August 6, 2021
De parte de Vamos Hacia La Vida
213 puntos de vista


Presentaci贸n

Millones de proletari@s sobreviven como pueden alrededor del mundo, en un contexto de degradaci贸n cada vez m谩s catastr贸fica del entorno natural, cuesti贸n que salta a la vista incluso en los medios masivos de comunicaci贸n. Sin embargo, para comprender la ra铆z de este problema, se hace necesario develar la naturaleza anti-ecol贸gica del capitalismo.

El devenir del capital en los 煤ltimos a帽os se puede graficar con algunos datos duros: se estima que cerca de 420 millones de hect谩reas de bosque han sido destruidas entre 1990 y 2020 (1), alrededor de 30 billones de toneladas de suelo se erosionan cada a帽o (2), aproximadamente 6.100 millones de hect谩reas -casi un 40% de la superficie del planeta- se han convertido en desiertos, y el 70% de las tierras secas productivas est谩n actualmente amenazadas por distintas formas de desertificaci贸n (3). La lista de destrucci贸n es larga -contaminaci贸n de aguas dulces, oc茅anos, campos y ciudades, cambio clim谩tico, p茅rdida de biodiversidad, etc.-, no obstante, mientras sigan siendo datos aislados que presentan los problemas en su forma fenom茅nica, y no se comprenda el movimiento de destrucci贸n en su totalidad -la concatenaci贸n ecol贸gica de cada fen贸meno, y la concatenaci贸n l贸gica producci贸n/destrucci贸n de la crisis de valor actual del capital-, seguiremos culpando a tal industria, o tal empresario, por su falta de 鈥渃onsciencia verde鈥, o a nosotr@s mism@s por nuestros h谩bitos de consumo.

Es en la humanidad proletarizada donde precisamente surge la cr铆tica pr谩ctica (4) que se expresa en levantamientos y revueltas cada vez m谩s intensas en contra de la degradaci贸n de la naturaleza -propia y externa-. Gran parte de estas luchas proletarias surgen espont谩neamente debido a la p茅rdida progresiva de las condiciones materiales necesarias para reproducir nuestra existencia, que en la regi贸n chilena, se han dirigido principalmente contra la megaminer铆a, las salmoneras, las forestales, y las grandes infraestructuras de la industria energ茅tica. Pero, existe un alto grado de discontinuidad de estas experiencias debido al tiempo-espacio en que se desarrollan, y porque adem谩s, el reformismo, vestido de radical, tiende a integrar democr谩ticamente este rechazo (5), de ah铆 la necesidad de una cr铆tica te贸rica unida a los procesos de lucha.

Este texto presenta sint茅ticamente la din谩mica inherentemente destructiva del capital, ese Moloc que sacrifica todo a su paso: por esta raz贸n hemos decido traducirlo y hacerlo circular para as铆 contribuir a ampliar el debate sobre el 鈥減roblema ecol贸gico鈥 en los entornos radicales. El autor, Nuno Miguel Cardoso Machado, es Doctor en Sociolog铆a Econ贸mica y de las Organizaciones de la Universidad de Lisboa, y muy cercano a las posiciones de la 鈥淣ueva Cr铆tica del Valor鈥 (6)

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Vamos Hacia la Vida

El l铆mite ecol贸gico del capitalismo: forma-valor y la acelerada destrucci贸n de la naturaleza a la luz de las teor铆as de Karl Marx y Moishe Postone

Resumen

Bas谩ndome en las teor铆as de Karl Marx y Moishe Postone, buscar茅 demostrar que: 1) Una inversi贸n fetichista entre lo concreto y lo abstracto se encuentra en el coraz贸n de la s铆ntesis macrosocial moderna. Tanto la fuerza de trabajo humana y el mundo sensible, material y natural se reducen al estado de los insumos que deben ser consumidos, digeridos y expulsados productivamente para alimentar el proceso continuo de valorizaci贸n; 2) Esta subsunci贸n de lo concreto en la din谩mica de la acumulaci贸n de capital (D鈥揗鈥揇鈥) tiene implicaciones devastadoras para el medio ambiente. La compulsi贸n asociada al est谩ndar normativo de tiempo de trabajo socialmente necesario y a la extracci贸n de plusval铆a relativa plantea, a trav茅s de la competencia, niveles cada vez mayores de productividad, producci贸n y, por lo tanto, del consumo de materias primas a todas las empresas con el fin de alcanzar incrementos m谩s peque帽os en la masa agregada de ganancias. Por lo tanto, como la acumulaci贸n de capital se vuelve m谩s dif铆cil, la crisis econ贸mica agrava la crisis ecol贸gica. En suma, el modo capitalista de (re) producci贸n se basa en una forma social abstracta de riqueza -(plusval铆a)- que es inherentemente autot茅lica, ilimitada y, como tal, implica una forma de crecimiento econ贸mico desbocado perjudicial para la biosfera.

