June 28, 2021
De parte de Ateneo Libertario Carabanchel Latina
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Luis Cabrera recuerda su llegada a Barcelona desde Ja茅n, su militancia libertaria y la fundaci贸n del ya m铆tico Taller de M煤sics, por donde han pasado Tete Montoliu o Rosal铆a, en 鈥淟a vida no regalada鈥

Texto: Sabina FRIELDJUDSS脣N   Foto: Pau SANCLEMENTE 

En el marco de los Di谩logos que organiza la Asociaci贸n Colegial de Escritores de Catalu帽a (ACEC) junto a CEDRO, el poeta y escritor David Castillo (presidente de ACEC) convers贸 con Luis Cabrera sobre su novela La vida no regalada (Roca Editorial), donde se vale de un alter ego de ficci贸n, Lorenzo Almendro, para relatar su propia peripecia de pasar de una feliz infancia rural entre olivos y arroyos a la Barcelona de cemento y tensiones sociales del final del franquismo.

En el libro, que 茅l considera que podr铆a calificarse de autoficci贸n, explica c贸mo actuaban los se帽oritos en Andaluc铆a, c贸mo abusaban de las criadas. Tambi茅n las leyendas, la sangre por unos lindes en campos de trigo que hace que se deg眉ellen dos primos, las fiestas populares y religiosas como relaciones de poder social donde se muestran las jerarqu铆as de manera obscena, una mezcla de recuerdos, leyendas y sue帽os.

Luis Cabrera lleg贸 con sus padres desde un pueblo de Ja茅n a uno de los barrios obreros de Barcelona con nueve a帽os y enseguida se enrol贸 en el bando de los progresistas, los libertarios y los flamencos. Fund贸 en 1979 el c茅lebre Taller de Musics, por el que han pasado  Maite Mart铆n, Chicuelo, Miguel Poveda, Tete Montoliu, Carme Canela, David Mengual, Rosal铆a, Silvia P茅rez Cruz, Salvador Sobral鈥

A las preguntas de David Castillo, Cabrera desgran贸 con voz sonora y aplomo risue帽o de contador de historias algunos de los ejes fundamentales de su libro, que son tambi茅n los de su propia juventud en tiempos agitados.

鈥淢i padre fue jornalero del campo andaluz y luego, en Barcelona, un obrero metal煤rgico no cualificado. La novela trata del desgarro cuando te sacan de cuajo de un lugar con 9 a帽os. Tras el desenlace de la guerra civil no hubo el reparto de la tierra para quien la trabaja porque la reforma agraria nunca pudo llevarse a cabo, as铆 que mis padres vieron que en el pueblo no hab铆a futuro, que no hab铆a m谩s remedio que salir. Para los adultos fue emigraci贸n, pero para los ni帽os fue un destierro鈥.

鈥淓l pueblo de la novela, Zimbra, es en la realidad Arbuniel, un lugar id铆lico rodeado de monta帽as con nacimientos de agua, juncos, cangrejos de r铆o鈥 Cuando llegamos a la calle del barrio de Verd煤n de Barcelona, yo lo que vi fueron edificios que me parec铆an monstruos, calles sin asfaltar, calles llenas de piedras, pisos atestados鈥.

鈥淎 los 16 a帽os conecto con la clandestinidad en el distrito de Nou Barris, un distrito de trabajadores muchos de ellos inmigrantes. Me integro en las asociaciones vecinales y propongo una pe帽a flamenca porque consideraba que con tanta emigraci贸n del sur pod铆amos atraer a personas que no se movilizaban. Con 16 a帽os me voy a Madrid a pedir permiso a Enrique Morente para que la pe帽a lleve su nombre. Esa noche me presenta a Camar贸n y terminamos en un local muy especial donde ellos cantan de una manera que nunca he olvidado鈥.

鈥淰ino a la pe帽a gente concienciada que ven铆a del marxismo. En Nou Barris ser del PSUC (rama catalana del Partido Comunista de Espa帽a) era ser de derechas. Se dan cita en la pe帽a viejos miembros de la CNT, cenetistas a los que no les interesaban las asociaciones de vecinos porque dec铆an que estaban manipuladas por las autoridades. En la pe帽a flamenca percibieron un sitio m谩s libre. Se propusieron montar una escuela social; eran obreros cultos formados en ateneos libertarios y  nos inculcaban leer e ir al cine, y eso me impact贸鈥.

鈥淓n La vida regalada plasmo esa Barcelona de los 70 y 80, ciudad densa, con conflictos en las f谩bricas y lucha en los barrios por mejorar las condiciones de vida. Por tener un ambulatorio, el metro, zonas deportivas鈥 eso fue mi palanca鈥.

鈥淗ab铆a una f谩brica de cementos muy contaminante y hubo protestas en 1977 para que la tiraran.  Dice el mito popular del barrio que miles de personas marcharon hacia all铆 y la derribaron. En realidad los que lo hicimos fuimos 26. contaminante. Luego s铆, miles de personas se sumaron en una fiesta popular que se organiz贸 unos meses despu茅s. Fue una lucha por la ecolog铆a y la cultura. En esa fiesta, a la que trajimos m煤sicos, conoc铆a algunos de los que luego ser铆an profesores en el Taller de Musics鈥.

鈥淛oaqu铆n Gamb铆n, apodado El Grillo, ven铆a algunos s谩bados a la pe帽a y algunos cenetistas veteranos avisaron que no era de fiar. Pero Capt贸 a los m谩s inocentes. Cuando en enero de 1978 se produjo la manifestaci贸n contra los Pactos de la Moncloa, despu茅s se produce la desgracia de que j贸venes ligados al movimiento libertario manipulados por ese chivato al servicio del estado comenten error de tirar c贸cteles contra sala de fiestas Scala de Barcelona. En el juicio tengo entendido que se demuestra que despu茅s se tir贸 Napalm, un producto militar, porque con esos c贸cteles molotov no habr铆a ardido el edificio entero como lo hizo. Fue un plan urdido para hundir a la CNT y que desapareciera. De hecho, en el derrumbe las cuatro personas que murieron eran compa帽eros de la CNT. Los condenaron a 17 a帽os de prisi贸n. Fue una herida muy profunda en Nou Barris. La CNT empez贸 a bajar, fue un palo muy grande鈥.

鈥淵o estaba con la distribuidora de libros Epicuro, donde distribu铆amos clandestinamente El peque帽o libro rojo de la escuela. Se vendieron cerca de 200.000 y nos llevaron a la Audiencia Nacional a declarar, pero como no pudieron demostrar que fu茅ramos autores o editores, salimos鈥.

鈥淓l Taller de M煤sics empez贸 en tres salas muy peque帽as insonorizadas con cajas de huevos, que eran la oficina de la distribuidora Epicuro, en el barrio barcelon茅s de El Raval. El Taller tambi茅n tuvo una funci贸n social en barrio, azotado por la hero铆na. No escribo en el libro de todos los j贸venes que murieron, porque fueron tres docenas, algunos salen con nombres cambiados鈥.

鈥淵o escribo a borbotones, lo hago con mucha humildad y con todo respeto a los escritores que se dejan la piel aunque los resultados no acompa帽en por ese analfabetismo cultural de Espa帽a鈥.

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Fuente: Ateneolibertariocarabanchellatina.wordpress.com