March 20, 2023
De parte de A Las Barricadas
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Agust铆n Guillam贸n

A.- Introducci贸n

1.- Esbozo biogr谩fico de Stepanov

Stoian Petrovich Mineev (鈥淪tepanov鈥, 鈥淢oreno鈥) naci贸 en Seid (Bulgaria) el 22 de agosto de 1890 y falleci贸 en Mosc煤 el 4 de mayo de 1959. De familia campesina, ejerci贸 como maestro en el medio rural. Milit贸 desde muy joven (1907) en el Partido Obrero Socialdem贸crata de Bulgaria. En 1909 ingres贸 en la Facultad de Medicina de Ginebra, en Suiza, afiliado al Partido socialista suizo de 1914 a 1916. Represent贸 al partido b煤lgaro en la conferencia internacional de la Juventud reunida en Berna en 1915.

En 1916 fue uno de los representantes del ala izquierda del partido socialista suizo, al tiempo que era condenado a muerte en Bulgaria por sus actividades revolucionarias.

En 1917 se afili贸 al Partido bolchevique. De 1917 a 1919 fue redactor en Ginebra de La Nouvelle Internationale, colabor贸 en Demain y Phare y fue el responsable del aparato clandestino en Suiza.

En 1920 fue enviado a Francia para trabajar en la  creaci贸n de un n煤cleo favorable a la Tercera Internacional (IC), en el seno del Partido socialista  franc茅s (PSF). Contribuy贸 a la fundaci贸n y redacci贸n de Bulletin Communiste. Intervino en el segundo congreso de la IC usando el seud贸nimo de Lorenzo Vanini, en representaci贸n del PSF.

Abandon贸 Par铆s en 1921 a causa del fracaso de Abramovitch y de sus desacuerdos con Souvarine. De 1921 a 1926 fue funcionario del aparato del Komintern, efectuando diversas misiones en Alemania, Francia, Italia y Rusia. En marzo de 1926 particip贸 en el VI Pleno de la IC.

De 1926 a 1943 trabaj贸 en el aparato del Comit茅 Ejecutivo de la IC. Parece ser que trabaj贸 en  el secretariado particular de Stalin desde 1917 hasta 1929. En 1930 su mujer Lebedieva, que trabajaba en la secci贸n de cuadros del Komintern, le abandona para convertirse en la compa帽era de Manuilski. Responsable de operaciones de confianza en Francia y Espa帽a en los a帽os treinta: intervino en las purgas del PCF y del PCE (asuntos Barb茅-Celor y Bullejos-Adame). Profesor de la Escuela Leninista internacional, secciones francesa y espa帽ola, de 1927 a 1935. En 1935 miembro del secretariado de Manuilski y en 1936 del secretariado de Marty. Estuvo en Espa帽a desde enero de 1937 hasta marzo de 1939, utiliz贸 el seud贸nimo de 鈥淢oreno鈥, actu贸 como delegado de la IC, esto es, como consejero del PCE e informador de la IC. Principal responsable de la campa帽a de difamaci贸n que acompa帽贸 el proceso de los dirigentes poumistas, acusados de espionaje, traici贸n y agentes fascistas. Dirigi贸 la elaboraci贸n y edici贸n del calumnioso libro contra el POUM, firmado bajo el seud贸nimo colectivo de 鈥淢ax Rieger鈥: Espionaje en Espa帽a (1938), traducido del franc茅s al espa帽ol por Arturo Perucho. Desde septiembre de 1938 trabaj贸 con el PSUC en sustituci贸n de 鈥淧edro鈥, dirigiendo dos plenos de su Comit茅 Central. La notable responsabilidad pol铆tica y la extenuante labor de Stepanov durante su estancia en Espa帽a estuvieron condicionadas por una 煤lcera de est贸mago, que no cuidaba debidamente con un r茅gimen alimenticio adecuado, y que le obligaba a guardar largos per铆odos de inactividad. Desde diciembre de 1939 hasta diciembre de 1943 fue uno de los m谩s estrechos colaboradores de Dimitrov y Manuilski. Actividad pol铆tica muy reducida a partir de 1941 a causa de su enfermedad. Tras la disoluci贸n de la IC en 1943 ostent贸 cargos acad茅micos en el Instituto de Investigaciones Cient铆ficas, y desde 1948 hasta su fallecimiento en mayo de 1959, en el Instituto de la Academia de Ciencias de la URSS. Fue condecorado con la orden de Lenin y la medalla de h茅roe de la Guerra Nacional de 1941-1945.

 

2.- Contexto hist贸rico del proceso contra el POUM

El proceso a los dirigentes del POUM fue aplazado una y otra vez de forma que los dirigentes poumistas, detenidos el 16 de junio de 1937, no fueron procesados hasta el 11 de octubre de 1938, y la sentencia no se conoci贸 p煤blicamente hasta el 1 de noviembre.

El informe de Stepanov muestra el disgusto de los sovi茅ticos ante los continuos aplazamientos, que 茅ste atribuye a la labor de zapa del sector caballerista del PSOE y personaliza en Paulino G贸mez, ministro de Gobernaci贸n, y los sucesivos ministros de Justicia.

Las quejas del informe de Stepanov parecen confirmar que la penetraci贸n de los agentes sovi茅ticos y los estalinistas espa帽oles en el aparato del Estado todav铆a era a煤n insuficiente como para permitir la realizaci贸n en Barcelona de unos 鈥減rocesos de Mosc煤鈥, que estuvieran totalmente controlados y dirigidos por los sovi茅ticos.