Introducci贸n

Un espectro acecha el mundo contempor谩neo: el espectro del cambio clim谩tico. Todo el mundo parece estar consciente de la inminente cat谩strofe ecol贸gica: cient铆ficos y celebridades de Hollywood, Greenpeace y la Comisi贸n Europea, Greta Thunberg y la Reina de Inglaterra, el Papa Francisco y Bill Gates. Sin embargo, pocas personas son capaces de comprender y fundamentar te贸ricamente las causas reales detr谩s de este alarmante curso de acontecimientos. En este cap铆tulo, argumentar茅 que la teor铆a del valor de Karl Marx y, en particular, su reinterpretaci贸n por Moishe Postone puede ayudarnos a dar sentido a la destrucci贸n acelerada de la naturaleza en la modernidad al basarlo en la din谩mica social fetichista de la acumulaci贸n de capital.

La interacci贸n entre los dos polos de la producci贸n de mercanc铆as -valor de uso y valor- es la principal raz贸n detr谩s de este lamentable resultado ecol贸gico. El efecto contradictorio sobre la riqueza material, concreta, y la riqueza abstracta del continuo desarrollo de las fuerzas productivas, promovido e impuesto por la competencia de muchos capitalistas, explica el patr贸n de crecimiento desbocado que caracteriza a la modernidad. Los aumentos en la productividad material van acompa帽ados de incrementos proporcionales de la riqueza material. Sin embargo, como se explicar谩 a continuaci贸n, la din谩mica asociada a la extracci贸n de plusval铆a relativa, -t铆pica de capitalismo maduro- es tal que los niveles cada vez mayores de productividad y producci贸n son necesarios para obtener incrementos cada vez menores de la masa social de plusval铆a (igual a la masa de ganancia).

Bueno, en el modo burgu茅s de (re) producci贸n, el valor de uso es s贸lo un veh铆culo para el proceso de valorizaci贸n. El objetivo final del capital es la ganancia monetaria, es decir, ganancia, que es creada exclusivamente por el gasto de trabajo humano abstracto, independientemente del estado general de la ciencia y la tecnolog铆a. Por lo tanto, este interminable proceso tautol贸gico -hacer 2 d贸lares de 1, etc.- implica el aumento del consumo de materias primas, un grado colosal de residuos y niveles peligrosos de contaminaci贸n.

En la Secci贸n 1, los efectos contrarios del aumento de la productividad material sobre el valor de uso y el valor son discutidos. Los aumentos temporales a corto plazo en el valor generado por hora de trabajo social inducen a la innovaci贸n, pero, a la larga, una vez que el progreso tecnol贸gico se difunde a lo largo de una rama productiva determinada, la cantidad de valor creado en una hora de trabajo socialmente necesario retrocede a su nivel base. Moishe Postone llama a esto la din谩mica de la cinta rodante (7): para obtener la misma ganancia econ贸mica por hora, uno se ve obligado a producir valores de uso a un ritmo acelerado.

La Secci贸n 2 presenta las categor铆as marxianas de plusval铆a absoluta y relativa. La plusval铆a absoluta consiste en el aumento del plustrabajo extra铆do de los trabajadores alargando la jornada laboral. Sin embargo, tiene barreras biol贸gicas y morales insuperables. As铆, la llamada plusval铆a relativa es predominante en el capitalismo maduro. Se obtiene mediante aumento de productividad en aquellas ramas que producen los medios de subsistencia comprados por los trabajadores con sus salarios, es decir, reduciendo el valor de la fuerza de trabajo. El plustrabajo aumenta gracias a la reducci贸n del trabajo necesario.

No obstante, como mostrar谩 la secci贸n 3, la plusval铆a relativa no crece al mismo ritmo que la productividad y, por tanto, conlleva un aumento exponencial de la productividad material. Este proceso no est谩 impulsado por la demanda de satisfacer necesidades humanas espec铆ficas, sino por la necesidad de cumplir el objetivo fetichista de la reproducci贸n ampliada del capital.

La producci贸n capitalista es directamente responsable del agotamiento de los recursos naturales y de la destrucci贸n del medio ambiente. Solo la abolici贸n del valor podr铆a introducir una nueva forma de crecimiento cualitativa y cuantitativamente basada en la riqueza material como forma social de riqueza.

1-La din谩mica de la cinta rodante como interacci贸n contradictoria entre valor de uso y valor

Seg煤n Moishe Postone, la mercanc铆a es la 鈥渇orma鈥 b谩sica (Postone 2003, 44) o 鈥減rincipio estructurador鈥 de la modernidad capitalista (Postone 2003, 154). Es la 鈥渦nidad no id茅ntica鈥 de una dimensi贸n material (valor de uso) y una dimensi贸n social (valor) hist贸ricamente espec铆fica, que coexisten de manera contradictoria (Postone 2003, 139).

