March 21, 2022
De parte de SAS Madrid
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El mundo no ceja en su empe帽o de armarse hasta los dientes. Como si la doctrina de la disuasi贸n fuese el 煤nico argumento diplom谩tico para evitar guerras que, en el caso de la invasi贸n de Ucrania, revelan errores de c谩lculo manifiestos. Porque uno de los mayores ej茅rcitos del planeta no ha tenido compasi贸n a la hora de destruir a su vecino, en otra demostraci贸n hist贸rica m谩s de que el poder铆o militar es el factor m谩s determinante de los estallidos de conflictos b茅licos. Y las m谩s poderosas potencias del planeta han alimentado con inusitadas energ铆as sus fuerzas armadas, a juzgar por el ingente gasto desplegado desde la crisis financiera de 2008: nada menos que 26,2 billones de d贸lares hasta el presente ejercicio 2022. Esta cantidad, facilitada por Statista, resulta similar a la suma de los PIB de EEUU, Jap贸n y Espa帽a, el primero, tercero y decimocuarto del planeta.

La fiebre por la modernizaci贸n, la adaptaci贸n tecnol贸gica y la inclusi贸n de armas y prototipos de 煤ltima generaci贸n en los Ej茅rcitos se ha intensificado en el 煤ltimo lustro. Desde 2017. Despu茅s de una ralentizaci贸n, con leve tendencia a la baja, de otros cinco a帽os que, en Europa, coincide con la larga traves铆a de la crisis de la deuda en la que estuvo en juego, incluso, la supervivencia del euro. Aunque desde el International Institute for Strategic Studies (IISS), think tank de temas de Seguridad, se matiza que los 1,92 billones de d贸lares desembolsados en 2021 y que elevaron en un 3,4% el presupuesto militar del mundo en comparaci贸n al primer a帽o de la gran pandemia supuso, en t茅rminos reales, descontada la inflaci贸n, un recorte del 1,8%. “La escalada de precios tiraron al alza los costes energ茅ticos y las disrupciones en las cadenas de valor y en el comercio generaron presiones adicionales a las partidas de Defensa”, se帽ala el IISS.

EEUU lider贸 los desembolsos en el 煤ltimo bienio, si bien redujo en un 6%, ajustado a la inflaci贸n, los recursos asignados al Pent谩gono el pasado ejercicio. De los 775.000 millones de d贸lares a los 754.000 millones, en los que se incluyen tambi茅n las operaciones y maniobras en el exterior. El argumento inflacionista sirve al IISS para certificar contracciones del gasto en Am茅rica Latina, el 脕frica subsahariana, Rusia y los pa铆ses de Eurasia. Al igual que en Oriente Pr贸ximo y el Magreb. Pese a que nominalmente subieran sus presupuestos. Una doble medici贸n que explica de forma m谩s elocuente al analizar los fondos militares de Rusia, que ha venido suministrando mayores cantidades desde 2017 en rublos, pero cuyos registros certifican rebajas en el 煤ltimo lustro en sus aportaciones anuales cuando su valor se traduce a d贸lares.

Aun as铆, el Programa Estatal de Armamento 2011-20 del Kremlin, dirigido a modernizar sus arsenales e incorporar innovaci贸n armament铆stica, se ha cumplido en su totalidad. Motivo por el que el pasado fue un ejercicio de un crecimiento m谩s moderado que, sin embargo, lleg贸 a movilizar partidas por una cifra similar al 3,8% de su PIB, que el FMI valora en 1,64 billones de d贸lares.

Precisamente, por porcentaje de cada PIB nacional -el baremo que la OTAN ha establecido como aportaci贸n m铆nima del gasto militar entre sus aliados europeos, y que se sit煤a en el 2%-, el pa铆s con un presupuesto m谩s generoso destinado a Defensa es Arabia Saud铆, con el 8,4% del tama帽o de su econom铆a. El r茅gimen de Riad est谩 enfrascado en la financiaci贸n de la guerra de Yemen y en su conflicto armado desde marzo de 2015. Le siguen Israel, con un 5,6%, y Rusia, con un 4,3%, con datos de 2020.

James Hackett, analista del IISS, reconoce que la crisis sanitaria de la covid-19 no ha menguado las perspectivas de militarizaci贸n ni los recursos estatales para modernizar los Ej茅rcitos. M谩s bien al contrario. Como tampoco hubo en 2020 una disminuci贸n de confrontaciones armadas. Ni se redujo la percepci贸n entre las principales potencias de estar participando en una carrera competitiva con planificaciones plurianuales precisas e importantes recursos p煤blicos.

“Los conflictos armados se mantuvieron sin resolver”. En 脕frica, por ejemplo, Francia redobl贸 sus contingentes en el Sahel, focalizando sus fuerzas en misiones contraterroristas, mientras la guerra en Etiop铆a y la insurgencia en Mozambique siguieron en activo. Como en Oriente Pr贸ximo las confrontaciones b茅licas de Libia, Siria y Yemen, pese a las tentativas de desescalada.