La resistencia de los republicanos, catalanistas y anarcosindicalistas, pero sobre todo del sector caballerista y prietista del PSOE, impidieron que las autoridades judiciales      dieran por buenas unas pruebas incre铆bles, toscamente fabricadas, a las que adem谩s deb铆a aplicarse la ley con efecto retroactivo, ya que los Tribunales de Espionaje y de Alta Traici贸n hab铆an  sido creados el 23 de junio de 1937. Por otra parte, la campa帽a estalinista de falsificaci贸n de pruebas, calumniando de fascistas a probados militantes obreros, choc贸 con la campa帽a    internacional de los poumistas y sus simpatizantes en el extranjero contra 鈥渆l proceso de Mosc煤鈥 en Barcelona, denunciando con claridad y rotundidad la inconsistencia y arbitrariedad de las acusaciones estalinistas. La repugnancia de los responsables de Justicia a la manipulaci贸n del juicio, pese a las terribles presiones sufridas, fue la causa de esos continuos aplazamientos de un  juicio que se sab铆a que no era m谩s que una represalia pol铆tica disfrazada de proceso judicial, con  pruebas falsas, fabricadas por los agentes secretos sovi茅ticos.

El informe de Stepanov nos desvela su intervenci贸n en la redacci贸n del libro de Max Rieger, y m谩s concretamente su decisi贸n de incluir el pr贸logo del conocido escritor cat贸lico Jos茅 Bergam铆n, en el que 茅ste describ铆a al POUM como una organizaci贸n de esp铆as al servicio del fascismo. Max Rieger no era una persona f铆sica concreta, sino un seud贸nimo colectivo de los agentes sovi茅ticos en Espa帽a, (s贸lo ahora conocemos el papel directivo de Stepanov) secundado por estalinistas espa帽oles, como Arturo Perucho, director de Treball (que fue redactado originalmente en franc茅s, m谩s asequible a Stepanov que el espa帽ol, muy probablemente, como han se帽alado algunos historiadores, por el periodista Georges Soria). La edici贸n espa帽ola, como indica la portada del libro, es una traducci贸n de Arturo Perucho, que seg煤n confesi贸n propia hab铆a facilitado diversos recortes de prensa que aparecieron publicados en el libro de Max Rieger. Stepanov, aunque no fue redactor directo del libro, fue quien lo concibi贸, dirigi贸, encarg贸, inspir贸, corrigi贸, y sobre todo quien dio el visto bueno para su edici贸n como pieza clave en la campa帽a contra el POUM. Este libro pretend铆a no s贸lo reunir todas las pruebas que inculpaban de espionaje a los poumistas, sino influir y presionar decisivamente en la sentencia que deb铆a dar el jurado del proceso contra el POUM.

El informe de Stepanov confirma muchas de las intuiciones y respuestas defensivas argumentadas por los poumistas en la 茅poca del proceso: la manipulaci贸n del fiscal Gomis por los estalinistas era clara y evidente, aunque era inimaginable pensar que el fiscal y sus asesores asist铆an personal y asiduamente a la propia sede del CC del Partido comunista para preparar las acusaciones y su actuaci贸n en el proceso, hecho que el propio Stepanov consideraba un grave error.

Stepanov destaca la importancia que tuvo para evitar las condenas a muerte la oposici贸n de un sector del PSOE, encabezada por Paulino G贸mez, responsable de la censura, que impidi贸 una campa帽a de difamaci贸n en la prensa gubernamental, y la de Irujo, Zugazagoitia y Gonz谩lez Pe帽a, garantizando, hasta cierto punto, la independencia de los jueces, a煤n as铆 sometidos a una fort铆sima presi贸n por los estalinistas. En contrapartida el informe de Stepanov evidencia la absoluta sumisi贸n de Negr铆n a los deseos de los agentes sovi茅ticos, que, si bien era conocida en la 茅poca, hab铆a sido dulcificada e incluso puesta en duda posteriormente por algunos historiadores.

Stepanov fue el director de la campa帽a de difamaci贸n de los poumistas y del intento de manipulaci贸n del proceso judicial contra el POUM. No dej贸 nada al azar y pretendi贸 controlar todos los resortes posibles para conseguir la condena de los procesados. El fiscal redact贸 el acta de acusaci贸n con la ayuda de la comisi贸n del Partido comunista, creada expresamente para seguir la campa帽a contra el POUM, y se reuni贸 frecuentemente con esta comisi贸n, en la propia sede del CC del PCE, para seguir las incidencias del proceso y preparar los interrogatorios. Los abogados defensores fueron amenazados y presionados hasta tal punto que los primeros que hab铆an sido designados para hacerlo abandonaron el pa铆s, aterrorizados: Jes煤s Pab贸n, el primer abogado encargado de la defensa, no dej贸 de correr hasta llegar a las Filipinas. Se impidi贸 la intromisi贸n de la abogac铆a internacional, que pod铆a garantizar los derechos de los acusados a un juicio imparcial: as铆 se rehus贸 por ejemplo el visado a Henri Torres y Louis Nogueres, abogados franceses de reconocido prestigio, que quer铆an asistir a la vista. El tribunal fue depurado de aquellos elementos que los estalinistas consideraron hostiles, y hasta el p煤blico que asist铆a al proceso estuvo formado por militantes estalinistas que ocuparon la sala del proceso para evitar la asistencia de un p煤blico hostil. El Partido, a trav茅s de Uribe, presion贸 directamente a Negr铆n, de quien obtuvo la promesa formal de una severa condena. Negr铆n, presidente de la Rep煤blica, efectivamente, presion贸 al Tribunal hasta m谩s all谩 de la dignidad apropiada a su cargo. Convoc贸 en su despacho a Gonz谩lez Pe帽a, ministro de Justicia, Mariano G贸mez, presidente del Tribunal Supremo, Eduardo Iglesias Portal, presidente del Tribunal de espionaje que juzgaba al Comit茅 Ejecutivo del POUM, y Jos茅 Gomis, el fiscal del mismo caso, para obtener unas condenas a muerte que promet铆a condonar por penas de c谩rcel, afirmando que estaba en juego el destino de la Rep煤blica y la moral del ej茅rcito. La inquebrantable resistencia 茅tica y pol铆tica de Paulino G贸mez y de Gonz谩lez Pe帽a, se encastill贸 en una rotunda negativa a Negr铆n, que s贸lo pod铆a ser vencida mediante una crisis gubernamental que les sustituyese en el Gobierno. Negr铆n no obtuvo el pl谩cet del Partido para provocar una crisis gubernamental que los estalinistas consideraron en aquel momento inoportuna y contraria a sus intereses.

