January 10, 2023
De parte de La Tarcoteca Contrainfo
153 puntos de vista
Indagando en la relaci贸n entre descomposici贸n social y desarrollo armamentistico, encontramos este magn铆fico art铆culo de investigaci贸n escrito del Dr Guillermo Torres Carral de la Universidad Aut贸noma Chapingo-Mexico en 2013, escrito en clave marxista. En 茅l se desarrolla la Industria de la Matanza humana como uno de los sectores econ贸micos contemplados en la Teor铆a de la Acumulaci贸n de Marx. Presentamos el tercer cap铆tulo del trabajo por explicar el mecanismo profundo de tal relaci贸n.
Salud! PHkl/tctca
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Special flights brought in tonnes of banknotes which disappeared into the war zone

Un elemento fundamental para realizar el an谩lisis de la relaci贸n de la guerra con
la econom铆a es considerar los esquemas, desarrollados a partir de Quesnay, que
se presentan mejorados como los esquemas de reproducci贸n simple y ampliada
de Marx
(1971, t. ii, pp. 350-456) y que, junto con otros aportes (de Leontiev y los
keynesianos), contribuyeron a la construcci贸n de los sistemas de cuentas nacionales (Kowalik, 1979, p. 1059). Aunque es de se帽alar que 鈥渆l multiplicador del
gasto de cien unidades de armamento financiadas con cien unidades de impuestos
puede ser mayor de la unidad si se sigue el moderno sistema de contabilidad nacional en vez del sistema de contabilidad que Marx usa鈥 (Desai, 1977, p. 142). 