La guerra en Ucrania eleva el ritmo del rearme

Con la invasi贸n de Ucrania las cuentas econ贸micas nacionales han abierto huecos para mayores gastos militares. Y no s贸lo Rusia o los socios de la Alianza Atl谩ntica, que han reanudado la meta de desembolsar, al menos, el 2% de cada PIB aliado. China, por ejemplo, lo va a incrementar en 2022 en un 7,1%, debido a “la compleja situaci贸n global”; hasta los 230.000 millones de d贸lares.

Una cota y decisi贸n “razonable” en un periodo “crucial” en el que China “necesita salvaguardar su soberan铆a nacional y modernizar sus capacidades militares por las severas amenazas externas y la inestable atm贸sfera de seguridad”, explican portavoces del Gobierno de Pek铆n. Desde Global FirePower, firma de investigaci贸n del mercado y la industria militar global, avisan de que, seg煤n sus estimaciones, la factura de Defensa de China alcanzar谩 el cuarto de bill贸n de d贸lares. Aunque la estad铆stica oficial incide en que ser谩 el s茅ptimo ejercicio fiscal consecutivo -desde 2016- en el que ha registrado crecimientos de un solo d铆gito y admite que rebasa la ratio del bienio de gran pandemia: un 6,8% en 2021 y un 6,6% en 2020.

Alemania tambi茅n ha reaccionado de forma contundente con la guerra abierta por el Kremlin. En el orden militar y en la dependencia energ茅tica de Rusia. Dos medidas fulgurantes anti-Putin. La primera compromete al Gobierno del canciller Olaf Scholz a que el 100% de la electricidad se genere exclusivamente de fuentes renovables en 2035; anunciada junto a la cancelaci贸n, sine die, del Nord-Steam 2 con la que se inici贸 las sanciones europeas, brit谩nicas y estadounidenses hacia Mosc煤.

La segunda, devuelve a Berl铆n a la militarizaci贸n al asumir desembolsos superiores al 2% del PIB en Defensa en una maniobra que Jeff Rathke, presidente de American Institute for Contemporary German Studies, calificaba en Foreign Policy como la “revoluci贸n de la diplomacia y la pol铆tica de seguridad” alemana, en alusi贸n al “final del sue帽o de la post-Guerra Fr铆a de evitar una confrontaci贸n con Rusia debido a una escalada de la capacidad militar” entre ambos pa铆ses.

De paso, la mayor potencia econ贸mica europea se replantea de forma cr铆tica el alto grado de dependencia energ茅tica del Kremlin durante los largos a帽os de Angela Merkel como canciller. “Tendremos que invertir m谩s en la seguridad de nuestra naci贸n para proteger as铆 la libertad y la democracia”, justific贸 Scholz el rearme germano en una sesi贸n extraordinaria en el Bundestag.

El pistoletazo del gobierno sem谩foro de Berl铆n -entre socialdem贸cratas, liberales y verdes- se ha dejado sentir en el resto de capitales comunitarias. Entre ellas, Espa帽a, cuyo Gobierno ha puesto en marcha, no sin discrepancias internas, los mecanismos para encauzar este nivel de gasto en futuros presupuestos, lo que implicar谩 aumentar al menos en un 20% las partidas militares en dos a帽os. La promesa del presidente Pedro S谩nchez de llegar al 1,22% del PIB habr铆a supuesto 2.500 millones m谩s si se hubiera aplicado en 2021. Un cheque que se qued贸 en blanco por los rigores de la covid-19.

Seg煤n la OTAN, Alemania destin贸 el 1,53% de su PIB en 2021 a dotaciones de car谩cter militar, dentro de un clima generalizado de aumento presupuestario. El IISS cataloga, de hecho, como “intenso y fuerte” el repunte de los recursos militares en Europa. El pasado a帽o fue el s茅ptimo ejercicio consecutivo de incrementos del gasto regional. En un 4,8% en t茅rminos reales, una tasa m谩s elevada que en cualquier otra latitud del planeta. Bajo el dominio, eso s铆, de Reino Unido y su pertinente programa de modernizaci贸n e innovaci贸n de las Fuerzas Armadas para el que este a帽o no hab铆a previsto, inicialmente, antes de la guerra de Ucrania, ning煤n repunte de fondos.

Suecia, pa铆s ajeno a la OTAN pero con cada vez m谩s colaboraci贸n permanente en la Alianza y en debate permanente -como Finlandia- para la convocatoria de un refer茅ndum de acceso al club del Atl谩ntico Norte con las encuestas presagiando desde hace a帽os un holgado respaldo social, tambi茅n ha movido ficha. Su primera ministra, Magdalena Andersson, ha avanzado que cumplir谩 con el 2% de gasto militar, despu茅s de a帽os de rearme de una de las naciones m谩s destacadas del movimiento de los no alineados. La econom铆a escandinava de mayor calado hab铆a reservado el 1,3% de su PIB para su Ej茅rcito en 2021, tras un lustro de incrementos graduales. Mientras, ha implorado a los socios de la OTAN poder invocar el art铆culo 5 del tratado militar conjunto por el que se activa la defensa colectiva de la alianza. Ante un supuesto ataque ruso que Mosc煤 no ha descartado en su ret贸rico belicista. “Es un paso decisivo y crucial para nuestro pa铆s”, recalca la dirigente socialdem贸crata.

