November 28, 2020
De parte de Ekinarenekinaz
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En Gwangju, Corea del Sur, en 1980 el pueblo en armas derrot贸 al ej茅rcito y estableci贸 por algunos d铆as un r茅gimen comunalEl 18 de mayo de 1980 miles tomaban las calles en protesta contra la ley marcial y exigiendo la libertad de los presos pol铆ticos, arrestados los d铆as previos. Los estudiantes junto a los obreros enfrentaron la represi贸n, lograron formar milicias populares, luego de conquistar arsenales de armas y consiguieron que las fuerzas del ej茅rcito retrocedan. En los d铆as siguientes, el r茅gimen dictatorial hizo una parodia de negociaci贸n, para buscar dividir a las expresiones de poder popular construidas al calor de la lucha, para as铆 tomar nuevamente el control de la situaci贸n.

Los estudiantes, los obreros y los sectores populares se organizaron no s贸lo para defenderse, controlaron su ciudad y sus vidas; la gente compart铆a su existencia, practicaba verdaderos v铆nculos solidarios, tomaron armas, formaron milicias armadas, se organizaron por fuera del Estado y del capital creando una aut茅ntica comuna. Estos d铆as no tuvieron precedentes en la historia coreana.

La comuna fue derrotada cuando el 27 de mayo, la dictadura, con el apoyo de los EEUU, env铆a 12.000 soldados para someter al pueblo de Gwangju. La masacre que las fuerzas del aparato represivo del Estado realizaron cost贸 la vida de miles de personas. La represi贸n se efectu贸 con la bendici贸n del ej茅rcito estadounidense, en los meses siguientes alcanz贸 a todo el pa铆s; miles fueron apresados en ocasi贸n de la 鈥淐ampa帽a de purificaci贸n social鈥, enviados a campos militares para una 鈥減urificaci贸n f铆sica y psicol贸gica鈥. Las fuerzas armadas de la Rep煤blica de Corea estaban colocadas bajo el mando conjunto coreano-estadounidense. El grueso del ej茅rcito coreano no pod铆a ser movilizado sin la autorizaci贸n del comandante en jefe de las fuerzas estadounidenses. Estos d铆as de mayo del 80 ten铆an antecedentes, la restauraci贸n del esp铆ritu revolucionario que cundi贸 en la pen铆nsula tras la liberaci贸n del colonialismo japon茅s en agosto de 1945, cuando surgieron comit茅s populares, efectivos organismos de autogobierno y poder popular.

La pen铆nsula coreana fue unificada en 1392 por una dinast铆a confuciana, que rechaz贸 con apoyo de China, invasiones de Jap贸n en el siglo XVII y a los manch煤es en el siglo XVIII. Le sigui贸 una prolongada reclusi贸n interior terminada por la ocupaci贸n de Jap贸n en la primera d茅cada del siglo XX, que la expoli贸 econ贸micamente sumi茅ndola en la miseria e implementando una pol铆tica de asimilaci贸n cultural. El acuerdo estadounidense-nip贸n firmado en 1905 delimit贸 las respectivas zonas de influencia de ambas potencias en el este de Asia, EEUU se quedar铆an con Filipinas, que hab铆an conquistado en 1902; Taiw谩n y la pen铆nsula coreana corresponder铆a a Jap贸n, que en 1910 concret贸 su anexi贸n, convirti茅ndola en un granero agr铆cola.

En los momentos finales de la Segunda Guerra Mundial, y virtud de los acuerdos de Yalta, de febrero de 1945, entre los EEUU, el Reino Unido y la URSS, entre otras cosas se fijaba las condiciones de la entrada de la Uni贸n Sovi茅tico en la guerra contra Jap贸n, las tropas sovi茅ticas y las estadounidenses ocupar铆an Corea. Cumpliendo esto las tropas sovi茅ticas fueron las primeras en llegar, en agosto de 1945, recibidas como libertadores por el pueblo coreano, que contaba con un amplio movimiento de liberaci贸n anti japon茅s, constituido por una red de comit茅s populares, que constituyeron la base del aparato del nuevo Estado, y que realizaron una reforma agraria radical.

En el sur de Corea, EEUU acord贸 con los japoneses su capitulaci贸n, signific贸 la partici贸n de Corea en dos sectores, las tropas estadounidenses ingresaron en septiembre de 1945; como respuesta a que d铆as antes una asamblea nacional de los comit茅s populares anti japoneses proclam贸 en Se煤l la Rep煤blica Popular de Corea; ya se hab铆a desarmado a los japoneses, liberado a los prisioneros pol铆ticos y detenido a los colaboradores.

El 9 de septiembre se autoproclam贸 el Gobierno Militar de los EEUU en Corea, poco despu茅s los norteamericanos establecieron un gobierno civil coreano, bajo la tutela del gobierno militar de EEUU, presidido por Syngman Rhee, un pol铆tico de derecha del Partido Democr谩tico Coreano (KDP), un partido anticomunista, representante de los intereses de las clases dominantes; el aparato del Estado conserv贸 casi todos los funcionarios y colaboradores de los tiempos de la colonia, especialmente en lo relativo a las fuerzas de represi贸n.

