February 19, 2021
De parte de SAS Madrid
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Joaqu铆n Maestre fue a comprar unas botas de f煤tbol y volvi贸 a casa con 12 orificios por postas disparadas “por error” por la Polic铆a en los disturbios de Linares. “Quiero saber qui茅n apret贸 el gatillo y que se haga justicia”, asegura el joven.

“Estoy vivo de milagro”, comenta Joaqu铆n Maestre tumbado en el sof谩 de su casa, en Guadal茅n, a pocos kil贸metros de Linares (Ja茅n). No puede levantarse. Sus piernas est谩n tremendamente hinchadas y unas gasas cubren hasta 12 orificios de entrada y salida. Seis postas disparadas por error, seg煤n la Polic铆a, atravesaron sus muslos cuando observaba los disturbios que siguieron a la detenci贸n de dos polic铆as nacionales, el pasado s谩bado, por la brutal agresi贸n a un hombre y su hija de 14 a帽os en la localidad jienense. Pero Maestre no estaba protestando, asegura. Solo pasaba por all铆.

Hab铆a ido a comprar unas botas de f煤tbol porque ten铆a partido el domingo, pero no pudo jugar. Estaba en el hospital. El martes le dieron el alta, aunque tiene un fragmento de metralla en la pierna izquierda que, conf铆a, no se infecte y no requiera intervenci贸n quir煤rgica. “Dentro de lo malo, he tenido suerte. El m茅dico dijo que, si hubiera sido cinco cent铆metros m谩s arriba, me habr铆a dado en la arteria femoral y me podr铆a haber desangrado“, afirma.

En pocos d铆as cumplir谩 22 a帽os, “gracias a Dios”, puntualiza de fondo su madre. No se explican lo que ha pasado, “nunca pens茅 que hubiera munici贸n real en las escopetas de la Polic铆a. Ni siquiera pens茅 que fueran a cargar contra nosotros. No est谩bamos haciendo nada, simplemente nos encontramos con los disturbios y fuimos a ver qu茅 pasaba”, recuerda el joven.

La noche del s谩bado fue un caos en Linares. Tras la difusi贸n de un v铆deo en el que dos agentes fuera de servicio golpeaban con sa帽a a un padre y su hija tras una discusi贸n en un bar, un numeroso grupo de vecinos se concentr贸 ante el juzgado de la ciudad para mostrar su repulsa. La tensi贸n fue aumentando por la tarde y los agentes detenidos, que ya est谩n en prisi贸n incondicional, no terminaban de pasar a disposici贸n judicial. La Polic铆a acab贸 cargando contra la multitud despu茅s que se lanzaran objetos y los congregados avanzaran en direcci贸n a la comisar铆a, donde supon铆an que estaban los agresores. Tras las cargas, hubo m谩s enfrentamientos con la Polic铆a que se prolongaron hasta pasadas las 22.00 horas. Ardieron contenedores, se destroz贸 mobiliario urbano por valor de 30.000 euros, seg煤n el Ayuntamiento, y hubo 14 detenidos.

Joaqu铆n se encontr贸 con los disturbios cuando iba hacia su coche para regresar a su pueblo despu茅s de tomar algo con su prima por el centro de la ciudad. Eran alrededor de las 21.00 horas. Ten铆a que pasar por delante de la comisar铆a y las carreras de la gente llamaron su atenci贸n. Se acercaron “para curiosear” y escucharon gritos. “No hab铆a altercados donde yo estaba, pero la gente empez贸 a gritar y sal铆 corriendo”, recuerda. Estaba oscuro. “Escuch茅 un disparo y sent铆 un calambre en las piernas. Pens茅 que me hab铆a dado una pelota de goma, pero cuando giro la esquina y me miro la pierna, la veo entera llena de sangre. Me mare茅”, explica, aunque nunca perdi贸 el conocimiento. Su prima grab贸 las heridas con el tel茅fono mientras otros chicos llamaban a una ambulancia. Asegura que otra mujer tambi茅n result贸 herida, algo que tambi茅n ha confirmado la Polic铆a.

Un “lamentable error” policial

“Herida por arma de fuego m煤ltiple”, dice el parte del Hospital Universitario San Agust铆n de Linares, donde le atendieron. El examen del m茅dico confirma que los orificios se corresponden con heridas “de bala”, incluso se le extrae una de las postas que a煤n ten铆a dentro y que se entreg贸 a la Polic铆a como prueba para la investigaci贸n abierta. “Era de un tama帽o algo m谩s grande que un garbanzo”, dice el muchacho. No da cr茅dito. “Yo lo tengo claro, me dispar贸 la Polic铆a. All铆 no hab铆a nadie m谩s con armas”, insiste.

El caso es de una gravedad extrema, algo nunca visto en una intervenci贸n policial contra manifestantes. Prueba de ello es que el comisario jefe provincial en persona acudi贸 al hospital a las cuatro de la madrugada para recabar la versi贸n del joven. Seg煤n trascendi贸 el domingo, se ha abierto una investigaci贸n para esclarecer los hechos y hablan, por el momento, de un “lamentable error” que pudo costarles la vida a al menos dos personas. Seg煤n ha explicado El Cuerpo Nacional de Polic铆a, la primera hip贸tesis es que un agente cogi贸 “por error” una escopeta tipo franchi de uno de los veh铆culos policiales. En ese momento, apuntan, estaba cargada con munici贸n real, en lugar de balas de goma, salvas o otro tipo de munici贸n antidisturbios.

Fuentes del Ministerio del Interior confirman a P煤blico que ese tipo de munici贸n no es reglamentaria para intervenciones de este tipo y que se est谩n investigando los hechos, aunque no hay m谩s informaci贸n oficial hasta el momento.   “El comisario vino al d铆a siguiente a pedirme disculpas y dijo que se trataba de una equivocaci贸n, que no ten铆a que haber estado esa munici贸n en el arma”, confirma Joaqu铆n, que emprender谩 “acciones legales” pr贸ximamente.

La Asociaci贸n Pro Derechos Humanos de Andaluc铆a (APDHA), la Plataforma Defender a Quien Defiende e Ir铆dia-Centro de Defensa de Derecho Humanos han registrado una denuncia ante la Fiscal铆a de Ja茅n “contra algunas de las actuaciones policiales” del pasado s谩bado. Consideran que hubo “un uso desproporcionado de la fuerza tanto en la pr谩ctica de varias detenciones como durante la realizaci贸n de algunas cargas policiales”, sin contar los dos heridos por arma de fuego. “Quiero saber qui茅n apret贸 el gatillo y que se haga justicia. Entiendo que no todos los polic铆as son iguales, pero alguien tendr谩 que pagar por lo que ha hecho. Me han podido matar”, lamenta.

Dice el chico que el primer d铆a que ha dormido en su casa, tras salir del hospital, ha tenido una pesadilla. “Estoy tomando una copa en un bar y, de repente, entra la Polic铆a y se pone a disparar”, ilustra. Bromea un poco, dice que es el subconsciente, que lo mismo le debi贸 de pasar a su madre cuando le pidi贸 que le comprara algo de ropa el d铆a que le dieron el alta. “Welcome to the jungle” (bienvenido a la jungla), pone en la camiseta que le trajo. Ambos sonr铆en, pero saben que lo sucedido no tiene ninguna gracia.

Enlace relacionado P煤blico.es 18/02/2021.




Fuente: Sasmadrid.org