Por un lado, la riqueza material 鈥渆s una funci贸n de los productos鈥 creados, de su 鈥渃antidad y calidad鈥 concretas (Postone 2003, 154). La producci贸n de valores de uso no depende necesariamente del 鈥済asto de trabajo directo鈥; en el curso del desarrollo del capitalismo, se vuelve cada vez m谩s 鈥渄eterminado por la organizaci贸n social de la producci贸n, el nivel de desarrollo y aplicaci贸n de la ciencia, y las habilidades adquiridas de la poblaci贸n trabajadora鈥 (Postone 2004, 67). En resumen, la productividad material es cada vez m谩s una 鈥渆xpresi贸n鈥 del nivel general de 鈥渃onocimiento social鈥 y la amplia gama de las 鈥渃apacidades productivas de la humanidad鈥 adquiridas a lo largo de la historia (Postone 2004, 67), como la maquinaria, la informatizaci贸n y la automatizaci贸n.

A su vez, el valor est谩 constituido exclusivamente por el trabajo abstracto como una forma peculiar e igualmente abstracta de riqueza y como una forma estructurada de mediaci贸n social (8). Su magnitud 鈥渘o es una funci贸n directa de la cantidad de bienes producidos鈥 (Postone 2003, 188); se mide por el gasto de 鈥渢iempo de trabajo socialmente medio, o necesario鈥 (Postone 1998, 61, 茅nfasis a帽adido). El 鈥減unto de referencia鈥 para determinar la magnitud del valor no es el productor aislado, sino la 鈥渟ociedad en su conjunto鈥 (Postone 2003, 191). La acci贸n rec铆proca de la multitud de productores constituye, a sus espaldas, 鈥渦na norma general externa que act煤a reflexivamente sobre cada individuo鈥 (Postone 2003, 191, 茅nfasis a帽adido).

Para los prop贸sitos del argumento presentado en este cap铆tulo, el aspecto fundamental que debe ser retenido es que 鈥渓a producci贸n de valor (鈥) est谩 necesariamente ligada al gasto del trabajo humano directo鈥 (Postone 2003, 195, 茅nfasis en el original) y que, en consecuencia, el aumento de la productividad material mecanizada no puede, por s铆 misma, afectar de forma permanente al quantum de valor generado por hora de trabajo social. Consideremos el siguiente ejemplo ilustrativo: el nivel medio de la productividad en la industria de la ropa es tal que en 1 hora se producen 5 camisas con el valor total de 25 euros (y un valor unitario correspondiente de 5 euros). Un capital innovador, que es capaz de fabricar 10 camisetas en 1 hora, as铆 disminuyendo su valor individual a 2.5 euros, ganar谩 una plusganancia temporal porque vender谩 cada camiseta por 5 euros -el valor de mercado determinado por tiempo de trabajo socialmente necesario-.

Sin embargo, tan pronto como el progreso t茅cnico se difunda por la competencia y se impone un nuevo nivel medio de productividad, el 煤nico resultado permanente ser谩 el aumento de la cantidad de valores de uso producidos en 1 hora de tiempo de trabajo socialmente necesario -10 camisetas en lugar de 5 y la reducci贸n de su valor unitario de 5 a 2.5 euros. La masa de valor creada ser谩 exactamente la misma que antes: 25 euros (10 camisetas x 2,5 euros)-. Se restablece el incentivo al progreso t茅cnico posterior capaz de recompensar a los capitalistas innovadores con un nuevo excedente de ganancia temporal.

Por tanto, en el capitalismo la forma social del valor fomenta el continuo aumento de la productividad y el n煤mero de valores de uso fabricados. La competencia recompensa a los capitalistas innovadores con una plusval铆a extra o plusganancia temporal, que resulta de la diferencia entre sus costos de producci贸n individuales y los costos de producci贸n sectoriales promedio. A corto plazo, los capitalistas de vanguardia son capaces de generar ef铆meramente una magnitud suplementaria de valor por unidad de tiempo (abstracto) comprendido en la jornada laboral.

No obstante, tan pronto como los procesos innovadores y los correspondientes niveles superiores de productividad se generalizan entre el resto de los capitales en competencia, 鈥渓a magnitud del valor cae a su鈥 original 鈥渘ivel base鈥 (Postone 2004, 59). As铆, 鈥渆l valor total producido en una hora de trabajo social permanece constante鈥 en el largo plazo (Postone 2003, 288, 茅nfasis a帽adido), es decir, en una hora de trabajo socialmente medio o necesario se produce siempre la misma masa de valor. La raz贸n de esto es el gasto del mismo quantum de trabajo, la inmanente medida de la riqueza abstracta. Los 煤nicos resultados duraderos de una mayor productividad son la cantidad acumulada de valores de uso producidos y el valor unitario reducido de las mercanc铆as (Postone 2003, 288).

El modo capitalista de (re) producci贸n posee, entonces, un dinamismo sin precedentes, ya que promueve 鈥渘iveles cada vez mayores de productividad鈥 material 鈥渂asada en el (鈥) desarrollo tecnol贸gico (鈥) y en el aumento de la aplicaci贸n de la ciencia a la producci贸n鈥 (Postone 2003, 197). Estos avances tecnocient铆ficos continuos, a saber, en forma de maquinaria y automatizaci贸n, 鈥渁umentan enormemente la cantidad de riqueza material producida鈥 (Postone 2003, 197, 茅nfasis a帽adido).