Terminada la ocupaci贸n japonesa, exist铆a un movimiento comunista poderoso en el sur de Corea, el Partido del Trabajo, que reun铆a a centenares de miembros, que estaba en contra de la creaci贸n de un estado separado en el sur, y que fue violentamente reprimido por las tropas americanas y su gobierno t铆tere; luego de la guerra de Corea, acab贸 destruido.

Este r茅gimen fue muy impopular. En 1948 la protesta adquiri贸 la forma de levantamientos populares, dirigidos por el Partido Comunista, fueron fuertemente reprimidos; muchos l铆deres hist贸ricos de la lucha contra los japoneses fueron asesinados. El gobierno de Syngman Rhee para consolidar la lealtad de los sectores econ贸micos m谩s poderosos que constitu铆a su clientela pol铆tica, les entreg贸 las antiguas estructuras industriales abandonadas por el colonialismo japon茅s. Los nuevos industriales prosperaron, no gracias a sus propias inversiones, pues casi no dispon铆an de capitales propios, sino gracias a los ingresos de impuestos y, sobre todo, a los subsidios estadounidenses, la burgues铆a coreana se desarroll贸 a la sombra del Estado y de los intereses imperialistas.

Ese a帽o la partici贸n fue institucionalizada, con la creaci贸n de la Rep煤blica de Corea al sur del paralelo 38, la gran mayor铆a de las fuerzas pol铆ticas estaba en contra. Al estallar la guerra de Corea en 1950, el r谩pido avance de las tropas norcoreanas se debi贸 a factores militares y tambi茅n a la falta de apoyo popular efectivo al r茅gimen de Syngman Rhee. La guerra se desarroll贸 durante tres a帽os, el ej茅rcito estadounidense intervino masivamente, con el apoyo de sus aliados occidentales, produjo grandes p茅rdidas de vidas en el pueblo coreano, la dictadura de Syngman Rhee recurri贸 a una cruel represi贸n contra la izquierda surcoreana, ejecuciones o asesinatos de militantes opuestos al r茅gimen. El armisticio del 27 de julio de 1953 dej贸 a las tropas de ambos bandos pr谩cticamente en el punto de partida, a ambos lados del paralelo 38.

Durante este per铆odo, la parte sur de Corea era a煤n un pa铆s fundamentalmente agrario; las autoridades militares de ocupaci贸n estadounidenses realizaron una reforma agraria para neutralizar la influencia comunista, se expropio latifundios japoneses sin indemnizaci贸n, mientras que a los terratenientes coreanos se los recompens贸. El Estado intervino de forma activa y coercitiva, utiliz贸 los excedentes agr铆colas que antes se apropiaban los terratenientes, el campesinado coreano liberado tuvo que trabajar para 茅ste, que fijaba los precios de las mercanc铆as, prove铆a alimentos a los sectores sociales que consideraba estrat茅gicos, en particular el naciente proletariado industrial; invert铆a los impuestos y donaciones estadounidense en la infraestructura de comunicaciones, electricidad e industria.

Dos fuentes principales alimentaron las arcas del Estado coreano: los impuestos y contribuciones provenientes del campesino y las donaciones de los EEUU. El desarrollo industrial de los a帽os cincuenta se organiz贸 esencialmente en torno a la producci贸n de bienes de sustituci贸n de importaciones, con el fin de satisfacer las necesidades del mercado interno, la industrializaci贸n inicial no dependi贸 de los pr茅stamos ni de las inversiones extranjeras, como tampoco de la inversi贸n de la casi inexistente burgues铆a industrial, fue fundamental el aporte econ贸mico en forma de donaciones de los EEUU.

La dictadura de Singman Rhee fue derrocada por la sublevaci贸n urbana de abril de 1960, integrada por estudiantes y sectores populares movilizados bajo la consigna 鈥渦nificaci贸n pac铆fica de toda Corea鈥; el freno a la rebeli贸n lo puso el golpe de Estado del general Park Chung Hee, que implant贸 una dictadura militar, la que reforz贸 a煤n m谩s la intervenci贸n estatal en la econom铆a, las donaciones de EEUU siguieron siendo su fuente principal de dividendos; el r茅gimen aplic贸 una pol铆tica de industrializaci贸n acelerada bajo la direcci贸n de una planificaci贸n autoritaria, aplic贸 un proteccionismo estricto y orient贸 la producci贸n a la exportaci贸n. En los a帽os 60 los trabajadores pauperizados son s煤per explotados por una burgues铆a que consigue los d贸lares que necesita para capitalizarse de su situaci贸n estrat茅gica, partiendo de tan bajos niveles de salarios y sin arrastrar la pesada herencia de capitales inservibles, r谩pidamente logra saturar el mercado interno y consolidar una agresiva pol铆tica de exportaciones.