Para dar cuenta de c贸mo interviene el sector militar en la reproducci贸n
econ贸mica anual de la sociedad
, deben tomarse en cuenta las interacciones materiales y sociales entre los dos sectores de la econom铆a [16] [sector i= medios de producci贸n, sector ii= medios de consumo, sector iii= medios de destrucci贸n] en la generaci贸n del producto total y su valor, as铆 como considerar que el sector ii se subdivide a su vez
en un subsector que produce art铆culos de lujo y en otro que produce medios de
vida necesarios. 
Como se se帽al贸 arriba, el sector militar ha sido analizado como parte del
subsector de art铆culos de lujo
(Kidron, 1971). Sin embargo, en sentido estricto,
los armamentos no pueden contemplarse como parte de este subsector en tanto
que no entran al proceso de reproducci贸n del capital social. As铆 pues, no deben incluirse ni en en el sector i ni en el ii, ya que como medios de destrucci贸n constituyen otra categor铆a especial del proceso de reproducci贸n del capital, por lo que
en realidad integran otro sector diferente a los anteriores (un tercero o iii), al no
ser medios de producci贸n ni tampoco medios de consumo para la reproducci贸n,
sino medios para la destrucci贸n, aunque el valor generado en este sector tambi茅n
se descompone, al igual que los anteriores, en capital constante, capital variable
y plusval铆a. 
Este gasto armamentista [17] representa un impulso desmedido a la acumulaci贸n de capital (Marx, 1976, p. 85). Sin embargo, dicha plusval铆a se genera
realmente deduciendo una parte de la generada en los sectores i y ii y transfiri茅ndola al tercero; de esta forma surge la econom铆a de guerra permanente (Boggs,
2004, p. 23; Melman, 1979, p. 5). 
No obstante, es evidente que el incremento del armamentismo y su necesaria reproducci贸n ampliada, que supone la reproducci贸n ampliada de la guerra,
requieren de un incremento desmedido de los art铆culos de lujo [18] (ya que el capitalismo no se finca en la abstinencia sino en el derroche), todo lo cual se traduce
en otra posibilidad de crisis, aunque 茅sta se sit煤a al nivel de la reproducci贸n simple (Marx, 1971, t. ii). Esto significa que la causa de la crisis no est谩 s贸lo en la
sobreproducci贸n del sector productor
de medios de producci贸n (menos en el
subconsumo, puesto que 茅ste es caracter铆stico de todas las sociedades de clase,
basadas en la pobreza de las masas). 
As铆 entonces, la relaci贸n entre mayor consumo y armamentismo tambi茅n
tiene que ver con la desproporci贸n entre el subsector de medios de vida y el de
art铆culos de lujo, cuando 茅ste rebasa a aqu茅l
: 鈥淓s un fen贸meno completamente
an谩logo a la realizaci贸n de i (V + P) en ii 漏; con la diferencia de que en el segundo caso (iib) V s贸lo se realiza en una parte de (ii a) p igual a 茅l en cuanto al volumen de su valor鈥 (Marx, 1971, t. ii, p. 364). [que me lo traduzcan] 
Planteemos ahora dos hip贸tesis de trabajo para la mejor comprensi贸n del
asunto que aqu铆 nos ocupa. En las dos, el ritmo de la acumulaci贸n lo marca un
super谩vit del sector i y, paralelamente, un d茅ficit del ii (lo que no excluye el
sobreconsumo),[19] por lo que, en la reproducci贸n ampliada, la ecuaci贸n de equilibrio intersectorial supone que el sector i reinvierte m谩s en s铆 mismo que en los
otros. La otra hip贸tesis, que explicar铆a el capitalismo actual, es que crezca m谩s el
sector iii de la econom铆a.
Y esto es lo que verdaderamente ocurre, porque, para
que 茅ste pueda funcionar, requiere que de los dos primeros sectores le vendan
m谩s (y menos al interior de ellos). Esto implica que se destinen menos medios de
producci贸n y de consumo a realizarse en los dos sectores de la econom铆a civil
a cambio de armas. 
Puede decirse que estamos inmersos en el caos de una reproducci贸n
ampliada negativa (Bujarin, 1974), la cual supone una deducci贸n de riqueza
material y social de los sectores productivos para su realizaci贸n en el destructivo
(Melman, 1977), y que igualmente genera su propio excedente en armamentos, de los cuales no emplea todos, ya que eu es el primer exportador de armas
en el mundo). 
Adem谩s, el n煤cleo del crecimiento del sector i proviene del iii (mediante
el acelerado cambio tecnol贸gico),[20] y como no todos los productos de este 煤ltimo
se destinan a la guerra, muchos van entrando poco a poco hacia el primero (aunque s贸lo como art铆culos intermedios), principalmente, aunque tambi茅n al sector
ii
(videojuegos, juegos de guerra, defensa personal, sicarios, etc茅tera). 
No obstante, si bien desde el punto de vista de la incorporaci贸n de la alta
tecnolog铆a manda el sector militar, 茅ste depende de los otros dos para garantizar
su funcionamiento, por lo cual la verdadera acumulaci贸n siempre es la que ocurre como resultado del intercambio (y desequilibrio) entre los sectores i y ii, pues
el iii es resultado de una deducci贸n (en t茅rminos materiales y de valor) de los
anteriores
(Bujarin, 1974; Melman, 1979) por mucho que pudiese impactarlos
positivamente. 
Esta reproducci贸n ampliada negativa,[21] no es igual a crecimiento cero.
Al contrario, genera y presupone un crecimiento sostenido, apoy谩ndose en el consumismo y en las aventuras del capital especulativo a escala mundial, que
son un acompa帽ante de esta econom铆a, as铆 como del 鈥capitalismo criminal鈥 (Galindo, 2005).
Cuando se considera al art铆culo de guerra como un art铆culo m谩s, sin parar en su especificidad y su respectivo ciclo de energ铆a-materia, se le contempla
s贸lo como una simple asignaci贸n monetaria (lo que es un renacimiento del
nominalismo),[22] despreciando el impacto que acarrea en el proceso de reproducci贸n econ贸mica y ecol贸gica. En ese caso, se minimizan los fundamentos b茅licos
de la crisis como n煤cleo de la comprensi贸n del proceso de reproducci贸n del capital social. Y es que los materiales empleados son destruidos permanentemente
como valores de uso e, incluso, aunque no se consuma el armamento, su car谩cter
destructivo radica en que no puede reponerse materialmente pero tampoco reproducirse en t茅rminos de valor.