Stepanov dio una gran importancia a la campa帽a contra el POUM, que no s贸lo abarcaba la prensa, sino que constitu铆a una elaborada planificaci贸n en diversos 谩mbitos: el libro de Marx Rieger, art铆culos en la prensa, discursos, m铆tines, telegramas, pintadas, presiones ministeriales, manipulaci贸n judicial, etc茅tera. Destaca una f茅rrea divisi贸n del trabajo, en la que los dirigentes estalinistas espa帽oles ten铆an asignado un papel de comparsas.

SE TRATABA DE UNA CAMPA脩A DIFAMATORIA CONCEBIDA COMO FORJADORA DE REALIDAD.

Por primera vez en la historia del periodismo espa帽ol, no importa lo que realmente ocurre o ha ocurrido, mejor o peor interpretado por el prisma ideol贸gico de quien escribe; no se trata tampoco de una censura al uso. Es un fen贸meno nuevo, lo que se publica en la prensa, o lo que se dice en los discursos radiof贸nicos o en los m铆tines, aunque evidentemente falso, conforma la realidad. El apelativo de fascista-trotskista o de traidor trotskista no es una definici贸n pol铆tica, m谩s o menos rigurosa o acertada, sino la simple constataci贸n de un crimen, de una disidencia, de una oposici贸n o cr铆tica a la l铆nea del Partido. Para comprender a los agentes sovi茅ticos, o a sus corifeos y c贸mplices, los estalinistas espa帽oles, es necesario entender que para ellos el peor de los cr铆menes es la oposici贸n a la pol铆tica de unidad antifascista y fortalecimiento del Estado propugnada por el partido comunista. Cualquier disidente, y sobre todo si 茅ste se origina en el seno del Partido, es un criminal, esto es, un trotskista: no en vano Orwell verti贸 en su novela 1984 las experiencias vividas en la Espa帽a de 1937. Se trata de una etiqueta sencilla y terrible que colocar al oponente, al competidor, al disidente pol铆tico. Y cuanto m谩s pr贸ximo es ese disidente m谩s peligroso se le considera. Se anula el campo de la pol铆tica para entrar de lleno en el campo de la fe y de la religiosidad. El propio PSUC es un partido bajo sospecha, por sus or铆genes pol铆ticos diversos, esto es su car谩cter de unificaci贸n de socialistas y comunistas, por su nacionalismo, por ser un partido que ha pactado con Nin y su partido 鈥渢rotskista鈥, 隆que ha compartido con 茅l carteras en un mismo gobierno! Este error del PSUC, la colaboraci贸n gubernamental con el POUM, ha de purgarlo con la fe y la impiedad propias del inquisidor y del converso. Hay que llevar al hereje a la hoguera para purificar los propios pecados y obtener el perd贸n de Dios. Como afirm贸 鈥淟a Pasionaria鈥 en un mitin, celebrado en Valencia, refiri茅ndose al proceso contra el POUM: 鈥淓s mejor condenar a cien inocentes, que absolver a un culpable鈥.

La burda falsificaci贸n de pruebas, el secuestro y asesinato de Nin, cuya desaparici贸n es explicada con la incre铆ble y novelesca fuga llevada a cabo por un comando nazi alem谩n; la persecuci贸n, difamaci贸n, encarcelamiento, tortura e incluso en algunos casos el fusilamiento de militantes del POUM, el terror y las presiones ejercidas sobre los fiscales o abogados defensores, considerados como c贸mplices por el mero hecho de aceptar la defensa, la acusaci贸n de fascistas contra destacados antifascistas y revolucionarios de una larga e indiscutible trayectoria militante, repugnaron profundamente a altos cargos socialistas que supieron resistir las presiones estalinistas.

No nos detendremos en los detalles e incidencias del proceso, que pueden seguirse en las obras indicadas en la bibliograf铆a. El resultado fue una sentencia que disgust贸 profundamente a los estalinistas y fue considerada por los agentes sovi茅ticos como el fracaso de su campa帽a contra el POUM.

El POUM fue disuelto y sus dirigentes condenados a prisi贸n por rebeli贸n contra el gobierno constituido (Gorkin, Andrade, Bonet y Gironella a quince a帽os; Arquer a once; Daniel Rebull y Escuder absueltos por no pertenecer al CE del POUM), pero la sentencia reivindicaban su antifascismo y rechazaba las difamaciones de los estalinistas. El proceso del POUM en Barcelona no lleg贸 a ser un nuevo proceso de Mosc煤 por la resistencia de Nin a confesar bajo tortura, que permiti贸 al resto de procesados reivindicar el sacrificio de Nin y su militancia de antifascistas; por la independencia demostrada por los miembros del tribunal, pese a las terribles presiones sufridas; porque en el seno del propio gobierno Negr铆n exist铆an a煤n algunos ministros que opusieron una feroz resistencia a la manipulaci贸n del proceso; gracias a la campa帽a de apoyo al POUM en el extranjero; y sobre todo porque la sociedad espa帽ola, pese a la censura, el SIM, una guerra que se estaba perdiendo, los bombardeos y el hambre no hab铆a sido a煤n aplastada, vencida y corrompida como en Rusia.

Stepanov, en setiembre de 1939, en Mosc煤, escribi贸 un largo informe para explicar a sus superiores las causas de la derrota de los republicanos en la Guerra de Espa帽a. A continuaci贸n reproducimos el cap铆tulo de ese informe dedicado al proceso contra el POUM.

