November 28, 2021
De parte de A Las Barricadas
331 puntos de vista


Kiev, 2014

La plaza de la independencia en Kiev es mundialmente conocida como Maidan (袦邪泄写邪薪, plaza en ucraniano). Por esa plaza es por lo que Maidan (a veces, euromaidan) llamamos al proceso de insurrecci贸n y golpe de estado ocurrido en 2014 en Ucrania tras varios meses de protestas centradas en esa plaza. Pero lo importante del Maidan no es tan s贸lo lo que ocurre a partir de las noches de febrero en las que miles de militantes fascistas armados se enfrentan a la polic铆a, sino c贸mo se llega a ese punto. La ocupaci贸n de la plaza se produce a finales de noviembre, encendiendo la pol茅mica sobre el presidente Yanukovich y generando una crisis pol铆tica a partir de la toma de esa plaza. Los meses que siguen van pasando en una supuesta guerra de posiciones entre facciones鈥ue hegemonizan Svoboda y Pravy Sektor[1]. Todo el proceso parece coincidir con un muy mal momento para los intereses europe铆stas en una Ucrania indecisa entre este y oeste, por lo que la propia forma desestabilizadora del movimiento hace que sirva de golpe de ariete al sistema pol铆tico interno del pa铆s y lo precipite a un r茅gimen fascistizado y a la guerra en el este.[2]

Lo significativo del Maidan es que puso punto y final a la idealizaci贸n del 鈥渕ovimiento de las plazas鈥 que arranca a rebufo de la primavera 谩rabe de 2011. Si quedaba alguien que segu铆a pensando que se pod铆an conseguir cambios pol铆ticos significativos mediante la ocupaci贸n de plazas y 鈥渄arle voz al pueblo鈥[3], el Maidan vino a ense帽arle el rostro descarnado de lo que es una insurrecci贸n reaccionaria y c贸mo sobre algunas ideas transversales y aceptables se puede armar un movimiento pol铆tico abiertamente fascista en la Europa del siglo XXI. La acampada del Maidan agitaba p煤blicamente contra la corrupci贸n, pero tan s贸lo abr铆a la puerta a una reorientaci贸n geopol铆tica del pa铆s en clave nacionalista. La gran mayor铆a de las fuerzas progresistas, anticapitalistas y revolucionarias pudo percibirlo claramente y en ese sentido sus posiciones, aunque pecasen de 鈥渘inismo鈥, eran claras: con los fascistas nada.[4] Ucrania demostr贸 que las reivindicaciones por s铆 mismas no son nada y que la fuerza pol铆tica y social lo es todo, tanto para provocar cambios como para resistirlos.

Europa, 2021.

Desde la declaraci贸n de la pandemia por el virus COVID19 el pasado 11 de marzo de 2020 no es posible entender la realidad social sin el impacto de la misma. Uno de los principales efectos de la misma es la existencia una acampada en toda Europa (y otras partes del mundo) que se han catalogado primero como negacionista y despu茅s como antivacunas. Es una acampada figurada, difusa, con mucha presencia en redes y poca en plazas, pero que va corroyendo los consensos de los espacios pol铆ticos existentes, c贸mo hizo el Maidan con la Ucrania de Yanukovich. A qu茅 puede llevar a Europa todav铆a no lo sabemos. Este art铆culo pretende ser una llamada de atenci贸n, esperemos que innecesaria y exagerada, y un peque帽o argumentario para quienes compartan esta preocupaci贸n.

Vivimos una 茅poca en la que el capitalismo est谩 mutando preso de sus propias crisis. El choque con los l铆mites internos 鈥揷a铆da de la tasa de ganancia- y externos 鈥搇铆mites biof铆sicos- est谩 forzando una reestructuraci贸n global cuyo resultado es incierto pero que ya tenemos bastante claro que no va a resolverse con un reinicio de una 茅poca dorada de acumulaci贸n y despliegue industrial. Desde luego, no para las sociedades del centro global y en particular para las europeas. La salida de las 茅lites en este momento est谩 siendo optar por una acumulaci贸n por desposesi贸n combinada con un cierre autoritario, lo que lleva a amplios sectores de poblaci贸n el norte global a enfrentarse a un proceso de proletarizaci贸n y privaci贸n de libertades.

