May 27, 2022
De parte de Nodo50
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脕lvaro Uribe V茅lez asumi贸 la presidencia de Colombia el 7 de agosto de 2002 y luego de ser reelegido continu贸 en el cargo hasta 2010. Sin embargo, el 鈥渦ribismo鈥 hunde sus ra铆ces la d茅cada de 1990 durante su gesti贸n como gobernador de Antioquia, cargo que marc贸 su rumbo pol铆tico.

Durante esa gesti贸n promocion贸 las Convivir (Asociaciones Comunitarias de Vigilancia Rural), que jugaron un papel destacado en el conflicto interno al integrarse a un marco legal favorable a los terratenientes que se armaron para enfrentar a los grupos guerrilleros con apoyo de las fuerzas armadas. Con los a帽os, buena parte de los miembros de las Convivir se integraron en las Autodefensas Unidas de Colombia, la principal organizaci贸n paramilitar.

Como presidente negoci贸 r谩pidamente la paz con los paramilitares, en 2003, aplic谩ndoles penas m谩ximas de cinco a ochos a帽os, pero una parte de ellas se reorganizaron creando nuevas estructuras armadas ilegales. Uribe finaliz贸 sus ochos a帽os como presidente con 铆ndices de popularidad en torno al 70 por ciento, en gran medida por haber reducido la violencia y debilitado a las guerrillas que arrastraban enorme impopularidad por sus secuestros y homicidios.

M谩s adelante se opuso a su sucesor, Juan Manuel Santos, por haber negociado el fin de la guerra con las FARC y en 2016 se moviliz贸 activamente en la campa帽a por No en el plebiscito sobre el acuerdo de paz, que consigui贸 ganar contra toda expectativa.

Sin embargo, la estrella de Uribe se fue eclipsando, en gran medida porque el discurso de la seguridad comenz贸 a agotarse: la derrota de la guerrilla fue el mayor 茅xito de Uribe, pero fue la base de su decadencia. Por un lado, porque no pudo ofrecer banderas alternativas a la seguridad (France 24, 12-03-2022) y por otro porque las evidentes violaciones de los derechos humanos y la corrupci贸n que caracterizaron sus gobiernos, comenzaron a pasarle factura.

El caso m谩s grave es el de los 鈥渇alsos positivos鈥, asesinatos de j贸venes ajenos a la guerra presentados como bajas en combate por militares, para obtener reconocimientos y beneficios. Los uniformados que consegu铆an hacerle bajas a la guerrilla, recib铆an premios, vacaciones y ascensos mientras que los comandantes que no daban resultados 鈥減ositivos鈥 eran castigados. La justicia ha reconocido m谩s de dos mil cr铆menes de este tipo durante las presidencias de Uribe, pero se estima que la cifra total en todo el pa铆s puede ascender a diez mil asesinatos. Algunos organismos de derechos humanos, como Humans Righst Watch, consideran que la pr谩ctica de los 鈥渇alsos positivos鈥 es in茅dita en el mundo.

A partir de 2006, durante su segunda presidencia, comenz贸 a conocerse el esc谩ndalo de la 鈥減arapol铆tica鈥, la relaci贸n entre altos cargos del Estado y los paramilitares que afect贸 al entorno de Uribe. Hacia 2013 hab铆an sido condenados 60 parlamentarios por sus v铆nculos con grupos paramilitares y decenas de alcaldes y gobernadores de diferentes regiones.

CULTURA TRAQUETA. En julio del 2018, la Corte Suprema de Justicia abri贸 una investigaci贸n formal a Uribe por los delitos de fraude procesal y soborno, al haberse comprobado la manipulaci贸n de testigos. En agosto de 2020, la Corte le impuso la detenci贸n domiciliaria por obstrucci贸n a la justicia, pero realiz贸 una h谩bil maniobra al renunciar a su banca y de ese modo su caso pas贸 a la Fiscal铆a General de la Naci贸n, m谩s comprensiva con el expresidente que la Corte Suprema de Justicia.

Una de las consecuencias mayores del uribismo es la llamada 鈥渃ultura traqueta鈥, etiquetada como 鈥渦n t茅rmino procedente del lenguaje que utilizan los sicarios del narcotr谩fico y del paramilitarismo en Medell铆n, el cual hace referencia al sonido caracter铆stico de una ametralladora cuando es disparada鈥, por el historiador Ren谩n Vega Cantor (Rebeli贸n, 14-02-2014).

Esta cultura de matones y sicarios, en la que se mezcla lo narco con lo paramilitar, provoca que cualquier situaci贸n se resuelva a trav茅s de la violencia f铆sica. El historiador asegura que 鈥渆l apego a la violencia, al dinero, al machismo, a la discriminaci贸n, al racismo, es un complemento y un resultado de la desigualdad que caracteriza a la sociedad colombiana鈥.

Para sostener esa desigualdad ante la creciente organizaci贸n de campesinos y sectores populares, las clases dominantes y el Estado forjaron una alianza estrecha con los barones del narcotr谩fico y con grupos paramilitares. De ese modo, se propusieron 鈥渆rradicar a sangre, fuego y motosierra cualquier proyecto pol铆tico alternativo que planteara una democratizaci贸n real de la sociedad colombiana鈥, se帽ala Vega Cantor.

La cultura traqueta arraig贸 en toda la sociedad y se volvi贸 hegem贸nica, en particular en la pol铆tica y el periodismo. 鈥淟e rompo la cara marica鈥, una de las frases preferidas de Uribe, hizo buena la sentencia del historiador al afirmar que 鈥渓a cultura traqueta fue asumida por las clases dominantes de este pa铆s que abandonaron cualquier proyecto de la cultura burguesa que antes les proporcionaba una distinci贸n cultural y un refinamiento est茅tico鈥.