Notas

[16] Desde la perspectiva de Marx, y como conceptos fundamentales de la reproducci贸n del capital
total de la sociedad, se distingue el sector i, aquel que produce medios de producci贸n, del sector
ii, que produce medios de consumo. No tienen nada que ver con la clasificaci贸n en sector primario
(minero y agropecuario), secundario (industrial) y terciario (servicios), que se refiere a las funciones f铆sicas: obtenci贸n de la materia prima, su transformaci贸n y su consumo.
[17] En eu alcanza alrededor de 4.7 % del pib de 2007-2011(sipri, 2011). 
[18] 鈥淟os productos de 麓lujo麓 que no se emplean ni como instrumentos de producci贸n, ni como
art铆culos de subsistencia, en la producci贸n de otro, no son parte determinante del sistema鈥 (Sraffa,
1966, p. 81). 
[19] 鈥淓n t茅rminos absolutos crece el consumo de los obreros y de los capitalistas鈥 (Tarbuck, 1975,
p. 20).
[20] 鈥淓n la mayor铆a de los productos b茅licos, el Estado como principal comprador, toma la iniciativa principal y las especificaciones corresponden al empleo que se desea hacer del producto, y el
volumen de producci贸n, los m茅todos y todo lo dem谩s son consecuencias del mismo. En realidad es
m谩s adecuado concebir al sector de la industria b茅lica como log铆stica econ贸mica que en funci贸n de
la producci贸n para el mercado [鈥 La innovaci贸n es importante. Pero apenas se puede afirmar que
sea aut贸noma鈥 (Kidron, 1971, pp. 42 y 68). 
[21] 鈥淣o se trata aqu铆 de reproducci贸n ampliada, ni siquiera de reproducci贸n simple; tenemos una
subproducci贸n creciente. Tal proceso se puede designar como reproducci贸n negativa ampliada.
Adem谩s, la reproducci贸n negativa ampliada avanza paralelamente a la acumulaci贸n de valorespapel鈥 (Bujarin, 1974, p. 27). Igualmente: 鈥淕ran parte del producto anual que se consume como
r茅dito y ya no ingresa al proceso productivo en calidad de medios de producci贸n est谩 compuesto por los productos m谩s nefastos, que satisfacen las pasiones, caprichos, etc., m谩s deplorables. Este
punto es de todo punto indiferente para la determinaci贸n del capital productivo, aunque naturalmente, al desarrollo de la riqueza se le aplicar铆a un freno si una parte desproporcionada se reprodujera de esta suerte, en lugar de convertirse nuevamente en medios de producci贸n y de subsistencia
que vuelven a entrar en la reproducci贸n ora de mercanc铆as ora de la capacidad laboral misma, en
pocas palabras, en vez de consumirse productivamente鈥 (Marx, 1976, p. 85). 
[22] El nominalismo es una corriente filos贸fica que sustituye las cosas por su nombre (Gambra, 1973)

Bibliograf铆a

Boggs, Carl (2004). Imperial Delusions: American Militarism and Endless War, New
York, Rowmn/Litllefield Publishers Inc
Bujarin, Nicolai (1974). Teor铆a econ贸mica del periodo de transici贸n, Cuadernos de Pasado y Presente, Buenos Aires, Siglo XXI. 
Desai, Meghnad (1977). Lecciones de teor铆a econ贸mica marxista, M茅xico, Siglo XXI.
Galindo, Magdalena (2005). 鈥淓l capitalismo criminal, fase superior del imperialismo鈥,
Revista Mundo Siglo xxi, n煤m. 2, M茅xico, ciecas, ipn. 
Kidron, Micheal (1971). El capitalismo del desperdicio, M茅xico, Siglo XXI.
Marx, Carlos (1971). El capital: cr铆tica de la econom铆a pol铆tica, t. i-iii, M茅xico, fce. 
Marx, Karl (1976). Resultados inmediatos del proceso de producci贸n (鈥淓l capital鈥. Libro
primero, cap铆tulo vi, in茅dito), M茅xico, Siglo XXI.
Melman, Seymour (1977). El capitalismo del Pent谩gono, M茅xico, Siglo XXI.
      ”             ”       (1979). Permanent war economy. American capitalism in decline, New York,
Touchtone.

Cita

Torres CarralGuillermo “Armamentismo y sobreconsumo en el capitalismo contempor谩neo. La econom铆a pol铆tica de la guerra”. internet. 2013, (38), p:149-181[fecha de Consulta 8 de Enero de 2023]. ISSN: 0188-3380. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=281128985005
PDF: Redalyc
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