El sentido com煤n de 茅poca es fruto de esa coyuntura y oscila entre la narrativa del apocalipsis y la decadencia al tecnooptimismo y las soluciones individualizantes. La pandemia ha acelerado estos procesos y agudizado las tensiones que ya anidaban en la consciencia y subconsciencia colectiva. Es aqu铆 en donde aparece este maidan antivacunas como una salida falsa ante el cierre autoritario y la proletarizaci贸n. Se ofrecen una serie de explicaciones alternativas y simplificatorias a la pandemia y a la situaci贸n a la que nos ha llevado que permiten posicionarse individualmente en rebeld铆a, lo que le da una dimensi贸n pol铆tica clara al fen贸meno.

No es la intenci贸n de este texto diagnosticar con precisi贸n todo lo relativo a la pandemia porque sencillamente es inabarcable, vamos a tener que convivir con muchas dudas.[5] Esto es en s铆 mismo una toma de partido: la incertidumbre nos va a acompa帽ar durante muchos a帽os convulsos. Evitemos que se convierta en frustraci贸n.

1潞 Luz que deslumbra: las explicaciones a la pandemia

La avalancha de datos e informaciones de tendencias, incidencias, altas, bajas y muertes ha saturado la percepci贸n de la situaci贸n. Sin duda, ha habido una tendencia desde determinadas facciones empresariales en alimentar la desinformaci贸n, como veremos, pero el problema que tenemos no viene exclusivamente de ah铆.

Encontramos cuatro bloques de argumentos:

  1. La enfermedad 鈥渘o es para tanto鈥 o no existe.[6]
  2. Las medidas no son necesarias o son eficaces o son excesivas (o todo a la vez).[7]
  3. La vacunaci贸n no es necesaria o no es eficaz o es perjudicial.[8]
  4. En la pandemia todo es in茅dito y ocurre por primera vez en la historia.[9]

Los tres primeros bloques son, por lo general, comprensibles y se basan en noticias o datos muy particulares que generan dudas perfectamente leg铆timas mientras que el cuarto bloque es el que tiene m谩s que ver con una percepci贸n ideol贸gica[10] de nuestra 茅poca. La avalancha de datos y las situaciones que hemos tenido que vivir generan innumerables dudas leg铆timas. Por descontado, sabemos que desde hace d茅cadas existe una subcultura dedicada a la conspiraci贸n m谩s retorcida que mueve millones de euros y que llega habitualmente a las horas de m谩xima audiencia de las televisiones generalistas: Cuarto Milenio, Mundo Desconocido鈥ue hay todo un universo de conspiraciones con sus aficionados e incondicionales es algo que conocemos y cuyas implicaciones pol铆ticas conocemos.[11] La combinaci贸n de dudas y conspiraciones ha hecho crecer como una bola de nieve algunos fen贸menos anteriormente marginales[12]: los primeros d铆as de junio llegaba al telediario que las vacunas imantaban el cuerpo. Pero esto es anecd贸tico y no es de lo que hablamos. De hecho, esto es el s铆ntoma de que algo m谩s grave se est谩 fraguando en el subconsciente colectivo que es lo que se se帽ala en este texto.

El maidan antivacunas se enroca en un movimiento: adoptar determinadas respuestas a la incertidumbre como posicionamientos. En encadenamiento que va de la pandemia se exagera 鈥 las medidas son excesivas e in煤tiles 鈥 la vacuna mata establece un punto de no retorno en un amplio n煤mero de personas de todo el continente. Sin pretender establecer un an谩lisis psicol贸gico del fen贸meno, cruzar ese punto hace que la gente se identifique como un otro de las instituciones e incluso de la propia sociedad, con independencia de sus posicionamientos de partida. Las trayectorias individuales son variadas y seguramente comprensibles. En muchos casos podemos empatizar con quienes adoptan explicaciones irracionales por cualquier motivaci贸n personal. Es un acto de paternalismo o de compasi贸n religiosa intrascendete. El problema lo tenemos cuando esta osificaci贸n de las posiciones cala en el subconsciente colectivo y que se adopte por los espacios pol铆ticos antagonistas, porque la potencia pol铆tica de esa identificaci贸n como un otro antisocial es lo importante.

