December 11, 2020
De parte de CGT-LKN Euskal Herria
2,171 puntos de vista

驴Qu茅 est谩 pasando en Espa帽a y por qu茅, para que docenas de militares interfieran en la vida pol铆tica, hablando alguno de ellos de fusilar a la mitad de sus compatriotas? 驴C贸mo puede ser presidenta de una comunidad aut贸noma como la de Madrid alguien que considera que los espa帽oles que no pensamos como ella somos 鈥渃uatro est煤pidos鈥? 驴Lo que caracteriza al gobierno de Pedro S谩nchez es lo que denuncia Pablo Casado: 鈥渓a ocupaci贸n de los 贸rganos reguladores y el Poder Judicial, el ataque a la libertad educativa, al espa帽ol, a la libertad de expresi贸n, a la propiedad privada, a la propiedad inmobiliaria, al libre mercado y al Estado de Derecho鈥?

驴Todo eso es verdad? 驴Se han hecho ahora m谩s concesiones a los independentistas que quieren romper Espa帽a que las que Jos茅 Mar铆a Aznar o incluso Felipe Gonz谩lez hicieron a Puyol, que adem谩s era un delincuente y cabecilla, a su vez, de una banda de aut茅nticos ladrones, como se ha tenido ocasi贸n de comprobar? 驴Tiene ahora m谩s fuerza el independentismo que cuando gobernaba Mariano Rajoy? 驴No es sorprendente, entonces, que sea ahora y no antes cuando la extrema derecha, militares fascistas y docenas de tertulianos y periodistas ataquen al gobierno por esa raz贸n?

驴Acaso no es el Partido Popular quien tiene una mayor铆a militante y de bloqueo en el Poder Judicial y en el Tribunal Constitucional y quien expresamente dice que s贸lo quienes representen sus mismos intereses pueden estar en esas instituciones? 驴no es esto 煤ltimo lo totalitario? 驴No ha sido con el gobierno del Partido Popular cuando ha habido m谩s detenciones y encarcelamientos por delitos de opini贸n? 驴C贸mo se puede decir que es ahora cuando est谩 en peligro la libertad de expresi贸n?

Ni siquiera puede darse por cierto que sea la izquierda quien ha desencadenado la crisis de la monarqu铆a. 驴Acaso estar铆a tan debilitada y puesta en cuesti贸n si Juan Carlos de Borb贸n no hubiera sido un vicioso del sexo, todo lo contrario de una persona y un marido ejemplar, un m谩s que presunto defraudador fiscal y un comisionista en perjuicio del Estado al que representa?

Tampoco el gobierno espa帽ol est谩 sacando el pie del tiesto en materia econ贸mica. 驴Cu谩les son las medidas concretas de este gobierno que no se hayan adoptado antes en cualquier otro pa铆s europeo?

Los presupuestos que se acaban de aprobar son los m谩s expansivos de nuestra historia, lo cual quiere decir que nunca las empresas habr谩n tenido m谩s ingresos provenientes del bolsillo de todos los espa帽oles, precisamente, porque lo necesitan en un momento de emergencia sanitaria y grave crisis econ贸mica.

Los nuevos presupuestos fortalecen el sector sanitario con un incremento nunca visto (75%), lo mismo que ocurre en otras partidas que no solo tienen un gran impacto positivo sobre el bienestar social sino sobre la actividad empresarial econ贸mica: 105% de incremento en pol铆ticas de comercio, pymes y turismo, 103% en industria y energ铆a, 70,2% en educaci贸n, 59,4% en innovaci贸n y ciencia, 29,5% en fomento del empleo, 34% en atenci贸n a la dependencia, 15% en carreteras, 36,5% en ferrocarriles, 25% en vivienda social鈥

Incrementos de gasto que si merecen una cr铆tica no es por lo que suman sino, en todo caso, porque son insuficientes ante la situaci贸n de nuestra econom铆a si se comparan, por ejemplo, con lo que se hace en Alemania, donde el gobierno ha garantizado a las empresas el 75% de su facturaci贸n del a帽o anterior. Y todo ello se ha hecho con un aumento de la deuda, l贸gicamente excepcional, pero que est谩 por debajo de su aumento medio en la eurozona 驴Eso es atacar a la propiedad privada, a la propiedad inmobiliaria o al libre mercado, como dice Casado?

No quiero decir que el actual gobierno espa帽ol est茅 exento de errores y que no merezca cr铆tica. Yo mismo la he hecho en diversas ocasiones y sigo pensando que no ha realizado bien todas las cosas en las que debiera haber acertado. Es un hecho que Espa帽a registra en esta pandemia unos de los peores resultados combinados de ca铆da de la actividad econ贸mica y da帽o sanitario en todo el mundo. Por algo debe ser, aunque tampoco nadie pueda asegurar que las cosas hubieran sido distintas con otro gobierno, como demuestra lo ocurrido en las comunidades aut贸nomas, gobernadas por partidos diferentes.

Para poder explicar el por qu茅 de la enorme crispaci贸n pol铆tica que vivimos en Espa帽a creo que hay que considerar tres cuestiones.

La primera es que no responde a un hecho cierto, tal y como acabo de decir. Las pol铆ticas econ贸micas del gobierno no son realmente radicales, entre otras cosas, porque las personas encargadas de dise帽arlas y ponerlas en pr谩ctica vienen demostrando desde hace a帽os que comulgan como quien m谩s con la ortodoxia europea dominante. Tampoco es verdad que la unidad de Espa帽a est茅 ahora m谩s en peligro que en momentos anteriores, cuando se dieron muchas m谩s alas y privilegios a los independentistas. Y es imposible que este gobierno pueda estar salt谩ndose a la torera la Constituci贸n o las leyes, porque para evitarlo est谩n las instituciones judiciales precisamente dominadas por la oposici贸n.