LA CA脥DA. La verdadera debacle de Uribe, que pas贸 a ser repudiado por la mayor铆a absoluta de los colombianos, comenz贸 en 2019 durante el paro convocado por las centrales sindicales que, contra todo pron贸stico, se extendi贸 durante semanas, de la mano de j贸venes sin futuro que irrumpieron en la brecha creada. Durante la pandemia hubo varias movilizaciones impactantes, pero el verdadero descalabro le lleg贸 con el paro iniciado el 28 de abril de 2021, que se extendi贸 por tres meses.

鈥淯ribe paraco, el pueblo est谩 berraco鈥, fue el grito que estall贸 en millones de gargantas en los m谩s remotos rincones de un pa铆s, literalmente cansado de guerra y, sobre todo, de esa guerra sucia de la que ex presidente es su mejor exponente.

La serie televisiva 鈥淢atarife藧 Un genocida innombrable鈥, estrenada en mayo de 2020, jug贸 un papel destacado en la nueva conciencia de los j贸venes colombianos. Difundida en youtube, narra las investigaciones period铆sticas que relacionan a Uribe con narcotraficantes, paramilitares y pol铆ticos corruptos. Su autor, el periodista Daniel Mendoza Leal, debi贸 exiliarse en Espa帽a ante las reiteradas amenazas a su vida.

Los cambios en la sensibilidad del pueblo colombiano se manifestaron ya en las elecciones legislativas de marzo pasado, en las cuales la izquierda eligi贸 la mayor bancada de su historia y la primera minor铆a, aunque los seguidores del Pacto Hist贸rico (encabezado por Gustavo Petro y Francia M谩rquez) no tienen mayor铆a en las c谩maras.

Seg煤n todas las encuestas, este domingo el Pacto Hist贸rico llegar谩 primero pero habr谩 segunda vuelta el 19 de junio al no alcanzar la mayor铆a absoluta.

LA SORPRESA. Los dos principales candidatos, Petro por la izquierda y Federico Fico Guti茅rrez en l铆nea con Uribe y con el actual presidente Iv谩n Duque, muestran cierto estancamiento en las preferencias seg煤n las principales encuestas. El candidato de la izquierda se acerca al 40 por ciento, pero b谩sicamente est谩 estancado desde las elecciones parlamentarias (CNN, 20-05-2022).

El uribista apenas supera el 20 por ciento, pero su candidatura no consigue despegar y presenta s铆ntomas de desgaste. El centro que hasta ahora estaba representado por Sergio Fajardo, ex alcalde de Medell铆n, se est谩 desinflando y nunca consigui贸 despegar m谩s all谩 del 10 por ciento. Por el contrario, el exalcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hern谩ndez, viene creciendo y ahora recibe fuerte atenci贸n medi谩tica.

Uno de los medios m谩s l煤cidos de la derecha colombiana, La Silla Vac铆a, que en las elecciones anteriores apoy贸 al uribista Duque frente a Petro, es uno de los impulsores de Hern谩ndez. El argumento principal de este medio es que puede derrotar a Petro en la segunda vuelta, algo que el candidato uribista no podr铆a conseguir. 鈥淪i Rodolfo pasa a segunda, le quitar铆a buena parte del apoyo del centro a Petro鈥, razona La Silla, en tanto 鈥淔ico no se llevar铆a el apoyo de ninguna figura importante del centro鈥 (La Silla Vac铆a, 25-02-2022).

El razonamiento es impecable: ganar谩 quien pueda competir por los votos del centro, aquella porci贸n del electorado (integrada por clases medias urbanas) que reh煤ye tanto a la izquierda como a la ultraderecha. El 鈥渋ngeniero鈥 Hern谩ndez, pese a ser presentado como el 鈥淭rump colombiano鈥 por CNN, est谩 creciendo y puede ser el pr贸ximo presidente precisamente por ese aire de tecn贸crata millonario, outisder de la pol铆tica tradicional, pese a sus 77 a帽os (CNN, 23-05-2022).

Para la cadena estadounidense, Hern谩ndez a menudo se expresa con 鈥済roser铆as鈥 y fue acusado de corrupci贸n por la justicia, pero sin embargo parece festejar sus exabruptos, toda vez que no le parece condenable que en 2016 haya dicho a la cadena RCN: 鈥淵o soy seguidor de un gran pensador alem谩n. Se llama Adolf Hitler鈥.

M谩s all谩 de especulaciones y virajes de 煤ltimo momento, en las calles de Colombia se respira un clima de tensi贸n, ya que el propio Petro viene anunciado golpe de Estado y fraude que buscar铆an evitar un triunfo que sus seguidores dan por descontado. Mucho depender谩 de la cantidad de votantes: si no se supera la hist贸rica abstenci贸n, en torno al 50 por ciento, es poco probable que el Pacto Hist贸rico consiga imponerse en primera vuelta.

El balotaje, en caso de llegarse a esa instancia, parece menos imprevisible. Adem谩s de la militarizaci贸n de la sociedad, que pesa como una loza ante cualquier intento de introducir cambios, hay factores internacionales que en este momento constituyen entrampes mayores que la sobrevivencia de una oligarqu铆a tan rancia como la que apoya a Uribe: Colombia es la pata latinoamericana de la OTAN. Nada m谩s y nada menos.

Publicado originalmente en Brecha




Fuente: Desinformemonos.org