January 23, 2021
De parte de El Libertario
244 puntos de vista


Larri (Publicaci贸n anarquista La Campana)
 
La mediaci贸n es, en el orden del poder, la necesidad falsificada en la que el hombre aprende a perderse racionalmente.
          Tratado del saber hacer para vivir para uso de las                     j贸venes generaciones. Raoul Vaneigem. 1967.

El lenguaje es tambi茅n una forma de poder, que implica exclusi贸n de la poblaci贸n, sometimiento por impotencia. Es una caracter铆stica de los gobiernos, y de su legislaci贸n y burocracia, utilizar un lenguaje muy complicado y especializado para cerrar los ojos y el pensamiento. Hay un ejemplo muy esclarecedor: la digitalizaci贸n de las relaciones de la administraci贸n con la ciudadan铆a y la obligaci贸n, en muchos casos, para las personas jur铆dicas. Esta obligaci贸n ha llevado a la desesperaci贸n de todo tipo de asociaciones, colectivos y otras entidades sociales, sin 谩nimo de lucro o altruistas. En muchos casos para rendirse. Intenta conectarte con la agencia tributaria, m谩s conocida como la finca, a trav茅s de su sede electr贸nica. Hablo, por ejemplo, m谩s sencillo, de conseguir un CIF, o certificado digital, necesario para abrir una cuenta bancaria para cobrar tarifas sencillas. No es solo el dominio del lenguaje digital, recuerdo a mi abuela cuando recibi贸 por primera vez una carta de finca en gallego, creo que en ese momento no se llamaba agencia. Ella, que siempre le hab铆a hablado, protest贸, 驴qu茅 palabras eran esas? Maldijo la autonom铆a, la junta, el gallego, la modernidad y yo s茅 qui茅n m谩s. Le dije que hab铆a entregado el papel que ten铆a all铆 en espa帽ol. Yo todav铆a no entend铆a nada, yo tampoco. No se trataba de lenguaje, se trataba de poder. El poder del lenguaje.

Parece que poco ha cambiado desde los tiempos de Esquilo, desde los tiempos en que el uso de la escritura como herramienta de control estatal ha sido desafiado por la aparici贸n de la literatura escrita. Desde entonces, el mundo ha conocido mucha servidumbre y esclavitud. Una noche prolongada en la que generaciones y generaciones murieron en la ceguera. Cuanto m谩s totalitario se muestra, m谩s esfuerzo y fuerza ejerce para envolver en la oscuridad aquello sin lo cual ni las artes ni las letras ni el pensamiento pueden ocurrir: la libertad.

驴Somos conscientes de esto hoy? 驴Somos conscientes de la necesidad de cultivarnos, de formarnos en un lenguaje cultivado, el lenguaje de la libertad? 驴O deber铆amos priorizar nuestra formaci贸n en respuesta pr谩ctica al l煤gubre lenguaje burocr谩tico del poder? 驴Deber铆amos entrenarnos colectivamente, sindicalizados, para responder al lenguaje del poder y dejar el lenguaje de la libertad para el cultivo individual, para ocasiones especiales o para el ocio?

Posiblemente estas preguntas escondan una trampa, la de la elecci贸n entre una u otra opci贸n que las lleva a un territorio falso, el de la contradicci贸n. De todos modos, una vez que comenz贸 el juego, sigamos jugando.

