May 4, 2021
De parte de Kurdistan America Latina
257 puntos de vista


La menci贸n del t茅rmino 鈥済enocidio鈥 por parte del presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, al hablar de la pol铆tica de exterminio llevada adelante a partir de 1915 y hasta 1923 en el Imperio Otomano contra los armenios y otras nacionalidades, jur铆dicamente no cambia nada ni tampoco se convierte en un disparador de sanciones concretas contra Turqu铆a. Es apenas una especie de resarcimiento moral -y tard铆o- para los millones de descendientes directos de las v铆ctimas fatales y sobrevivientes de aquel crimen de lesa humanidad.

Sin embargo, que el mandatario de la principal potencia militar y econ贸mica -que domina, somete y expolia a gran parte de la humanidad- haya catalogado como genocidio lo ocurrido en los albores del siglo pasado, es importante en cuanto elemento que puede, y debemos lograrlo, contribuir en lo concreto a la lucha contra el negacionismo turco.

La historia de las 煤ltimas d茅cadas dej贸 m谩s que claro que el reconocimiento del Genocidio Armenio por parte de los parlamentos y presidentes de decenas de pa铆ses de los cinco continentes no se convierte por s铆 solo ni en garant铆a para que cr铆menes similares no se repitan, ni tampoco para que el Estado heredero (Turqu铆a) reconozca el crimen cometido, asuma su responsabilidad, pida perd贸n, intente reparar el da帽o causado y avance hacia el establecimiento de relaciones fraternas con los pueblos que fueron v铆ctimas del terrorismo de Estado otomano. Por el contrario, a帽o tras a帽o el gobierno fascista de Erdogan endurece su pol铆tica de opresi贸n sobre los distintos pueblos que habitan Turqu铆a y fortalece la maquinaria estatal terrorista, que persigue, encarcela, tortura y mata a sus opositores pol铆ticos.

Uruguay, Argentina y Venezuela son algunos de los pa铆ses latinoamericanos que hace varios a帽os atr谩s ya reconocieron y condenaron el genocidio de armenios, al igual que en Europa lo hicieron Francia, Rusia, Grecia y Alemania, por nombrar a algunos. Incluso El Vaticano lo hizo, y tambi茅n pa铆ses como Siria, Chipre y L铆bano. En definitiva, son m谩s de 30 estados y parlamentos de varias decenas de pa铆ses los que aprobaron resoluciones condenatorias y de reconocimiento del genocidio armenio.

A pesar de ello, todas esas Rep煤blicas mantienen relaciones con Turqu铆a, ya sea en los comercial, militar, industrial, cultural, etc. Es cierto que algunos gobiernos, cada tanto, tienen l贸gicos cortocircuitos -principalmente las potencias-, pero ninguno siquiera intent贸 o intenta dialogar con las autoridades turcas sobre el tema, sobre la necesidad de enfrentar su propia historia, reconocer lo sucedido y comenzar a cerrar una herida que permanece abierta desde hace m谩s de un siglo. Simplemente, la gran mayor铆a utiliza el tema del reconocimiento del genocidio armenio como elemento de presi贸n al momento de negociar tal o cual tema, fundamentalmente aquellos que tienen que ver con la preservaci贸n de su poder territorial, militar y econ贸mico en la regi贸n, donde Turqu铆a vuelve a intentar convertirse en protagonista.

驴Y por qu茅 no lo hacen desde una actitud de principios y consecuente?

Sencillamente, porque casi todos -por no generalizar- tienen historias similares. Algunos en el pasado lejano o m谩s cercano, y otros son protagonistas de historias parecidas en el presente, como consecuencia de sus pr谩cticas pol铆ticas colonialistas.

Por ejemplo, lo mismo que se le exige a Turqu铆a para con los armenios, asirios, griegos p贸nticos, 谩rabes, kurdos y otras nacionalidades, tambi茅n se le podr铆a estar exigiendo a la mayor铆as de los estados y gobiernos americanos con respecto a los pueblos originarios que habitaban este continente antes de la llegada de los invasores y conquistadores (mal llamados descubridores), desde el polo norte hasta el polo sur.

