December 6, 2021
De parte de La Haine
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Entrevista con el el soci贸logo y escritor Reinaldo Iturriza :: El proceso de “desafiliaci贸n pol铆tica” que vive el pa铆s desde hace a帽os

El pasado 21 de noviembre se llevaron a cabo las elecciones regionales de Venezuela para renovar el total de las gobernaciones y alcald铆as del pa铆s. Por primera vez en varios a帽os y producto de distintos factores, la mayor铆a de los partidos de derecha -incluidos aquellos que intentaron derrocar al presidente Nicol谩s Maduro por la fuerza y paralelizar su gobierno- presentaron candidaturas.

El oficialismo se alz贸 con un triunfo contundente al ganar 20 de los 23 Estados y la Alcald铆a del Municipio Libertador (Caracas, la capital). Sin embargo, a nivel nacional, obtuvo menos votos que los partidos antichavistas, en unos comicios marcados por la baja participaci贸n para los est谩ndares venezolanos, un 42%.

Para el soci贸logo y escritor Reinaldo Iturriza esto se debe al proceso de 芦desafiliaci贸n pol铆tica禄 que vive el pa铆s desde hace a帽os. El ex ministro de Comunas (2013-2014) y Cultura (2014-2016) de Venezuela asegura que 芦much铆sima gente no se reconoce en ninguna de las dos grandes identidades pol铆ticas禄, por eso la polarizaci贸n 芦ya no es tanto chavismo-antichavismo, sino que es fundamentalmente la gente desafiliada vs. la clase pol铆tica禄.

驴Cu谩l es el primer balance que hac茅s de estas elecciones? 驴Esperaban un resultado as铆 a nivel nacional?

El balance general es positivo, fue una jornada que transcurri贸 sin mayores inconvenientes. Sin duda alguna, una de las mejores cosas que pasaron en esta oportunidad fue que particip贸 casi en pleno la derecha.

Hay que recordar que la derecha, ins贸litamente despu茅s de su importante victoria electoral en diciembre de 2015, cuando gan贸 las elecciones parlamentarias, lanz贸 en 2017 oleadas de violencia antichavista. Fue un momento en Venezuela en el que estuvimos al borde de la guerra civil. Suena como una cosa exagerada, un recurso ret贸rico, pero no es el caso. Estuvimos literalmente al borde de la guerra civil.

Ese fantasma del enfrentamiento fratricida lo logramos despegar con la Asamblea Nacional Constituyente que se eligi贸 ese a帽o. Pero despu茅s en 2019 vino el experimento fallido de la ficci贸n del gobierno interino y otra vez estuvimos a las puertas de un conflicto mucho mayor, con amenazas de intervenci贸n extranjera.

Entonces se trat贸 de todo un per铆odo, 2016-2021, de largu铆simos cinco a帽os en los que la situaci贸n econ贸mica se agrav贸 mucho m谩s y es la gran preocupaci贸n de la inmensa mayor铆a de la gente en Venezuela. Fueron cinco a帽os de t谩cticas violentas y destituyentes.

En parte a partir de la evaluaci贸n de que eso ha sido incorrecto, o al menos fracasado, y como expresi贸n de las negociaciones que tienen lugar en M茅xico y la evaluaci贸n que sobre el asunto har谩 el gobierno de EE.UU. (que lamentablemente tiene mucha influencia en las decisiones de la clase pol铆tica antichavista), decidieron participar de las elecciones. Sin embargo fueron divididos y aunque sacaron mayor cantidad de votos que el chavismo, ganaron solo tres gobernaciones. Mientras que el chavismo gan贸, a pesar de todo lo que pas贸 durante los 煤ltimos a帽os y que el gobierno acusa un desgaste brutal, en veinte Estados.

