January 25, 2022
De parte de La Haine
246 puntos de vista

El nombramiento del gabinete del presidente electo de Chile, Gabriel Boric, ha sido recibido con entusiasmo por las corrientes progresistas y de centroizquierda de la regi贸n. Se se帽ala el predominio de mujeres en los ministerios 鈥14 mujeres sobre 10 hombres por primera vez en Chile鈥 lo que le da 鈥揹e acuerdo a esas miradas鈥 un perfil feminista e innovador. Se remarca el peso en este ministerio de sus viejes compa帽eres de lucha en aquella rebeli贸n estudiantil que sacudi贸 Chile, como Giorgio Jackson y Camila Vallejos, en las importantes Secretaria General de la Presidencia y la Secretaria General de Gobierno respectivamente, ambas con rango ministerial. La presencia de una nieta del recordado presidente Salvador Allende, Maya Fern谩ndez Allende, en el Ministerio de Defensa contribuye a potenciar ese perfil.

En la Argentina, el editorialista del diario P谩gina 12, Luis Bruschtein, imagina un polo entre L贸pez Obrador, Boric, el posible retorno de Lula en Brasil y el gobierno de Alberto Fern谩ndez [驴al boliviano Arce no lo cuenta?] como un cambio en las relaciones de fuerza en la regi贸n que, entre otras cosas, puede fortalecer la posici贸n del gobierno argentino en las negociaciones con el FMI. A su vez, la juventud del presidente m谩s joven de Chile, su lenguaje af铆n a figuras de mucho peso simb贸lico en Chile y su preocupaci贸n, al menos discursiva, por el medio ambiente refuerza esa mirada. Sin duda, haberse enfrentado a la candidatura del ultraderechista Jos茅 Antonio Kast, triunfando con m谩s del 55% de los votos frente al 44% de las fuerzas filopinochetistas, contribuyen a la innegable popularidad del nuevo presidente que asumir谩 en Marzo, tanto en su pa铆s como en la regi贸n.

Sin embargo, otras lecturas muestran signos de preocupaci贸n y observan un retroceso al analizar la danza de nombres que conforman el gabinete.

Si recordamos que a la alianza que gan贸 la presidencia, Apruebo Dignidad, la componen el Frente Amplio 鈥搃ntegrado a su vez por distintas corrientes, entre ellas la del propio Boric, Convergencia Social鈥 y el Partido Comunista, un ganador indudable han sido las fuerzas de la exconcertaci贸n. En particular, el Partido Socialista ha obtenido ni m谩s ni menos que 4 ministerios con referencias ligadas a los gobiernos anteriores de la Concertaci贸n que, present谩ndose como de centroizquierda, mantuvieron casi sin modificaciones las transformaciones estructurales (neoliberales) del pinochetismo y tambi茅n fueron repudiados por la rebeli贸n popular del 2019.

El nombramiento en Hacienda de Mario Marcel, Doctor en Econom铆a, exfuncionario del Banco Mundial, que asumi贸 la direcci贸n del Banco Central con Bachelet y se mantuvo en el gobierno de Sebasti谩n Pi帽era, es un ejemplo claro de continuismo. No casualmente ese nombramiento en particular ha sido saludado con entusiasmo por gran parte del empresariado, y las primeras reacciones con la suba de la bolsa hablan del benepl谩cito del poder econ贸mico real.

La nueva Ministra de Relaciones Exteriores, Antonia Urrejola, aumenta las preocupaciones. Sus lazos con grandes empresas mineras y su postura af铆n a las posiciones de los EEUU en su paso por la Comisi贸n Interamericana de DDHH, mostrando escasa preocupaci贸n por la brutal represi贸n implementada por Pi帽era en su propio pa铆s, no auguran un perfil siquiera progresista. Es bueno recordar que la CIDH a煤n no ha entregado su informe de la visita a Chile en Febrero de 2020. De nuevo, se evidencia un continuismo con el esquema de poder que produjo el Chile brutalmente desigual contra el que se alz贸 gran parte del pueblo chileno.