B.- 鈥淟os poumistas y el proceso contra el POUM鈥1 cap铆tulo del informe sobre las causas de la derrota de la Rep煤blica, firmado por 鈥淢oreno鈥, delegado de la IC en Espa帽a (9-9-1939)

El gobierno Prieto-Negr铆n ha sido formado como ya se sabe el 17 de mayo de 1937. Durante las primeras semanas de existencia de este gobierno, con Zugazagoitia como ministro de interior, Ortega, miembro del Partido, fue director de la Polic铆a. Bajo la direcci贸n de Ortega ha empezado en Catalu帽a una rigurosa depuraci贸n de los elementos de la quinta columna, en Catalu帽a, provincias de Arag贸n, de Valencia y de Madrid. Sin embargo, Prieto pronto consigui贸 sustituir a Ortega de sus funciones para reemplazarlo por el socialista Gabriel Mor贸n, y acto seguido, Mor贸n fue sustituido por el republicano Juan como director de la Polic铆a. En junio, una gran organizaci贸n fascista compuesta por oficiales, que recib铆a consignas del Estado Mayor del general Franco, fue descubierta en Madrid. Seg煤n los documentos encontrados y las declaraciones de los dirigentes de esta organizaci贸n, se desprende que exist铆an contactos directos entre esta organizaci贸n y la direcci贸n del POUM. Del mismo modo se ha descubierto que la direcci贸n del POUM manten铆a relaciones directas con el Estado Mayor de Franco. De esta forma, una vez m谩s, se ha confirmado lo que ya estaba suficientemente probado en los documentos recogidos anteriormente por el Ministerio de Asuntos Exteriores (ya en la 茅poca del caballerista Galarza). El arresto de la direcci贸n del POUM era ya necesario y tan elemental que s贸lo sus c贸mplices pod铆an consentir en dejarlos m谩s tiempo en libertad. Y segu铆a arrastr谩ndose la cuesti贸n de las detenciones. Incluso Giral, ministro de Exteriores, se indign贸 ante tal lentitud y hasta lleg贸 a criticar a Zugazagoitia en el Consejo de ministros por semejante lentitud. Era imposible aplazarlo por m谩s tiempo. La direcci贸n del POUM fue arrestada. Pero en ese momento empezaron los problemas. En el momento del arresto, e inmediatamente despu茅s de 茅ste, se hizo todo lo posible para que los poumistas pudiesen destruir o esconder una gran cantidad de documentos. Pasado cierto tiempo, algunos de los documentos importantes simplemente han desaparecido del dosier judicial. El proceso ha sido aplazado sistem谩ticamente. Durante ese tiempo algunos poumistas han sido puestos en libertad. Otros consiguieron fugarse. Se ha permitido a los detenidos conversar entre ellos, cartearse, recibir visitas, tanto del pa铆s como del extranjero, preparar un memor谩ndum, insertar protestas en la prensa, as铆 como calumniosos llamamientos, etc. Dada la situaci贸n, los cuadros poumistas que se encontraban en libertad, eligieron de inmediato nuevos m茅todos de trabajo. Se organizan sencillamente en los locales de la CNT, en las redacciones de la prensa anarcosindicalista y caballerista, as铆 como en las cooperativas (sobre todo en Catalu帽a). La divisi贸n 29 (poumista) fue disuelta por haber abandonado el frente y tomar parte en el golpe de los poumistas que se hizo en mayo en Barcelona. Sin embargo, los comandantes y comisarios de esta divisi贸n, cuadros poumistas todos ellos, fueron simplemente incorporados a otras unidades del ej茅rcito por orden de Prieto y de Crescencio Bilbao, entonces comisario general. El proceso siempre se ha aplazado a fechas posteriores para, dec铆ase, estudiar los materiales. Y durante ese tiempo, ha sido organizada una campa帽a, tanto en el interior del pa铆s como en el extranjero, a favor de los poumistas. Numerosos dirigentes anarcosindicalistas, caballeristas y republicanos aislados participan en esa campa帽a en el interior del pa铆s, Companys y otros no cesan de hablar a favor de los poumistas. Vienen los representantes de los trotskistas franceses, del partido independiente2 ingl茅s y otros. En nombre del gobierno env铆an desde el extranjero telegramas de protesta, mientras en el interior del pa铆s los poumistas y sus amigos militantes en grupos de provocadores anarquistas extremistas preparan actos terroristas. El procurador de la Rep煤blica encargado del asunto de los poumistas huy贸 al extranjero. Tambi茅n el abogado defensor de los poumistas, muy conocido anteriormente, 鈥渉uy贸鈥 al extranjero. Zugazagoitia, ministro del Interior, e Irujo, ministro de Justicia, conceden una entrevista a los periodistas extranjeros con un contenido con doble sentido. La presi贸n del partido y la opini贸n p煤blica fuerzan a emitir un decreto gubernamental que prohib铆a los ataques a la Uni贸n Sovi茅tica. Pero los poumistas contin煤an sus campa帽as mediante octavillas, peri贸dicos y publicaciones ilegales. Ten铆an a su disposici贸n importantes medios financieros. Al principio la campa帽a de los poumistas intent贸 presentar el 鈥渃aso del POUM鈥 y la detenci贸n de sus militantes 鈥渃omo un asunto que depend铆a exclusivamente del Partido comunista鈥. Quer铆an presentar la cuesti贸n como un tema que s贸lo interesaba al Partido comunista. No tuvieron 茅xito.

1 Este texto de Stepanov es s贸lo un breve cap铆tulo de un largo informe sobre las causas de la derrota de los republicamos en la Guerra de Espa帽a.