Francia, pa铆s que se abstuvo de ser miembro de pleno derecho de la estructura armada de la OTAN desde 1966, por decisi贸n del General Charles De Gaulle -entonces su jefe de Estado-, hasta 2009, despleg贸 39.900 millones de d贸lares en 2021. Global FirePowell le otorga un gasto inicial para este a帽o -sin prever las secuelas de la guerra en Ucrania- de 40.900 millones, el und茅cimo puesto de su ranking internacional, en el que Espa帽a ocupa el vig茅simo primer pelda帽o de una clasificaci贸n que encabezan, en t茅rminos cuantitativos, EEUU, China y Rusia, que anteceden al Reino Unido, a Alemania e India. Y cuyo top ten culminan Jap贸n, Corea del Sur, Arabia Saud铆 y Australia. Par铆s ha convertido los 40.900 millones de d贸lares en euros en el actual presupuesto en vigor, aprobado a finales del pasado a帽o, que incluye perspectivas financieras para acelerar inversiones en Defensa “en innovaci贸n tecnol贸gica de nueva generaci贸n”.

M谩s madera financiera para la unidad de Europa

La Comisi贸n Europea, en una de las medidas sobre las que delibera su colegio de comisarios tras el estallido del conflicto b茅lico en Ucrania, sopesa la emisi贸n de bonos conjunta para configurar un fondo dirigido a sufragar gastos en Energ铆a y Defensa. Iniciativa que modela el vicepresidente Frans Timmermans y que fue puesta en conocimiento de los jefes de Estado y de Gobierno de la UE en la reciente cumbre de Versalles.

Ser铆a otra pica m谩s en la mutualizaci贸n de la deuda como la que se fragu贸 para sufragar los desembolsos asociados a la crisis sanitaria del coronavirus en el que la prima de riesgo entre el bund alem谩n y el bono italiano a diez a帽os apenas salt贸 en 11 puntos, hasta los 150 de diferencial, durante la parte m谩s compleja de la epidemia, en 2020. “Estoy completamente seguro que el mayor peligro sobre la seguridad europea desde la Segunda Guerra Mundial acabar谩 recibiendo apoyo de nuestros l铆deres, que asumir谩n como necesaria la adopci贸n de nuevas v铆as de financiaci贸n que refuercen la transici贸n energ茅tica y la revisi贸n de las estrategias defensivas del continente”, dijo Timmermans a Bloomberg Televisi贸n.

El contexto coyuntural es cada vez m谩s urgente. Con una mayor factura de pago del gas licuado procedente de EEUU para consumo inminente, pero tambi茅n para hacer acopio de inventarios, y que podr铆a elevar el cheque emitido por Europa hasta los 70.000 millones de euros. Un fuerte incremento si se compara con los 10.000 millones de los a帽os precedentes, explican en Bruegel. Mientras, Alec Phillips, de Goldman Sachs, incide en que los dirigentes europeos deber铆an cerrar iniciativas para asegurar el abastecimiento energ茅tico y la seguridad de sus fronteras que eviten una ca铆da en una recesi贸n profunda en el segundo trimestre bajo una espiral inflacionista.

Estas dos premisas han sido enfatizadas por el ministro de Finanzas eslovaco, Igor Matovic, para quien se requieren “varias decenas de miles de millones de euros para fortalecer la Defensa europea y ser energ茅ticamente autosuficiente respecto a EEUU y totalmente independiente frente a Rusia”. A su juicio, la emisi贸n de bonos conjuntos de la UE “va en la direcci贸n correcta” y resulta ser un mecanismo de “cooperaci贸n y de transferencia de ayudas entre socios con m谩s y menos poder econ贸mico y financiero”.

Una consolidaci贸n de fuerzas que Thomas de Maizi猫re, ministro de Interior y Defensa durante el amplio periplo de Merkel en la canciller铆a alemana, tambi茅n apunta en el orden geopol铆tico. Porque -se帽ala Maizi猫re en Foreign Policy- la afrenta belicista de Putin “ha unido a Occidente en torno a la OTAN” y alrededor de una “nueva y m谩s intensa pol铆tica de Defensa en el seno de la UE”. Para parar a Putin y su guerra -matiza- los pa铆ses aliados m谩s tarde o m谩s temprano deben dejar de comprar petr贸leo y gas a Rusia “aunque suponga un perjuicio enorme”, ya que Europa adquiere unos tres millones de barriles rusos diarios, y EEUU, otros 700.000. “Y revertir estos flujos traer谩, a buen seguro, inflaci贸n y recesi贸n cuando nuestras econom铆as y sociedades despegaban con fuerza en el ciclo de negocios post-covid”.

Enlace relacionado Publico.es (21/03/2022).




Fuente: Sasmadrid.org