Ser铆a interminable la lista condenatoria que podr铆amos elaborar a nombre de decenas de pa铆ses europeos, quienes no s贸lo tienen una historia de opresi贸n, explotaci贸n y saqueo entre ellos, sino que mantienen sus manos manchadas con la sangre de millones de hombres y mujeres de los cinco continentes, all铆 donde llevaron sus ansias de dominaci贸n, produciendo invasiones, matando, destruyendo y saque谩ndolo todo. Ni que hablar de la complicidad de varios de ellos con los genocidas turcos, antes y ahora.

Por eso, enfrentar el proyecto panturquista de dominaci贸n, llevado adelante por el gobierno de Erdogan -con la complicidad y apoyo de sus aliados de siempre-, vuelve a ser la lucha que une en el d铆a a d铆a a los pueblos de Turqu铆a y la regi贸n.

鈥淓l genocidio armenio se cometi贸 en estas tierras y la justicia solo puede ser restaurada aqu铆鈥, se帽al贸 el diputado armenio Garo Paylan, miembro de la bancada parlamentaria del Partido Democr谩tico de los Pueblos (HDP) en la Asamblea Nacional de Turqu铆a.

Este inclaudicable luchador por la verdad, la justicia, la paz y la amistad entre los pueblos, destac贸 que 鈥渄espu茅s de 106 a帽os, la Gran Asamblea Nacional es la apropiada para reconocer el genocidio armenio y hacer justicia鈥, y record贸 la historia de su familia: 鈥淗u茅rfanos como mi abuela, sobrevivieron. Ella se fue de este mundo sin ver justicia y mi padre, tambi茅n. Soy la tercera generaci贸n de armenios en Turqu铆a que busca justicia鈥, denunci贸 desde el recinto de sesiones de la C谩mara de Diputados.

鈥淵 con este fin, entregu茅 un proyecto de ley para que la Gran Asamblea Nacional de Turqu铆a reconozca el genocidio armenio, que tuvo lugar en esta tierra y que en esta tierra se lograr谩 justicia鈥, enfatiz贸.

Por otra parte, inmediatamente despu茅s del mensaje de Biden hablando del Genocido Armenio, varios funcionarios norteamericanos y europeos se dedicaron a dejar en claro que una mirada distinta de la historia no es motivo para poner en crisis las relaciones con su aliado.

鈥淓l genocidio armenio tuvo lugar en 1915. La Convenci贸n sobre el Genocidio no entr贸 en vigor hasta 1951, y entendemos que, desde una perspectiva legal, la convenci贸n no se aplica retroactivamente鈥, dijo la embajadora de los Estados Unidos en Erev谩n, Lynne Tracy, en una entrevista brindada a Radio Liberty, descartando la posibilidad de 茅xito de cualquier tipo de demanda indemnizatoria que intente ser presentada contra Turqu铆a por los herederos de las v铆ctimas.

鈥淓s la respuesta m谩s contenida que pod铆a dar Turqu铆a鈥, tuite贸 el estadounidense Ian Bremmer, presidente de Eurasia Group, subrayando que Ankara ni siquiera llam贸 a consultas a su embajador en Washington y tampoco suspendi贸 la reuni贸n que mantendr谩n Biden y Erdogan el pr贸ximo junio durante la cumbre de la OTAN, alianza militar de la que ambos son socios.

El 煤ltimo domingo, el ex ministro de Asuntos Exteriores y ex secretario general de la OTAN, el espa帽ol Javier Solana, sembr贸 pol茅mica en las redes sociales al asegurar en su cuenta de Twitter que no entiende el reconocimiento por parte de Estados Unidos del genocidio armenio 鈥渟upuestamente cometido鈥 en 1915. 鈥淯na bofetada a Turqu铆a鈥, escribi贸 el ex alto representante de la Uni贸n Europea (UE).