Y no pod铆an tenerlo. En primer lugar, porque los comisarios de polic铆a que hab铆an descubierto la organizaci贸n fascista de Madrid y que hab铆an tomado los documentos, eran socialistas y republicanos. En segundo lugar, porque los agentes de polic铆a que hab铆an arrestado a los poumistas, eran tambi茅n socialistas y republicanos. En tercer lugar, porque ya estaban en posesi贸n de una manifestaci贸n precedente del Ministro de Exteriores, el caballerista Galarza, de inculpaciones y declaraciones de testigos en su mayor铆a socialistas y republicanos. Adem谩s, ten铆an materiales concretos, documentos, correspondencia, materiales impresos, peri贸dicos, octavillas, resoluciones, actas de reuniones. Entonces, los 鈥渃铆rculos鈥 interesados recurrieron a otra t谩ctica, que consist铆a en aplazar interminablemente el proceso. De esta forma, pasaron diecis茅is meses desde el d铆a del arresto hasta el inicio del proceso. Durante ese tiempo, el proceso se fij贸 varias veces, para ser aplazado siempre a fechas posteriores. La impresi贸n de que el proceso no llegar铆a a hacerse empezaba a consolidarse. No s贸lo la impresi贸n, puesto que en la prensa se aludi贸 a ello en diversas ocasiones. Por otra parte, en la prensa anarcosindicalista no ces贸 nunca la campa帽a contraria a la celebraci贸n del proceso y favorable a la liberaci贸n de los poumistas.

 
 

2 Todo parece indicar que se refiere al ILP: Independent Labour Party.

Y as铆, bruscamente, al cabo de unas dos o tres semanas, fue fijada la fecha del proceso para el 11 de octubre. Y aun al principio se hab铆a fijado el 1 de octubre, aplazado al 3 y luego al 11. Muchos cre铆an que el proceso no comenzar铆a en la fecha fijada, dado que tantas veces hab铆a sido aplazada. No apareci贸 ning煤n comunicado en la prensa sobre estas fechas.

En el Comit茅 Central se recibieron informes de car谩cter interno, por mediaci贸n del camarada que trabajaba en el aparato del Ministerio de Justicia. Aunque los recibimos con posterioridad a lo que ya sab铆amos por la prensa extranjera. Debemos recordar que en el gobierno de Uni贸n Nacional formado el 6 de abril de 1938, Paulino G贸mez, prietista y feroz anticomunista, lleg贸 a ministro de Exteriores y Gonz谩lez Pe帽a a ministro de Justicia. Desde el verano de 1938 hasta el comienzo de la batalla del Ebro, Paulino G贸mez prohibi贸 los m铆tines del Partido. Pero la censura que se encontraba en sus manos permiti贸 a la prensa anarcosindicalista y caballerista publicar art铆culos pro poumistas, evidentemente preparados por los propios poumistas, art铆culos que calumniaban al partido comunista, etc. En algunos casos extremadamente raros, se consigui贸 insertar en nuestra prensa la respuesta a algunos de estos art铆culos. La censura suprimi贸 sin piedad todos los art铆culos dirigidos contra el POUM. Particularmente la censura de Madrid ha sido implacable. Algunas veces, el partido ha protestado contra semejante conducta de la censura. Se protesta contra cada hecho concreto. Protest贸 a Negr铆n, envi谩ndole una delegaci贸n especial del Comit茅 Central. Uribe, encargado por el CC, protest贸 en diferentes ocasiones. Frecuentemente Negr铆n reconoc铆a la justicia y el fundamento de las protestas del Partido, prometiendo esforzarse en 鈥渃ambiar鈥 la l铆nea de Paulino G贸mez, pero Negr铆n nunca dijo francamente que se viera obligado a echar a Paulino G贸mez del gobierno, o que lo har铆a. Adem谩s, esto era muy dif铆cil, pues Paulino G贸mez gozaba del sost茅n del Ejecutivo del Partido socialista. A veces Negr铆n hac铆a promesas de otro tipo y sobre todo que retirar铆a la censura de manos del ministro de Interior y se la dar铆a al Secretariado de Presidencia. S贸lo eran vanas promesas. Las cosas no iban mejor en el Ministerio de Justicia, que en tanto que civil depend铆a de Gonz谩lez Pe帽a y en tanto que militar del propio Negr铆n. El Comit茅 Central del Partido Comunista se interesaba en numerosas cuestiones: qui茅n ser铆a el fiscal, y cu谩l ser铆a la composici贸n del tribunal. Tras la huida del procurador del Estado, Gomis, miembro del Partido comunista, fue nombrado fiscal (hay que recordar que, tras la evacuaci贸n de Catalu帽a, Gomis march贸 a Francia, fue arrestado por las autoridades francesas y se encuentra hasta ahora en prisiones francesas). El Comit茅 Central ayud贸 de todas las formas posibles a Gomis a estudiar los materiales, as铆 como a redactar el acta de acusaci贸n. Fue obligado a redactarla varias veces (mientras fue posible y c贸modo hacerlo). El primer tribunal estuvo compuesto por hombres que no inspiraban confianza alguna, ni ofrec铆an ninguna garant铆a. El CC plante贸 esta cuesti贸n a Negr铆n y obtuvo algunas modificaciones, as铆 como la promesa de Negr铆n de que seguir铆a personalmente el caso sin dejar resquicio alguno a la sorpresa. El mismo d铆a en que el Comit茅 Central se enter贸 por la prensa extranjera de que el proceso hab铆a sido fijado a primeros de octubre, se plante贸 la cuesti贸n al Secretariado. Ese mismo d铆a, se organiz贸 una reuni贸n a la que asistieron el servicio de propaganda del Comit茅 Central, el jefe de la secci贸n de propaganda de la Presidencia del Consejo de ministros (un camarada miembro del Partido comunista), y la secci贸n de asuntos polic铆acos del Comit茅 Central. Por la noche se organiz贸 otra reuni贸n con Gomis (fiscal), Balbont铆n (miembro del Tribunal Supremo) y otros. Se elabor贸 un plan de art铆culos para la prensa que no pertenec铆a al partido, para el diario gubernamental 鈥淟a Vanguardia鈥, para la prensa extranjera (por medio de los corresponsales que se encontraban en Espa帽a). Se elabor贸 tambi茅n un plan de organizaci贸n de las informaciones telegr谩ficas, as铆 como para expedir telegramas del ej茅rcito y resoluciones exigiendo medidas despiadadas contra los esp铆as poumistas. Se plane贸 adem谩s la convocatoria de manifestaciones en las grandes ciudades, etc茅tera, etc茅tera. Paulino G贸mez continu贸 castigando a煤n con m谩s ferocidad. Expidi贸 consignas especiales a los gobernadores d谩ndoles 贸rdenes de impedir m铆tines y al jefe de la censura de no dejar pasar art铆culos 鈥渘i a favor ni en contra鈥. Justificaba la orden de sus prohibiciones diciendo que no permitir铆a que se hicieran presiones sobre el tribunal, pues 茅ste deb铆a juzgar este caso en conciencia y en base a las leyes. Pero la censura que dejaba pasar los art铆culos 鈥渁 favor鈥, prohibi贸 los art铆culos 鈥渆n contra鈥. El Comit茅 Central envi贸 de nuevo una delegaci贸n especial a Paulino G贸mez en la que participaron, si la memoria no me falla, Checa y Mije o Checa y Giorla.