El Estado favoreci贸 el desarrollo de chaebols, amplios conglomerados creados a partir de un n煤mero limitado de sociedades privadas seleccionadas por Park, para constituir la punta de lanza de una nueva industria, se beneficiaron de aportaciones financieras del Estado que aport贸 fuentes important铆simas de capitales provenientes fundamentalmente de aportes y pr茅stamos de los estadounidenses, asimismo asumi贸 el control de la econom铆a con mano de hierro; el Estado cre贸 la clase capitalista coreana. El crecimiento de las chaebols y el 茅nfasis en la educaci贸n eran justificados ampliamente por el crecimiento econ贸mico sostenido. Eso le otorgaba a la educaci贸n coreana su verdadero lugar, no el esfuerzo gubernamental que lo ratificaba sino el hecho encontrar una v铆a de movilidad social real para los sectores populares.

La preferencia por carreras t茅cnicas en un pa铆s con una industria en expansi贸n, lo expone claramente. Pero tambi茅n explica, junto a la hist贸rica represi贸n del movimiento obrero organizado el papel protag贸nico que tuvo el movimiento estudiantil.

Durante la dictadura de Park Chung Hee, la sociedad surcoreana cambi贸 profundamente; la estructura de la poblaci贸n activa se modific贸 radicalmente, de una clase obrera que trabajaba en la agricultura principalmente se pas贸 a un proletariado industrial y de servicios. Uno de los elementos m谩s importantes del desarrollo econ贸mico fue la sobreexplotaci贸n de la clase obrera industrial, gracias a la derrota de los sindicatos coreanos, los asalariados carecieron de organizaci贸n y resistencia. La dictadura impidi贸 a la clase obrera organizarse en sindicatos clasistas y la reprimi贸 con dureza. A pesar de la represi贸n, estallaron grandes movimientos de protesta en los que los estudiantes desempe帽aron un papel de primer plano, por ejemplo, las grandes manifestaciones de 1965 contra la firma del tratado de paz con Jap贸n, y en 1972 contra la promulgaci贸n de la ley marcial y la nueva constituci贸n que permit铆a al dictador seguir en el poder hasta su muerte.

Las manifestaciones de estudiantes de octubre de 1979 desataron una crisis del r茅gimen; en la ciudad industrial de Pusan, la rebeli贸n juvenil deriv贸 en un enfrentamiento con la polic铆a, el gobierno proclam贸 de inmediato el estado de excepci贸n y envi贸 efectivos del ej茅rcito, las manifestaciones se propagaron a otras ciudades, incluyendo Se煤l. Gran cantidad de obreros se sumaron a las acciones en la calle; Park respondi贸 ampliando el estado de sitio, los enfrentamientos duraron cuatro d铆as y fueron detenidas miles de personas. El 26 de octubre, el dictador fue abatido por los disparos de su colaborador m谩s pr贸ximo, Kim Jae Kyu, que hab铆a entendido que eliminando a Park ser铆a posible controlar la situaci贸n; el ej茅rcito estaba dividido, un sector suger铆a la perspectiva de cierta 鈥渓iberalizaci贸n鈥 del r茅gimen, pero la movilizaci贸n persist铆a. A la ma帽ana siguiente, se declar贸 la ley marcial, la Asamblea Nacional (Parlamento) se disolvi贸, y se prohibieron todas las reuniones p煤blicas. Sin embargo, muchos ciudadanos coreanos eran optimistas sobre el cambio, ya que ahora ten铆an un presidente civil en funciones, Choi Kyu-hah, que prometi贸 entre otras cosas poner fin a la tortura de presos pol铆ticos.

Sin embargo, el 12 de diciembre de 1979, el comandante del Ej茅rcito, general Chun Doo-Hwan, que estaba a cargo de investigar el asesinato del presidente Park, acus贸 al jefe del Estado Mayor de conspirar para matar al presidente. General Chun qued贸 al mando de las tropas por debajo de la zona de distensi贸n, tom贸 el control total del ej茅rcito, hizo arrestar a su principal rival el general Ching, invadi贸 el edificio del Departamento de Defensa en Se煤l y detuvo a treinta de sus compa帽eros generales acusando a todos de complicidad en el asesinato. Con este golpe, el general Chun tom贸 efectivamente el poder en Corea del Sur, aunque el presidente Choi se mantuvo como una figura decorativa. En los d铆as que siguieron, el r茅gimen dej贸 claro que la disidencia no ser铆a tolerada; extendi贸 el estado de sitio en todo el pa铆s, envi贸 escuadrones de polic铆a a las casas de los l铆deres pro-democracia y a los militantes estudiantiles con el objeto de intimidar a los potenciales oponentes.

