November 16, 2021
De parte de Terraindomite
251 puntos de vista

Seg煤n Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del Foro Econ贸mico Mundial (FEM), la 4-IR (Cuarta revoluci贸n industrial, por sus siglas en ingl茅s) sigue a la primera, segunda y tercera Revoluciones Industriales: la mec谩nica, la el茅ctrica y la digital, respectivamente. La 4-IR se basa en la revoluci贸n digital, pero Schwab ve la 4-IR como un despegue exponencial y una convergencia de campos existentes y emergentes, como el Big Data; la inteligencia artificial; el aprendizaje autom谩tico; la computaci贸n cu谩ntica; la gen茅tica, la nanotecnolog铆a y la rob贸tica. La consecuencia es la fusi贸n de los mundos f铆sico, digital y biol贸gico. La difuminaci贸n de estas categor铆as acaba poniendo en tela de juicio las propias ontolog铆as con las que nos entendemos a nosotros mismos y al mundo, incluido 鈥渓o que significa ser humano鈥.(1)

Las aplicaciones espec铆ficas que componen las 4-R son demasiado numerosas y variadas para tratarlas en su totalidad, pero incluyen una Internet omnipresente, la Internet de las cosas, la Internet de los cuerpos, los veh铆culos aut贸nomos, las ciudades inteligentes, la impresi贸n 3D, la nanotecnolog铆a, la biotecnolog铆a, la ciencia de los materiales, el almacenamiento de energ铆a, etc.

Aunque Schwab y el FEM promueven una visi贸n particular del 4-IR, los avances que anuncia no son obra suya, y sus formulaciones no tienen nada de original. Los transhumanistas y los singularistas (o profetas de la singularidad tecnol贸gica), como Ray Kurzweil y muchos otros, predijeron estos y otros avances revolucionarios, mucho antes de que Schwab los anunciara.2 La importancia de la visi贸n de Schwab y del FEM sobre la nueva revoluci贸n tecnol贸gica es el intento de aprovecharla para un fin concreto, presumiblemente 鈥渦n futuro m谩s justo y ecol贸gico鈥.3

Pero si los desarrollos actuales de 4-IR son un indicio del futuro, el entusiasmo de Schwab est谩 fuera de lugar, y las 4-IR est谩n mal representadas. Estos desarrollos ya incluyen algoritmos de Internet que alimentan a los usuarios con noticias y anuncios prescritos y rebajan o excluyen el contenido prohibido; algoritmos que censuran el contenido de las redes sociales y env铆an a individuos y organizaciones 鈥減eligrosos鈥 a gulags digitales; aplicaciones que rastrean y localizan a los sospechosos de covid y denuncian a los infractores a la polic铆a; polic铆as rob贸ticos con esc谩neres de c贸digos QR para identificar y acorralar a los disidentes; y ciudades inteligentes en las que todo el mundo es una entidad digital que debe ser monitorizada, vigilada y grabada, mientras que los datos sobre cada uno de sus movimientos se recogen, cotejan, almacenan y adjuntan a una identidad digital y una puntuaci贸n de cr茅dito social.

Es decir, las tecnolog铆as 4-IR someten a los seres humanos a una gesti贸n tecnol贸gica que hace que la anterior vigilancia de la Agencia de Seguridad Nacional (National Security Agency, NSA) parezca un juego de ni帽os. Schwab alaba los futuros desarrollos que conectar谩n los cerebros directamente a la nube, permitiendo la 鈥渕iner铆a de datos鈥 (data mining) del pensamiento y la memoria, un dominio tecnol贸gico sobre la experiencia que amenaza la autonom铆a individual y socava cualquier apariencia de libre albedr铆o. El 4-IR acelera la fusi贸n de los seres humanos y las m谩quinas, lo que da lugar a un mundo en el que toda la informaci贸n, incluida la gen茅tica, se comparte y cada acci贸n, pensamiento y motivaci贸n inconsciente se conoce, se predice y, posiblemente, incluso se excluye. Me viene a la mente 鈥淯n mundo feliz鈥 de Aldous Huxley. Sin embargo, Schwab promociona las interfaces cerebro-nube como mejoras, como enormes mejoras sobre la inteligencia humana est谩ndar, lo que les confiere un atractivo inimaginable para algunos.

Pueden surgir muchos desarrollos positivos del 4-IR, pero a menos que se saque de las manos de los tecn贸cratas corporativos-socialistas, esto constituir谩 una prisi贸n virtual.

Bajo el modelo de gobernanza del Gran Reinicio, los Estados y las empresas favorecidas forman 鈥渁sociaciones p煤blico-privadas鈥 en el control de la gobernanza. La configuraci贸n da lugar a un h铆brido corporativo-estatal que en gran medida no rinde cuentas a los constituyentes de los gobiernos nacionales.

