May 17, 2022
De parte de SAS Madrid
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No ha pasado ni un mes desde que el Ayuntamiento de Gand铆a ejecut贸 un desahucio que la ONU hab铆a pedido suspender dada la situaci贸n de vulnerabilidad. Ahora, vuelve a ocurrir. Laura, vecina de un barrio de Valencia (Malilla) desde hace 40 a帽os va a ser desahuciada el pr贸ximo martes 17 de mayo, a pesar de que Naciones Unidas ha resuelto que el lanzamiento se deber铆a suspender. Con ella viven su madre y sus dos hijos, una con diversidad funcional.

Laura, con el asesoramiento adecuado, solicit贸 la aplicaci贸n del Pacto Internacional de las Naciones Unidas que vela por el derecho a la vivienda. Se solicit贸 al Estado espa帽ol la suspensi贸n cautelar del desahucio mientras se desarrolla el proceso. Y, de esta forma, valorar si Espa帽a ha vulnerado un derecho fundamental y, por ende, prohibir el desahucio mientras no se proporcione una alternativa habitacional. Sin embargo, el juzgado de Valencia rechaz贸 hacer caso a la petici贸n, lo que supone vulnerar de facto un Tratado internacional y un derecho fundamental como es el de la vivienda, seg煤n afirman fuentes de la Unidad de Ayuda Anti desahucios (UAD).

La afectada asegura estar 鈥榤uy preocupada鈥, ya que no tiene alternativa habitacional y que, en caso de ejecutarse el desahucio, se quedar铆a en la calle. Laura insiste que ha luchado mucho, pero que 鈥榥i servicios sociales ni el Ayuntamiento le han facilitado ninguna alternativa habitacional鈥.

鈥淔rente a la ret贸rica del Gobierno de que, cada vez hay menos desahucios, la realidad es muy diferente. La maquinaria del Estado se lo pone bien f谩cil a aquellos que quieren especular y hacer negocio con la vivienda. Y, para los que se quedan sin hogar, no dejan alternativa鈥, denuncia Rovella

鈥淓s el tercer intento de desahucio que sufre la afectada, por lo que sabemos que no va a ser f谩cil de paralizar鈥, asegura Lu铆s Rovella, miembro del sindicato Construyendo Malilla que han estado asesorando y acompa帽ando a Laura en todo el proceso. 鈥淔rente a la ret贸rica del Gobierno de que, cada vez hay menos desahucios, la realidad es muy diferente. La maquinaria del Estado se lo pone bien f谩cil a aquellos que quieren especular y hacer negocio con la vivienda. Y, para los que se quedan sin hogar, no dejan alternativa鈥, denuncia Rovella. 鈥淟os tr谩mites son muy costosos y duran meses, mientras que, los desahucios se ejecutan en semanas o d铆as, quedando patente al servicio de qui茅n est谩 el Estado.鈥, sentencia el miembro del sindicato.

鈥淎hora, es el Ayuntamiento de Valencia el que debe ofrecer una alternativa habitacional a Laura y su familia, o solicitar al Evha una adjudicaci贸n de urgencia鈥, aseguran miembros de la UAD. 鈥淗ay que tener en cuenta que es importante mantener el arraigo con el barrio donde viven y estudian, sobre todo por los menores. Sus intereses son un bien a proteger.鈥

鈥淎hora que hemos agotado las v铆as legales, la 煤nica opci贸n que nos queda es parar el desahucio usando la resistencia鈥, manifiesta Rovella. 鈥淓speramos que as铆 Laura y su familia puedan ganar tiempo para que se les asigne una alternativa habitacional鈥, concluye el miembro de Construyendo Malilla.

Enlace relacionado con ElSaltoDiario.com (16/05/2022).




Fuente: Sasmadrid.org