Sobre la primera opci贸n hablar茅 sobre la sociedad del espect谩culo, obra del situacionista Guy Debord publicada en 1967. El t铆tulo en s铆, la sociedad del espect谩culo, es muy ilustrativo y sugiere la idea de la falsedad de las relaciones dentro del sistema capitalista en el que vivimos. Pero las tesis de Debord son mucho m谩s complicadas, y quiz谩s exitosas, y requieren algo de cultivo. Entre otras ideas, Debord parte del concepto de fetiche de la mercanc铆a desarrollado por Marx. Debord intenta explicar que la gente deja de relacionarse con nosotros como realidades, para pasar a hacerlo como representaci贸n. Producimos bienes y las im谩genes continuas que tenemos de estos bienes nos alejan de los dem谩s. Una relaci贸n social mediada por las im谩genes que de ella se derivan. En la medida en que convertimos nuestra vida en un producto, estamos m谩s separados de 茅l, ya sea a nivel laboral o en otros niveles. Tambi茅n de Marx es el concepto de alienaci贸n que adapta Debord. As铆, nos explica que a su vez, al producir, tambi茅n pasamos a formar parte de la mercanc铆a, y a trav茅s de la publicidad se nos transmite nuestra esencia como producto. Las im谩genes que contemplamos continuamente y que nosotros mismos producimos nos niegan a nosotros mismos y por tanto niegan la libertad. La necesidad de disfrutar del espect谩culo y transformar nuestra propia vida hace que hagamos de nuestra realidad una representaci贸n sin fin. Todo esto hace que seamos esclavos de la inmediatez del momento presente.

Debord us贸 un lenguaje lleno de frases distorsionadas y textos alterados. Quiz谩s buscando una est茅tica revolucionaria, una est茅tica propia de un movimiento que, como el situacionista, renunci贸 al poder. Quiz谩s, como Esquilo, usando el lenguaje de la libertad. Un idioma que hay que cultivar para que se mantenga.

El lenguaje de Debord, o Esquilo, poco tiene que ver con el lenguaje de las redes sociales, con su inmediatez y vulgaridad, con su hegemon铆a sobre las relaciones. Desde sitios web, luego Facebook a Twitter y ahora Instagram, el lenguaje es cada vez m谩s escaso y vulgar, reduci茅ndolo todo a im谩genes y emoticonos. Una realidad virtual, separada de la vida, y como tantas otras a lo largo de la historia, nos envuelve en esa oscuridad de tinieblas. Parece que la historia ha estado decidida a demostrar que Debord ten铆a raz贸n.

Continuando con el juego, ahora me muevo a una zona neutral, a una interzona. El situacionismo cre贸 el concepto de desv铆o, d茅ternoument en franc茅s, que habla de la posibilidad art铆stica y pol铆tica de tomar alg煤n objeto creado por el capitalismo, o el sistema pol铆tico hegem贸nico, y distorsionar su significado y uso original, para producir un efecto cr铆tico. Con este concepto, que Debord utiliz贸 en sus distorsionadas frases, se han realizado muchas de las creaciones art铆sticas que buscan criticar el poder. Los situacionistas tambi茅n han definido la recuperaci贸n, es decir, la posibilidad siempre presente de que las ideas y cosas revolucionarias o radicales puedan incorporarse a las l贸gicas dominantes que obedecen al sistema capitalista y al sistema burocr谩tico, vaci谩ndolos de contenido e incorpor谩ndolos a la mercanc铆a. sistema. Esto es lo que sucede cuando el lenguaje del poder recupera principios inherentes a nosotros y al movimiento obrero como la acci贸n directa, la autogesti贸n o la solidaridad y los transforma en derecho a la manifestaci贸n, negociaci贸n colectiva o elecciones sindicales. Un lenguaje de libertad que necesita un desarrollo de estos principios frente a un lenguaje de poder que los delimita, que los legisla, los despoja de toda evoluci贸n sustancial, de vida, y los condena a muerte.