La estrecha relaci贸n entre las empresas multinacionales y los gobiernos ha suscitado incluso el desprecio de algunos cr铆ticos de izquierdas. Se帽alan que el modelo de gobernanza del FEM representa, al menos, la privatizaci贸n parcial de la Agenda 2030 de la ONU, ya que el FEM aporta socios corporativos, dinero y una supuesta experiencia en el 4-IR. Y el modelo de gobernanza del FEM se extiende mucho m谩s all谩 de la ONU, afectando a la constituci贸n y el comportamiento de los gobiernos de todo el mundo. Esta usurpaci贸n ha llevado al polit贸logo Ivan Wecke a calificar el redise帽o gubernamental del sistema mundial por parte del FEM como 鈥渦na toma de posesi贸n corporativa de la gobernanza mundial鈥.4

Esto es cierto, pero tambi茅n lo es lo contrario. El modelo del FEM tambi茅n representa la gubernamentalizaci贸n de la industria privada. Bajo el 鈥渃apitalismo de los stakeholders鈥 de Schwab y el modelo de gobierno multi-stakeholder o de m煤ltiples partes interesadas, no s贸lo se privatiza cada vez m谩s, sino que tambi茅n, y m谩s importante, las corporaciones son designadas como adiciones importantes a los gobiernos y a los organismos intergubernamentales. De este modo, el Estado se ampl铆a, mejora y aumenta con la incorporaci贸n de enormes activos empresariales. Estos incluyen la financiaci贸n dirigida al 鈥渄esarrollo sostenible鈥 con exclusi贸n de quienes no cumplan con los principios, as铆 como el uso de Big Data, inteligencia artificial y 5G para vigilar y controlar a los ciudadanos. En el caso del r茅gimen de las vacunas covid, el Estado concede a la Big Pharma protecci贸n de monopolio e indemnizaci贸n por responsabilidad a cambio de un veh铆culo con el que ampliar sus poderes de coerci贸n. Como tal, las partes interesadas de las empresas se convierten en lo que he llamado 鈥済ubernamentalidades鈥, organizaciones que de otro modo ser铆an 鈥減rivadas鈥 y que se manejan como aparatos del Estado, sin la obligaci贸n de responder a los molestos electores. 5 Dado que estas empresas son multinacionales, el Estado se convierte esencialmente en global, se formalice o no un 鈥済obierno mundial鈥.

En Google Archipelago, argument茅 que el autoritarismo de izquierdas es la ideolog铆a pol铆tica y el modus operandi de lo que yo llamo Big Digital, y que Big Digital es la vanguardia de un sistema mundial emergente. El Big Digital es el brazo comunicativo, ideol贸gico y tecnol贸gico de un socialismo corporativo emergente. El Gran Reinicio es el nombre que se ha dado desde entonces al proyecto de establecer este sistema mundial.

Tal como esperaban Klaus Schwab y el FEM, la crisis covid ha acelerado el desarrollo del estatismo corporativo-socialista del Gran Reinicio. Entre los acontecimientos que promueven la agenda del Gran Reinicio se encuentran la impresi贸n desenfrenada de dinero por parte de la Reserva Federal, la subsiguiente inflaci贸n, el aumento de los impuestos sobre todo lo imaginable, la mayor dependencia del Estado, la crisis de la cadena de suministro, las restricciones y la p茅rdida de puestos de trabajo debido a los mandatos de las vacunas, y la perspectiva de los derechos personales de emisi贸n de carbono.6 En conjunto, estas y otras pol铆ticas de este tipo constituyen un ataque coordinado contra la mayor铆a. Ir贸nicamente, ellos tambi茅n representan el aspecto de 鈥渆quidad鈥 del Gran Reinicio, si entendemos correctamente por equidad la equiparaci贸n de la situaci贸n econ贸mica del 鈥渆stadounidense medio鈥 con la de los habitantes de regiones menos 鈥減rivilegiadas鈥. Y esta es una de las funciones de la ideolog铆a woke (7): hacer que la mayor铆a de los pa铆ses desarrollados se sienta indigna de sus estilos de vida y patrones de consumo 鈥減rivilegiados鈥, que la 茅lite est谩 en proceso de reajustar a una nueva normalidad reducida y est谩tica.

Durante los 煤ltimos veinti煤n meses, la respuesta a la plaga del covid-19 ha consolidado el control de las corporaciones monopol铆sticas sobre la econom铆a en la parte superior, mientras que avanza el 鈥渟ocialismo realmente existente鈥 en la parte inferior. En colaboraci贸n con las grandes empresas tecnol贸gicas, las grandes empresas farmac茅uticas, los medios de comunicaci贸n tradicionales, las agencias sanitarias nacionales e internacionales y las poblaciones complacientes, los Estados occidentales, hasta ahora 鈥渄emocr谩ticos鈥, se est谩n transformando cada vez m谩s en reg铆menes totalitarios inspirados en China, aparentemente de la noche a la ma帽ana. No es necesario que proporcione una letan铆a de la tiran铆a y los abusos. Se puede leer sobre ellos en sitios de noticias alternativos 鈥 hasta que ya no se pueda leer sobre ellos ni siquiera all铆.8

El Gran Reinicio, por tanto, no es una mera teor铆a de la conspiraci贸n; es un proyecto abierto, declarado y planificado, y est谩 bien encaminado. Pero como el capitalismo con caracter铆sticas chinas,9 o el estatismo corporativo-socialista, carece de mercados libres y depende de la ausencia de libre voluntad y libertad individual, es, ir贸nicamente, 鈥渋nsostenible鈥 y est谩 condenado al fracaso. La cuesti贸n es cu谩nto sufrimiento y distorsi贸n habr谩 que soportar hasta que lo haga.

Michael Rectenwald

Notas




Fuente: Terraindomita.blackblogs.org