De camino, hay que se帽alar que el primer perjudicado de este proceso de fetichizaci贸n de las posiciones en la pandemia es el pensamiento cr铆tico en cuyo nombre se suelen lanzar los alegatos m谩s viscerales. Los debates sobre las distintas estrategias de contenci贸n del virus y su dimensi贸n pol铆tica quedan sistem谩ticamente ahogados por la intransigencia de quienes han puesto todo el sistema de conocimiento establecido bajo sospecha. Estos alegatos salvan sus incongruencias se帽alando el dominio infranqueable de toda ciencia al servicio del capital, del poder o de 鈥渓as 茅lites鈥[13]. La ciencia[14] y el sistema de salud capitalista[15] se han visto comprometidos en esta coyuntura, pero eso no justifica la explicaci贸n conspirativa por la cual todos sin excepci贸n est谩n comprados: trabajadores sanitarios, de investigaci贸n, periodistas…

El problema que tenemos a corto plazo con el maidan antivacunas es que tiene una gran potencia en la generaci贸n de relato. Un relato sobre la pandemia y sus remedios centrado en determinadas respuestas dogm谩ticas dadas a preguntas muy determinadas: pandemia s铆 o no / confinamiento s铆 o no / vacunas s铆 o no. Sobre eso se construye una narraci贸n de los hechos que permite a quien la suscribe inhibirse de responsabilidades reales (como las miles de muertes evitables) o sospechadas (como los graves efectos de las vacunas). A nivel colectivo, supone un disolvente para la posibilidad de afrontar colectivamente la pandemia porque se parte de la hostilidad a cualquier compromiso. De ah铆 la pertinencia hablar del Kiev de 2014. Durante meses la prensa occidental y determinados grupos pol铆ticos fascistas en el terreno consiguieron crear un clima favorable a que pudiera ocurrir lo que finalmente ocurri贸: un golpe de Estado. Lo que no sabemos con este maidan es para qu茅 est谩 preparando el terreno. Aunque nos lo podamos imaginar.

2潞 Agitando el 谩rbol

Las protestas por las libertades individuales se han multiplicado en 2020.[16] No por la falta de libertad intr铆nseca al r茅gimen de explotaci贸n capitalista (con fronteras, c谩rceles, CIEs鈥 salarios), sino como respuesta a las medidas anti-covid: confinamiento, mascarilla, toques de queda, cierres de establecimientos p煤blicos鈥 La clave de distintas protestas ha sido, generalmente, reaccionar a las medidas dictadas por las instituciones por considerarlas nocivas para las libertades individuales y la econom铆a. Nadie se sorprende de saber que la ultraderecha campa ya a sus anchas por Europa y que en estas movilizaciones ha sido una parte fundamental. La toma del Reichstag en Berl铆n el 30 de agosto de 2020, el asalto a la sede del CGIL en Roma el 9 de octubre de 2021, el golpe desarticulado en Francia el 28 de ese mismo mes鈥[17] El clima pol铆tico en Europa se precipita hacia una espiral de fanatizaci贸n en paralelo al declive econ贸mico y la subordinaci贸n a otras potencias globales emergentes. En este contexto, los sectores fascistas m谩s avanzados son perfectamente conscientes de la oportunidad que les brinda el maidan antivacunas.[18] Es su espacio pol铆tico natural: la rebeld铆a autopercibida como minoritaria y subversiva.

Tambi茅n ha habido movilizaci贸n expl铆citamente antivacunas convocadas por entidades que han ido surgiendo y coagulando un importante capital movilizador y, sobretodo, capacidad comunicativa y jur铆dica. Sin salir de los Pirineos, tenemos desde las asociaciones M茅dicos/Bi贸logos por la verdad hasta la Asociaci贸n Liberum, pasando por grupos de Telegram masivos como afectados por las vacunas hasta las manifestaciones que sucedieron en Madrid el 16 de agosto de 2020 o el 23 de enero de 2021, el maidan antivacunas tiene un cuerpo propio e independiente de partidos y asociaciones previas.

Pero por supuesto estamos lejos de declarar Europa como un continente echado a perder. Estos meses se han dado amplias movilizaciones y luchas sociales en las que se ha tratado la cuesti贸n sanitaria con acierto.[19] Cabe destacar aqu铆 lo ocurrido en Italia en v铆speras de la introducci贸n obligatoria de pasaporte-covid para trabajar (15 de octubre). D铆as despu茅s del sonado asalto a la sede del CGIL, los sindicatos de base ten铆an convocada una huelga general[20] contra distintas medidas del gobierno y especialmente contra los recortes en sanidad. Desde algunos sectores se intent贸 hacer de la jornada un alegato contra el pasaporte-covid[21] a pesar de no ser, seg煤n los convocantes, m谩s que una cortina de humo de las verdaderas pol铆ticas a combatir[22]. La huelga no fue masiva, pero s铆 que permite ver el choque entre quienes tienen una agenda sindical y pol铆tica amplia y socialista y quienes s贸lo quieren tematizar toda movilizaci贸n en torno a las libertades individuales. D铆as despu茅s de esta huelga entra en vigor el pasaporte-covid (15 de octubre) con la medi谩tica y aislada huelga de los portuarios de Trieste en su contra[23].

