October 24, 2021
De parte de La Haine
252 puntos de vista


Como planteaba Fidel Castro a comienzos de los ’90: “Hablan sobre el fracaso del socialismo, pero 驴d贸nde est谩 el 茅xito del capitalismo en 脕frica y Am茅rica Latina?”

Tras la derrota en las elecciones primarias el Frente de Todos entr贸 en un debate sobre c贸mo encarar la campa帽a de cara a las generales de noviembre, pero tambi茅n sobre los pr贸ximos dos a帽os de gobierno. La discusi贸n que explicit贸 Cristina Fern谩ndez con su carta del 16 de septiembre parec铆a plantear una disputa m谩s profunda sobre el rumbo econ贸mico y demandar una mayor atenci贸n a los sectores populares en detrimento de la mirada fiscalista del ministro Mart铆n Guzm谩n y el presidente Alberto Fern谩ndez. 

Sin embargo las acciones del Ejecutivo -cambios en el Gabinete para recostarse en el peronismo m谩s ortodoxo-, el discurso de la propia vicepresidenta ante la juventud de La C谩mpora en la ex ESMA y las declaraciones del candidato porte帽o Leandro Santoro, dan cuenta de un consenso: las correlaciones de fuerza no dan para hacer mucho m谩s que esto.

Lejos de esbozar un proyecto que apunte a resolver el 41% de pobreza (54% entre ni帽os y ni帽as) y el desbocado aumento de precios de bienes de primera necesidad, la coalici贸n gobernante decidi贸 pararse a la defensiva. Viejos funcionarios que alguna vez funcionaron -aunque no est谩 claro que ahora puedan salir airosos- se sumaron al gabinete, mientras se llama a la oposici贸n m谩s derechista y a los empresarios a buscar acuerdos.

驴Qu茅 perspectiva puede tener un consenso entre el FDT, los participantes del coloquio de IDEA y Juntos? 驴Qu茅 puntos en com煤n pueden salir de esas conversaciones que sean favorables a los sectores populares? 驴Qu茅 predisposici贸n al di谩logo puede tener una derecha que sistem谩ticamente ha boicoteado cualquier iniciativa que afecte los intereses de las grandes empresas? 驴Se puede resolver la pobreza y la inflaci贸n sin confrontar con quienes concentran la riqueza?

La correlaci贸n de fuerzas como excusa

Leandro Santoro, candidato a diputado del FDT por la Ciudad de Buenos Aires, asegur贸 en una entrevista con el programa 鈥楶asaron Cosas鈥 de Radio Con Vos que 鈥渓a opini贸n p煤blica mundial est谩 girando hacia a la derecha鈥. En ese sentido opin贸 que 鈥渆n esta correlaci贸n de fuerzas que es desfavorable no se pueden levantar todas las banderas al mismo tiempo鈥. 

Minutos antes hab铆a reconocido que 鈥渓a ultraderecha鈥, m谩s que una fuerza pol铆tica es una agenda que apunta a que 鈥渓o posible quede m谩s cerca de su horizonte 茅tico鈥. Parad贸jicamente su conclusi贸n no es enfrentar esa agenda con una m谩s progresista o de izquierda. No, lo 煤nico que se puede hacer es aceptar las reglas de juego (鈥渕e encantar铆a deso铆r al FMI pero no se puede鈥) y dialogar con la oposici贸n (empresaria y de derecha) para alcanzar 鈥減untos en com煤n鈥. O, en otras palabras, ceder.

Cuando el periodista Alejandro Bercovich le pregunt贸 entonces para qu茅 quer铆a gobernar, el candidato que se caracteriza por su buena ret贸rica, no supo qu茅 responder.

El presidente Alberto Fern谩ndez en el Coloquio IDEA organizado por el empresariado argentino

Como se帽al贸 Fernando Rosso en su newsletter 鈥淒el otro lado鈥, esta perspectiva de Santoro supone que la correlaci贸n de fuerzas 鈥渆s un hecho natural鈥, y que 鈥渓a sociedad mundial (?) se corre a la derecha sin explicaci贸n ni remedio, como guiada por un p茅ndulo fatal, mec谩nico e inevitable鈥. 鈥淪in embargo, la correlaci贸n de fuerzas es el producto de luchas, combates, batallas, defecciones o evasiones, no el resultado irrevocable de una ley natural鈥, analiz贸 el periodista de La Izquierda Diario.