A comienzos de 1980 cientos de miles de personas se manifestaban en respuesta a la brutalidad represiva y a la ley marcial, pidiendo nuevas elecciones y la ca铆da de la dictadura. La movilizaci贸n compuesta por un potente movimiento social antidictatorial encabezado por los estudiantes se enfrent贸 abiertamente a la dictadura; la respuesta fue una sangrienta represi贸n con el apoyo de Washington y de Tokio, todos los jefes de la oposici贸n fueron arrestados, lo que provoc贸 grandes estallidos sociales cuyo punto culminante fue la insurrecci贸n urbana de Gwangju. En marzo de ese a帽o, a los estudiantes universitarios y profesores, que ten铆an prohibido realizar actividades pol铆ticas, se les permiti贸 regresar a los claustros.

Sus hist贸ricas peticiones de reforma, de libertad de prensa, de fin de la ley marcial, y elecciones libres y justas comenzaron a circular de manera m谩s fuerte. El 15 de mayo de 1980, aproximadamente 100.000 estudiantes marcharon en la estaci贸n de Se煤l exigiendo la reforma. Dos d铆as m谩s tarde, el general Chun promulg贸 restricciones a煤n m谩s severas, el cierre de las universidades y peri贸dicos, nuevamente la detenci贸n de cientos de l铆deres estudiantiles, as铆 como la captura de veintis茅is oponentes pol铆ticos, entre ellos el activista democr谩tico Kim Dae-jung.

En la ma帽ana del 18 de mayo, indignados por la represi贸n, unos 200 estudiantes fueron a la puerta principal de la Universidad de Chonnam en Gyungju; all铆 se encontraron con fuerzas del ej茅rcito que hab铆an sido enviadas para mantenerlos fuera del campus, respondieron lanzando piedras. Luego los estudiantes marcharon al centro atrayendo a m谩s seguidores a su paso. Por la tarde, los efectivos de la polic铆a local se vieron desbordados por 2.000 manifestantes, por lo que el ej茅rcito envi贸 a unos 700 paracaidistas para reforzar la represalia; estos reprimieron a los estudiantes y transe煤ntes. Un joven de 29 a帽os de edad Kim Gyeong-Cheol, se convirti贸 en la primera v铆ctima mortal, los soldados lo golpearon hasta la muerte. A los soldados les dieron autorizaci贸n para asaltar casas, golpear, bayonetear, disparar, torturar y asesinar a manifestantes e incluso a transe煤ntes en las calles.

Existieron casos de violaci贸n, incluidos de adolescentes y mujeres embarazadas. Asesinaron a tiros a trabajadores m茅dicos que prestaban primeros auxilios, as铆 como a ni帽os menores de diez a帽os. Los medios de prensa coreanos censurados, no informaron de los asesinatos, difund铆an informes falsos de vandalismo y acciones policiales, nunca se mencion贸 la brutalidad del ej茅rcito.

A medida que la ciudad se movilizaba, personas de todos los 谩mbitos de la vida que se incorporaban a la rebeli贸n empeque帽ecieron a los estudiantes en la manifestaci贸n; una verdadera respuesta espont谩nea de un movimiento popular que logr贸 generalizar la revuelta. La gente se defendi贸 con piedras, cuchillos, tuber铆as, barras de hierro y martillos contra 18.000 polic铆as antidisturbios y m谩s de 3.000 soldados. Aunque muchas personas fueron asesinadas, la ciudad se neg贸 a ser sometida. Durante todo el d铆a el 19 de mayo, el pueblo de Gwangju se uni贸 a los estudiantes en las calles, indignados por la violencia represiva, trabajadores, amas de casa, y diversos sectores populares, salieron a defender a los j贸venes de Gwangju. Los manifestantes lanzaron piedras y c贸cteles Molotov a los soldados. A pesar de severa represi贸n y cientos de arrestos, los estudiantes se reagruparon continuamente y lucharon tenazmente.

Por la ma帽ana del 20 de mayo, hab铆a miles de personas protestando en el centro de la ciudad, se public贸 por primera vez un peri贸dico llamado Bolet铆n de los Militantes; ese d铆a el ej茅rcito respondi贸 enviado 3.000 soldados adicionales. Las fuerzas represivas se dedicaron a golpear a la gente, hubo apu帽alados y mutilados con bayonetas, utilizaron gases lacrim贸genos y munici贸n real indiscriminadamente, disparando contra la multitud; mataron a veinte ni帽as en la Escuela Superior Central de Gwangju.

Muchos conductores de ambulancias y de taxi que intentaban trasladar a los heridos a los hospitales fueron fusilados; los estudiantes capturados ten铆an las manos atadas a la espalda con alambre de p煤as; algunos fueron ejecutados sumariamente. La rebeli贸n unific贸 a trabajadores, agricultores, estudiantes y a personas de todos los sectores populares. Una vez m谩s, los soldados atacaron brutalmente, y esta vez toda la ciudad se defendi贸. Durante la noche veh铆culos fueron incendiados y empujados a las fuerzas militares. Aunque el ej茅rcito atac贸 repetidamente, la noche termin贸 en un punto muerto, en la estaci贸n de tren muchos manifestantes fueron asesinados.