Para finales de 2021, tras una relativamente exitosa campa帽a de vacunaci贸n pero con el final de la pandemia a煤n lejos[24], la ofensiva se recrudece[25] a medida que los gobiernos muestran su agotamiento tensionados a la vez por una situaci贸n econ贸mica inaudita marcada por los problemas de suministro de materias primas y mercanc铆as.

3潞 Resistir para vencer

Toda esta preocupaci贸n es compartida. La imposici贸n del pasaporte-covid ha levantado una oleada de posicionamientos individuales contrarios al mismo[26]鈥ero a煤n m谩s contrarios con esa inc贸moda presencia que nos acompa帽a y que aqu铆 se est谩 llamando maidan antivacunas. Porque no es un posicionamiento aislado, ni la deriva exc茅ntrica de algunas personas, ni una campa帽a de un grupo de fascistas: es la puesta en escena de unos mecanismos ideol贸gicos que nos son hostiles.

Hay quien interpreta todo esto como un aumento de la polarizaci贸n social en consonancia con todo el discurso antifake-news y antipopulismos[27]. A estas alturas parece sensato pensar que hay algo m谩s, un salto cualitativo. Ese salto es, sin duda, la transversalidad de este movimiento, a diferencia de otros fen贸menos encuadrables en la oleada de derechizaci贸n de Europa: nacionalismo, racismo, antifeminismo, antiecologismo… Cuando el CIS encuesta a quienes son hostiles a la vacunaci贸n no se aprecian importantes asociaciones con el espectro ideol贸gico ni con la posici贸n socio-econ贸mica.[28]

La cuesti贸n entonces es qu茅 hacer. 驴Dedicarnos a desmontar bulos?驴Propaganda?驴Ignorar el fen贸meno?驴Asumir el marco simplista de que todo esto es una simple fascistizaci贸n ante la que nada se puede hacer? La pregunta m谩s acuciante tampoco es ninguna de esas, sino que tiene que ver con lo que se deja de hacer 驴es prioritario oponerse a las medidas estatales nocivas o desactivar el empuje del irracionalismo? Estamos ah铆 ante un falso dilema: sostener una posici贸n propia contra la pandemia eliminar谩 el espacio para cualquier maidan.

El problema entonces es c贸mo sostener una posici贸n propia que sea solvente. En esto, por desgracia, hay que volver a mirar al Kiev de 2014: sin unas estructuras populares suficientes no es posible resistir el embate de quien s铆 est谩 organizado y ha creado un clima pol铆tico propicio para sus movimientos. Tras el golpe, el dique de contenci贸n contra la fascistizaci贸n de toda Ucrania fue el antifascismo rus贸filo 鈥搚 pr谩cticamente 茅tnico- de gran parte de la poblaci贸n, cuya resistencia deriv贸 en la guerra del Este. 驴Por qu茅 pudo sostenerse una resistencia as铆? Por la existencia de estructuras sociales con su agenda propia, que en el caso ucraniano era especialmente geopol铆tica.

En nuestro caso, la capacidad de nuestras estructuras sociales aut贸nomas de, al menos, condicionar la estrategia colectiva contra la pandemia es muy modesta, como lo es a la hora de condicionar otro tipo de pol铆ticas. Esto pone sobre la mesa el principal problema de cualquiera que quiera honradamente 鈥渟olucionar鈥 la crisis pand茅mica, ecosocial o incluso civilizatoria en la que no encontramos: la articulaci贸n de fuerza social. Sin pretender la acumulaci贸n de fuerza, la adopci贸n de un programa y de una estrategia y la organizaci贸n permanente de las estructuras militantes para tener capacidad de intervenci贸n social y pol铆tica, todo lo que pretendamos est谩 vac铆o.

Por ello, las llamadas a la rebeli贸n inmediata, a la 鈥渋nsumisi贸n vacunal鈥 o cualquier otra t谩ctica improvisada lo 煤nico que beneficia es al polo que ya est谩 firmemente organizado y tiene sus estrategias para 鈥渞esolver鈥 la crisis: los aparatos del poder de clase capitalista.[29] Y de eso va el riesgo inmediato del maidan antivacunas, sin menospreciar el poder corrosivo que pueda tener la difusi贸n de esquemas pol铆ticos individualistas en el imprescindible fortalecimiento popular.