Un dato muy relevante de esta contienda es que por primera vez en unas elecciones regionales, el conjunto de fuerzas que compiten contra las candidaturas oficiales del chavismo, sacaron m谩s votos. Es decir que, a pesar de que el chavismo ha vuelto a ganar en la mayor cantidad de Estados, es la primera vez que saca menos votos que la derecha.

Hay una parte de la derecha, su gran mayor铆a, que es antichavista, pero la misma idea de derecha est谩 cambiando en Venezuela.

Si bien el triunfo fue claro y se presentaron todos los principales partidos pol铆ticos de la derecha, la participaci贸n electoral fue una de las m谩s bajas de las 煤ltimas dos d茅cadas 驴a qu茅 se debe esto?

Los niveles de participaci贸n fueron bajos para los est谩ndares venezolanos. Pero esper谩bamos m谩s o menos eso. Entre compa帽eros y compa帽eras antes de las elecciones habl谩bamos que iba a estar entre el 40% y el 50%. Yo pensaba que iba a estar m谩s cerca del 50% pero finalmente qued贸 en 42%.

Hay dos razones que explican este comportamiento. Una tiene que ver con lo que se podr铆a llamar el “voto ausente”, es decir la gente que est谩 registrada para votar pero no est谩 en Venezuela. Esto tiene que ver con el tema migratorio.

Y lo segundo es que esta contienda electoral se produce en un contexto donde viene ganando mucha fuerza estos 煤ltimos a帽os un fen贸meno que yo he llamado de desafiliaci贸n pol铆tica. Much铆sima gente, la mayor铆a del pa铆s, est谩 desafiliada pol铆ticamente. No se reconoce en ninguna de las dos grandes identidades pol铆ticas.

Creo que la polarizaci贸n en Venezuela ya no es tanto chavismo-antichavismo, sino que es fundamentalmente la gente desafiliada versus la clase pol铆tica, tanto chavista como antichavista.

Ambas fuerzas lograron movilizar a lo que podr铆a considerarse su base dura. El antichavismo incluso moviliz贸 m谩s. Pero son fuerzas pol铆ticas que han menguado durante los 煤ltimos a帽os.

Entre ambas representan un poquito m谩s del 40% del registro electoral permanente. Eso que nosotros pudi茅ramos tener como un 铆ndice de afiliaci贸n pol铆tica. Es tremendo dato. Si tu revisas el hist贸rico, te das cuenta que en 2008 -tomando como referencia solo las elecciones regionales- entre las dos fuerzas representaban m谩s del 60% de la poblaci贸n. Son fuerzas que se movilizaron pero ya no convocan a la mayor铆a de la sociedad venezolana.

En unas elecciones presidenciales, donde por supuesto va a votar m谩s gente, va a ocurrir que mucha gente desafiliada al final va a decidir por una u otra candidatura. Obviamente la derecha lleva las de ganar, porque el desafiliado dif铆cilmente vote por quien est谩 en el gobierno.

驴Qu茅 expectativas ten茅s respecto a los di谩logos de M茅xico con la derecha? 驴Pueden lograr algo? 驴Es posible alejarlos as铆 de la estrategia golpista?

La derecha ahorita est谩 atravesando un momento dif铆cil, est谩 muy fracturada. En cualquier otra circunstancia uno se sentar铆a a observar el espect谩culo y disfrutarlo. Pero en esta ocasi贸n no, es preocupante.

Creo que hay suficientes evidencias de que, por lo menos de 2013 para adelante, la derecha o algunas facciones se han ido a las calles a manifestarse violentamente, en parte porque se est谩n disputando el liderazgo a lo interno. Estas oleadas de violencia que tuvimos en 2014, 2017 y en alguna medida lo que vivimos en 2019 con el gobierno paralelo, son expresiones de eso.

Hab铆a algunas facciones que son las m谩s fachas, que estaban tratando de hacerse con el control de la derecha. Y digamos que esa era su manera de tratar de prevalecer en esa disputa interna.