El 21 de mayo la violencia en Gwangju continu贸; a medida que los soldados disparaban contra la multitud, los manifestantes irrumpieron en comisar铆as y armer铆as, obteniendo fusiles, carabinas y hasta dos ametralladoras. La polic铆a local se neg贸 a dar m谩s ayuda al ej茅rcito; soldados golpearon a algunos agentes de polic铆a por intentar ayudar a los heridos. El pueblo destruy贸 edificios simb贸licos del poder hegem贸nico, como los inmuebles de medios masivos de comunicaci贸n, la Oficina de Impuestos y otros establecimientos vinculados con el r茅gimen, tambi茅n la Oficina de Supervisi贸n Laboral, la estaci贸n de autotransporte y veh铆culos policiales.

Un grupo confisc贸 a la empresa contratista militar Asia Motorsun veh铆culos, incluidos carros blindados de transporte militar, con estos recorrieron toda la ciudad para convocar a la poblaci贸n y tambi茅n fueron a pueblos y aldeas vecinas para difundir la rebeli贸n. Con la ayuda de los mineros de carb贸n de Hwasun, los manifestantes obtuvieron grandes cantidades de dinamita y detonadores. Autobuses llenos de trabajadoras textiles condujeron a Naju, donde capturaron cientos de rifles y municiones que llevaron de regreso a Gwangju. Se produjeron incautaciones de armas similares en las localidades de Changsong, Yoggwang y Tamyang.

La batalla en la estaci贸n de tren alrededor de las 4:00 de la ma帽ana fue intensa. Los soldados volvieron a usar armas de guerra contra la multitud, matando a muchos; con una fortaleza incre铆ble el pueblo prevaleci贸 y las fuerzas militares se retiraron apresuradamente. Para las 5:30, el ej茅rcito se vio obligado a replegarse del centro de Gwangju. Por la ma帽ana del 22 de mayo, la milicia se hab铆a retirado por completo de Gwangju, estableciendo un cord贸n alrededor de la ciudad. Un autob煤s lleno de civiles intent贸 escapar del bloqueo el 23 de mayo; el ej茅rcito abri贸 fuego, matando a 17 personas.

El comandante estadounidense en Corea dio su aprobaci贸n formal al ej茅rcito coreano para trasladar a una divisi贸n de tropas coreanas bajo el Mando Conjunto de EEUU y Corea y desplegarlas en Gwangju. Un estrecho cord贸n militar ya hab铆a aislado a la ciudad y los pueblos circundantes de toda comunicaci贸n. Helic贸pteros militares comenzaron a sobrevolar la localidad instando al ej茅rcito popular de Gwangju, que hab铆a tomado posiciones en el edificio de la capital de la provincia en el centro de la ciudad, a rendirse; un consejo de ciudadanos de Gwangju pidi贸 al embajador de EEUU, William Gleysteen, que interviniera para buscar una tregua negociada, pero la petici贸n fue rechazada.

Mientras tanto, equipos de profesionales y estudiantes formaron comit茅s para brindar atenci贸n m茅dica a los heridos, algunos de los estudiantes se dedicaron cocinar comidas comunitarias para la poblaci贸n de la ciudad. Cuando la noticia de la matanza se extendi贸 por toda la provincia, las protestas contra el gobierno estallaron en las ciudades cercanas como Mokpo, Gangjin, Hwasun y Yeongam. La r谩pida proliferaci贸n de la revuelta es otra indicaci贸n de la capacidad del pueblo para auto organizarse. Con la esperanza de llevar el levantamiento a Chunju y Se煤l, algunos manifestantes se pusieron en marcha, pero fueron rechazados por las tropas que bloqueaban, las carreteras y los ferrocarriles. Los helic贸pteros de combate atacaron grupos de manifestantes armados de los condados de Hwasun y Yonggwang que intentaban llegar a Gwangju. Si los militares no hubieran controlado tan estrictamente a los medios y restringido los viajes, la revuelta podr铆a haberse convertido en un levantamiento nacional.

Indignados por la represi贸n militar, el pueblo de Gwangju se hab铆a defendido heroicamente protagonizando una en茅rgica resistencia, formando milicias ciudadanas, casi un cuarto de mill贸n de personas, inspiradas y dirigidas por miles de estudiantes, se unieron y expulsaron de Gwangju a las tropas de 茅lite enviadas para reprimirlas. Con armas confiscadas en los arsenales del ej茅rcito y la polic铆a, un ej茅rcito popular expuls贸 a las fuerzas represivas. Mientras el ej茅rcito coreano acordonaba estrechamente a Gwangju, el pueblo se encargaba de sus propios asuntos. Pr谩cticamente toda la ciudad particip贸, creando una comunidad aut贸noma que recordaba la Comuna de Par铆s de 1871.