Cuando hablamos de una posici贸n propia 驴de qu茅 estamos hablando? Pues de algunas cuestiones concretas que permiten arrinconar a la cr铆tica corrosiva contra la inacci贸n de la izquierda:

  • Necesitamos medidas de autoprotecci贸n de la salud que nos liberen de la arbitrariedad del oportunismo pol铆tico. Tenemos muchas v铆as para reclamar una estrategia de autoprotecci贸n con la evidencia que ya tenemos que se pueda aplicar desde nuestros espacios aut贸nomos, en las reivindicaciones sindicales sobre salud laboral o en las reivindicaciones vecinales para su cumplimiento en espacios p煤blicos. Ventilaci贸n, filtrado, trazabilidad y muestreo son herramientas eficaces que no debemos dejar que caigan en desuso o sean reemplazadas por pasaportes de vacunaci贸n y otras medidas inciertas.[30]
  • No al pago de la deuda sanitaria. Retomando las reivindicaciones centrales del anterior ciclo de luchas contra la austeridad en Europa y contra el espejismo de un nuevo tiempo para la Uni贸n Europea, podemos reivindicar la necesidad de insubordinarse a los contratos marco firmados por la Comisi贸n Europea para la compra de vacunas a grandes empresas farmace煤ticas. Disputar los beneficios de la producci贸n de vacunas para su reinversi贸n en el sistema sanitario o investigador p煤blico es el punto de partida de muchas reivindicaciones estrat茅gicas.
  • Contra futuras pandemias nada se ha hecho. Esto no tienen nada que ver con la Ley de Pandemias que se est谩 sacando de la chistera el Partido Popular, sino con se帽alar el origen de pandemias como esta o de otras amenazas biol贸gicas[31] que ya tenemos a las puertas y que para afrontarlas vamos a necesitar mucha m谩s autodefensa sanitaria que insumisi贸n vacunal.

 

Salud.

Noviembre de 2021

G. Juncales @gjuncales

[1] En este repaso de los testimonios de gente implicada queda claro lo reducido y controlado del movimiento: https://www.alasbarricadas.org/noticias/node/28923

[2] El Maidan no fue una operaci贸n exclusivamente geopol铆tica ni unicausal, como algunos analistas pretenden hacer ver. Las fuerzas pol铆ticas internas fueron determinantes y ten铆an un programa propio: https://www.lahaine.org/mundo.php/nazi-maidan-y-golpe-de-Estado-en-ucrania

[3] Quedan para la posteridad los comunicados de la intelectualidad occidental (https://elpais.com/internacional/2014/01/24/actualidad/1390584685_165358.html) y de algunos militantes (https://rojoynegro.info/articulo/ucrania-como-egipto/) as铆 como un enfoque edulcorado al conflicto queriendo rebajar la centralidad de las fuerzas fascistas (https://www.diagonalperiodico.net/global/21864-aumenta-la-violencia-la-protesta-ucrania.html).

[4] Sirva de ejemplo por lo breve y lo conciso, la nota de la secci贸n rusa de la AIT al respecto: https://www.aitrus.info/node/3541

[5] No obstante, si hay algunos elementos b谩sicos a tener en cuenta sobre la naturaleza de esta y otras pandemias que puedan venir. Como referencia, recomendar 鈥El murci茅lago y el capital鈥  de Andreas Malm (Errata Naturae, 2021).

[6] Por poner un ejemplo moderado de estas argumentaci贸n, es la l铆nea sostenida por Paz Franc茅s, Jos茅 R. Loayssa y Ariel Petruccelli (aqu铆: https://www.elsaltodiario.com/coronavirus/covid-19-autoritarismo-e-izquierda-confinada , aqu铆: https://www.naiz.eus/es/hemeroteca/gara/editions/2021-05-26/hemeroteca_articles/covid-19-ano-uno-una-pesadilla-autoritaria-y-una-gestion-fracasada o aqu铆: https://rojoynegro.info/articulo/entrevista-sobre-el-libro-covid-19-la-respuesta-autoritaria-y-la-estrategia-del-miedo/ y en el libro que refiere la entrevista). Seg煤n este razonamiento, en realidad la pandemia nunca deb铆a de haberse declarado porque finalmente no ha tenido tanto impacto como se preve铆a cuando se declar贸. Esto omite, claro, que la declaraci贸n de pandemia y la adopci贸n de medidas haya sido lo que ha evitado los peores escenarios. Estos autores articulan partiendo de esa argumentaci贸n todo un discurso cr铆tico con la izquierda por haber permitido adoptar esas medidas cuando eran 鈥渋nnecesarias鈥, siendo todo lo relacionado con la pandemia una exageraci贸n y una manipulaci贸n.