Eventualmente, todas las facciones se plegaron a la violencia, aunque no terminaron de comprometerse. Pero esa era la decisi贸n del gobierno estadounidense, y eso pesa mucho en la clase pol铆tica antichavista.

En 2020 algunas facciones manifestaron su intenci贸n de participar de las elecciones parlamentarias y, bueno, el gobierno estadounidense literalmente los amenaz贸. Que si participaban iban a ser sancionados.

Viniendo de esos antecedentes, preocupa que est茅n fracturados. Estoy completamente seguro de que estas mismas facciones violentas, fachas, que casi rayan la antipol铆tica, podr铆an estar aprovechando estas circunstancias de que sacan una 铆nfima cantidad de gobernaciones y alcald铆as para decir que ah铆 est谩 la demostraci贸n de que no se puede por la v铆a electoral. E imagino que est谩n tratando de imponerse las otras facciones que plantean que pierden, aunque sacan m谩s votos, porque est谩n desunidos.

En lo particular, tengo m谩s expectativa con eso en el corto plazo que con las negociaciones en M茅xico que, por supuesto, ojal谩 se retomen.

Dejando de lado el proceso electoral, 驴c贸mo ves esta etapa de la Revoluci贸n Bolivariana? 驴Cu谩les son los principales desaf铆os del momento?

Esta es una etapa sumamente compleja. Me parece que no hay manera de responder esto de manera concisa.

Ya el hecho mismo de este fen贸meno de la desafiliaci贸n pol铆tica me parece un desaf铆o enorme. Porque, bueno, como fuerza y liderazgo pol铆tico tienes un margen de maniobra y puedes hacer cosas para tratar de revertir ese proceso. Puedes crear las condiciones, trabajar para hacer pol铆tica, construir hegemon铆a y, en el caso venezolano, reconstituir el bloque hist贸rico que est谩 fracturado.

El problema es que para hacer eso hay que hacer pol铆tica chavista: pensando en las mayor铆as populares, con vocaci贸n de construir hegemon铆a en t茅rminos gramscianos. Como dec铆a Ch谩vez: no es suficiente con triunfar electoralmente, no solamente hay que vencer, sino convencer.

Creo que nuestro liderazgo pol铆tico no est谩 convencido de eso. Se ha conformado con administrar el statu quo y demostr贸 que pod铆a hacerlo. Despu茅s de una derrota como la de 2015, en 2017, 2018 y 2020 gan贸 con una derecha dividida, votando un porcentaje menor a lo que era el hist贸rico de participaci贸n de Venezuela. O sea, est谩 convencida que basta con la famosa maquinaria electoral del PSUV.

Es un liderazgo pol铆tico que apela excesivamente al clientelismo y al asistencialismo como m茅todo para tratar de sumar y captar voluntades. Una cosa que es de la pol铆tica m谩s tradicional.

Y finalmente lleva a cabo una pol铆tica econ贸mica que implic贸 un recorte de la inversi贸n social brutal y que, en general, hace que toda la crisis recaiga en la espalda de los trabajadores y trabajadoras.

Una cosa que es innegable son las agresiones externas, el asedio a la econom铆a nacional, las sanciones a la industria petrolera, en particular, que son inaceptables e intolerables. Pero una cosa distinta es lo que t煤 haces para hacerle frente a eso. En Venezuela alguien tiene que ser demasiado obcecado para no reconocer que hay una agresi贸n, pero no todos estamos pagando las consecuencias de la misma forma.

Eso se expresa de dos maneras. Por una parte, tu no ves al liderazgo pol铆tico pasando trabajo -como decimos aqu铆-; m谩s bien todo lo contrario. O esa es la posici贸n general que tiene la gente. Y por otra parte, los salarios no tienen pr谩cticamente ning煤n valor. Entonces bueno, s铆, estamos atravesando circunstancias dif铆ciles, pero el tema es qu茅 hacemos para enfrentar la agresi贸n. A qui茅n ponemos en la primera l铆nea, a qui茅n sacrificamos y a qui茅n no.