Las mujeres compart铆an comida y agua con los combatientes. Los taxistas y conductores de autobuses transportaron a los rebeldes por la ciudad y en varias ocasiones, utilizaron sus veh铆culos como armas contra los soldados. Se desarroll贸 una estructura organizativa democr谩tica; reunidos en el Parque Kwangju y Yu-tong Junction, se formaron c茅lulas de combate y agitaci贸n. Aunque sus armas eran muy inferiores a las del ej茅rcito, la valent铆a y los sacrificios del pueblo demostraron ser m谩s poderosos que la superioridad t茅cnica del ej茅rcito. La Comuna Libre dur贸 seis d铆as. Las asambleas diarias de ciudadanos dieron voz a la frustraci贸n de a帽os y a las aspiraciones profundas de los de abajo. Los grupos de ciudadanos mantuvieron la organizaci贸n y crearon un nuevo tipo de administraci贸n social comunal. Fue la primera insurrecci贸n armada en la historia moderna de Corea del Sur.

Durante la madrugada del 27 de mayo, cinco divisiones del ej茅rcito se trasladaron al centro de Gwangju; estudiantes y ciudadanos trataron de bloquear su camino en las calles, mientras que las milicias populares armadas se preparaban para nuevos enfrentamientos. Despu茅s de una hora y media de lucha, el ej茅rcito tom贸 el control de la ciudad, los soldados derrotaron a las milicias ciudadanas armadas y tomaron el control de Gwangju, arrestando a 1.740 manifestantes. El gobierno de Chun Doo-hwan emiti贸 un informe que indicaba que 144 civiles, 22 soldados y cuatro polic铆as hab铆an muerto en Gwangju; sin embargo, las cifras de la masacre revelaban que casi 2.000 ciudadanos desaparecieron de Gwangju, seg煤n de datos surgidos del censo, durante este per铆odo de tiempo, los testigos dijeron ver cientos de cuerpos arrojados en varias fosas comunes en las afueras de la ciudad.

El r茅gimen afirm贸 y justific贸 que los rebeldes eran 鈥渟impatizantes y amotinados comunistas鈥 quienes instigaron la rebeli贸n, mientras que otras fuerzas derechistas en Corea del Sur afirmaron que fue 鈥渄irigida por 600 soldados norcoreanos que se infiltraron en la ciudad en ese momento鈥. La Comuna de Gwangju fue superada por la fuerza militar a pesar de la heroica resistencia. Aunque fue brutalmente reprimido en 1980, durante los siguientes a帽os el movimiento continu贸 luchando por la democratizaci贸n de la sociedad.

Las tropas de EEUU fueron corresponsables de la masacre, no solamente por el apoyo a la junta militar de Corea del Sur del presidente Chun Doo Hwan. En p煤blico EEUU deplor贸 el asesinato en masa y afirm贸 repetidamente que no ten铆a nada que ver. El imperialismo norteamericano y el r茅gimen se preparaban desde mucho antes para aplastar a la oposici贸n, recordemos que en ese momento que EEUU ten铆a 40.000 soldados en Corea del Sur. En virtud de un acuerdo de 1978, las fuerzas armadas de EEUU y Corea del Sur operaban con una estructura de mando conjunto con el comandante militar de EEUU a cargo de John Wickham Jr., que ten铆a el control operativo de ambos ej茅rcitos. Desde febrero de 1980 el gobierno estaba movilizando tropas especiales bajo el mando de EEUU para aplastar a los disidentes, adem谩s el general Wickham le hab铆a dado a Chun el control sobre estas unidades militares claves. El embajador William Gleysteen manifestaba que 鈥渓a necesidad de mantener la ley y el orden y obstruir铆a el desarrollo de planes de contingencia militar reforzando la polic铆a con el ej茅rcito鈥.

Uno de los objetivos de los EEUU en el respaldado al r茅gimen dictatorial en la masacre de Gwangju era mantener su control en Corea del Sur, que hab铆a sido un baluarte del dominio imperialista estadounidense en la regi贸n de Asia y el Pac铆fico y una base de avanzada contra la 鈥渋ntrusi贸n comunista鈥 en general, y contra la Uni贸n Sovi茅tica y la China en particular. Corea del Sur sirvi贸 como un 谩rea de montaje militar clave para EEUU durante su guerra contra Vietnam, y sigue siendo hasta el d铆a de hoy un baluarte crucial en esa regi贸n para sus intereses.

Despu茅s del asesinato del dictador Park Chung Hee y la instauraci贸n de la dictadura del general Chun Doo Hwan, junto con el fin del levantamiento popular; la orientaci贸n econ贸mica y social no cambi贸 esencialmente. Se mantuvo el control autoritario de la econom铆a, el gobierno determinaba qu茅 productos se pod铆a fabricar, por ejemplo, decidi贸 reestructurar la industria a la producci贸n de autom贸viles especialmente para el mercado mundial. Por su parte, los obreros intentaron formar nuevos sindicatos independientes, desafiando la pol铆tica colaboracionista de la direcci贸n oficialista de las organizaciones legales. El motor de este movimiento fueron j贸venes, obreros o estudiantes contestatarios, que decidieron proseguir en las f谩bricas la lucha pol铆tica iniciada en la universidad.