Sin embargo, 鈥渘o crean ning煤n valor nuevo鈥 (Postone 2003, 196) (9). Moishe Postone llama a esta din谩mica el 鈥渆fecto cinta rodante鈥 (Postone 2003, 289, 茅nfasis en el original). La 鈥渕et谩fora de la cinta rodante鈥 se refiere al hecho de que uno 鈥渄ebe correr cada vez m谩s r谩pido simplemente para permanecer en el lugar鈥 (Sewell Jr. 2018, 162). De hecho, la sucesiva re-determinaci贸n de la hora social normativa del trabajo obliga a los capitales a producir cada vez m谩s valores de uso para producir la misma magnitud de valor durante ese per铆odo.

El tiempo de trabajo socialmente necesario es una forma de 鈥渃ompulsi贸n鈥 temporal (Postone y Brick 1982, 635) porque es una norma imperativa, obligatoria e inexorable: todos deben cumplir con esta regla o de lo contrario ser谩n derrotados por sus competidores (Postone 1998, 61). Este marco normativo cuasi-objetivo es una forma 鈥渁bstracta鈥 de 鈥渄ominaci贸n鈥 social (Postone 2003, 191) que somete a los seres humanos a 鈥渃oacciones (鈥) impersonales鈥 (Postone 2003, 4).

La 鈥渃ontradicci贸n b谩sica鈥 del capitalismo (Postone 2003, 196), antes aludida, puede enunciarse de la siguiente manera: por un lado, 鈥渆l valor se vuelve cada vez menos adecuado como medida de riqueza鈥 (Postone 1978, 748), es decir, resulta ser progresivamente 鈥渁nacr贸nico en t茅rminos del鈥 gigantesco 鈥減otencial de producci贸n de riqueza material de las fuerzas productivas a las que da lugar鈥 y que 鈥揺ste es el aspecto decisivo- 鈥測a no tiene ninguna relaci贸n significativa鈥 con el gasto de trabajo (Postone 2003, 197, 茅nfasis a帽adido). Por otro lado, el capitalismo es un 鈥渟istema de producci贸n basado en el valor鈥 (Postone 2003, 197) y, como tal, el trabajo abstracto y socialmente necesario representa su sangre vital. Por lo tanto, 鈥渋ndependientemente del grado鈥 en que se 鈥渄esarrollen鈥 las fuerzas productivas, el capital no puede prescindir de absorber el trabajo humano (Postone y Brick 1982, 636, 茅nfasis en el original). El tiempo de trabajo socialmente necesario se redefine consecutivamente de tal manera que conlleva el crecimiento infinito de la producci贸n y, por tanto, de la consumo de materias primas.

脡sta es una importante conclusi贸n preliminar. Sin embargo, la sociedad moderna es m谩s compleja, ya que el objetivo de la (re) producci贸n capitalista no es el valor per se, sino la plusval铆a. En los p谩rrafos anteriores solo he aludido al extra de plusval铆a temporal obtenido por los capitales innovadores, pero que en realidad no explicaba c贸mo surge la plusval铆a. Por lo tanto, es hora de examinar a fondo la definici贸n de esa categor铆a en los escritos de Marx. En la siguiente secci贸n me concentrar茅 en la distinci贸n entre plusval铆a absoluta y relativa.

2-Plusval铆a Absoluta y Relativa

Como es bien sabido, Marx divide la jornada laboral en dos secciones, que son designado como tiempo de trabajo necesario (segmento de l铆nea a-b) y tiempo de trabajo excedente (plustrabajo) (segmento de l铆nea b-c):

a鈥斺斺攂鈥斺斺- c

Durante el primer per铆odo, los trabajadores producen esa magnitud de valor que es necesaria para reproducir su fuerza de trabajo y que es igual a su salario. El segundo per铆odo comprende el tiempo de trabajo complementario durante el cual los trabajadores producen un exceso de valor -plusval铆a- apropiado por el capitalista. Si el tiempo de trabajo necesario se toma como dado, la plusval铆a creada depende totalmente de la duraci贸n de la jornada laboral: cuanto m谩s larga sea la jornada, mayor ser谩 el tiempo de plustrabajo. Marx llama plusval铆a absoluta a la ganancia obtenida alargando la jornada laboral, es decir, mediante la ampliaci贸n de b-c:

             a鈥斺斺揵鈥斺斺-c鈥斺斺>
                     

El l铆mite m谩ximo de la jornada laboral est谩 determinado f铆sica y moralmente. Marx nos dice que este l铆mite superior de la jornada laboral est谩 doblemente 鈥渃ondicionado鈥 (Marx 1982, 341). Por un lado, 鈥減or los l铆mites f铆sicos de fuerza de trabajo鈥 (Marx 1982, 341), en el sentido de que, durante las 24 horas diarias, un individuo es capaz de gastar solo 鈥渦na cierta cantidad de su fuerza vital鈥 (Marx 1982, 341). Los seres humanos tambi茅n necesitan tiempo para recuperar su energ铆a, dormir, comer, etc. Adem谩s de este l铆mite biol贸gico, la jornada laboral se enfrenta a 鈥渙bst谩culos morales鈥 socialmente establecidos (Marx 1982, 341). Seg煤n Marx, 鈥渆l trabajador necesita tiempo para satisfacer sus necesidades intelectuales y sociales, y el alcance y n煤mero de estos requisitos est谩 condicionado por el nivel general de la civilizaci贸n鈥 (Marx 1982, 341).

