June 30, 2021
De parte de La Haine
2,322 puntos de vista

El mito del esfuerzo es una gran mentira, tanto desde un criterio de subjetividad como si lo miramos objetivamente en cifras

驴C贸mo le explicamos a una mujer que su salario est谩 acorde a su esfuerzo tras trabajar todos los d铆as de la semana, catorce horas seguidas, limpiando casas ajenas? 驴C贸mo se lo justificamos a un joven que cada d铆a se despierta a las 4:30 de la ma帽ana para irse a trabajar a la construcci贸n y regresar a casa por la noche? 驴Qui茅n puede asumir que el salario es un fiel reflejo del esfuerzo?

En el imaginario de la ciudadan铆a latinoamericana existe una gran mayor铆a que no 鈥渟e come el cuento鈥 de que los altos ingresos vienen originados por el esfuerzo. Hay un claro sentido com煤n latinoamericano a este respecto. Por ejemplo, en Argentina, seg煤n nuestra encuesta CELAG, cuando se pregunta cu谩l es el origen de la riqueza de las familias m谩s adineradas, s贸lo el 15,1% considera que se debe al esfuerzo. El resto cree que es un asunto de corrupci贸n o de herencia. En Chile, M茅xico, Bolivia, Per煤 y Colombia, los porcentajes son muy parecidos (13,4 %, 21,7 %, 20,7 %, 19,9 % y 18 %, respectivamente).

Pero no s贸lo es una cuesti贸n de subjetividad; lo que piensa la gente est谩 en sinton铆a con lo que objetivamente acontece.

Esta falsa relaci贸n entre esfuerzo y riqueza queda absolutamente demostrada en el libro 鈥淓l capital del siglo XXI鈥, del economista franc茅s Thomas Piketty. En ese estudio se concluye que la herencia es uno de los principales factores para estudiar la reproducci贸n del modelo econ贸mico capitalista. Para 茅l, el control de la riqueza se transmite en grandes proporciones por v铆a hereditaria. Es lo que Kathleen Geier denomin贸 heiristocracy (gobierno de los herederos). Esta suerte de 鈥渃apitalismo patrimonial鈥, de alta concentraci贸n, condiciona definitivamente el devenir de la econom铆a real.

Se espera que las 500 personas m谩s ricas del mundo les entreguen a sus herederos la suma de 2,4 billones de d贸lares en las pr贸ximas dos d茅cadas. Y a nivel latinoamericano el fen贸meno es id茅ntico. M谩s de la mitad de la riqueza pasa de generaci贸n en generaci贸n sin verse afectada por nada ni por nadie. Por ejemplo, en un informe de la OCDE (鈥溌縐n elevador social descompuesto? C贸mo promover la movilidad social鈥) se destaca que en Colombia se necesitan al menos 11 generaciones para que un ni帽o pobre deje de serlo. M谩s de dos siglos para salir de una condici贸n heredada desfavorable, por mucho que se esfuercen. En Brasil se necesitan 9; en Chile, 6.

El otro eje es la corrupci贸n, que representa un significativo porcentaje del PIB en la regi贸n latinoamericana. Esta es la otra variable observada por la poblaci贸n para explicar la procedencia del dinero de los que verdaderamente tienen dinero. Al hablar de corrupci贸n no s贸lo nos referimos a un asunto circunscrito exclusivamente a los pol铆ticos. Hay tanta o m谩s corrupci贸n en el sector privado. O, mejor dicho, en las grandes empresas, porque el valor de la corrupci贸n a nivel de peque帽a y mediana empresa es marginal.

Corrupci贸n y herencia constituyen, definitivamente, el combo explicativo de buena parte de la riqueza latinoamericana. El esfuerzo es mayoritario, pero la riqueza no; est谩 concentrada en muy pocas manos.

A veces, siento que nos pretenden imponer ese veredicto tan bien ilustrado en la vi帽eta de El Roto: 鈥淧rohibido ver lo evidente鈥.

Celag




Fuente: Lahaine.org