El movimiento de estudiantil comenz贸 a recuperarse en 1983, vivi贸 un momento de radicalizaci贸n y de profundizaci贸n pol铆tica; la importancia del movimiento en las universidades qued贸 reflejada en el hecho de que los estudiantes constituyeron la gran mayor铆a de presos pol铆ticos y que participaron de forma aut贸noma en el movimiento democr谩tico. Las posteriores luchas estuvieron marcadas por una fuerte combatividad, particularmente de los trabajadores.

Por su parte el r茅gimen aplic贸 la fuerza represiva del Estado contra la oposici贸n, pero esta pol铆tica fracas贸 dado que los sectores populares de la sociedad, ten铆an afinidad con las reivindicaciones democr谩ticas. El gobierno estaba debilitado por las secuelas de estas pol铆ticas y sobre todo por estar presionado por los movimientos de protesta, en una situaci贸n de crecimiento de la fuerza de una clase obrera joven y combativa, Washington pasado algunos a帽os tuvo que obligar a la dictadura que se despendiera el poder pol铆tico. La dictadura cay贸 en 1987, tras enormes manifestaciones estudiantiles en junio de ese a帽o en lo que fue llamado 鈥淟a primavera de Se煤l鈥; ser谩 el comienzo de una efervescencia social y pol铆tica, con muy numerosas huelgas obreras y la creaci贸n de sindicatos, en 1988 se organizaron por primera vez en el pa铆s elecciones por sufragio universal.

Desde los a帽os ochenta hasta mediados de los noventa, Corea acumul贸 茅xitos en t茅rminos de su posici贸n en la producci贸n industrial. En ese per铆odo la guerra fr铆a llegaba a su fin, en 1989 cay贸 el muro de Berl铆n y la URSS implosion贸 en 1991; la situaci贸n pol铆tica y militar internacional heredada de la segunda guerra mundial, de la victoria de la revoluci贸n China de 1949 y de la guerra de Corea de 1950-1953 cambi贸 fundamentalmente. EEUU consideraba que en adelante no val铆a la pena empe帽arse en apoyar a dictaduras, enfrentadas a poderosos movimientos de oposici贸n y a la revuelta social.

Frente a unas movilizaciones que amenazaban con ir hasta el fin, era mejor salvar lo esencial, los intereses econ贸micos del imperialismo y de la burgues铆a coreana, era necesario reemplazar la dictadura, es m谩s eficaz tener un gobierno democr谩tico para aplicar la agenda neoliberal, porque as铆 se evita hacer frente a una uni贸n de la oposici贸n democr谩tica con un movimiento social opuesto al neoliberalismo. Es importante agregar que Corea del Sur, al ser una plaza militar estrat茅gica para el imperialismo, comenz贸 en este periodo a aplicar un modelo econ贸mico neoliberal; la supresi贸n de las barreras u otras formas de limitaci贸n a las importaciones, la privatizaci贸n, y la liberalizaci贸n de los movimientos de capitales, 茅sta agenda neoliberal encontr贸 una fuerte resistencia de los obreros.

Se puso en marcha en los a帽os 90 un reordenamiento estructural; un fuerte aumento de la deuda p煤blica, una reforma regresiva del c贸digo de trabajo, recortes en los gastos sociales, programas de privatizaci贸n y de apertura al capital extranjero. El proteccionista estado coreano se va transformando en el liberalizado estado coreano, en la medida que la realidad de su econom铆a lo hace conveniente; si hubo una continuidad represiva, ahora bajo un r茅gimen de democracia formal, un ejemplo de c贸mo los distintos sectores burgueses se adaptan a distintas formas institucionales y de gobiernos. Ejecutan diferentes medidas econ贸micas, formalmente dis铆miles, pero coincidentes en su orientaci贸n en la valorizaci贸n del capital; si hay algo que el poder pol铆tico y econ贸mico mantuvo es la falta de libertades para los sectores populares y una may煤scula tasa de explotaci贸n de los trabajadores.

El propagandeado desarrollo econ贸mico surcoreano fue viable por una enorme acumulaci贸n primitiva apoyada por m茅todos fuertemente coercitivos; alcanz贸 los resultados econ贸micos bajo la tracci贸n de un r茅gimen dictatorial y represivo, privilegiado por los EEUU en el marco de su lucha contra los reg铆menes llamados socialistas. Adopt贸 un modelo de industrializaci贸n por sustituci贸n de exportaciones, adaptado a la demanda del mercado mundial, favoreciendo a la industria que proporcionaba un alto valor agregado. Asimismo, habr铆a reemplazado la exportaci贸n de materias primas por mercader铆as cuya elaboraci贸n requer铆a una tecnolog铆a avanzada.

