November 22, 2021
De parte de SAS Madrid
262 puntos de vista

Casi dos años después de su aparición en un mercado de Wuhan a primeros de marzo de 2021 el coronavirus ha contagiado a más de 255 millones de persona y ha matado a más de cinco millones en todo el mundo, según los datos oficiales de la Organización Mundial de la Salud.

Las vacunas han frenado enormemente las muertes y los casos de enfermedad grave por SARS-CoV-2, pero el virus sigue circulando por el mundo y varios estudios demuestran que ya se ha transmitido a animales domésticos y silvestres.

Un reciente artículo del ‘Financial Times’ alude a dos investigaciones que evidencian que el coronavirus se transmite con facilidad entre poblaciones de ciervos en Estados Unidos. Ya se ha probado que los animales domésticos, como los perros y los gatos, se pueden contagiar, también los roedores son un vector de contagio viable, y según el artículo de FT los zoólogos temen que la vida silvestre se convierta en un reservorio del virus donde pueda esconderse al acecho para volver a saltar a los humanos en cualquier momento.

Una pandemia muy difícil de erradicar

La erradicación de la pandemia no es algo que esté ahora mismo al alcance de la mano. Es posible que no lo esté en mucho tiempo, e incluso que resulte una misión imposible. El coronavirus se ha expandido por el mundo y ha venido para quedarse. La vuelta al confinamiento total en países como Austria y el enorme aumento de la incidencia en otros como Alemania son el claro ejemplo de que la pandemia dista mucho de estar controlada. Y el peligro de que el virus se esconda en los animales no es aún el principal problema porque la transmisión entre humanos sigue, y seguirá aún muy presente, durante mucho tiempo.

“Era un escenario esperable”, afirma el catedrático de Microbiología de la Universidad de Salamanca, Raúl Rivas. “El virus sigue circulando a nivel mundial y sigue teniendo una tasa de transmisión muy alta. Eso implica que haya mucha gente contagiada y que sigue contagiando. En Europa llegamos a los meses fríos, la gente vuelve a estar más en espacios cerrados. Hay una cierta laxitud y empiezan a relajarse las medidas de seguridad”.

De hecho, hace apenas diez días, la encuesta ‘What Worries the World’ (¿Qué preocupa al mundo?) de Ipsos, revelaba que la pandemia había dejado de ser la primera preocupación entre población global para pasar a ser la tercera.

Gran parte de esa percepción de que lo peor ha pasado se ha producido gracias a la eficacia de las vacunas. Sin embargo, las vacunas ayudan a evitar muertes y casos graves, pero no evitan el contagio. “La gente con las vacunas piensa… bueno, esto ya está superado, dejamos de utilizar las mascarillas en espacios cerrados y la gente es más propensa a acudir a lugares concurridos, con lo cual se aceleran estas olas”, explica Rivas, que no descarta que lo que ahora está sucediendo en Austria o Alemania pueda ser “lo que nos llegue a España en las próximas semanas o en los próximos meses. No podemos bajar la guardia”, advierte. 

Vacunar “a todos”

“Tenemos que vacunarnos todos”, sentencia el presidente de la Sociedad Española de Inmunología, Marcos López Hoyos. “Desde hace ya tiempo venimos diciendo que esta pandemia va a convertirse en una ‘endemia’. Yo creo que ahí se va a quedar. Tenemos que acostumbrarnos a ello y es muy probable que mucha gente nos infectemos”. 

El catedrático de Microbiología de la USAL, Raúl Rivas, coincide: “El porcentaje de vacunación, dado el grado de transmisibilidad que tiene este virus, tiene que ser, desde mi punto de vista, superior al 95% o 96%. Si no, va a ser muy complicado controlar este virus a nivel mundial y es un problema global. Hay que tener un control exhaustivo de la situación.

En esa línea va el acuerdo anunciado entre la Unión Europea y Estados Unidos para hacer un frente común con el objetivo de vacunar al 70% de la población mundial en 2022, y con ello, tratar de acabar con la pandemia a nivel global. Así lo ha anunciado este viernes el Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, tras la reunión del Consejo de ministros de Desarrollo de la UE, al que acudió también la responsable de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo (USAID), Samantha Power.

“Hemos acordado trabajar juntos para poner fin a la pandemia de coronavirus en todas partes”, afirmaba Borrell que ha reconocido, no obstante, que la meta que se han marcado no es sencilla y que habrá que acelerar esfuerzos para alcanzarla, teniendo en cuenta que el ratio actual de vacunación es del 40 por ciento a nivel global y con grandes diferencias entre regiones.

Aumentan los contagios en Europa por la reticencia a las vacunas

“Lo que está ocurriendo en Europa ahora es que ellos están como estábamos nosotros en verano, con una tasa de vacunación del 60% aproximadamente”, afirma Marcos López Hoyos. “Ellos han abandonado el uso de mascarillas en interiores y otras protecciones, cosa que afortunadamente, en España no se ha abandonado todavía”. 

