October 31, 2020
De parte de La Haine
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De los 91 pr茅stamos del FMI desde el inicio de la pandemia, la mayor铆a demandan profundos recortes en servicios p煤blicos y pol铆ticas que benefician a las corporaciones

El enorme trastorno econ贸mico causado por la pandemia de la COVID-19 ofrece una oportunidad 煤nica para alterar radicalmente la estructura de la sociedad y el Fondo Monetario Internacional (FMI) est谩 utilizando la crisis para implementar medidas de austeridad cuasi permanente en todo el mundo.

76 de los 91 pr茅stamos que ha negociado con 81 pa铆ses desde el inicio de la pandemia mundial en marzo han llegado vinculados a demandas de que los pa铆ses adopten medidas como profundos recortes en los servicios p煤blicos y las pensiones, medidas que indudablemente conllevar谩n privatizaciones, congelaciones o recortes salariales, o el despido de trabajadores del sector p煤blico como m茅dicos, enfermeros, profesores y bomberos.

Principal animador de las medidas de austeridad neoliberal en todo el planeta durante d茅cadas, el FMI ha empezado recientemente (de forma discreta) a admitir que estas pol铆ticas no han funcionado y generalmente crean problemas como pobreza, crecimiento desigual y una desigualdad a煤n peor. Adem谩s, tampoco han conseguido traer el prometido crecimiento econ贸mico que se supon铆a que iba a contrarrestar estos efectos negativos. En 2016, describi贸 sus propias pol铆ticas como 鈥減romocionadas en exceso鈥 y, anteriormente, resumi贸 sus experimentos en Am茅rica Latina como 鈥渢odo dolor, sin beneficios鈥. As铆, sus propios informes afirman expl铆citamente que sus pol铆ticas no funcionan.

鈥淓l FMI ha hecho sonar la alarma sobre una gran intensificaci贸n de la desigualdad tras la pandemia. Pero est谩 conduciendo a los pa铆ses a pagar los gastos de la pandemia mediante recortes de austeridad que alimentar谩n la pobreza y la desigualdad -dice Chema Vera, director ejecutivo interino de Oxfam International-. Estas medidas podr铆an dejar a millones de personas sin acceso a la sanidad o ayuda econ贸mica mientras buscan trabajo, y podr铆an frustrar cualquier esperanza de recuperaci贸n sostenible. Al adoptar este enfoque, el FMI est谩 cometiendo una injusticia a sus propias investigaciones. Su cabeza debe empezar a hablar con sus manos鈥.

Oxfam ha identificado al menos 14 pa铆ses que espera que congelen o recorten de forma inminente los salarios y puestos de trabajo del sector p煤blico. T煤nez, por ejemplo, solo tiene 13 m茅dicos por cada 10.000 personas. Cualquier recorte a su ya exiguo sistema sanitario lo debilitar铆a en su lucha contra el coronavirus. 鈥淪i la gente no se puede permitir el testeo y el cuidado de la COVID-19 y otras necesidades sanitarias, el virus seguir谩 expandi茅ndose sin control y m谩s gente morir谩. Los gastos corrientes en sanidad eran una tragedia antes de la pandemia y ahora son una sentencia de muerte鈥, a帽ade Vera.

Un caso pr谩ctico del FMI

Ecuador es un ejemplo perfecto de las consecuencias del FMI. Anteriormente dirigido por el gobierno radical de Rafael Correa, que hizo de la reducci贸n de la pobreza una prioridad, conden贸 al FMI y a su organizaci贸n hermana, el Banco Mundial (BM), y dio asilo a disidentes occidentales como Julian Assange, el pa铆s ha sido dirigido por Lenin Moreno desde 2017. Moreno comenz贸 inmediatamente a deshacer el legado de Correa, incluso intentando procesarlo. En 2019, bajo 贸rdenes del FMI, Moreno redujo el presupuesto sanitario nacional en un 36 por ciento a cambio de un pr茅stamo de 4.200 millones de d贸lares, un movimiento que provoc贸 enormes protestas nacionales que amenazaron con hacer descarrilar a su gobierno.

Los resultados fueron casi apocal铆pticos cuando la ciudad m谩s grande del pa铆s, Guayaquil, se convirti贸 en el centro mundial del coronavirus, con cad谩veres abandonados en las calles durante d铆as mientras los servicios estaban saturados. La ciudad sufri贸 m谩s muertes que Nueva York en su pico y con mucha menos infraestructura para tratar el problema. Aunque el n煤mero oficial de casos en el pa铆s es bajo, la tasa de mortalidad ha estado entre las m谩s altas del mundo, lo que sugiere que los servicios han estado completamente colapsados.

A principios de este mes, Moreno anunci贸 un nuevo acuerdo por 6.500 millones de d贸lares con el FMI, que ha aconsejado a su gobierno dar marcha atr谩s en los aumentos de emergencia en el gasto sanitario, detener las transferencias de efectivo para aquellos incapaces de trabajar debido al virus y recortar los subsidios de combustible para los pobres.

En la crisis, oportunidad

El FMI tambi茅n interfiere directamente con la pol铆tica interna de naciones soberanas. En marzo, se neg贸 a hacer pr茅stamos al gobierno venezolano debido a la 鈥渇alta de claridad鈥 sobre qui茅n estaba al mando, sugiriendo que el democr谩ticamente electo Nicol谩s Maduro tendr铆a que dimitir antes de que consideraran hacer pr茅stamos al pa铆s. Al mismo tiempo, sin embargo, el autodeclarado presidente y figura de la oposici贸n, Juan Guaid贸, anunci贸 que hab铆a asegurado un compromiso de 1.200 millones de d贸lares de la organizaci贸n, con la condici贸n de que Maduro dimita y permita que un 鈥済obierno de emergencia鈥 tome el control del pa铆s. Una encuesta realizada el mismo mes por una empresa de encuestas simpatizante descubri贸 que solo el 3 por ciento de los venezolanos apoyaba a Guaid贸.

En la crisis, siempre hay oportunidad. Para muchos, la pandemia es una oportunidad de reorientar la econom铆a, alej谩ndose del consumo de masas y hacia un sistema m谩s sostenible ecol贸gicamente. Para el FMI, sin embargo, se est谩 utilizando para impulsar m谩s privatizaciones y medidas de austeridad que, invariablemente, enriquecen a los ricos y debilitan a los pobres y a los indefensos. Parece que, si la organizaci贸n se sale con la suya, ser谩n los pobres quienes paguen por la pandemia, mientras los ricos prosperan.

Mint Press News. Traducido por Eduardo P茅rez. La Tinta




Fuente: Lahaine.org