El modelo econ贸mico, social e institucional de Corea del Sur se sustent贸 en una fuerte intervenci贸n del Estado; un apoyo financiero y t茅cnico del imperialismo norteamericano; la realizaci贸n de una reforma agraria; la aplicaci贸n de un modelo de industrializaci贸n por sustituci贸n de importaciones, que se fue cambiando progresivamente en sustituci贸n de exportaciones; la pol铆tica permanente de represi贸n del movimiento obrero y de los sectores populares; la sobreexplotaci贸n de campesinos y obreros; la difusi贸n de pr谩cticas culturales individualistas; una ideolog铆a liberal, antipopular y anticomunista; el control disciplinario de la sociedad junto con el control del Estado sobre los distintos sectores econ贸micos y sociales; la aplicaci贸n de una planificaci贸n autoritaria; y un control estricto de los movimientos de capitales. EEUU al considerar a Corea del Sur como una zona estrat茅gica desde el punto de vista militar frente al bloque 鈥渃omunista鈥, y no como una fuente esencial de materias primas permitiendo cierto desarrollo econ贸mico y tecnol贸gico, apoy贸 econ贸mica, militar y pol铆ticamente a los distintos gobiernos.

Los estudiantes y la juventud sacaron de la experiencia de Gwangju la convicci贸n de que ser铆a necesaria una movilizaci贸n de gran amplitud para acabar con la dictadura, ampliar tambi茅n su base social incluyendo en ella a la clase obrera que conoci贸 en los a帽os 80 un crecimiento muy r谩pido. As铆 miles de estudiantes entraron en unas f谩bricas que contrataban masivamente en aquella 茅poca, iban a construir nuevos sindicatos, compartiendo las luchas con un movimiento campesino basado en peque帽as explotaciones. Surgieron durante las etapas posteriores nuevas generaciones de militantes que consideraban que la lucha por la democratizaci贸n del pa铆s deb铆a ir pareja con las reivindicaciones sociales, reivindicaciones que han sido ampliadas en los 煤ltimos decenios a la ecolog铆a, el feminismo o la defensa de los derechos LGBT; tambi茅n el antiimperialismo fue desarroll谩ndose.

Los movimientos sociales conocieron despu茅s de la dictadura un desarrollo importante y una ampliaci贸n de sus temas de acci贸n. Movimientos y asociaciones ecologistas, feministas o pacifistas aparecieron y se desarrollaron, poniendo en cuesti贸n el car谩cter central del movimiento obrero que era hasta entonces la norma. M谩s recientemente las movilizaciones de la 鈥渞evoluci贸n de las velas鈥 se estructuraron y se extendieron gracias a internet y a las redes sociales. Hoy la situaci贸n de los movimientos y organizaciones es muy diferente de la que exist铆a a la ca铆da de la dictadura. La central obrera sigue representando una fuerza importante, pero el centro de gravedad de su acci贸n se ha desplazado, ahora son los sindicatos de empresa quienes juegan un papel primordial. Existe todo un conglomerado de asociaciones y de movimientos, pero las movilizaciones reales se apoyan en la implicaci贸n de forma individual de los que se informan y se coordinan en internet.

El hist贸rico levantamiento popular de una semana de la ciudad surcoreana de Gwangju contra el r茅gimen del dictador general Chun Doo-Hwan, respaldado por el imperialismo norteamericano, aunque fue suprimido sangrientamente, ayud贸 a encender una cadena de rebeliones similares en toda Asia, que lograron ganar muchos derechos democr谩ticos.

Un evento que se destaca como faro de la capacidad espont谩nea del pueblo para gobernarse a s铆 mismo; dignos herederos de la Comuna de Par铆s de 1871. Una ciudadan铆a desarmada, en oposici贸n a su propio gobierno, gan贸 el control del espacio urbano y lo mantuvo por varios d铆as a pesar del accionar de fuerzas represivas del Estado que buscaban restablecer la 鈥渓ey y el orden鈥; cientos de miles de seres humanos aprovecharon la ocasi贸n y crearon 贸rganos populares de poder pol铆tico que reemplazaron de manera efectiva y eficiente las formas tradicionales de gobierno; y las personas ejerc铆an formas de solidaridad previamente inexistentes; estos momentos de liberaci贸n revelaron capacidad para el autogobierno y la cooperaci贸n.

Fueron las fuerzas represivas del Estado, no el pueblo sin gobierno, pero con auto organizaci贸n, las que actuaron con gran brutalidad e injusticia, como habitualmente lo hace el capital y sus gobiernos. El significado hist贸rico de Gwangju es internacional, no simplemente coreano o asi谩tico.

Su significado y lecciones se aplican igualmente a Oriente y Occidente, Norte y Sur. El levantamiento del pueblo coreano de 1980, como otras experiencias simb贸licas e hist贸ricas de rebeli贸n popular, son grandes escuelas para los pueblos del mundo.

Fernando Coll




Fuente: Ekinarenekinaz.com