March 9, 2021
De parte de CGT Fesi Bac
57 puntos de vista


Las dos organizaciones sindicales más importantes del país sellan una tregua y suspenden protestas contra el Ejecutivo después de que le aumentara la subvención en un 56%

Los principales sindicatos del país, Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT) han enmudecido súbitamente en las últimas semanas. Los 14 millones de euros en subvenciones que aprobó el Consejo de Ministros el pasado 23 de febrero, un 56% más que el año anterior, han llevado a estas organizaciones de trabajadores a firmar una tregua con el Gobierno. Además de suspender las protestas convocadas por todo el país, los sindicatos renuncian también a la tradicional labor de fiscalización al Ejecutivo, evitando hasta las críticas por los malos datos del paro de esta semana, en los que España alcanzó los 5,5 millones de trabajadores. Además, los líderes de estas plataformas sí han participado en los últimos días en actos del Gobierno.

Después de que el Ejecutivo concediera la subvención a las organizaciones sindicales, la primera reacción fue suspender las protestas que tenían convocadas por todo el país. El pasado enero las dos grandes centrales acordaron fijar una agenda de movilizaciones ante la negativa del Gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos a acometer cambios sociales comprometidos como la revisión de la reforma laboral o la derogación de la reforma de las pensiones de 2013.

[El Gobierno evita las manifestaciones de CCOO y UGT tras incrementar un 56% las subvenciones a sindicatos]

El 11 de febrero llegaron a celebrarse protestas frente a las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno en medio centenar de localidades de España. Dos semanas después, tal como desveló LPO, decayó súbitamente el calendario de movilizaciones. Fuentes sindicales aseguraron a este medio que «no hay convocatorias previstas», asegurando que la negociación para derogar la reforma laboral del PP llegará «en breve» al diálogo social. Un extremo que desmienten desde el Ministerio de Trabajo, donde aseguran que no hay fecha para esa negociación.

A esto se suma el silencio de las organizaciones sobre los últimos datos económicos. El pasado martes el SEPE dio a conocer el imparable alza del paro, que este febrero ha superado la cota de los 4 millones de desempleados, algo que no sucedía desde el 2016. También crecieron los ertes, que repuntan hasta los 900.000 afectados; además de 500.000 autónomos que están cobrando un cese de actividad debido a restricciones sobre sus negocios. En total 5,5 millones de personas están sin empleo activo, entre el paro, los ertes y el cese de actividad de trabajadores autónomos. Una cifra que devuelve a España a revivir los peores compases de la crisis de 2008.

La cifra parece haber pasado desapercibida para los sindicatos, donde se han alejado de cualquier crítica y sólo han planteado tibias exigencias. El líder de CCOO, Unai Sordo, tildó de «preocupante» la situación y lo atribuyó en la «fatiga económico» en contexto de pandemia y acusó directamente a las empresas. Sin mencionar siquiera al Gobierno, lanzó una petición genérica. «Pedimos más ambición en medidas económicas y sociales», aseguró, en un discreto mensaje de Twitter.

Actos del Gobierno con los sindicatos tras la subvención

para CCOO, coordinada por Unai Sordo, y UGT, por Pepe Álvarez. Mientras los socialistas mantienen su estrecha vinculación con UGT, unidos por la trayectoria histórica de ambas organizaciones -ambos fueron fundados por Pablo Iglesias-, Comisiones Obreras está acercando posturas con el socio minoritario del Gobierno, Podemos.

La división se hizo evidente a finales del año pasado, a raíz de del debate dentro del Ejecutivo por la subida del Salario Mínimo Interprofesional. Mientras Pepe Álvarez evitó presionar públicamente a Pedro Sánchez para su aprobación, Unai Sordo fue mucho más lejos y llegó a cargar directamente contra la vicepresidenta económica socialista, Nadia Calviño, una de las figuras que más malestar causan en el partido de Pablo Iglesias.

[Podemos reclama más cuota de pantalla en los anuncios del Consejo de Ministros]

La connivencia alcanzada entre sindicatos y Gobierno también se deja ver en la agenda de los ministros. El pasado jueves la titular de Igualdad, Irene Montero, acudió a la sede de CCOO donde presentó, junto al líder del sindicato, un informe sobre igualdad.. En su intervención, la número dos de Podemos aprovechó para alabar al movimiento sindical, en una evidente sintonía con el sindicato. Ese mismo día la ministra de Industria, Reyes Maroto, acudió al Congreso Federal de UGT FICA (la división dedicada a la Industria, Construcción y Agro), donde el sindicato de Álvarez dio el visto bueno a la acción del Gobierno, después de que la ministra anunciara la creación de la primera fábrica de baterías de automóviles de España en Martorell.

El viraje de los sindicatos respecto al Gobierno allana el paso a Pedro Sánchez en la legislatura, donde ya ha conseguido acallar las críticas de los territorios tradicionalmente más beligerantes como País Vasco y Cataluña a través de negociaciones con sus gobiernos y concesiones a los partidos nacionalistas. Ahora, el silencio de CCOO y UGT le brinda una paz social que, en contexto de pandemia y ante la inminente crisis económica, se estima de valor incalculable. Mientras, en Podemos cuentan con un actor sindical que jugará a su favor en los pulsos contra el socio mayoritario de Gobierno, pero evitando un fuerte desgaste que acabaría afectando al Ejecutivo al completo.

LaPolíticaOnline




Fuente: Fesibac.org