October 13, 2020
De parte de La Haine
225 puntos de vista

El giro ecoterritorial busca visibilizar las luchas socioambientales, as铆 como las experiencias de resistencia y de re-existencia que, a lo largo de Am茅rica Latina, est谩n construyendo mundos plurinacionales, m谩s all谩 de los l铆mites coloniales impuestos desde los diferentes Estados.

LA COLONIZACI脫N TERRITORIAL DE ABYA YALA A TRAV脡S DEL EXTRACTIVISMO

La colonizaci贸n de Abya Yala puede verse como la culminaci贸n de un proceso iniciado a partir de 1492 en adelante, el cual marcar谩 el inicio de la construcci贸n de un nuevo sistema mundo de car谩cter colonial capitalista en donde Europa y, posteriormente, Estados Unidos ser谩n su centro a nivel global. Es decir, ser谩 el momento en el cual la modernidad sentar谩 sus bases en los distintos territorios colonizados a trav茅s de un nuevo dominio de poder de car谩cter extractivista, el cual se sostendr谩 a partir de la idea de raza.

Una idea de raza que solo fue posible construir, con la llegada de los grandes imperios de occidente a Abya Yala, en la medida que se us贸 para clasificar mundialmente a distintos grupos de seres humanos en inferiores o superiores, de acuerdo a criterios religiosos desde la cristiandad (alma/sin alma) y, m谩s tarde, cient铆ficos desde el racionalismo (blancos-negros-rojos-amarillos). Es decir, la raza fue el mejor instrumento de la episteme moderna antropoc茅ntrica para clasificar identidades completas a distintos puntos del planeta (Am茅rica, Europa, 脕frica, Asia, Ocean铆a) y as铆 expandir su dominio.

En otras palabras, la civilizaci贸n occidental (cristiana-blanca-masculina-cuerda-heterosexual), solo a partir del etnocidio y ecocidio en Abya Yala, es cuando logra ser el centro del capitalismo hist贸rico, desplazando as铆 a otras grandes civilizaciones (China, India, Inca, Maya) por medio de la conquista de territorios en toda la regi贸n y tambi茅n a trav茅s de esta nueva clasificaci贸n racial del mundo. En consecuencia, la racializaci贸n de m煤ltiples comunidades ind铆genas en Abya Yala solo se entiende en la medida que los llamados indios eran vistos como seres salvajes, incivilizados y m谩s cercanos a la naturaleza. Adem谩s de verlos como seres femeninos, infantiles e irracionales, por su mayor apego a los territorios y falta de ambici贸n en explotarlos.

El origen del extractivismo puede situarse hist贸ricamente durante el 鈥渄escubrimiento鈥 del Cerro Rico de Potos铆 en 1545 […] ya que marcar谩 un hito en lo que respecta al desarrollo y expansi贸n a gran escala de la miner铆a en Abya Yala.

Es decir, la episteme moderna us贸 el antropocentrismo hist贸rico para jerarquizar racialmente a grupos humanos y colonizar as铆 territorios completos, vistos ambos como recursos naturales por la l贸gica imperial, lo que facilitar谩 la inserci贸n en un nuevo sistema econ贸mico capitalista a escala global, a trav茅s del llamado extractivismo o colonialismo de los bienes comunes (agua, tierra, aire, bosques, monta帽as), el cual, como veremos, ha persistido y se ha profundizado con el paso del tiempo.

De ah铆 que el origen del extractivismo pueda situarse hist贸ricamente durante el 鈥渄escubrimiento鈥 del Cerro Rico de Potos铆 en 1545, el cual ser谩 determinante para el futuro de los territorios de la regi贸n, ya que marcar谩 un hito en lo que respecta al desarrollo y expansi贸n a gran escala de la miner铆a en Abya Yala, al ver a las colonias como meros espacios para la extracci贸n, explotaci贸n y venta de minerales en los mercados internacionales, como lo son el oro, la plata, el cobre, el salitre, dominado cada vez m谩s por las monarqu铆as imperiales de occidente.