Por tanto, hay que tener en cuenta que la duraci贸n absoluta de la jornada laboral posee 鈥渓铆mites鈥 insuperables (Marx 1982, 419) y que, en una sociedad dada, es una magnitud m谩s o menos estable constituida cultural y socialmente. Por supuesto, el capital buscar谩 activamente superar esos obst谩culos, especialmente cuando la valorizaci贸n enfrenta mayores dificultades, pero en 煤ltima instancia las limitaciones biol贸gicas de los seres humanos representan una barrera insuperable que se impondr谩 antes o despu茅s. En resumen, la extracci贸n de plusval铆a absoluta se vuelve progresivamente y literalmente imposible.

Sin embargo, la producci贸n de plusval铆a tambi茅n puede incrementarse sin ning煤n cambio en la duraci贸n de la jornada laboral. En la extracci贸n de la llamada plusval铆a relativa, t铆pica del capitalismo plenamente desarrollado, el tiempo de plustrabajo aumenta gracias a la disminuci贸n del tiempo de trabajo necesario. Se aumenta el segmento b-c debido al acortamiento del segmento a-b:

              a鈥斺斺斺攂鈥斺斺斺攃

                   <鈥斺斺斺斺

              a鈥斺-b鈥斺斺斺斺斺揷

En otras palabras, esto implica una disminuci贸n en el valor de la fuerza de trabajo alcanzada a trav茅s de una reducci贸n en el valor de los medios de subsistencia. Por tanto, la clave para la extracci贸n de plusval铆a relativa es el aumento de la productividad material en aquellas ramas que abastecen la canasta de bienes adquiridos por los trabajadores con sus salarios. La productividad material aumentada permite indirectamente el crecimiento de la plusval铆a relativa extra铆da de los trabajadores precisamente a trav茅s de la disminuci贸n del valor unitario de los productos que compran con sus ingresos. Se deber铆a notar, adem谩s, que el aumento de la plusval铆a relativa no es incompatible con el aumento de los salarios reales y que, adem谩s, el aumento de los salarios reales y el aumento de la plusval铆a relativa pueden incluso combinarse con la contracci贸n de la jornada laboral, como muestra la historia reciente de los pa铆ses capitalistas occidentales.

Dado que la producci贸n de plusval铆a relativa no depende del aumento de la productividad en empresas aisladas, es imposible para el capitalista individual reducir el valor de la fuerza de trabajo que emplea directamente. Lo que impulsa el progreso t茅cnico al nivel de los capitalistas individuales es otro factor mencionado antes, cuando discut铆 el concepto de valor, seg煤n Moishe Postone, en la Secci贸n 1: la apropiaci贸n temporal de una masa extra de plusval铆a cuando los costos de producci贸n de una empresa dada son inferiores a los costos de producci贸n promedio en su rama de negocio. La competencia dentro de una rama recompensa a los capitales innovadores. En consecuencia, el valor reducido de la fuerza de trabajo es el resultado inadvertido del proceso general de innovaci贸n que caracteriza al capitalismo 鈥搒ubyacente a la b煤squeda de una plusval铆a extra-, cada vez que alcanza aquellas ramas que producen los medios de subsistencia.

Sin embargo, cuanto m谩s avanzado es el modo de producci贸n capitalista, m谩s grandes ser谩n las dificultades que enfrentar谩 la extracci贸n de plusval铆a relativa. Esto sucede porque la plusval铆a 鈥渘o aumenta鈥 a la misma tasa 鈥渃omo lo hace el multiplicador de la fuerza productiva鈥 (Marx 1973, 339). Cuanto menor sea la cuota de trabajo necesario antes del aumento de la productividad, cuanto menor ser谩 el aumento de la cuota del plustrabajo, como explica Marx en los Grundrisse:

鈥淐uanto mayor sea la plusval铆a del capital antes del aumento de la fuerza productiva, mayor ser谩 la cantidad de plustrabajo que se presupone (鈥); o, cuanto menor es la parte fraccional de la jornada laboral que forma el equivalente del trabajador, que expresa el trabajo necesario [es decir, salarios, NM], menor es el aumento de la plusval铆a que obtiene el capital del aumento de la fuerza productiva. Su plusval铆a aumenta, pero en una relaci贸n cada vez menor con el desarrollo de las fuerzas productivas. As铆, cuanto m谩s desarrollado ya est谩 el capital, cuanto m谩s plustrabajo ha creado, m谩s terriblemente debe desarrollar las fuerza productiva para realizarse s贸lo en una proporci贸n menor, es decir, para a帽adir plusval铆a 鈥損orque su barrera- sigue siendo la relaci贸n entre la parte fraccional del d铆a que expresa el trabajo necesario, y la jornada laboral completa. Solo puede moverse dentro de estos l铆mites. Cuanto menor sea la parte fraccional que corresponde al trabajo necesario, mayor ser谩 el plustrabajo, menos puede cualquier aumento de la fuerza productiva disminuir perceptiblemente el trabajo necesario (鈥). La autorrealizaci贸n del capital se vuelve m谩s dif铆cil en la medida en que ya se ha realizado (鈥) porque los salarios han (鈥) ca铆do ya tan bajo, considerados en su relaci贸n con el producto del trabajo o con el d铆a del trabajo vivo鈥. (Marx 1973, 340-341, 茅nfasis en el original)