La entrevista tuvo un tono extremadamente tenso. Paulino G贸mez termin贸 la entrevista con amenazas, diciendo que no permitir铆a que la pol茅mica y las pasiones comprometieran [el proceso contra el POUM] en tanto 茅l fuera ministro de Interior, amenazando con su dimisi贸n. Despu茅s de esta entrevista, el secretariado encarg贸 a Uribe que planteara en茅rgicamente la cuesti贸n al propio Negr铆n, no s贸lo verbalmente, sino en forma de carta. Negr铆n respondi贸 a Uribe mediante una carta, d谩ndole su conformidad y transmiti茅ndole copia de la carta que hab铆a enviado a Paulino G贸mez (carta que segu铆a a una conversaci贸n telef贸nica previa). En esa carta Negr铆n subraya que es indispensable aplicar una censura rigurosa de forma justa hacia quienes defienden la Rep煤blica, distinta a quienes, unidos a los enemigos, hacen la guerra contra la Rep煤blica. Al d铆a siguiente se dio una aut茅ntica batalla en las filas de la direcci贸n socialista. Del Vayo, Pe帽a, Vega, el secretario general de la CNT y otros se enfurecieron, preguntando que suced铆a y donde se hab铆a llegado. Se habl贸 de tumultos, de crisis gubernamental, etc茅tera.

El Comit茅 Central constataba una complicada situaci贸n. Las operaciones del Ebro arrastran gran lentitud, nuestro ej茅rcito se encuentra a la defensiva frente a la terrible presi贸n del enemigo. Se toman medidas para regresar a la margen izquierda del Ebro. La campa帽a derrotista renace por todas partes. Entre otros intervienen contra el gobierno y en particular contra Negr铆n no s贸lo los anarcosindicalistas, los caballeristas, una parte de los republicanos, los prietistas, sino tambi茅n los nacionalistas vascos y en particular los catalanes: Izquierda [Esquerra] republicana catalana (Companys, Tarradellas), Acci贸n Catalana (Nicolau d麓Olwer y otros). Adem谩s, una parte de la direcci贸n del PSUC, encabezada por el camarada Comorera hizo tambi茅n una campa帽a contra  Negr铆n. Tambi茅n desde el seno de la direcci贸n de la CNT, se ha maniobrado contra Negr铆n. Tomando todo esto en consideraci贸n, la direcci贸n del Partido comunista ha pensado que ser铆a un grave error pol铆tico que se produjera una crisis gubernamental en v铆speras del proceso y en relaci贸n con este proceso. Primero, porque los poumistas y sus amigos en el extranjero habr铆an presentado la cuesti贸n como si todo el pueblo estuviera de su lado, excepto los comunistas; segundo, porque los derrotistas y los vacilantes habr铆an podido esconder sus verdaderos motivos, la capitulaci贸n; tercero, en el caso de una crisis gubernamental, se habr铆a formado una coalici贸n gubernamental anticomunista que, evidentemente, habr铆a puesto en libertad a los poumistas, habr铆a comenzado la represi贸n contra el Partido comunista y al final habr铆a capitulado.

En el secretariado se tomaron medidas acerca de los testigos, as铆 como con el p煤blico. Sabiendo que s贸lo se permitir铆a la entrada como p煤blico en la sala del tribunal a cuarenta y ocho personas mediante riguroso turno, se moviliz贸 a un cierto n煤mero de obreros que fueron obligados a hacer cola desde la noche. Durante el proceso sin embargo hubo de resolverse la cuesti贸n de la difusi贸n de unas octavillas ilegales y de dar informaciones con una tendencia pol铆tica adecuada. Tanto m谩s cuanto que ni uno de los cientos de telegramas enviados desde el ej茅rcito y que exig铆an medidas despiadadas no fueron publicados en la prensa. De igual modo no aparecieron en la prensa republicana ni los telegramas ni las resoluciones de los obreros franceses. Los principales acusados fueron condenados a quince a帽os de prisi贸n. Los dem谩s tuvieron una pena m谩s ligera. Tres meses m谩s tarde Paulino G贸mez y el gobierno abandonaron Barcelona y dejaron en manos fascistas veinte mil enfermos y soldados heridos que se encontraban en los hospitales. Pero los poumistas que hab铆an sido condenados a quince a帽os de prisi贸n fueron evacuados hasta la frontera y puestos en libertad, al igual que el resto de fascistas y esp铆as que se encontraban en prisi贸n.