驴Tenemos que sacrificar a la mayor铆a de la poblaci贸n venezolana? 驴Por qu茅 no nos amarramos los cinturones todos? 驴Por qu茅 una minor铆a privilegiada no lo hace? 驴Por qu茅 se hacen tantos acuerdos con sectores de la burgues铆a? Yo no digo que no haya que hacerlo, hay que actuar pragm谩ticamente… pero creo que se les ha ido la mano.

En gran medida, la orientaci贸n estrat茅gica y program谩tica de la Revoluci贸n Bolivariana est谩 comprometida. Todo eso quiere decir, en resumen, que la Revoluci贸n atraviesa un momento sumamente dif铆cil, con un grado avanzado de desdibujamiento y una fuerza pol铆tica bastante menguada.

En relaci贸n al punto anterior, 驴qu茅 rol tienen para cumplir las comunas en el proceso revolucionario y cu谩l es su estado de desarrollo actual?

El movimiento comunero constituye en buena medida lo m谩s avanzado del sujeto popular chavista. No solamente por su lucidez, sino por su audacia pol铆tica y todo lo que implica la apuesta por el autogobierno popular.

Dicho esto, hay que destacar siempre que las comunas en Venezuela, en las condiciones particulares que tuvo la revoluci贸n, nunca fueron concebidas como experimentos aut谩rquicos o completamente aut贸nomos; como peque帽as rep煤blicas que ten铆an la obligaci贸n de nacer y multiplicarse.

No: las comunas siempre fueron concebidas como parte de un esfuerzo del Estado. Es decir, desde arriba, para hacer la revoluci贸n desde abajo. Es decir que ten铆an que tener acompa帽amiento del Estado, porque este estaba dirigido por un liderazgo que apostaba a la creaci贸n de una nueva institucionalidad, a transformar el propio Estado. Y esa institucionalidad ten铆a que crearse de nuevo, desde abajo. Su expresi贸n era el autogobierno popular, los Consejos Comunales y las Comunas.

Eso es clave, porque si no se comprende eso, uno escucha o lee cosas aqu铆 que dicen que la gente que se dice comunera es un problema porque est谩 todo el tiempo pidi茅ndole al Estado. Para que el experimento comunero se fortalezca en Venezuela tiene que tener necesariamente el acompa帽amiento del Estado. Y este debe acompa帽ar esas experiencias sin pretensi贸n de tutelarlas como ha ocurrido hist贸ricamente. Hay una tensi贸n muy fuerte.

M谩s que tutela, recientemente lo que ha habido es un desacompa帽amiento. No s茅 si esa palabra existe. Ha habido cada vez menos apoyo, a pesar de que, de vez en cuando, est谩n en la boca de los l铆deres de la Revoluci贸n. Pero, en la pr谩ctica, el apoyo ha estado menguado, el apoyo econ贸mico es muy poco.

Aqu铆 hay como esa idea de que, por ejemplo, a la hora de producir, transferir recursos a las comunas es mucho m谩s riesgoso que hacer alg煤n acuerdo con un agente econ贸mico privado capitalista. Hay una desconfianza bastante grande en la gente.

Hay un n煤mero de comunas constituidas formalmente. Francamente, desde hace unos cuantos a帽os, no tengo noci贸n de cu谩ntas realmente existen y est谩n funcionando. Pero s铆 tengo contacto con varias de estas experiencias y me consta que est谩n luchando porque prevalezca la apuesta comunal.

Adem谩s, estas experiencias est谩n dispersas por todo el pa铆s. Es decir que no hemos llegado a un punto donde tengamos que decir que quedan algunas puntuales. No es ese el caso. Pero, bueno, cuentan con muy poco apoyo pol铆tico y econ贸mico, van luchando a contracorriente.

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Fuente: Lahaine.org