June 13, 2021
De parte de La Haine
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“Ni Camacho ni 脕帽ez ni Murillo deben saber lo que es el falangismo. Pero en t茅rminos ideol贸gicos expresan eso, aunque no sepan qu茅 es”

La escandalosa captura del exministro de facto Arturo Murillo en EEUU gener贸 en Bolivia un sinf铆n de acusaciones y desconocimientos entre pol铆ticos que apoyaron el golpe de 2019. El 脫rgano Judicial sigue investigando los delitos cometidos por el r茅gimen de Jeanine 脕帽ez.

El arresto en EEUU de Arturo Murillo, exministro de Gobierno de la presidencia de Jeanine 脕帽ez (2019-2020), provoc贸 un temblor en la pol铆tica interior boliviana, que amenaza con tumbar a varias fichas, protagonistas del golpe de Estado del 2019.

Mientras los l铆deres de la derecha se despegan de los exfuncionarios de 脕帽ez presos 鈥攅lla encarcelada tambi茅n鈥, se observa una avanzada judicial sobre algunos opositores que ganaron en las elecciones subnacionales de abril pasado.

Con la ca铆da de Murillo, “se derrumb贸 la imagen pol铆tica del r茅gimen de la se帽ora 脕帽ez. Seguido a ello, este hecho de corrupci贸n desportilla a todo el bloque de derecha pol铆tica al MAS”, dijo a Sputnik el polit贸logo Marcelo Arequipa.

El r茅gimen de facto de 脕帽ez gozaba de cierto apoyo en la poblaci贸n m谩s rica, el mismo sector que a煤n asegura que Evo Morales (2006-2019) cometi贸 fraude en las elecciones presidenciales del 20 de octubre de 2019. Bajo esa sospecha 鈥攓ue se demostr贸 falsa鈥 se aval贸 el derrocamiento del l铆der del Movimiento Al Socialismo (MAS), tambi茅n la matanza de al menos 37 personas en varias masacres, como las de Sacaba (Cochabamba) y de Senkata (La Paz).

La ca铆da en desgracia de Murillo caus贸, en un primer momento, una avalancha de negadores: nadie lo conoc铆a, nadie lo hab铆a recomendado para el cargo, todos los integrantes del gabinete de 脕帽ez aseguraron que siempre lo hab铆an criticado, aunque por lo bajo. Luego de esta primera reacci贸n, continu贸 una segunda ola de desconocimientos y cr铆ticas, esta vez entre los mismos pol铆ticos que hab铆an participado o apoyado al gobierno golpista.

Casi todos se desentendieron de 脕帽ez, quien tambi茅n est谩 implicada en el caso Gases 鈥攍lamado as铆 por la compra fraudulenta de gases lacrim贸genos en EEUU a cargo de Murillo鈥: la expresidenta firm贸 la salida de 5,6 millones de d贸lares del Banco Central para la transacci贸n. Esta investigaci贸n “encuadra al se帽or Murillo como uno de los personajes m谩s peligrosos y funestos de la historia pol铆tica reciente de este pa铆s”, agreg贸 Arequipa.

En definitiva, “este hecho termina siendo una victoria moral del masismo sobre el antimasismo”, dijo. Desde que volvi贸 al poder, el MAS anhela realizar un juicio por responsabilidades contra 脕帽ez y sus colaboradores por los cr铆menes que habr铆an cometido durante su r茅gimen inconstitucional. Para ello necesitar铆a los votos de dos tercios del Parlamento, pero actualmente el MAS solamente tiene el 50% de asamble铆stas.

Sin embargo, tal da帽o gener贸 el caso Murillo en la derecha que incluso Carlos Mesa, l铆der del mayor partido de derecha (Comunidad Ciudadana), dijo que sus asamble铆stas viabilizar谩n los juicios por responsabilidades contra 脕帽ez y su gente “solamente si est谩n adecuadamente fundamentados, sin dejar de lado la exigencia de que se garantice el debido proceso y que se realicen respetando la independencia y transparencia en la administraci贸n de Justicia”.

La ca铆da del N潞 2 de 脕帽ez

Murillo fue detenido en Florida, EEUU, acusado de lavado de dinero y de participar en sobornos para la compra de material represivo para la Polic铆a boliviana. Si bien esta causa se desarrolla en el pa铆s del norte, en Bolivia se iniciaron investigaciones por el mismo hecho.