Asimismo, la expansi贸n del extractivismo minero ir谩 acompa帽ado en el tiempo por diferentes colonialismos de corte forestal, petrolero, pesquero, agroalimentario, los cuales marcar谩n el destino de la inserci贸n de los Estados modernos de la regi贸n, luego de los procesos independentistas de la regi贸n, marcados por una descolonizaci贸n de car谩cter puramente formal, visto desde los territorios. Es decir, el paso de las monarqu铆as imperiales a las nuevas rep煤blicas de la regi贸n no toc贸 en lo absoluto su matriz racial de fondo, sustentada ontol贸gicamente por el antropocentrismo.

Es as铆 como la historia de la nueva Am茅rica Latina 鈥渋ndependiente鈥, estar谩 definida en sus dos siglos de existencia por la recolonizaci贸n de los territorios desde los Estados, ya que han mantenido la dicotom铆a base de la modernidad, como lo es cultura/naturaleza, para poder as铆 sustentarse econ贸micamente. No es coincidencia por tanto que la noci贸n misma de territorio, vista desde los Estados-naci贸n latinoamericanos, sea, hasta el d铆a de hoy, una idea acotada a lo fronterizo principalmente, proveniente de la l贸gica militar, como si los r铆os, monta帽as y mares pudieran separarse por decreto.

En el caso del pueblo mapuche, fue un proceso de colonizaci贸n realizado incluso desde los Estados mismos, ya que fueron las rep煤blicas mismas las que emprendieron la guerra por la asimilaci贸n de territorios no incorporados por la Colonia, como pas贸 con el Estado de Chile en el siglo XIX, el cual, a trav茅s de la mal llamada 鈥淧acificaci贸n de la Araucan铆a鈥, cometi贸 el peor genocidio y ecocidio de la historia del Wallmapu, lo que evidencia que el colonialismo nunca dej贸 de existir.

EL RUMOR DE LAS MULTITUDES

鈥淏arbarie鈥, violencia civilizatoria y condici贸n humana

AURA CUMES

De ah铆 que no deben sorprender los procesos actuales de colonizaci贸n de los territorios amaz贸nicos, los cuales son producidos por alianzas entre Estados y grandes empresas extractivas para facilitar as铆 la exportaci贸n de commodities como carne, madera y soya a los grandes mercados internacionales, pasando militarmente por encima de las formas de vida alternativas de m煤ltiples pueblos que all铆 habitan.

Asimismo, la colonizaci贸n territorial de Abya Yala, a trav茅s del extractivismo y su acumulaci贸n originaria, sent贸 las bases materiales y simb贸licas para que el proyecto moderno universalizante pudiera desplegarse en toda su magnitud, a trav茅s de la construcci贸n de un sujeto individual racionalista de corte cartesiano, alejado de la comunidad y de la naturaleza. Asimismo, sentar谩 las bases para que procesos como la Ilustraci贸n, la Revoluci贸n Francesa y la Revoluci贸n Industrial pudieran desplegarse y tomarse como referentes para el resto del mundo.

LA NECESIDAD DE UNA ECOTERRITORIALIDAD ANTE LA CRISIS CIVILIZATORIA

La idea de 鈥済iro ecoterritorial鈥 se sostiene en la emergencia del movimiento de justicia ambiental a nivel planetario y de todas las luchas anticoloniales dadas en 500 a帽os de existencia, poniendo en el centro demandas y planteamientos como la justicia h铆drica, la soberan铆a alimentaria, la deuda ecol贸gica, la defensa de bienes comunes, la 茅tica del cuidado, el ecofeminismo, el decrecimiento, la agroecolog铆a, la permacultura, la geograf铆a cr铆tica, el buen vivir, el vivir bien, un mundo chixi, la ecolog铆a pol铆tica, los cuales todos buscan una relaci贸n distinta entre seres humanos y territorios. Es decir, plantear una nueva gram谩tica proveniente de luchas socioambientales, que haga frente a la crisis civilizatoria actual y que d茅 paso a ontolog铆as relacionales.

