆a nuestras vidas y nuestra sociedad (sanitarios, docentes, cient铆ficos sociales y naturales, ingenieros, etc.), s贸lo porque no hay empresarios que crean que esa cualificaci贸n pueda crearles beneficios econ贸micos.

La paralizaci贸n de la econom铆a no deber铆a suponer un problema en una sociedad que ha producido y puede producir lo suficiente para que nadie sufra. Y buena parte de ese sufrimiento viene porque necesitamos dinero para comprar una vida digna, no s贸lo los lujos o elementos complementarios. Quiz谩s el dilema entre econom铆a y salud p煤blica se resuelva parcialmente con medidas como el acceso a un hogar por el mero hecho de ser persona, la planificaci贸n agr铆cola para alimentar a la poblaci贸n sin depender de otras econom铆as lejanas, la creaci贸n de rentas universales que no hagan depender la dignidad de la vida de un empleo que nunca llega, el refuerzo de los sistemas educativos y sanitarios para que no se colapsen y no pongan en riesgo la salud del colectivo. En fin, la desmercantilizaci贸n de las necesidades b谩sicas y la creaci贸n de servicios p煤blicos, con una planificaci贸n que oriente nuestra econom铆a al sentido com煤n, como 鈥渆star lo mejor posible en este mundo鈥, y as铆 como a la sostenibilidad ambiental. No puede ser que si hay casas, si hay cosechas, si hay abrigos, si hay transportes y telecomunicaciones, gran parte de la sociedad tengamos ansiedad y angustia por no poder trabajar en mitad una pandemia, todo para poder comprarlos. Si hay riqueza de sobra, 驴por qu茅 alguien tiene que sufrir tanto por no poder ir a vender camisetas una semana? 驴o por no poder ir a la oficina a atender el papeleo o la gesti贸n del capital de un empresario? A esta desorganizaci贸n absurda de la sociedad s贸lo se le encuentra sentido desde la estrecha perspectiva de la creaci贸n de valor y la l贸gica capitalista.

Por tanto, hay que racionalizar la econom铆a, planificarla, limitar la producci贸n de aquellos productos negativos o nocivos para el medio y para los humanos, garantizar la producci贸n de servicios y bienes que mejoran la vida de las personas aunque no sean rentables para el mercado, permitirnos paralizar la econom铆a por motivos de salud sin que ello implique tant铆simo sufrimiento humano. El dilema entre econom铆a y salud p煤blica sucede por vivir en un sistema capitalista y las soluciones capitalistas no pueden evitar el da帽o y la tragedia, porque seguir谩n presas de la acumulaci贸n de capital, la creaci贸n de valor y la oposici贸n de los muy ricos a ofrecer sus riquezas al resto de la sociedad.

En el siguiente y 煤ltimo art铆culo de la serie, atenderemos a los argumentos para orientar la gesti贸n de esta crisis de una forma u otra.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com 26/12/2020.




Fuente: Sasmadrid.org