November 24, 2022
De parte de Amor Y Rabia
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Al forzar un divorcio econ贸mico de Rusia, el presidente de los EEUU, Joe Biden, y sus aliados europeos ignoraron el dicho probado por el tiempo: 鈥淢ant茅n a tus amigos cerca, pero a tus enemigos m谩s cerca鈥. Al hacerlo, han permitido el desacoplamiento econ贸mico completo de Rusia de Occidente. La resultante uni贸n econ贸mica de Rusia con China transformar谩 la realidad geopol铆tica mundial, en detrimento de quienes buscaron estas sanciones en primer lugar.

Desde el colapso de la Uni贸n Sovi茅tica, Rusia ha tenido una relaci贸n de Jekyll y Hyde con Estados Unidos y Occidente. En la terrible realidad econ贸mica de la Rusia postsovi茅tica, muchos en Occidente cre铆an que la mejor forma de exorcizar el fantasma sovi茅tico era mediante un programa acelerado de democratizaci贸n, que acompa帽ar铆a la transformaci贸n de la econom铆a sovi茅tica arruinada y controlada centralmente en un vibrante mercado libre construido siguiendo el modelo del capitalismo occidental.

El resultado fue un desastre. El presidente de la Rusia postsovi茅tica, Boris Yeltsin, demostr贸 no ser apto para la tarea, y la democracia que hab铆a en Rusia fue anulada r谩pidamente en octubre de 1993, cuando Yeltsin orden贸 al ej茅rcito ruso que abriera fuego contra el parlamento ruso. El estrangulamiento de la democracia se complet贸 cuando Yeltsin gan贸 la reelecci贸n en 1996 en unas elecciones  muy manipuladas.

EL ASCENSO DE LOS OLIGARCAS

La econom铆a rusa, mientras tanto, hab铆a sido tomada por oportunistas occidentales que buscaban ganancias r谩pidas y empresarios rusos poco 茅ticos, que dieron forma a las leyes y pol铆ticas nacionales que les permitieron adquirir antiguas empresas estatales a precios baj铆simos. La clase olig谩rquica de multimillonarios resultante comenz贸 una relaci贸n incestuosa con sus benefactores occidentales, intercambiando acceso a los recursos rusos a cambio de ayuda para transferir miles de millones de d贸lares a refugios en el extranjero, en forma de bienes ra铆ces de primera, cuentas bancarias fuera del alcance de la autoridad rusa y prestigiosas inversiones como equipos deportivos.

Los que quedaron al margen de esta adquisici贸n de riqueza sin escr煤pulos fueron los ciudadanos rusos promedio, que obtuvieron solo el meloch (la calderilla) del experimento de meter el capitalismo en Rusia, las tiendas y servicios que constituyen los adornos de una vida aparentemente mejor. Rusia luch贸, pero sobrevivi贸. Y a fines de la d茅cada de 1990, cuando Yeltsin entreg贸 el cuerpo enfermizo de la Rusia postsovi茅tica a su sucesor elegido a dedo, Vladimir Putin, hab铆a una clase de personas en Rusia que hab铆an atado su fortuna y su sustento a la promesa de capitalismo estilo occidental.

Sin duda, Putin vio la promesa de una econom铆a rusa guiada por los principios del capitalismo. Pero se enfrent贸 a la realidad de que, bajo Yeltsin, Rusia se hab铆a vendido a intereses externos que, junto con una clase oligarca cada vez m谩s corrupta, estaban estrangulando el potencial econ贸mico de Rusia. Putin tambi茅n aport贸 a la presidencia rusa la firme creencia de que Rusia necesitaba restaurar su posici贸n como una gran potencia, no totalmente elevada al estatus de la antigua Uni贸n Sovi茅tica, pero al menos igual a otras potencias mundiales como parte de un enfoque multilateral para geopol铆tica mundial.

TODOS EXCEPTO RUSIA

Los esfuerzos de Putin lo pusieron en desacuerdo con los EEUU y Europa Occidental, que se hab铆an aprovechado del colapso de la Uni贸n Sovi茅tica y sus sat茅lites de Europa del Este para crear un nuevo marco de seguridad europeo que buscaba unificar a toda Europa bajo un 煤nico sistema econ贸mico, pol铆tico y un paraguas militar, es decir, toda Europa excepto Rusia.

El papel de Rusia en esta gran transformaci贸n era permanecer militarmente d茅bil y pol铆ticamente d贸cil. Los esfuerzos de Putin por restaurar a Rusia como una gran potencia arruinaron este plan, y Rusia fue vista cada vez m谩s como una amenaza tanto por Estados Unidos como por Europa. La supresi贸n de los oligarcas por parte de Putin, que les permiti贸 conservar su riqueza y activos a cambio de su retirada de la pol铆tica, debilit贸 el acceso y el control de Occidente a los asuntos internos rusos.