Por consiguiente, el giro ecoterritorial lo que busca es entender el territorio de manera desantropocentrada, a diferencia de muchas concepciones sociol贸gicas, antropol贸gicas, geogr谩ficas, urban铆sticas y econ贸micas, herederas del humanismo moderno, que solo lo ven como un h谩bitat en donde se dan relaciones entre seres humanos. Es decir, como si los individuos, pueblos, comunidades, sociedades o mercados, dependiendo de la disciplina o perspectiva que se utilice, estuvieran por sobre los propios l铆mites que pone el planeta, negando as铆 que somos parte de 茅l, como el resto de los seres vivos.

EL RUMOR DE LAS MULTITUDES

Filosof铆as milenarias incooptables y su vigencia desde todos los mundos

PATRICIA BOTERO G脫MEZ

Am茅rica Latina es la regi贸n con mayor n煤mero de asesinatos de defensores de los territorios y con mayor n煤mero de conflictos socioambientales en todo el mundo, incluyendo tanto gobiernos catalogados de izquierda como de derecha, progresistas o conservadores, de manera que el pensamiento cr铆tico no puede sino reterritorializarse de una vez si pretende aportar a la discusi贸n. En consecuencia, seguir apostando a una idea de revoluci贸n del siglo XX, incapaz de ver la amenaza socioambiental de la actualidad como central, no es otra cosa que negacionismo ambiental y un suicidio territorial.

Los casos de conflictos socioambientales y el colonialismo de los bienes comunes en el Arco Minero del Orinoco en Venezuela, el Tipnis en Bolivia o Yasun铆 en Ecuador, impulsados por los gobiernos autoproclamados revolucionarios de aquellos pa铆ses, no es diferente a lo ocurrido territorialmente en las llamadas Zonas de Sacrificio en Chile por ejemplo (Tocopilla, Mejillones, Huasco, Puchuncav铆-Quintero y Coronel), impulsadas por los gobiernos m谩s neoliberales de la regi贸n. En todos esos casos el extractivismo se impulsa a trav茅s del Estado o trav茅s de grandes corporaciones, por lo que no hay diferencias en sus impactos.

El giro ecoterritorial lo que busca es entender el territorio de manera ‘desantropocentrada’, a diferencia de muchas concepciones […] herederas del humanismo moderno, que solo lo ven como un h谩bitat en donde se dan relaciones entre seres humanos.

La misma situaci贸n con respecto a la militarizaci贸n de pueblos y represi贸n a diferentes pueblos ind铆genas en la regi贸n para ampliar la frontera minera, petrolera, forestal, sojera, en donde tanto gobiernos conservadores como progresistas han sido responsables. Un ejemplo muy evidente de esta similitud entre progresistas y neoliberales con respecto al despojo territorial en Wallmapu, se ha podido ver durante los gobiernos kichneristas en Argentina, los cuales profundizaron el extractivismo petrolero, de la misma forma como lo gobiernos neoliberales en Chile han profundizado tambi茅n el extractivismo forestal de manera racista y ecocida.

Por suerte, en Am茅rica Latina existen m煤ltiples organizaciones, colectivos y asambleas ecoterritoriales fuertemente politizadas, en el amplio sentido de la palabra, defensoras de los mares, r铆os, monta帽as, lagos, bosques, glaciares, las cuales entienden que el mundo est谩 interconectado, por lo que la articulaci贸n debe darse de manera plurinacional y no centrada en los l铆mites impuestos por los Estados naci贸n de la regi贸n, ya que no hace m谩s que fragmentar las luchas por la defensa de los bienes comunes.

EL RUMOR DE LAS MULTITUDES

Zapatismo y filosof铆a tseltal: Ch鈥檜lel y el sue帽o de un otro devenir

JUAN L脫PEZ INTZ脥N

Fuente




Fuente: Lahaine.org