April 22, 2022
De parte de SAS Madrid
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Dos fondos de inversi贸n, Blackstone e Hipoges, con un largo historial de especulaci贸n y acoso inmobiliario, se hacen cargo del patrimonio de la Sareb pasando por encima de la Ley de Vivienda en tr谩mite, que prohibe la venta de vivienda de titularidad p煤blica.

Se sab铆a desde principio de a帽o y el pasado 11 de abril se hizo oficial: dos fondos de inversi贸n estadounidenses que acumulan innumerables denuncias por acoso inmobiliario y operaciones especulativas se har谩n cargo de gestionar y vender la gigantesca cartera de la Sareb, una entidad recientemente nacionalizada. 

La noticia pas贸 desapercibida, pero las consecuencias no tardar谩n en sentirse. Aliseda y Anticipa 鈥攄os gestoras inmobiliarias de Blackstone鈥 se encargar谩n del 45% de los activos del banco malo, e Hipoges 鈥攄ependiente del fondo de inversi贸n KKR鈥 se har谩 cargo del otro 55%. En conjunto, comercializar谩n a partir de julio 25.300 millones de euros en inmuebles, suelos, hipotecas y pr茅stamos impagados.

La decisi贸n del Gobierno resuelve por la v铆a de los hechos el debate medi谩tico y parlamentario en el marco de la Ley de Vivienda sobre la necesidad de traspasar el patrimonio de la Sareb al parque p煤blico de vivienda, una medida irrenunciable para el movimiento de vivienda y, en principio, tambi茅n para Unidas Podemos y otros de los aliados del PSOE, cuyos votos necesita Pedro S谩nchez para aprobar la ley. 

Para Manolo Gabarre, autor de Tocar fondo. La mano invisible detr谩s de la subida del alquiler, la cesi贸n de la cartera de la Sareb a Hipoges y Blackstone es un cap铆tulo m谩s de una 鈥渆stafa inmobiliaria鈥 que se remonta a 2012, cuando el entonces ministro de Econom铆a, Luis de Guindos, cre贸 la Sareb para comprar con dinero prestado por Europa y avalado por el Estado cientos de miles de activos inmobiliarios de las cajas quebradas. Cuando una d茅cada de mala gesti贸n se hizo inocultable y la UE se帽al贸 que la deuda del banco malo era en realidad deuda del Estado, al Gobierno no le qued贸 m谩s remedio que comprar las acciones que le faltaban para tener mayor铆a en la entidad.

Las operaciones de venta de pisos p煤blicos por parte del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid 鈥1.806 viviendas sociales a Blackstone y 3.000 al fondo Goldman Sachs-Azora respectivamente鈥 palidecen en comparaci贸n con la cartera que la Sareb ha entregado a Hipoges y Blackstone para que gestione y venda en el mercado libre, dice Gabarre a El Salto.

La Sareb posee 55.000 viviendas, 15.000 de las cuales ser谩n convertidas en viviendas sociales, seg煤n el propio banco malo. Sin embargo, apunta Gabarre, las cifras pueden ser mucho mayores, ya que la mayor parte de los bienes del banco malo son cr茅ditos a promotores, 鈥減or lo que todav铆a sigue incorporando inmuebles鈥 a medida que se van resolviendo los largos concursos de acreedores. De los 25.300 millones de euros adjudicados a Blackstone y Hipoges, la mitad corresponde a pr茅stamos al promotor impagados. 鈥淎 pesar de ser bienes p煤blicos y que en la Ley de Vivienda el Estado dice que va a crear un parque p煤blico y que proh铆be la venta de vivienda p煤blica, est谩n haciendo exactamente lo contrario鈥, acusa Gabarre. 