El martes 27 de abril, el jefe del Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM), Kenneth McKenzie, dijo que la reuni贸n programada para junio entre los presidentes de Estados Unidos, Joe Biden, y su hom贸logo de Turqu铆a, Recep Tayyip Erdogan, es una 鈥渂uena se帽al鈥 para resolver los desacuerdos. Durante un encuentro virtual del grupo de expertos American Enterprise Institute, el general McKenzie llam贸 a Turqu铆a 鈥渦n socio de la OTAN desde hace mucho tiempo鈥 y record贸 que Estados Unidos est谩 vinculado con Turqu铆a en el Art铆culo 5 de la OTAN, que establece que cualquier ataque armado contra un miembro de la alianza de la OTAN es un ataque contra todos ellos.

Esta situaci贸n, en la que todos pueden exigirle a todos, fue y es aprovechada desde siempre no s贸lo por los sucesivos gestionadores del Estado turco, sino por cada uno de la mayor铆a de los pa铆ses que, por ejemplo, integran la Organizaci贸n de las Naciones Unidas (ONU) y se la pasan haciendo conmovedoras declaraciones humanistas, mientras gran parte de la poblaci贸n mundial sigue estando sometida a las injusticias y a las sistem谩ticas violaciones de la mayor铆a de sus derechos.

鈥淒iscutir茅 todo esto con Biden cara a cara cuando nos veamos en junio. Le recuerdo que nos conocemos: me visit贸 en mi casa cuando yo estaba enfermo. 驴C贸mo puede envenenar las relaciones con Turqu铆a por los grupos de presi贸n armenios?鈥, dijo Erdogan en di谩logo con los periodistas de su pa铆s. 鈥淪i usted habla de genocidio, debe mirarse al espejo鈥, a帽adi贸. 鈥淭ambi茅n podemos hablar de lo que le sucedi贸 a los nativos americanos, a los negros y en Vietnam鈥, exclam贸.

M谩s clarito, imposible. Las violaciones a los derechos humanos y los cr铆menes cometidos por cada uno de ellos, como moneda de cambio para sostener relaciones convenientes para todos. Sin embargo, esta actitud hip贸crita no debe convertirse ni en justificativo de las posiciones pol铆ticas asumidas por los gobiernos de turno, ni tampoco en obst谩culo para nuestra lucha.

Nosotros y nosotras, los millones que en el mundo entero luchamos a diario por la paz y la confraternidad entre los pueblos, por la solidaridad y el bien com煤n, por la igualdad y la plena vigencia de todos los derechos humanos, por la verdad y la justicia, por el fin de la explotaci贸n y la opresi贸n, debemos continuar a pesar de ellos y contra su poderosa maquinaria de dominaci贸n a escala internacional, que incluye el poder pol铆tico, econ贸mico, militar, tecnol贸gico y comunicacional.

Por m谩s peque帽os que parezcan nuestros logros y nuestros 茅xitos, no lo son as铆 para ellos, porque les estamos demostrando de lo que somos capaces de hacer a pesar de su omnipresencia, de que estamos decididos a seguir dando batalla y a no claudicar.

Lo posible es resignaci贸n a perdurar sobreviviendo en este sistema planetario donde unos pocos deciden por todos y se quedan con lo de todos. Debemos recuperar la capacidad de so帽ar y de creernos capaces de transformar la utop铆a en realidad. No estamos para repartir o compartir las migajas o lo que 鈥渆l poder nos asigna generosamente鈥. No.

Debemos organizar y organizarnos desde nuestras ideas y desde la convicci贸n de que un mundo mejor no s贸lo es posible, sino necesario y urgente. Y hacerlo realidad es nuestro compromiso, nuestra lucha diaria.

FUENTE: Adri谩n Lomlomdjian / Nor Sevan

<!–

–>




Fuente: Kurdistanamericalatina.org