Adem谩s, el rechazo de Rusia a la expansi贸n de la OTAN en Europa del Este, combinado con la cancelaci贸n iniciada por Estados Unidos de algunos tratados clave de control de armas de la Guerra Fr铆a, transform贸 a Rusia de una molestia pol铆tica en un rival geopol铆tico.

La guerra de Rusia con Georgia en 2008 y la anexi贸n de Crimea en 2014 abrieron la puerta a sanciones econ贸micas lideradas por Estados Unidos y dise帽adas para castigar a Rusia por sus acciones. Estas sanciones, junto con una sanci贸n similar de EEUU a Ir谩n, obligaron a Rusia a enfrentar la realidad de que la era de la asociaci贸n econ贸mica sin restricciones con Occidente estaba llegando a su fin.

GIRANDO HACIA EL ESTE

Rusia, junto con China, comenz贸 a buscar alternativas al modelo de interacci贸n econ贸mica global dominado por el d贸lar estadounidense. Al hacerlo, comenzaron a encontrar una causa com煤n en la elaboraci贸n de una alternativa geopol铆tica al 鈥渙rden internacional basado en reglas鈥 liderado por Estados Unidos, que hab铆a dominado el andamiaje pol铆tico y econ贸mico global construido al final de la Segunda Guerra Mundial.

Cualquier giro ruso hacia el este, sin embargo, se vio limitado por la realidad de que la econom铆a rusa segu铆a estando inextricablemente entrelazada con la occidental. La riqueza de los oligarcas rusos no solo se escondi贸 en refugios en alta mar, sino que tambi茅n hubo toda una clase de ciudadanos rusos cuyo sustento diario estaba entretejido en el tejido de una econom铆a que hab铆a absorbido los negocios y las pr谩cticas occidentales. Cualquier intento de divorciarse de Occidente transformar铆a lo que hab铆a sido una clase media rusa mayoritariamente prooccidental en un electorado pol铆ticamente activo que, si se un铆a a una clase oligarca cojeando pero a煤n poderosa, podr铆a desafiar el control del poder de Putin.

ERROR ESTRAT脡GICO

Pero Biden y sus aliados europeos decidieron abandonar su enfoque de 鈥淢ant茅n a tus amigos cerca pero a tus enemigos m谩s cerca鈥 a favor de lo contrario.

El error fue creer que infligir suficiente dolor al pueblo ruso provocar铆a una reacci贸n pol铆tica que podr铆a conducir a la sustituci贸n de Putin. Pero para que este dolor produzca un cambio pol铆tico interno significativo, Rusia necesitar铆a mantener cierta conexi贸n econ贸mica con Occidente. De lo contrario, el dolor ser铆a intenso, pero de corta duraci贸n.

Por si solo, Putin nunca habr铆a podido divorciar a Rusia de Occidente y, por lo tanto, aislar a la sociedad rusa 鈥攜, por extensi贸n, su capacidad de gobernar鈥 de las sanciones occidentales. Aqu铆, EEUU y Europa le est谩n haciendo un gran favor a Putin, con las amplias sanciones actuales que le otorgan la capacidad de separar a Rusia de su asociaci贸n econ贸mica con Occidente sin las fatales consecuencias pol铆ticas de ser visto haci茅ndolo por su propia voluntad.

Gracias a las sanciones lideradas por Estados Unidos, Putin ahora podr谩 neutralizar a la clase oligarca rusa para siempre. Las sanciones tambi茅n han neutralizado pol铆ticamente a esa parte de la clase media rusa que estaba econ贸micamente casada con las empresas, los bienes, los servicios y la m铆stica occidental.

A Putin se le ha concedido el divorcio sin pagar hasta ahora ning煤n precio pol铆tico significativo. Si bien EEUU y Europa pueden afirmar que Putin provoc贸 esto al invadir Ucrania, para el pueblo ruso, las acciones de EEUU y Europa llevaron al divorcio. La satanizaci贸n de todo lo relacionado con Rusia por parte de muchos en Occidente solo ayuda al gobierno ruso a desviar la culpa de s铆 mismo y hacia Occidente. Occidente lo convirti贸 en algo personal.

鈥淟es aseguro鈥, dijo a la prensa el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, el 10 de marzo, 鈥(que) superaremos las adversidades y haremos todo lo posible para no depender m谩s de Occidente en ning煤n sector estrat茅gico de nuestra vida que sea de importancia decisiva para nuestro pueblo鈥. Rusia, dijo Lavrov, 鈥測a 鈥嬧媙o depender谩 de ninguna empresa occidental鈥.

Mientras Lavrov pronunciaba sus comentarios, el vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvedev, anunci贸 que el gobierno estaba considerando la posibilidad de nacionalizar o llevar a la bancarrota las propiedades de las empresas extranjeras que abandonan Rusia. El desacoplamiento ha comenzado.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com