El discurso de un supuesto nuevo bloque progresista en la regi贸n pasa r谩pidamente por alto un escenario de crisis sist茅mica altamente imprevisible agudizada por la pandemia, sin un alza sostenida de los precios de las materias primas y con la ralentizaci贸n del crecimiento chino. En este marco, el regreso 鈥搊 aparici贸n, como en Per煤鈥 de gobiernos de tinte progresistas, lejos de retornar envueltos en un aura de mayor radicalidad, lo hacen en un tono mucho m谩s conservador que en el ciclo anterior. El gobierno de Fern谩ndez, la moderaci贸n del gobierno de Castillo, el creciente peso de proyectos extractivistas en sus planes econ贸micos o la posible b煤squeda de alianzas de Lula con figuras como la del derechista Gerardo Alckmin, son indicadores estructurales de que una cosa son los deseos de sectores de la militancia y de la poblaci贸n y otra muy distinta las limitaciones estructurales y simb贸licas de las fuerzas progresistas.

Retomando el caso chileno, el propio hecho de que el Partido Comunista, la fuerza con mayor militancia y estructura de Apruebo Dignidad, tenga en el reparto s贸lo 4 ministerios tambi茅n puede ser le铆do en clave de se帽al de apaciguamiento para el poder econ贸mico.

El an谩lisis de la danza de nombres podr铆a seguir, pero una pregunta clave a hacerse, mucho m谩s importante, es el grado de movilizaci贸n y presi贸n que puede ejercer el movimiento popular sobre el nuevo gobierno. Esto es esencial para evitar que ceda ante las seguras presiones de la derecha e impida el f谩cil tr谩nsito a una reedici贸n de la vieja Concertaci贸n o lo que fue Nueva Mayor铆a, coalici贸n gobernante que tambi茅n incluy贸 la participaci贸n del Partido Comunista. De todas formas, nada de eso puede confundirse con la posibilidad de cambiar estructuralmente la naturaleza del nuevo gobierno. Reflexionar sobre la permanencia y fortaleza de las fuerzas que impulsaron por abajo la rebeli贸n y sacudieron las estructuras del pa铆s modelo del neoliberalismo para toda la regi贸n, es central para pensar lo que vendr谩.

Tres situaciones marcar谩n r谩pidamente el camino del gobierno 鈥損ara no hablar de lo que suceder谩 en el mediano plazo con el regresivo sistema de pensiones, el mercantilizado sistema educativo y los proyectos extractivistas鈥 y la capacidad de movilizaci贸n de los movimientos sociales.

En primer lugar, lo que acontecer谩 con la Convenci贸n Constituyente, sobre todo si esta aprueba modificaciones que afecten en alguna medida considerable el poder vigente.

En segundo lugar, qu茅 suceder谩 con la resistencia mapuche y la militarizaci贸n a cargo de las Fuerzas Armadas en las provincias de Biob铆o y Arauco 鈥搑egi贸n de Biob铆o鈥 junto a las de Caut铆n y Malleco 鈥揕a Araucania. Si esto se modifica r谩pidamente o contin煤a el accionar ultrarepresivo sobre la naci贸n mapuche, dir谩 mucho m谩s que discursos en mapudung煤n [‘lengua de la tierra’], lengua hablada por el pueblo mapuche.

En tercer lugar, y no por ello menos importante, es clave observar si al asumir en marzo se dictar谩 o no una inmediata amnist铆a para todes les preses pol铆ticos y judicializades por la represi贸n, sin medias tintas y conciliaciones. Esa actitud expresar谩 m谩s que mil palabras y nombres a cargo de ministerios. Mientras tanto, el nivel de organizaci贸n aut贸noma de las fuerzas populares por abajo sigue siendo el camino estrat茅gico a apoyar e incentivar. La historia de Chile es enormemente rica al respecto.

Contrahegemon铆a




Fuente: Lahaine.org