En segundo lugar, hay que recordar que el ataque feroz de la derecha contra el gobierno de izquierdas no es nuevo. Parece mentira que haya que recordarle a personas como Felipe Gonz谩lez o Alfonso Guerra, ahora convertidos en arietes contra el Partido Socialista, que ellos mismos sufrieron ataques pr谩cticamente id茅nticos a los de ahora y con casi iguales argumentos cuando gobernaban. Son exactamente los mismos grupos y medios que dec铆an que los socialistas iban a quitarle los televisores en color o las casas de veraneo a las familias, hundir la econom铆a, cerrar las iglesias o aliarse con ETA, los que ahora acusan a Pedro S谩nchez con el mismo rosario (nunca mejor dicho) de mentiras y exageraciones.

Por 煤ltimo, hay que tener presente qui茅nes son los protagonistas de la crispaci贸n y desde d贸nde la difunden. Y ah铆 es donde entra en juego una clase pol铆tica y un sistema de medios de comunicaci贸n promovidos, alentados, sostenidos y magn铆ficamente financiados por los grandes poderes empresariales y bancarios y por la alta jerarqu铆a de la Iglesia cat贸lica. Hay crispaci贸n porque estos lo consienten. Y la consienten porque les interesa.

Ninguna de las atrocidades y mentiras que se difunden para crispar la convivencia entre los espa帽oles se podr铆an difundir sin la ayuda de esos poderes que llevan manteniendo una clase pol铆tica y a las altas autoridades del Estado para que act煤en y gobiernen en su beneficio.

La raz贸n de fondo que explica la crispaci贸n tan grande que se vive en Espa帽a es que la fomentan esos grupos de poder porque tienen miedo. Ni las grandes empresas espa帽olas ni los bancos saben vivir ni podr铆an salir adelante sin colgarse de la teta del Estado. 驴D贸nde estar铆an los 鈥渇lorentinos鈥 sin influir en quienes escriben en el BOE o resuelven los concursos p煤blicos? 驴Cu谩nto ganar铆an los bancos sin los favores legales de los gobiernos y qu茅 ser铆a de los banqueros sin la generosidad de tantos jueces, o sin pol铆ticos como los del ayuntamiento de Madrid y de tantos otros que lo primero que hacen es volver a subir la deuda municipal que la izquierda ha reducido previamente?

Las grandes empresas y los bancos saben perfectamente que la irracional l贸gica econ贸mica de nuestros d铆as les obliga a estar constantemente al borde del abismo, en la cuerda floja del endeudamiento creciente ante una econom铆a lastrada por la contenci贸n salarial y el dominio de las finanzas y que, ante eso, necesitan gobiernos dispuestos a ayudarles y salvarlos en cualquier momento y sin mirar el dinero p煤blico que se gaste en ello.

Los poderes econ贸micos de nuestro tiempo han creado una econom铆a diab贸lica que act煤a contra ellos mismos. Nunca ha habido m谩s crisis econ贸micas y financieras, es decir, no s贸lo m谩s desempleo y vidas destrozadas, sino m谩s empresas destruidas que en los 煤ltimos cuarenta a帽os de neoliberalismo. Para sobrevivir, las empresas de nuestro tiempo no s贸lo necesitan concentrarse cada d铆a m谩s, dominar los mercados y acabar con la competencia, sino disponer de todos los resortes del Estado. Lanzan y financian a docenas economistas para que propaguen las virtudes del mercado frente al Estado, pero la realidad es que no quieren que 茅ste desaparezca, sino que se ponga a su servicio para acabar con la competencia, dominar los mercados y salvar con su ayuda las cuentas de resultados.

A ese fin se dirigen la crispaci贸n, el desprestigio de la pol铆tica y de las instituciones y, en fin, el aut茅ntico desmantelamiento de la democracia que estamos viviendo. Un trabajo sucio para el que se ha promovido y financiado a los movimientos populistas de extrema derecha en todo el mundo. No nos enga帽emos: no podr铆an existir o ser铆an puramente marginales sin la aquiescencia y el apoyo material y financiero del poder econ贸mico.

En Espa帽a, la crispaci贸n no se justifica por lo que realmente est谩 haciendo el gobierno sino porque las grandes empresas y los bancos tienen miedo: saben que necesitan un salvamente gigantesco y permanente y quieren tener en el gobierno a empleados d贸ciles y a su servicio. Sobre todo, en momentos de emergencia y crisis como los que vivimos. Y no van a parar hasta que lo consigan si las izquierdas no espabilan y no se dan cuenta de que no basta con gestionar, sino que es preciso empoderar y movilizar a la sociedad a la que representan.

Pero no vale culpar de lo que ocurre tan solo al gran capital que, al fin y al cabo, no hace sino defender sus propios intereses. Son las izquierdas las que han bajado la guardia, las que han despreciado el trabajo militante, la pedagog铆a y la formaci贸n de la gente, el debate social abierto y plural, la creaci贸n de experiencias para fomentar otro tipo de vida y creaci贸n de riqueza, las que tambi茅n reproducen lo peor de la vida pol铆tica y las que se han alejado de la gente corriente en el d铆a a d铆a y a la hora de elaborar estrategias y tomar decisiones. Si dejamos aparte la polaridad maniquea, llevaba mucha raz贸n Martin Luther King cuando dec铆a que 鈥渓o preocupante no es la perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos鈥.

https://blogs.publico.es/juantorres/2020/12/11/el-gran-capital-se-asusta-no-sabe-vivir-sin-la-teta-del-estado/

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Fuente: Cgt-lkn.org