Por ejemplo, si el trabajo necesario ya representa solo 2 partes de 100 de la jornada laboral (y el plustrabajo, por lo tanto, representa 98 partes de 100), luego la duplicaci贸n de la productividad del material -en aquellas ramas que crean los medios de subsistencia- provocar谩 una disminuci贸n del trabajo necesario al 1% de la jornada laboral, mientras que la cuota de plustrabajo aumentar谩 al 99% de la jornada laboral. Por lo tanto, el plustrabajo aumentar谩 solo un 1%, 隆aunque la productividad haya aumentado un 100%! De hecho, hay datos emp铆ricos que corroboran la brutalidad compresi贸n total del trabajo necesario a lo largo del siglo XX (cf. Basso 2003).

Es posible concluir que aumentos cada vez m谩s gigantescos de la productividad material son requeridos para alcanzar aumentos homeop谩ticos en la plusval铆a producida. Del mismo modo, se necesitan niveles cada vez mayores de producci贸n concreta para encarnar un proceso exitoso de valorizaci贸n. En otras palabras, la producci贸n y realizaci贸n de la forma social abstracta y autot茅lica de la riqueza caracter铆stica de la modernidad capitalista, expresada por la f贸rmula general D-M-D鈥, tiene muchas implicaciones da帽inas para el medio ambiente, como explicar茅 a continuaci贸n.

3-Plusval铆a Relativa y la Acelerada Destrucci贸n de la Naturaleza

Como se demostr贸 en la Secci贸n 1, la 铆ntima 鈥渞elaci贸n鈥 establecida en el capitalismo maduro entre el est谩ndar de la 鈥減roductividad鈥 material, por un lado, y la plusganancia obtenida a trav茅s de la innovaci贸n, por otro, significa que el capital contiene un 鈥渋mpulso inmanente鈥 hacia el desarrollo continuo de las fuerzas productivas y hacia el continuo aumento del nivel de producci贸n (Postone 2003, 310).

Este necesario crecimiento se ve agravado por otro factor: como he mencionado en la secci贸n anterior, la plusval铆a relativa no aumenta al mismo ritmo que la productividad. Cuanto menor sea la cuota de trabajo necesario, mayores tendr谩n que ser los aumentos de la productividad para lograr peque帽os aumentos de la plusval铆a. Por lo tanto, no sorprende que Moishe Postone extiende su an谩lisis bas谩ndose en la categor铆a Marxiana de plusval铆a relativa para ilustrar los problemas ecol贸gicos asociados al modo capitalista de (re)producci贸n. Postone resume la pregunta de la siguiente manera:

鈥淟a tasa de aumento de la masa de plusval铆a por porci贸n determinada de capital cae a medida que aumenta el nivel del tiempo de plustrabajo. (鈥) Cu谩nto m谩s se acerque la cantidad de plusval铆a producida al l铆mite del valor total producido [por una jornada de trabajo determinada, NM] (鈥), m谩s dif铆cil ser谩 disminuir a煤n m谩s el tiempo de trabajo necesario mediante el aumento de la productividad [material, NM] y, por tanto, aumentar la plusval铆a [relativa, NM]. Esto (鈥) significa que cuanto mayor sea el nivel general del tiempo de plustrabajo y, en relaci贸n con 茅l, de la productividad, cuanto m谩s debe aumentar la productividad鈥 (Postone 2003, 310-311, 茅nfasis a帽adido).

El despilfarro de recursos naturales se deriva de 鈥渆sta din谩mica particular (鈥) que produce aumentos en la riqueza material mayores que los de la plusval铆a鈥 en un contexto hist贸rico en el que es esta 煤ltima la que constituye la forma social de la riqueza (Postone 2003, 311). La preservaci贸n de la forma-valor fetichista significa que la producci贸n material debe multiplicarse fuera de toda proporci贸n para generar un aumento homeop谩tico, pero imperativo, en la masa de plusval铆a. As铆, 鈥渓a acumulaci贸n de capital implica niveles cada vez mayores de productividad, cada vez mayores masas de productos producidos y, por tanto, cada vez mayores masas de materia primas consumidas鈥 (Postone y Brick 1982, 637, 茅nfasis a帽adido). La riqueza sensible no puede generarse en cantidades razonables, estrictamente suficiente para cumplir con las necesidades concretas de las personas, conscientemente determinadas, porque en la modernidad la riqueza material se degrada al estado de ser un simple veh铆culo de (plus)valor (Postone 2003, 312). Este 煤ltimo es insaciable y, lo que es peor, su tasa de crecimiento es una fracci贸n siempre decreciente del aumento en la productividad material (Postone y Brick 1982, 637).

