July 10, 2021
De parte de La Haine
305 puntos de vista


El 11 de junio de este a帽o, la asamblea general del Sindicato de Acad茅micos del Instituto Nacional de Antropolog铆a e Historia (INAH) envi贸 una carta al director general, antrop贸logo Diego Prieto, en la que rechazaba el Reglamento de la Ley Org谩nica que public贸 el Diario Oficial de la Federaci贸n el 24 de mayo pasado, ya que se consider贸 que los trabajadores de la instituci贸n no hab铆an sido consultados para su elaboraci贸n, y, en consecuencia, nace con el vicio de origen de una imposici贸n de la autoridad que lo permea y determina. La carta terminaba conminando al titular de la instituci贸n a convocar a la participaci贸n activa, a fin de generar un nuevo reglamento que fuese verdaderamente un ejemplo a seguir. La carta, era de suponerse, no recibi贸 respuesta alguna.

As铆, el reglamento se gener贸 en la opacidad, a partir de la designaci贸n discrecional de una junta de notables nombrados por funcionarios, sin representatividad, seleccionados con criterios nunca conocidos, y al margen de cualquier voluntad de di谩logo o principio democr谩tico. Igualmente, el reglamento constituye un instrumento involutivo porque asegura el sometimiento a la decisi贸n unipersonal del director general de instancias como el Consejo General Consultivo y los consejos de 谩reas. En su composici贸n y alcance, estos consejos no tienen peso real en la toma de decisiones, ya que su car谩cter colegiado es una ficci贸n, pues violenta el principio deliberativo necesario para generar decisiones conjuntas en las condiciones de equidad que caracterizan a los grupos colegiados.

Los consejos tienen un papel acotado, ya que sus integrantes recomiendan, proponen y opinan, pero las decisiones corren a cargo exclusivamente del director general (art铆culo 51), adem谩s de eludir cualquier menci贸n a instancias de participaci贸n en los centros regionales de la ya octogenaria instituci贸n, que no puede quedar al arbitrio decisorio de un solo individuo. Los diversos candados para evitar el ejercicio de un cuerpo colegiado impiden que el reglamento sea un instrumento para defender y garantizar el cometido del INAH y s铆 para dar continuidad a su vulneraci贸n, ya de sobra evidente en la actualidad. Las afectaciones son tan diversas como contundentes, que cabe mencionar sin 谩nimo de exhaustividad:

a) el recorte del presupuesto para una instituci贸n nacional, que recibe una suma equiparable a la asignada a un solo proyecto en la Ciudad de M茅xico, el destinado a Chapultepec, y carente de fundamentaci贸n que lo justifique; b) su marco legal insuficiente; c) su creciente opacidad e inoperancia administrativa; d) la precariedad contractual de trabajadores eventuales; e) el impago a investigadores que cambiaron de categor铆a en las evaluaciones apegadas a la normativa vigente; f) la suspensi贸n de concursos de oposici贸n por plazas vacantes; g) la cada m谩s endeble o ausente vinculaci贸n institucional con las comunidades que resisten el proceso de recolonizaci贸n de sus territorios y la creciente acumulaci贸n por desposesi贸n; h) las decisiones discrecionales de sus funcionarios con fines pol铆ticos; i) la creciente permisividad con los megaproyectos; j) el abandono de la responsabilidad inherente de peritajes antropol贸gicos objetivos e imparciales; k) el virtual abandono presupuestal de las escuelas del INAH; l) el rechazo a cualquier di谩logo serio con los trabajadores acad茅micos y no acad茅micos; m) la carencia de una pol铆tica de investigaci贸n definida en funci贸n del inter茅s nacional, sus pueblos y culturas; n) la insuficiencia de plazas de investigaci贸n que respondan a los retos de la din谩mica actual del pa铆s, lo que impide un recambio generacional al que contribuyen las condiciones de retiro insatisfactorias; 帽) la perspectiva limitada y burocr谩tica de difusi贸n y divulgaci贸n; o) las afectaciones documentadas al patrimonio arqueol贸gico e hist贸rico. En s铆ntesis, y de manera significativa, resulta patente la continuidad con las pol铆ticas progresivas de precariedad agudizadas en los sexenios previos, simple expresi贸n del hecho de que persiste el mismo equipo directivo de funcionarios que oper贸 en el gobierno de Pe帽a Nieto.

Y ha sido a su vez la Consejer铆a Jur铆dica del Poder Ejecutivo actual la que ha dado el toque final al car谩cter antidemocr谩tico del reglamento. De no menor relevancia es que este instrumento prefigura, en su texto y en las ausencias que denota, la conformaci贸n de un organismo a modo que abandona el alcance territorial y social de su cometido central de investigaci贸n, conservaci贸n y difusi贸n del patrimonio cultural de la naci贸n, pues esa encomienda determinante, que hizo por a帽os del INAH un ordenador del territorio, constituye hoy un obst谩culo para la instauraci贸n de megaproyectos extractivistas, cuyas diversas afectaciones han sido ya ampliamente documentadas y denunciadas.

As铆, resulta imperativa una democratizaci贸n profunda del INAH, con la participaci贸n real de sus trabajadores en el rescate y la dignificaci贸n de esta instituci贸n.

La Jornada




Fuente: Lahaine.org