“Hay más negacionismo en esos países. Está claro”, sostiene el presidente de la Sociedad Española de Inmunología. “Afortunadamente tenemos un país en el que la población es responsable y ha acudido a vacunarse y por eso tenemos ese porcentaje tan bueno. Si tuviéramos ahora mismo los índices de vacunación que teníamos en verano, antes de que se vacunase la gente joven, tendríamos un grave problema. Uno como el que están teniendo en Austria o Alemania. Ellos están pasando ahora el problema que tuvimos nosotros con la quinta ola en verano”.

“La incidencia (En España) va a subir, está claro que ahora va a subir”, sostiene López Hoyos: “No sabemos hasta dónde, pero yo calculo que no tanto como en picos anteriores. En lo que sí que nos tenemos que fijar es en el impacto en las hospitalizaciones. Pacientes que van a urgencias por la enfermedad, ingresados y mortalidad. Eso está controlado en nuestro país por la vacuna”.

Lo que pueden hacer (y lo que no) las vacunas

Lo que las vacunas no pueden controlar sin medidas de protección adicionales (ya conocidas) son los contagios. “La infección la vamos a tener que controlar a base de mascarillas, mucha ventilación en interiores y evitar acudir a actos con mucha gente si tienes síntomas para evitar poner en riesgo al resto”, afirma López Hoyos, que recuerda que las vacunas que tenemos ahora mismo no nos van a permitir erradicar al virus: “No, porque para empezar las vacunas no son esterilizantes. La gente vacunada infecta y transmite igual que un no vacunado”.  

Las vacunas que hay “son muy buenas”, enfatiza el catedrático en microbiología, Raúl Rivas: “Pero hay que seguir investigando y hay que conseguir desarrollar unas vacunas que nos permitan: o bien tener una inmunidad a largo plazo o bien que puedan ser esterilizantes y que nos ayuden a eliminar o a controlar de una mejor manera este virus”.

“Si aumentamos la inmunidad de las vacunas, digamos a tres o cuatro años, poco a poco vamos a ir acorralando al virus, cada vez habrá menos gente en la que pueda esconderse y eso nos va a ir permitiendo, quizá, que poco a poco vaya desapareciendo de algunas zonas”, confía el catedrático de Microbiología de la USAL.

Un virus ‘al acecho’ en los animales

Sin embargo, el microbiólogo Raúl Rivas advierte que aún en el caso de que aumentemos la inmunidad de las vacunas hay “otro jugador en la partida: la fauna silvestre, los animales. Si el virus consigue escaparse, circular entre los animales, como parece que está sucediendo, eso podría resultar un foco, un reservorio, desde el cual podría volver a saltar a las poblaciones humanas”.

“Los coronavirus están presentes en muchos animales”, explica Rivas, “¿Puede volver a saltar un coronavirus a la especie humana? Sí, claro. Evidentemente. Dentro de los que están en el foco de la OMS están los coronavirus pero también los influenzavirus, una gripe aviar es una amenaza latente. Tenemos ahí varios grupos y por eso tenemos que estar preparados”, advierte. En lo que se refiere al SARS-CoV-2, desde el inicio de la pandemia, la Organización Mundial de Sanidad Animal, conocida como OIE, había registrado 598 brotes de Covid en animales que afectan a 14 especies en 30 países hasta finales de octubre, la gran mayoría de ellos en entornos en los que los animales estaban en estrecho contacto con los humanos.

Para el catedrático de microbiología de la Universidad de Salamanca “es fundamental entender que la salud humana va ligada a la salud ambiental y a la salud animal. Ese concepto de ‘One Health’, (promovido por la OMS) tiene que ser nuestro foco en el futuro y darnos cuenta de que la prevención y la vigilancia es fundamental para evitar que se den situaciones como esta que estamos viviendo”.

Convivir con el virus

Para Raúl Rivas el futuro presenta dos escenarios posibles para la pandemia del coronavirus. El primero es que “debido a la circulación del virus se convierta en una enfermedad endémica que pueda tener una relativa baja patogenicidad, que sea poco agresiva pero que esté continuamente circulando a lo largo de todo el año por diferentes continentes o incluso por todo el planeta”. Rivas ve este escenario “improbable” porque, opina: “tenemos vacunas, vamos a ir acorralando al virus y conocemos las medidas de seguridad”. 

El segundo escenario es el que estamos viendo en estos momentos. “Que se produzcan brotes estacionales y focos explosivos en determinadas épocas del año”. En eso el catedrático en microbiología de la USAL coincide con el presidente de la Sociedad Española de Inmunología, Marcos López Hoyos, en cuya opinión: “Esperamos que haya pequeñas subidas en el futuro. Sí, habrá gente que enferme, ingresará gente en el hospital, habrá muertes, evidentemente. Pero no va a ser a los niveles anteriores ni mucho menos ni va a suponer la sobrecarga hospitalaria que suponía antes”. 

Enlace relacionado NiusDiario.es (20/11/2021).




Fuente: Sasmadrid.org