Por tanto, 鈥渓a creciente destrucci贸n de la naturaleza no debe (鈥) verse (鈥) como consecuencia del aumento del control humano y el dominio de la naturaleza鈥 en s铆 mismo (Postone 2003, 312), ni debe atribuirse a la tecnolog铆a tout court (Postone 2003, 313). La devastaci贸n ecol贸gica es el resultado de la dominaci贸n capitalista, hist贸ricamente espec铆fica, de la naturaleza y de un proceso t茅cnico-material de (re)producci贸n subsumido en el proceso de valorizaci贸n. El mundo sensible est谩 unido a la maquinaria social suprasensible del capital que lo consume, lo digiere y lo expulsa de manera insaciable:

鈥淓l capital (鈥) consume la naturaleza material (鈥) como medio de alimentar su propia autoexpansi贸n 鈥揺s decir, como medio de efectuar la extracci贸n y absorci贸n de la mayor cantidad posible de tiempo de plustrabajo de la poblaci贸n trabajadora-. Hay que consumir cantidades cada vez mayores de materias primas aunque el resultado no sea un aumento correspondiente [o proporcional, NM] de (鈥) [plusval铆a, NM] relativa (鈥). La relaci贸n del hombre y la naturaleza mediada por el trabajo (鈥) adquiere la forma de una transformaci贸n acelerada de materias primas cualitativamente particulares en 鈥榤ateria鈥, en portadores cualitativamente homog茅neos de tiempo de [trabajo, NM] objetivado鈥 (Postone 2003, 312, 茅nfasis a帽adido).

En suma, es la 鈥渄eterminaci贸n temporal鈥 de la plusval铆a (Postone 2003, 313), como forma fetichista de riqueza y de mediaci贸n social constituida por el gasto de trabajo abstracto, lo que explica el peculiar 鈥渢ipo de crecimiento鈥 o expansi贸n 鈥渆con贸mica鈥 inherente a la modernidad burguesa y que se revela enemiga de la biosfera (Postone 2003, 312-313). Esta din谩mica plantea una 鈥渢ensi贸n entre las consideraciones ecol贸gicas y los imperativos del valor鈥 que es simplemente irresoluble en el 鈥渕arco鈥 del capitalismo (Postone 2003, 313). A pesar, de las atroces 鈥渃onsecuencias鈥 ecol贸gicas (Postone 2003, 313) -a saber, el agotamiento de los recursos naturales, la destrucci贸n del medio ambiente f铆sico de la Tierra, la extinci贸n de numerosas especies de plantas y animales como resultado de la contaminaci贸n (11) y el cambio clim谩tico debido a las emisiones de gases de efecto invernadero- tanto los medios de vida individuales de los 鈥渢rabajadores asalariados鈥 y la reproducci贸n de la sociedad en su conjunto est谩n atados a la funci贸n socialmente sint茅tica del 鈥渢rabajo鈥 abstracto y, por tanto, a la reproducci贸n ampliada del capital (Postone 2003, 313).

S贸lo la 鈥渁bolici贸n del valor鈥 y el establecimiento simult谩neo de 鈥渦na sociedad basada en la riqueza material, en la que el aumento de la productividad se tradujera en un aumento correspondiente de la riqueza social鈥, permitir铆a establecer una 鈥渇orma sensible de crecimiento muy diferente del crecimiento capitalista鈥 (Postone 2003, 314, 茅nfasis a帽adido). La producci贸n para usos y consumos espec铆ficos, conscientemente determinados, sustituir铆a la tautolog铆a social de la producci贸n por la producci贸n.

Conclusi贸n

Bas谩ndose en las teor铆as de Karl Marx y Moishe Postone, este cap铆tulo ha demostrado que una inversi贸n fetichista entre lo concreto y lo abstracto reside en el coraz贸n de la reproducci贸n macrosocial moderna. Tanto la fuerza de trabajo humana y el mundo sensible, material y natural se reducen al estado de insumos que deben consumirse de manera productiva para alimentar el proceso continuo de expansi贸n del capital. Esta subsunci贸n de lo concreto en la forma social abstracta de valor tiene consecuencias devastadoras para el medio ambiente.

El funcionamiento de la competencia promueve el aumento continuo de la productividad material y de la producci贸n, ya que los capitales innovadores son recompensados con un plusganancia temporal, que resulta de la diferencia entre sus costos de producci贸n individuales y los costos de producci贸n sectoriales promedio. Sin embargo, tan pronto como el progreso t茅cnico se generaliza, el 煤nico resultado duradero es un nuevo est谩ndar normativo de productividad y el correspondiente aumento del n煤mero de mercanc铆as creadas en una hora de trabajo social para generar la misma magnitud de valor. El tiempo de trabajo socialmente necesario se redefine continuamente de tal manera que conlleva al crecimiento infinito de la producci贸n y, por tanto, de consumo de materias primas.