Para este abogado e investigador de delitos econ贸micos en el Observatorio Code, el caso de la venta de vivienda p煤blica de la Sareb es 鈥渕ucho m谩s grave鈥 que los esc谩ndalos que comprometieron a Ana Botella y a Ignacio Gonz谩lez: 鈥淣o solo el volumen es mucho mayor sino que el responsable ya no es el Partido Popular sino el propio Partido Socialista, el Ministerio de Econom铆a concretamente鈥. El hecho de que la Sareb dependa de las decisiones del Ministerio de Nadia Calvi帽o y no del de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana o del Ministerio de Asuntos Sociales dice mucho: 鈥淟a vivienda se sigue tratando como una mercanc铆a financiera鈥, apunta Gabarre. 

La privatizaci贸n de la Sareb

Si antes de la nacionalizaci贸n ya se pod铆a hablar de 鈥減rivatizaci贸n鈥 鈥攅l Estado aval贸 la deuda de 50.000 millones que permiti贸 el nacimiento de la Sareb鈥, ahora que se trata de una entidad p煤blica, la venta de pisos p煤blicos es una 鈥減rivatizaci贸n de bienes p煤blicos con todas las letras鈥, precisa Gabarre. Unas ventas que, adem谩s, contravienen la Ley de Contratos del Sector P煤blico, que 鈥渙bliga a que haya transparencia y concurrencia para que el Estado escoja la mejor oferta鈥. Adem谩s, a帽ade, ahora que la Sareb es una empresa p煤blica, el Gobierno tiene la obligaci贸n de hacer una auditor铆a de todos los bienes vendidos en estos diez a帽os, muchos de los cuales acabaron en los grandes fondos de inversi贸n, Blackstone entre ellos, a precios de saldo.

Lejos de asegurar la transparencia a la que est谩n obligadas las empresas p煤blicas, el Ministerio de Econom铆a y la Sareb han optado, apunta este abogado, por 鈥渞eactivar la venta de su patrimonio de manera completamente opaca a trav茅s de dos fondos de inversi贸n oportunistas鈥. 

Hay muchos tipos de fondos de inversi贸n. Los fondos buitre, t茅cnicamente, compran deudas de acreedores poco solventes para obtener un pago mayor a trav茅s de un juicio u otros m茅todos agresivos, como ocurri贸 en Argentina. Los fondos de inversi贸n oportunistas, explica Gabarre, se especializan en 鈥渄etectar oportunidades de negocio en el mundo, muchas veces bienes provenientes de privatizaciones, que se est谩n vendiendo por debajo de su precio鈥. Los fondos oportunistas se valen de sus contactos pol铆ticos y su capacidad de compra, contin煤a, para adquirir estos bienes a bajo precio.

Esto es exactamente lo que ocurri贸 con el fondo de inversi贸n estadounidense Cerberus, que fue una de las cuatro entidades 鈥攍as otras tres son inmobiliarias de bancos tradicionales鈥 encargadas de gestionar hasta ahora el patrimonio de la Sareb. Para conseguirlo, Cerberus fich贸 como consejero a Jos茅 Mar铆a Aznar Botella, hijo de un presidente espa帽ol y de una alcaldesa madrile帽a, y como presidente a Juan Hoyos Mart铆nez de Irujo, amigo 铆ntimo de Aznar padre. Con estas conexiones no le fue dif铆cil crecer a costa del patrimonio de la Sareb, que se convirti贸 en la fuente del 42% de sus ingresos. 

El cambio de gestores en la cartera de la Sareb ha dejado sin negocio a Cerberus, pero ha entregado la gesti贸n y venta del 100% de su patrimonio a otros fondos de inversi贸n que comparten su filosof铆a. 

鈥淟贸gica depredadora鈥

Blackstone es viejo conocido y desde su desembarco en Espa帽a se han sucedido las campa帽as para denunciar su 鈥渓贸gica depredadora鈥, seg煤n palabras del Sindicat de Llogaters, que les lleva a buscar un 鈥渂eneficio m谩ximo y creciente aunque sea a expensas de expulsar de sus casas a miles de personas que pagan el alquiler cada mes鈥. Este sindicato catal谩n, as铆 como el Sindicato de Inquilinos de Madrid, ha documentado cientos de casos de subidas abusivas de los alquileres, acoso inmobiliario para vender pisos y desahucios de familias vulnerables. 