Fueron llamados quienes integraron el gabinete de 脕帽ez. Ella misma declar贸 por siete horas, hasta que se descompens贸. En EEUU hay cinco personas involucradas en este caso, entre ellas Murillo. En Bolivia hasta ahora son cuatro los detenidos: dos exfuncionarios del Ministerio de Defensa, as铆 como el excu帽ado de Murillo, Daniel Aliss, y su exedec谩n, el capit谩n Daniel Bellot.

Sobre la detenci贸n de Murillo, la soci贸loga Roc铆o Estremadoiro dijoque “as铆 deber铆a caer todo corrupto de cualquier Gobierno. Pero lamentablemente eso est谩 supeditado a quienes manejen coyunturalmente el poder”.

El Gobierno boliviano pide que la “expresidenta” 脕帽ez y su gabinete declaren en caso de corrupci贸n

Por ello, evalu贸 que el MAS “est谩 haciendo un uso politiquero de lo que ha pasado a Murillo”, que se enmarca “en esta permanente

pugna de poder que desde 2019 se da entre el masismo y la fragmentada derecha partidaria”.”Ya con 脕帽ez vimos c贸mo los malos manejos en gesti贸n p煤blica se ventilaban solamente cuando le conven铆a al Gobierno de ese entonces, por ello se persigui贸 a algunos exfuncionarios y exautoridades del MAS”, dijo Estremadoiro.

Para la soci贸loga, “es igual en el actual Gobierno. Solamente se ventilan los casos de corrupci贸n cuando se trata de da帽ar al rival pol铆tico”.Y repuso: “Si cuando est谩s en el poder persigues a tus opositores, pero t煤 como gobernante eres pr谩cticamente impune 鈥攁s铆 hayas cometido delitos semejantes o parecidos a los del opositor pol铆tico鈥 entonces la lucha contra la corrupci贸n se desvirt煤a”.

‘Pititas’ (ni帽os bien) reciclados

El apresamiento de Murillo propici贸 la ca铆da del aparato discursivo que sostuvo al r茅gimen de 脕帽ez y que dio argumentos a algunos opositores para legitimarse en las elecciones subnacionales de abril pasado, cuando varios pol铆ticos pititas accedieron a cargos de poder, como alcald铆as y gobernaciones.

Uno de ellos es el exministro de Obras P煤blicas de 脕帽ez, Iv谩n Arias, devenido alcalde de La Paz. Fue citado a declarar como testigo del caso “Gases”. A la salida del juzgado, sermone贸 ante la prensa: “Uno de los aspectos que m谩s ha afectado a la credibilidad de la democracia es la corrupci贸n. En estas circunstancias, el peso de la ley debe sancionar a cualquiera que sea encontrado culpable”.

Agreg贸 que “en el caso de los gases lacrim贸genos, el gabinete firm贸 un decreto. Tras cumplir todas las formalidades, se aprob贸 que se compren gases lacrim贸genos. No se aprob贸 un decreto para que un exministro se corrompa”, dijo en referencia a Murillo.

Como presidente del Comit茅 Pro Santa Cruz, el empresario ultraderechista cruce帽o Luis Fernando Camacho lider贸 varias movilizaciones violentas contra Morales en los d铆as previos a su derrocamiento. Incluso le hab铆a llevado a La Paz una carta para su renuncia. Actualmente es gobernador de Santa Cruz de la Sierra (este), el departamento m谩s grande del pa铆s.

Camacho ha designado a dos ministros del primer gabinete de 脕帽ez (para darles impunidad): Jerjes Justiniano como ministro de Gobierno y Luis Fernando L贸pez como ministro de Defensa. Este 煤ltimo tambi茅n est谩 involucrado en el caso Gases, pero est谩 escondido en Brasil.

Camacho, r谩pido de reflejos, sac贸 un tuit apenas supo lo de Murillo: “En su momento fuimos claros: el pueblo luch贸 contra el fraude, pero despu茅s los viejos pol铆ticos se apropiaron del poder y traicionaron nuestra lucha”.