Exponiendo de forma parcial e incompleta el trabajo del aparato del CC en la v铆spera y durante el proceso de los poumistas, debo decir muy francamente que la direcci贸n del Partido, los colaboradores del aparato del CC y los militantes del partido, que se encontraban en esa 茅poca en Barcelona, han trabajado muy bien. Checa debe tener la misma opini贸n (sus art铆culos, que hemos discutido y elaborado conjuntamente, han sido prohibidos por la censura), igual que Uribe. En la comisi贸n del proceso han participado Giorla, Delicado, Vald茅s, Benigno, Esteban Vega, Balbont铆n, el propio fiscal del Estado, Gomis, Bautista y otros. Estaban ausentes: Dolores, Jos茅 D铆az, Alfredo3 y en los primeros tiempos Uribe. Consignas, materiales de informaci贸n, etc茅tera, fueron enviados a las zonas sur y centro, desgraciadamente a causa de la irregularidad de los aviones, estos materiales fueron recibidos con un gran retraso en la zona sur y central, aunque antes del proceso. La ausencia de Uribe y de [ilegible] provoc贸 grandes dificultades al principio, pues con su concurso hubi茅ramos podido entrar en contacto directo con Negr铆n, es decir, hubi茅ramos podido reunirnos con Negr铆n, gracias al intermediario, en no importa qu茅 momento, Por otra parte, hab铆a olvidado un episodio: despu茅s del conflicto con Paulino G贸mez, Negr铆n desapareci贸 durante ocho d铆as (hab铆a ido a los Pirineos). 驴Hab铆a cometido errores?, por supuesto. Errores particularmente graves se cometieron en la labor de los camaradas que han trabajado en las Instituciones correspondientes a los Ministerios de Interior y de Justicia.

Los dos principales errores son los siguientes: el Comit茅 Central no ha sido informado a tiempo y no siempre de forma exacta.

En relaci贸n al proceso contra los poumistas, debo decir algunas palabras sobre m铆, personalmente. Como ya es sabido del鈥 al鈥 de septiembre, Ercoli y Uribe estaban ausentes. Del鈥 al鈥 D铆az estaba ausente. Y del鈥 de septiembre al鈥4 de septiembre Dolores estaba ausente. Una semana despu茅s de la marcha de Ercoli5 yo propuse (y fue aceptado) la formaci贸n de un secretariado que realmente trabajara, compuesto por tres miembros del Bur贸 Pol铆tico, con el fin de que exista un 贸rgano dirigente dotado de la autoridad en la casa del Comit茅 Central y que habr铆a podido dirigir cada d铆a (con un servicio nocturno) la actividad del partido, seguir los acontecimientos, resolver sin tardanza todas las tareas fijadas, vigilar la ejecuci贸n de las decisiones tomadas. Del mismo modo, cada noche, de quince a cuarenta minutos antes de separarse, se har铆a un balance del trabajo de la jornada, con el fin de saber c贸mo se hab铆an ejecutado todas las tareas fijadas y qu茅 resultados se obten铆a. Hemos sabido, me parece que desde la segunda quincena de septiembre que el proceso contra los poumistas hab铆a sido fijado para el primero de octubre (luego aplazado al 11 de octubre). Personalmente, yo conoc铆 esta noticia de Bautista, que me trajo extractos de prensa francesa e inglesa. Ya en materia ped铆 a mis compa帽eros que me explicaran qu茅 pasaba. Me confirmaron la noticia. Ese mismo dio plante茅 la cuesti贸n al secretariado. No s贸lo yo, sino tambi茅n en el cuaderno de notas de Delicado se anot贸 el plantear la cuesti贸n. Como ya he dicho, esa misma noche se convoc贸 una reuni贸n, se nombr贸 una comisi贸n, etc茅tera. Esa misma noche, sin esperar la siguiente reuni贸n del Secretariado, el POUM convoc贸 al organizador del secretariado del Comit茅 Central del PSUC, Vald茅s y tom贸 una serie de medidas. En la siguiente sesi贸n del secretariado, yo tambi茅n plante茅 la cuesti贸n. Vald茅s fue incluido en la comisi贸n formada (la 煤nica) y tuve que hablar personalmente con los redactores de 鈥淔rente Rojo鈥, 鈥淭reball鈥 y 鈥淣oticias鈥, as铆 como con Vega (jefe adjunto de la secci贸n de propaganda del Comit茅 Central), Benigno y otros. Me interesaba constantemente en los trabajos de la comisi贸n. He asistido a algunas reuniones (sin intervenir, cuando asist铆a en persona el procurador-acusador y algunos de sus colaboradores para no dar pretexto a comprometer al fiscal en caso de charlataner铆a o provocaci贸n). No creo que en esta relaci贸n se haya mostrado toda la prudencia necesaria. Por ejemplo, yo consideraba un error que el fiscal tomara parte en las reuniones organizadas en la sede del CC del partido.

 
 

3 Seud贸nimo de Palmiro Togliatti. 4 Espacios en blanco en el original 5 Seud贸nimo de Palmiro Togliatti.

El aparato del CC del Partido comunista, los militantes del Partido comunista en general y sobre todo aquellos militantes del Partido que se encontraban en los frentes de Catalu帽a, y los militantes del PSUC, fueron movilizados para intensificar la campa帽a contra los poumistas. No cabe duda alguna de ello, y si alguien afirmara lo contrario sencillamente estar铆a mintiendo. Es cierto que, en realidad, no se consigui贸 realizar una amplia campa帽a de masas. Naturalmente, no puede considerarse satisfactoria toda la campa帽a del Partido comunista a lo largo de un a帽o y medio, y junto con el Comit茅 Central yo soy responsable de algunos errores. Sin embargo, cuando se conoci贸 las fechas del proceso la campa帽a antipoumista se intensific贸 en茅rgicamente durante este per铆odo. Me permito a帽adir adem谩s lo siguiente: durante todo el per铆odo que he trabajado en Espa帽a soy quien m谩s y con mayor frecuencia que nadie (espa帽oles y no espa帽oles) ha advertido al partido de la necesidad de entablar una lucha decisiva contra el trotskismo y su destacamento espa帽ol, los poumistas. Decenas y decenas de veces he planteado la cuesti贸n referente a la verificaci贸n y depuraci贸n del aparato del partido, de todo el partido, de todo el aparato de Estado y militar, de todos los elementos trotskistas. He indicado numerosos hechos concretos y m谩s de una vez he provocado esc谩ndalos. Tambi茅n he ayudado a la redacci贸n de libros como el de Max Rieger; en el que personalmente he indicado la utilidad de incluir un prefacio de Bergam铆n. No ha sido necesario revisar completamente el texto primordial, formado solamente de decisiones generales, sin materiales concretos. No quiero decir con esto que el texto aparecido en libro no est茅 exento de alg煤n error.