A Blackstone tampoco le faltan los contactos pol铆ticos. Detr谩s de sus filiales en Espa帽a est谩 la figura de Eduard Mendiluce, empresario de 茅xito fichado en 2009 como consejero de Catalunya Caixa, una caja con participaci贸n p煤blica, en tiempos del socialista Jos茅 Montilla en el Gobierno de la Generalitat. En esos a帽os el presidente de la caja catalana era nada menos que Narc铆s Serra, vicepresidente con Felipe Gonz谩lez, que termin贸 imputado, como toda la directiva de Catalunya Caixa, por irregularidades en la crisis de la entidad. 

Mendiluce fue uno de los encargados de gestionar la ruina de la caja y la venta de la divisi贸n inmobiliaria de Catalunya Caixa, que 茅l dirig铆a. 驴Adivinen qui茅n se qued贸 en 2014 con la gesti贸n de los activos y pr茅stamos inmobiliarios de esta antigua caja de ahorros y los que esta traspas贸 a la Sareb? Han acertado, Blackstone, a trav茅s de su filial Anticipa. Ese a帽o, el fondo compr贸 Catalunya Caixa Inmobiliaria por solo 40 millones de euros. Con esta operaci贸n, Blackstone se apropi贸 de una cartera de 40.000 viviendas 鈥減roblem谩ticas鈥 valoradas entonces en 9.000 millones de euros. 驴Y quien se qued贸 como consejero de Anticipa? Pues s铆, Eduard Mendiluce, quien pas贸 de gestionar el patrimonio inmobiliario de la caja p煤blica a hacerlo en las oficinas del mayor operador mundial de inversiones en inmuebles. Actualmente, es el CEO de Aliseda y Anticipa, las dos gestoras de Blackstone responsables del 45% del parque inmobiliario de la Sareb. 鈥淢endiluce pas贸 de vender los pisos a desahuciar a los que viv铆an en ellos, primero con Catalunya Caixa y luego con Blackstone鈥, resume Gabarre. 

En Espa帽a, Blackstone no solo se dedica a gestionar pisos e hipotecas ajenas, tambi茅n es uno de los principales compradores de viviendas. Seg煤n un estudio de Atlas Real Estate, de febrero de 2022, Blackstone es el segundo mayor propietario de viviendas en alquiler, con 20.000 pisos, solo superado por CaixaBank. Para Gabarre, la cesi贸n de la cartera de la Sareb supone un conflicto de intereses: 鈥淣o solo Blackstone se va a llevar comisiones de cientos de millones de euros, sino que adem谩s tiene una gran posici贸n en el mercado: cuenta con las sociedades que m谩s compran y ahora tambi茅n contar谩 con las que m谩s paquetes inmobiliarios venden鈥.

En el caso de KKR, el fondo de inversi贸n que domina Hipoges y controlar谩 el 55% de la cartera de la Sareb, se repiten muchas de las caracter铆sticas de Blackstone, aunque no ha recibido tanta publicidad. Es tambi茅n un fondo de inversi贸n oportunista, de capital sobre todo estadounidense, con cuentas en para铆sos fiscales, que fue acumulando dinero de planes de pensiones, de particulares y fondos soberanos, y que busca oportunidades de negocio r谩pido alrededor del mundo aprovech谩ndose de sus contactos empresariales y pol铆ticos. En este caso, detr谩s de KKR est谩 nada menos que el ex general del ej茅rcito de EE UU David Petraeus, quien fuera jefe de la CIA y m谩ximo dirigente de las misiones militares estadounidenses en Iraq y Afganist谩n. La revista Time lleg贸 a clasificarlo en el puesto 33 en la lista de las personas m谩s influyentes del mundo. 