D铆as atr谩s, Jos茅 Luis Camacho, padre del gobernador cruce帽o y fascista de viejo cu帽o, huy贸 a EEUU. Est谩 incluido en la denuncia por el golpe de Estado de 2019, formulada por la exdiputada Lidia Patty. Por esta misma causa se encuentra tras las rejas 脕帽ez.Tambi茅n quienes fueron sus ministros de Justicia, 脕lvaro Co铆mbra, y de Energ铆as, Rodrigo Guzm谩n.

Jos茅 Luis Camacho fue involucrado en esta denuncia por su propio hijo, quien apareci贸 en un video asegurando que su pap谩 “hab铆a arreglado” con militares para que apoyaran el golpe (argumento acordado con su padre para aparecer limpio ante la gente). El actual r铆o revuelto fue aprovechado para avanzar en el enjuiciamiento de otro opositor al MAS: Manfred Reyes Villa, quien estuvo 10 a帽os huido en EEUU luego de que fuera derrotado por Morales en las elecciones presidenciales de 2009.

Regres贸 a Bolivia luego del derrocamiento de Morales, a pesar de que sobre 茅l pend铆an denuncias, procesos y condenas por sus gestiones como alcalde y prefecto de Cochabamba. No obstante, en las elecciones de abril pasado fue elegido alcalde de esta ciudad.

A principios de junio, la Comisi贸n Mixta de Justicia Plural de la Asamblea Legislativa aprob贸 tres informes para iniciar juicios de responsabilidades por los hechos de 2007 recordados como Enero Negro, cuando tres personas fueron asesinadas en peleas entre civiles y fue incendiada la Prefectura cochabambina. Uno de los acusados es Reyes Villa, en ese momento prefecto de Cochabamba 鈥攁ctualmente este cargo corresponde al de Gobernador鈥.

Para Arequipa, “creo que las investigaciones van a continuar. Me da la impresi贸n de que van a seguir apareciendo en las siguientes semanas casos parecidos al de Murillo”.

Huida desbandada

Ante la actual avanzada judicial, cada opositor escapa por su lado. “La oposici贸n partidaria tradicional al partido hegem贸nico, que es el MAS, siempre ha sido fragmentada, nunca ha podido unificar un proyecto pol铆tico”, dijo Estremadoiro.

La soci贸loga describi贸 a la derecha como poseedora “precariamente de una ideolog铆a conservadora que rescata algunos aspectos del falangismo. Por otra parte, est谩 constituida por el llamado ‘neoliberalismo tradicional’. Pero creo que la derecha no representa una ideolog铆a clara por su misma fragmentaci贸n. Los une simplemente la oposici贸n al MAS”.

El 21 de febrero de 2016 se hizo un refer茅ndum para que la poblaci贸n decidiera si viabilizaba una cuarta postulaci贸n presidencial para Morales, en 2019. Aunque esta posibilidad fue rechazada en las urnas, el entonces presidente recurri贸 al Tribunal Constitucional, que finalmente habilit贸 la nueva reelecci贸n.

“La hegemon铆a del MAS empez贸 a decaer luego del famoso 21 de febrero [de 2016]. Esa leve p茅rdida de hegemon铆a finalmente se condensa en lo que ocurri贸 en 2019. Efectivamente, esa expresi贸n de malestar de cierto sector de la poblaci贸n hizo que se precipite el Gobierno de Morales”, afirm贸 Estremadoiro. “Obviamente, ah铆 pescaron en r铆o revuelto los partidos tradicionales opositores”, continu贸.

De este modo, el proceso que encaram贸 a 脕帽ez “tiene pues ribetes ideol贸gicos falangistas, ultraconservadores; plantea discusiones sumamente anacr贸nicas, como la vuelta de la Biblia al Palacio de Gobierno, como si vivi茅ramos en plena Edad Media”.

El falangismo, surgido en Espa帽a en la d茅cada del 30, fue un movimiento de extrema derecha que prendi贸 con fuerza en algunos pa铆ses de Am茅rica Latina. En Bolivia tuvo su partido en la Falange Socialista Boliviana (FSB), que enaltec铆a el nacionalismo de ultraderecha y el catolicismo, m谩s que nada.

“Ni Camacho ni 脕帽ez ni Murillo deben saber lo que es el falangismo. No creo que tengan mucha lectura de la historia pol铆tica del pa铆s. Pero en t茅rminos ideol贸gicos expresan eso, aunque no sepan qu茅 es”, coment贸 Estremadoiro.

Sputnik / La Haine




Fuente: Lahaine.org