El efecto secundario de este aumento de la productividad material, cuando alcanza las ramas que producen la canasta de bienes adquiridos por los trabajadores con sus los salarios, es la disminuci贸n del valor de la fuerza de trabajo. Este es el secreto detr谩s de la extracci贸n de la plusval铆a relativa t铆pica del capitalismo tard铆o. Sin embargo, el aumento de la plusval铆a relativa no es proporcional al crecimiento de la productividad material. Cuanto mayor sea la compresi贸n del trabajo necesario (salarios), tanto m谩s grandes deber谩n ser los aumentos en la productividad y la producci贸n para lograr un cada vez menor aumento de la masa de plusval铆a.

As铆, la acumulaci贸n de capital, progresivamente m谩s dif铆cil en el plano econ贸mico, demanda la destrucci贸n acelerada de la naturaleza. En resumen, la riqueza sensible no puede ser producida en cantidades razonables, estrictamente suficiente para satisfacer las necesidades concretas colectivamente decididas por la gente, porque en la modernidad la riqueza material es un mero veh铆culo de riqueza abstracta (12). Esta 煤ltima es por definici贸n ilimitada y, para hacer las cosas peor, su tasa de crecimiento es cada vez m谩s fraccional en relaci贸n con el aumento de la productividad material.

Nuno Miguel Cardoso Machado
University of Lisbon, Portugal

REFERENCIAS

Basso, Pietro. 2003. Modern Times, Ancient Hours: Working Lives in the Twenty-first Century. Translated by Giacomo Donis. London: Verso.

Gorz, Andr茅. 1989. Critique of Economic Reason. Translated by Gillian Handyside and Chris Turner. London: Verso.

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Marx, Karl. 1973. Grundrisse: Foundations of the Critique of Political Economy (Rough Draft). Translated by Martin Nicolaus. London: Penguin Books.

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Postone, Moishe, and Hemut Reinicke. 1975. 鈥淥n Nicolaus鈥 鈥業ntroduction鈥 to the Grundrisse.鈥 Telos 22: 130-148. https://doi.org/10.3817/1274022130.

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NOTAS:

(1) http://www.fao.org/3/ca8642es/CA8642ES.pdf
(2) http://www.fao.org/3/i6468s/i6468s.pdf
(3) http://www.fao.org/3/x5323s/x5323s01.htm
(4) Por ejemplo, en estos momentos, las luchas contra la escasez de agua en Ir谩n, https://www.vozdeamerica.com/noticias-internacional/protestas-escasez-iran-adquieren-tono-antigubernamental
(5) Recomendamos el texto de l@s compa帽er@s del grupo 鈥淏arbaria鈥 que ilustra este problema:

El decrecentismo y la gesti贸n de la miseria

(6) M谩s material de este 鈥渏oven investigador de las ciencias sociales鈥 se puede encontrar en:
https://nunomiguelmachado.wordpress.com/
https://lisboa.academia.edu/NunoMiguelMachado
(7) Treadmill dynamic en el original. (N. del T.)
(8) Es importante tener en cuenta que el trabajo abstracto no es una mera 鈥渁bstracci贸n conceptual鈥 (Postone and Reinicke 1975, 143), sino 鈥渦n proceso social real de abstracci贸n鈥 (Postone, 2003, 152, 茅nfasis a帽adido) que abarca dos momentos interconectados: 鈥渓a abstracci贸n desde todas las formas concretas y propiedades 煤tiles鈥 de las actividades humanas m煤ltiples (Postone and Reinicke 1975, 145) y la consecuente 鈥渞educci贸n pr谩ctica a su com煤n denominador como trabajo humano indiferenciado鈥. (Postone, 2003, 189, 茅nfasis a帽adido)
(9) Directamente, porque, como mostrar茅 en la Secci贸n 2, un aumento general en la productividad puede llevar indirectamente a un aumento de la plusval铆a relativa al alcanzar a las ramas del Sector Secundario que producen los medios de subsistencia. Al reducir el valor de las mercanc铆as adquiridas por los trabajadores con su salario, el progreso t茅cnico disminuye el valor de la fuerza de trabajo y, por lo tanto, aumenta la cuota de plusval铆a que se apropia el capital.
(10) Lifeblood en el original. (N. del T.)
(11) Lo que conduce a irreparables p茅rdidas en la biodiversidad.
(12) Esta conceptualizaci贸n est谩 en deuda con Serge Latouche y Andr茅 Gorz. Latouche (cf. 2000) distingue lo razonable (raisonnable) de lo racional (rationnel), es decir, de la racionalidad formal que caracteriza la econom铆a de mercado moderno (sustancialmente irracional). Gorz opone el principio pre-capitalista de suficiencia al principio capitalista de maximizaci贸n (abstracta) (cf. Gorz 1989).

Limites ecologicos del capitalismo




Fuente: Hacialavida.noblogs.org