July 3, 2021
De parte de Nodo50
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Danny Glover – The Nation / Traducci贸n Cubadebate.- Imagine un pa铆s que desarrolla y produce sus propias vacunas Covid-19, suficientes para cubrir a toda su poblaci贸n, pero que no puede inocular a todos debido a la escasez de jeringas.


Esta situaci贸n absurda es real y pronto se enfrentar谩 en Cuba. Cuba ya ha vacunado a unos 2 millones de sus 11 millones de habitantes y espera tener el 70 por ciento de la poblaci贸n vacunada para agosto. Sin embargo, debido al embargo estadounidense de 60 a帽os, que castiga a los civiles durante una pandemia, el pa铆s enfrenta una escasez de millones de jeringas.

Tiene poco sentido que un pa铆s tan avanzado en biotecnolog铆a y productos farmac茅uticos deba tener problemas para abastecerse de jeringas. Esta realidad es consecuencia de lo que equivale a una guerra econ贸mica estadounidense, lo que dificulta enormemente a Cuba la adquisici贸n de medicamentos, equipos y suministros de proveedores o empresas de transporte que hacen negocios en o con Estados Unidos. Hay escasez de jeringas a nivel internacional, por lo que ninguna empresa quiere estar empantanada navegando por las complicadas demandas bancarias y de licencias que el gobierno de Estados Unidos impone a las transacciones con Cuba.

La iron铆a es que los logros de Cuba en salud son un modelo y un beneficio demostrable para el mundo entero, uno que Estados Unidos deber铆a apoyar. Este es un pa铆s que est谩 desarrollando su econom铆a a trav茅s de la salud y la educaci贸n, un proyecto que comenz贸 hace 60 a帽os con campa帽as de alfabetizaci贸n y salud rural. El sistema de salud p煤blica de Cuba le ha permitido superar a gran parte del mundo en t茅rminos de esperanza de vida, mortalidad infantil y, m谩s recientemente, estad铆sticas de pandemias per c谩pita.

Al comienzo de la pandemia, la industria biotecnol贸gica de vanguardia de Cuba cambi贸 r谩pidamente para producir tratamientos y desarrollar vacunas Covid-19. Al mismo tiempo, se desplegaron m茅dicos, enfermeras y otros profesionales de la salud cubanos en m谩s de 40 pa铆ses para combatir la pandemia en el frente, ayudando a las poblaciones pobres y desatendidas del mundo a sobrellevar lo peor de la crisis. Para Cuba, la salud no es solo un derecho de su propio pueblo; es un derecho que se debe defender y compartir con todos los pueblos.

Cuando los gobiernos de Barack Obama y Ra煤l Castro trazaron un nuevo rumbo hacia las relaciones diplom谩ticas entre Cuba y Estados Unidos, hab铆a esperanzas de que el fin del embargo estaba en el horizonte. El presidente Obama comprometi贸 al gobierno cubano para establecer relaciones diplom谩ticas plenas, alivi贸 las restricciones a los viajes y las remesas, elimin贸 a Cuba de la lista de patrocinadores estatales de terror y expandi贸 las exportaciones estadounidenses a la naci贸n.

Todo este progreso fue deshecho por la administraci贸n Trump, que endureci贸 las sanciones a Cuba en medio de la pandemia. Adem谩s de eso, presion贸 a los aliados de Estados Unidos en Am茅rica Latina, especialmente Brasil y Bolivia, para que expulsaran a los m茅dicos cubanos. No hay duda de que estas decisiones cuestan vidas.

El primer d铆a de la nueva administraci贸n, el presidente Biden emiti贸 una directiva de seguridad nacional en la que ped铆a una revisi贸n del impacto de las sanciones en la respuesta a la pandemia, con miras a ofrecer alivio. Una vez m谩s se encendi贸 la esperanza de una pol铆tica sensata de Estados Unidos hacia Cuba. Ahora, casi medio a帽o despu茅s de la administraci贸n de Biden, las pol铆ticas de “m谩xima presi贸n” de la era Trump siguen vigentes . La Casa Blanca ha dejado en claro que mejorar las relaciones Cuba-Estados Unidos 鈥 y con ellos, la vida cotidiana del pueblo cubano 鈥 no es una prioridad. La esperanza se est谩 convirtiendo r谩pidamente en indignaci贸n entre los ciudadanos estadounidenses y cubanos por igual que creyeron en las promesas de Biden de revertir la pol铆tica de amenazas, interferencia en los asuntos internos de Cuba y obstrucci贸n del acceso a las necesidades humanas b谩sicas de la administraci贸n Trump.

La administraci贸n Biden enfrenta una presi贸n creciente del Congreso para que tome medidas decisivas y nos ponga en el camino hacia la paz y las relaciones amistosas con Cuba. En marzo, 80 representantes del Congreso de Estados Unidos enviaron una carta al presidente inst谩ndolo a revertir las pol铆ticas de la administraci贸n Trump. M谩s de 100 organizaciones, desde la Organizaci贸n Estadounidense de Salud P煤blica hasta Amnist铆a Internacional, hicieron una solicitud similar a Biden. A nivel de base, los activistas han organizado caravanas de autom贸viles mensuales en m谩s de una docena de ciudades para exigir el fin del embargo. Las organizaciones de la sociedad civil y los movimientos sociales han recaudado m谩s de 400.000 d贸lares para enviar jeringas a Cuba.

Si los derechos humanos van a ser un pilar fundamental de la pol铆tica estadounidense, como declar贸 recientemente un portavoz de la Casa Blanca, entonces el embargo debe terminar. Es una pol铆tica que ataca y da帽a indiscriminadamente a los civiles. Es una violaci贸n sistem谩tica de los derechos humanos a gran escala.

Los elocuentes discursos del secretario de Estado Antony Blinken sobre un orden internacional basado en reglas suenan falsos cuando se trata de la pol铆tica de Estados Unidos hacia Cuba. Seg煤n el derecho internacional, el embargo estadounidense a Cuba es ilegal. Desde 1991, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha celebrado una votaci贸n anual para adoptar una resoluci贸n que pide el fin del embargo. Cada a帽o, Estados Unidos se encuentra aislado ya que casi todos los pa铆ses del mundo votan a favor de esta resoluci贸n. Este a帽o no fue diferente: la votaci贸n del 23 de junio mostr贸 a 184 naciones en contra del embargo, con solo Estados Unidos e Israel a favor.

Si realmente quiere mostrar liderazgo global, Biden deber铆a revertir una pol铆tica que a铆sla a Estados Unidos, no solo a Cuba. En lugar de seguir el camino beligerante de Trump, deber铆a volver a los esfuerzos pioneros de Obama hacia la normalizaci贸n. Debe aplaudir y facilitar el compromiso de Cuba de producir 100 millones de dosis de sus vacunas, que compartir谩 con el mundo. Mientras la pandemia contin煤a devastando el Sur Global, el mundo necesita la cooperaci贸n de Estados Unidos con Cuba, no la confrontaci贸n.




Fuente: Cubainformacion.tv