Una decisi贸n con consecuencias

El 14 de junio de 2008, Jordi R.F. se tiraba al vac铆o desde el d茅cimo piso de un bloque en Cornell脿 de Llobregat cuando la comitiva judicial y los Mossos d鈥橢squadra iban a desahuciarle por no pagar el alquiler. Tres informes del Ayuntamiento sobre la 鈥済rave vulnerabilidad鈥 y 鈥渆l grave riesgo de exclusi贸n social鈥 de 茅l y su pareja no fueron suficientes para frenar el desalojo, impulsado por el propietario del piso, Blackstone. Un solo caso, pero representativo de centenares de denuncias y decenas de campa帽as sobre lo que pasa cuando se mezclan en una frase fondos de inversi贸n y vivienda.

Si a alguien preocupa que la Sareb haya entregado la gesti贸n de sus pisos a Hipoges y a Blackstone, 鈥渆l principal agente de la especulaci贸n en Espa帽a鈥, es a las familias que viven en esas viviendas, dice Luc铆a Casado, portavoz de Plan Sareb, una asociaci贸n de engloba a m谩s de 300 de hogares de todo el Estado afectados por las pol铆ticas de esta entidad ahora p煤blica. Seg煤n Casado, la entrega de esta megacartera a estos dos fondos de inversi贸n 鈥渧a a agudizar los problemas que ahora tienen las familias, en especial el acoso judicial al que son sometidos鈥 para que abandonen los pisos y puedan venderlos, casi siempre, a otros fondos de inversi贸n. 

Y si los problemas se van a agudizar es porque, al menos en su experiencia, las gestoras que dependen de fondos de inversi贸n son 鈥渕谩s inflexibles y menos permeables a las responsabilidades sociales鈥 que los bancos tradicionales, ya que no cuentan con una imagen que deban cuidar o una sede f铆sica cercana frente a la que protestar. Una valoraci贸n que comparte Gabarre: 鈥淰an a tratar de obtener el mayor lucro que puedan de las personas que viven en las casas de la Sareb sin ninguna otra consideraci贸n鈥.

Las gestoras de los fondos de inversi贸n son m谩s 鈥渙pacas鈥, dice Casado, y 鈥渕enos permeables a cualquier soluci贸n pol铆tica鈥, menos proclives a la negociaci贸n o a aceptar a organizaciones de vivienda como interlocutoras. 鈥淟as personas con las que puedes hablar no son responsables directos de las viviendas y as铆 siempre te ponen este muro de contenci贸n a cualquier tipo de propuesta鈥, se帽ala Casado a El Salto. 

Desde el Plan Sareb llevan m谩s de un a帽o realizando acciones para conseguir una negociaci贸n colectiva, para que las viviendas de la Sareb pasen a formar parte del parque p煤blico y se realice una auditor铆a de sus cuentas. Si el acoso judicial ya resultaba insoportable, temen que la nueva adjudicaci贸n empeore su situaci贸n y las consideraciones sociales tengan todav铆a menos peso. Esta portavoz del Plan Sareb recuerda el reciente caso de una madre embarazada con un hijo de cuatro a帽os en Carabanchel (Madrid) que fue desahuciada de su piso, propiedad del banco malo, sin haber terminado la evaluaci贸n de vulnerabilidad de su caso. 鈥淟o primero que hacen es judicializar el caso, siempre. Y, obviamente, las sentencias se ejecutan鈥, cuenta, aunque no hayan llegado los informes de vulnerabilidad y haya una moratoria vigente que impide este tipo de desahucios.

Mientras se tramita una ley que deber铆a garantizar el derecho a la vivienda, el Gobierno ha entregado la gesti贸n de un gigantesco patrimonio inmobiliario p煤blico a fondos que han cometido todo tipo de 鈥渢ropel铆as鈥, denuncia Casado. 鈥淪i es una entidad p煤blica, la gesti贸n deber铆a ser p煤blica鈥, defiende. 

鈥淓st谩n gestionando este problema de una forma puramente econ贸mica, cuando lo que nosotros decimos es que la felicidad de cualquiera de las personas que vive en esas viviendas, que son cientos, est谩 en juego. Y esta es una dimensi贸n que el Gobierno no est谩 queriendo ver鈥, concluye Casado.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com 22/04/2022.




Fuente: Sasmadrid.org