En general, estoy profundamente convencido que no he trabajado mal y que he completado algunas tareas dif铆ciles, serias y complicadas, en ausencia de Ercoli. He dirigido con 茅xito dos plenos del Comit茅 Central del PSUC, dominando la oposici贸n de Comorera y sus partidarios, que en la situaci贸n de la 茅poca era un asunto bastante dif铆cil.

C.- Comunicaci贸n de Ercoli sobre Moreno6

12.- Moreno.- Actualmente trabaja con el PSUC. La salud no permite pedir demasiado de 茅l. A pesar de su enfermedad hace m谩s de lo que podr铆a esperarse. Es 煤til, muy 煤til para Ercoli, le pedimos consejo. Un gran apoyo. Estudia las cuestiones. Ayuda. Cuando Ercoli estaba aqu铆 daba la impresi贸n de ser algo pasivo. Era necesario cambiar muchas cosas en la aplicaci贸n de la l铆nea pol铆tica, pero hay que comprender que estaba Codo y que para cambiarla hab铆a que enfrentarse con 茅l, y Codo es un mal luchador. Al principio exist铆an algunas conclusiones y valoraciones no del todo correctas, pero tiene una gran autoridad en el partido. Sin embargo, tiene mala salud y no puede hacerse nada, no sigue el r茅gimen.

D.- Bibliograf铆a utilizada:

鈥淎LBA, V铆ctor鈥 [PAGES ELIAS, Pere]: 鈥淓l proceso contra el POUM鈥. Historia 16. Diciembre 1988.

DREYFUS, Michel; WOLIKOW, Sergi: 鈥淪tepanov鈥. Dictionnaire biographique du mouvement internacional. Le Komintern : l麓histoire et les hommes. Dictionnaire biographique de l麓Internationale communiste en France, Moscou, en Belgique, au Luxemburg, en Suisse (1919-1943). Editions de l麓Atelier, Paris, 2001.

6 Ercoli es Palmiro Toglliatti, Moreno es Stepanov y Codo es Codovilla. Se trata de una breve valoraci贸n de Togliatti sobre distintos dirigentes del PCE, PSUC y de agentes sovi茅ticos en Espa帽a, de la que reproducimos el texto referente a Moreno.

鈥淓RCOLI鈥 [TOGLIATTI, Palmiro]: 鈥淐omunicaci贸 del Secretari del Comit茅 Executiu del KOMINTERN camarada Ercoli sobre els quadres del Partit Comunista d麓Espanya (5.X.1938)鈥. Fotocopias de Archivos de Mosc煤, donadas por Llibert Ferri, con  traducci贸n del ruso al catal谩n.

鈥淕ORKIN, Juli谩n鈥 [G脫MEZ GARC脥A-RIBERA, Juli谩n]: El proceso de Mosc煤 en Barcelona.

El sacrificio de Andr茅s Nin. Aym谩, Barcelona, 1974.

GUILLAM脫N, Agust铆n: 鈥淟a NKVD y el SIM en Barcelona. Informes de 鈥淧edro鈥 (Ger枚) sobre a Guerra de Espa帽a鈥. Balance n煤mero 22, noviembre 2001.

El proceso contra el POUM. Documentos judiciales y policiales. (Junio de 1937 鈥 octubre de 1938). Transcripci贸n del sumario, juicio oral y sentencia del Tribunal Especial. Presentaci贸n y notas de V铆ctor Alba y Marisa Ardevol, con la colaboraci贸n de Manuel Alberich, Salvador Clop, Sebasti脿 Padr贸s, Enric Panad茅s, Joan Rocabert, Pilar Romeo y Rafael Sard谩. Editorial Lerna, Barcelona, 1989.

鈥淩IEGER, Max鈥: Espionaje en Espa帽a. Ediciones Unidad, Barcelona, 1938. [Obra colectiva 鈥渁tribuida鈥, con mayor o menor fundamento, a Georges Soria y Arturo Perucho; dirigida, supervisada y corregida por 鈥淪tepanov鈥漖. Prefacio de Jos茅 Bergam铆n. Traducci贸n de Lucienne y Arturo Perucho.

SOLANO, Wilebaldo: El POUM en la historia. Andreu Nin y la revoluci贸n espa帽ola. Los libros de la catarata, Madrid, 1999. [En el ap茅ndice documental se reproduce, traducido al castellano, el cap铆tulo 鈥淟os poumistas y el proceso contra el POUM鈥, pero atribuy茅ndolo err贸neamente a Luigi Longo y fech谩ndolo tambi茅n err贸neamente el 1.4.1949].

鈥淪tepanov鈥: Les causes de la defaite de la R茅publique Espagnole. Informe confidencial, 9-9- 1939. Fotocopias de Archivos de Mosc煤, donadas por Llibert Ferri. Original en franc茅s.

Agust铆n Guillam贸n

(Publicado en Balance, cuaderno de historia n煤mero 27, abril de 2003)

Revisado en marzo de 2023.




Fuente: Alasbarricadas.org