CFK y la utop铆a de la conciliaci贸n de clases

En la misma l铆nea que Santoro la vicepresidenta Cristina Fern谩ndez insisti贸 el s谩bado 16 de octubre, en un acto con la militancia de La C谩mpora, en la vieja receta peronista de una alianza entre el capital y el trabajo. Una propuesta siempre endeble que tuvo contados y ef铆meros momentos de eficacia a lo largo de la historia, en condiciones muy espec铆ficas.

Las pocas veces que se concret贸, fue casi siempre precedido de un brutal retroceso para las y los trabajadores que con sus luchas obligaron a la burgues铆a temerosa de algo peor a esa alianza que nunca har铆a por motu propio. La negativa de Molinos R铆o de la Plata a sumarse al acuerdo de precios propuesto recientemente y la advertencia del presidente de la C谩mara de Comercio, Mario Grinman, que asegur贸 que por estas medidas habr谩 desabastecimiento, son una muestra de esto.

Ahora bien, el problema es m谩s profundo. Porque el mentado 鈥淓stado de bienestar鈥, aquel capitalismo con 鈥渞ostro humano鈥, que se propone como horizonte de la tercera posici贸n peronista fue una excepcionalidad absoluta surgida de los escombros de la II Guerra Mundial y como forma de contrarrestar las ideas comunistas en la clase obrera: un seguro contra la revoluci贸n. Su experiencia estuvo acotada a un peque帽o n煤mero de pa铆ses occidentales, no dur贸 m谩s de tres d茅cadas y no existe desde hace por lo menos cuatro. Se trata de una propuesta anticuada e irrealizable en la actualidad.

El 芦Estado de bienestar禄 que se propone como horizonte de la tercera posici贸n peronista fue una excepcionalidad absoluta surgida de los escombros de la II Guerra Mundial y como forma de contrarrestar las ideas comunistas en la clase obrera: un seguro contra la revoluci贸n

Pero Cristina fue m谩s all谩 y cuestion贸 por igual 鈥渁 los extremos, a los que quieren quemar el Banco Central y los que piden expropiar todo鈥. Su propia versi贸n del 鈥渟on lo mismo鈥, pero en una bastante tosca homologaci贸n de la ultraderecha y la izquierda. Incluso invit贸 a mirar la pel铆cula Good Bye Lenin para 鈥渆ntender鈥 por qu茅 el capitalismo es el sistema 鈥渕谩s eficiente鈥 para la asignaci贸n de recursos. Una afirmaci贸n bastante f谩cil de desmentir con un dato reciente: 脕frica tiene actualmente apenas el 8% de su poblaci贸n vacunada contra el Covid-19, mientras que todos los pa铆ses de Europa Occidental superan el 70%. Ni hace falta comparar los niveles de pobreza, mortalidad o alfabetizaci贸n.

Como planteaba Fidel Castro a comienzos de la d茅cada de 1990: 芦Hablan sobre el fracaso del socialismo, pero 驴d贸nde est谩 el 茅xito del capitalismo en 脕frica, Asia y Am茅rica Latina?禄.

Pol铆tica de la resignaci贸n

El discurso oficialista, que es m谩s que eso cuando lo produce y reproduce una de las principales dirigentes pol铆ticas del pa铆s cuyas palabras son performativas para millones de personas, se enmarca en lo que el fil贸sofo Mark Fisher llam贸 鈥渞ealismo capitalista鈥. Se trata de la aceptaci贸n -expl铆cita o no- del axioma de la ex primera ministra brit谩nica Margaret Thatcher al imponer su modelo neoliberal en la d茅cada de 1980: 鈥淣o hay alternativa鈥. O en palabras del propio Fisher, un 鈥渇atalismo a nivel pol铆tico donde nada puede cambiar鈥 por 鈥渓a incapacidad de ver, pensar o imaginar m谩s all谩 de las categor铆as capitalistas鈥.