Para la segunda opci贸n de este juego empezar茅 con la econom铆a colaborativa. Esa econom铆a en la que, pese a lo que se pueda intuir por su nombre, dos empresas distintas se ponen de acuerdo para explotarte mejor y con m谩s garant铆as para ellas que para ti. Esta econom铆a se basa en las nuevas posibilidades que ofrece este mundo hiper-tecnol贸gico en el que puedes lograrlo todo a trav茅s de tu tel茅fono m贸vil. Tu tel茅fono se convierte en tu forma de relacionarte con con qui茅n trabajas, tu tel茅fono, y m谩s concretamente la aplicaci贸n de la empresa, te permite trabajar “bajo demanda”, asumiendo, la empresa, un rol de intermediario que ofrece una plataforma para contactar a quien quiera un producto, con alguien que lo ofrece y alguien que lo transporta. Tanto si eres un concesionario de bicicletas (o 鈥渞iders鈥 que parece m谩s moderno) como un conductor de un coche particular que funciona como un taxi, el funcionamiento de esta forma de nueva econom铆a es b谩sicamente com煤n en diferentes entornos. De hecho, se trata de un paso m谩s en la l贸gica de las Empresas de Trabajo Temporal que act煤an como intermediarias para la contrataci贸n, solo que hoy la velocidad de internet y los tel茅fonos de 煤ltima generaci贸n permiten que ese trabajo temporal tome forma tanto que una aplicaci贸n m贸vil monitoriza tu funciona y cobra en funci贸n de variables que solo cuentan mientras realiza un pedido. El punto clave para que funcione esta forma de econom铆a es que al venderse como plataforma que media entre la oferta y la demanda, quienes realizan labores de transporte, trabajan, no son trabajadores de ninguna empresa, son aut贸nomos sin ninguna garant铆a laboral similar. .al que cualquier trabajador podr铆a tener como vacaciones, sueldo o Seguridad Social.

Pues bien, el juzgado de lo social 24 de Barcelona aval贸 recientemente la actuaci贸n de la Inspecci贸n de Trabajo que en julio de 2018 concluy贸 que las 741 distribuidoras que operaban para la multinacional Deliveroo en Barcelona en ese momento, lo hac铆an bajo la condici贸n de falso aut贸nomo a pesar de, de hecho, ser铆a apropiado que lo hicieran como empleados. La Inspecci贸n de Trabajo ha emitido un informe exigiendo que Deliveroo abone 1,3 millones de euros en cotizaciones ajenas a la Seguridad Social. La sanci贸n de la Inspecci贸n de Trabajo contra Deliveroo por la actividad de sus distribuidores en Barcelona fue la primera acci贸n en Espa帽a contra empresas distribuidoras adscritas a la llamada econom铆a colaborativa como Glovo, Uber, Eats o la propia Deliveroo. El estudio y la formaci贸n en el lenguaje del poder significa que a veces podemos atacar al poder capitalista con sus propias armas, como si fuera un d茅ternoument. Sin embargo para vislumbrar la luz que puede llegar a esta sentencia debemos consultar a los peritos, y de los que tenemos en el sindicato.

Con la ayuda de estos expertos, el sindicato ha tomado el pulso al lenguaje del poder. Al menos en lo legal. As铆 lo publican diversas federaciones de la CGT que incentivan a los trabajadores a organizarse y consultar las posibilidades que surgen de una sentencia del 15 de diciembre en la que el Tribunal Supremo modifica su doctrina sobre la legalidad de los contratos de obras y servicios en la subcontrataci贸n. Seg煤n estas federaciones, ya no se permite justificar este tipo de contrato simplemente adhiriendo el contrato comercial con la empresa cliente, es decir, se rechaza la limitaci贸n temporal de los contratos laborales en atenci贸n a los contratos comerciales. Es decir, los contratos realizados de esta forma son ilegales y, por tanto, deber铆an convertirse en contratos indefinidos. Conociendo, como sabemos, la gran cantidad de estos contratos, se abre entonces la posibilidad de dar un buen golpe, incluso hiriendo, al capitalismo, mejorand

[Publicado originalmente en gallego en https://www.revistalacampana.info/actualidad/conflictos-colectivos/2021/01/19/a-linguaxe-do-poder-o-poder-da-linguaxe-. Traducido por la Redacci贸n de El Libertario.]




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com