La idea de que este sistema es malo pero es el 煤nico que puede existir, supone un triunfo contundente de la ideolog铆a neoliberal. De la resignaci贸n ante 鈥渓o posible鈥; de actuar siempre dentro de sus l铆mites (en el caso argentino marcados a fuego durante la d茅cada menemista); de solo buscar sobrevivir mientras ingresamos inexorablemente en una espiral de degradaci贸n que pone en peligro nuestra propia existencia.

El debate ambiental que emergi贸 en los 煤ltimos a帽os es una expresi贸n de ello. En nombre del 鈥渞ealismo鈥 se cuestiona al activismo ambientalista y se nos dice que s铆, que deber铆amos cuidar el planeta pero que lamentablemente necesitamos d贸lares y la 煤nica opci贸n es el agronegocio y la megaminer铆a. De nuevo, no hay alternativa. 

Pocas cosas son menos realistas que seguir en un camino que llevar谩, en el mediano plazo, a la destrucci贸n de la especie humana. Nada m谩s inviable que el modelo de acumulaci贸n actual que, para colmo, ni siquiera es capaz de garantizar condiciones dignas de vida a la ampl铆sima mayor铆a de la poblaci贸n.

Tal es la chatura de la imaginaci贸n pol铆tica, que los planteos del monarca absoluto de una instituci贸n religiosa con dos mil a帽os de antig眉edad parecen revolucionarias cuando se tratan, apenas, de algunas reformas dentro del sistema.

Es la base material, est煤pido

La victoria ideol贸gica del realismo capitalista se asienta, sin duda, en bases materiales. Una de ellas es el retroceso del entramado de organizaci贸n econ贸mica y solidaridad social de la modernidad: producci贸n fordista, sindicatos fuertes y partidos pol铆ticos de masas. Ese esquema fue deliberadamente socavado para abrir paso a una era de precariedad -no solo del trabajo, sino de la vida en su conjunto- e inestabilidad constante. Un p谩nico de baja de intensidad permanente.

El neoliberalismo nos rob贸 el tiempo. 驴Qu茅 es la deuda externa sino eso? la hipoteca de nuestro futuro como pueblo, el argumento transversal para el ajuste y los recortes. No hay margen para subir demasiado los salarios, aumentar beneficios sociales, ni planificar cambios estructurales. Todo se limita a un presente constante, hiper fragmentado, urgente y ef铆mero. Al pr贸ximo vencimiento del FMI o la siguiente mesa de negociaci贸n para intentar congelar precios por unos meses.

Los resultados electorales de las primarias son expresi贸n de ese proceso. Uno que tiene una inflaci贸n galopante, un notable incremento de la pobreza y una considerable p茅rdida del poder adquisitivo. Pero tambi茅n cuenta entre sus hitos el retroceso en la expropiaci贸n de Vicent铆n, la represi贸n en Guernica y la eliminaci贸n del Ingreso Familiar de Emergencia. Las mentadas correlaciones de fuerza se construyen. Suponen enfrentamiento, confrontaci贸n y movilizaci贸n.

Los resultados electorales de las primarias son expresi贸n de un proceso. Uno que tiene una inflaci贸n galopante, un notable incremento de la pobreza y una considerable p茅rdida del poder adquisitivo. Pero tambi茅n cuenta entre sus hitos el retroceso en la expropiaci贸n de Vicent铆n, la represi贸n en Guernica y la eliminaci贸n del Ingreso Familiar de Emergencia

Entrampado en el derrotismo fatalista y la profec铆a autocumplida, el FDT ni siquiera amaga con patear el tablero. Incluso celebra -al igual que varios dirigentes sociales- la 鈥減az social鈥 lograda en este tiempo de pandemia. Como si esta no se hubiera asentado en un deterioro brutal de las condiciones de vida del pueblo y un aumento exponencial de las ganancias empresarias. Como si esa paz, y cualquier otra, no implicara la derrota de uno de los bandos.

En 2007, antes de la crisis mundial, Fisher escribi贸 una frase que se ajusta perfectamente a la actualidad Argentina: 芦Una guerra de clases est谩 ocurriendo, pero solo uno de los lados est谩 peleando. Elijan su lado. Elijan sus armas禄.

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Fuente: Lahaine.org