[7] En esta l铆nea argumental es habitual la defensa de tratamientos alternativos que se argumenta han sido demonizados y arrinconados. Por ejemplo, en estos art铆culos de 脕ngeles Maestro (https://www.elsaltodiario.com/laplaza/politicas-de-exacerbacion-del-miedo-y-censura-en-la-gestion-del-covid) o Margarita Mediavilla (https://www.15-15-15.org/webzine/2021/11/14/dinamicas-incubadas-en-un-ano-de-pandemia-que-deberian-preocupar-al-movimiento-ecologista/) se hace una defensa de tratamientos alternativos que en principio podr铆an terminar f谩cilmente con la pandemia, a diferencia de todas las medidas adoptadas hasta ahora 鈥搃ncluida la vacunaci贸n masiva-.

Tambi茅n abunda la comparaci贸n con las situaciones de pa铆ses africanos o asi谩ticos en los que sin apenas medidas restrictivas鈥搚 en algunos casos, sin sistema sanitario- no ha habido un gran impacto de la pandemia. En este caso, lo que se ignora es que la pandemia est谩 intr铆nsecamente vinculada a los flujos globales de mercanc铆as y pasajeros que conectan fuertemente algunas regiones del mundo mientras otras quedan relegadas.

[8] Desde que se anuncia el desarrollo de vacunas anticovid, aparece una importante cr铆tica contra las mismas que asume que son inseguras y/o ineficaces. Los ejemplos son innumerables y desde hace m谩s de un a帽o hay todo un bloque hostil con la vacunaci贸n enrocado en se帽alar, en l铆neas generales, tanto que la vacunaci贸n es ineficaz como que es da帽ina por sus efectos adversos, por lo que la relaci贸n coste/beneficio no es favorable.

[9] Combinado con el resto de bloques argumentales, esta es la principal argumentaci贸n que sostiene el Grupo Amor y Rabia, cuya l铆nea editorial respecto de la pandemia se centra en se帽alar las transformaciones del capitalismo coincidentes con la pandemia https://noticiasayr.blogspot.com/2021/01/coronavirus-y-crisis-sistemica.html

[10] En el sentido de falsa.

[11] Por no abundar m谩s en el asunto, dejamos este an谩lisis del mundillo conspiranoico y sus or铆genes: https://www.alasbarricadas.org/noticias/node/26231 o este otro m谩s centrado en la dimensi贸n psicol贸gica de las teor铆as de conspiraci贸n: https://contracultura.cc/2021/08/02/teorias-de-la-conspiracion-que-son-que-las-causa-y-por-que-son-instrumentalizadas-por-los-populismos-de-derechas/

[12] Como bien indican en esta entrada, el puente est谩 en las llamadas pseudociencias y, en general, en las carencias educativas sobre lo que es realmente ciencia sin mistificaciones: https://www.elsaltodiario.com/paradoja-jevons-ciencia-poder/la-lucha-contra-las-pseudociencias-y-las-teorias-de-la-conspiracion-ignorando-la-raiz-del-problema

[13] Una excelente cr铆tica de las posiciones que toman el an谩lisis de las medidas estatales contra el virus en clave de domino biopol铆tico se puede encontrar aqu铆: http://barbaria.net/2021/09/27/pandemia-y-control-social/

[14] Por ejemplo, una pol茅mica real que ha demostrado los vicios del sistema de producci贸n de conocimiento cient铆fico es la que se ha dado en el debate sobre los modos de transmisi贸n del virus: https://wellcomeopenresearch.org/articles/6-126

[15] La cr铆tica del sistema de salud al servicio del capitalismo, como otros tantos servicios propios del Estado del bienestar, no es nueva. Si bien con la pandemia se ha reforzado el consenso sobre la necesidad de una sanidad p煤blica fortalecida, sigue siendo necesaria la disputa sobre qu茅 sanidad es realmente necesaria: https://gedar.eus/kolaborazioak/kolitza_/osasun-politika-sozialista-bati-ekarpena/

[16] Este estudio sobre las movilizaciones mundiales lo demuestra: https://link.springer.com/book/10.1007/978-3-030-88513-7

[17] A menor escala y con menor impacto, tambi茅n el fascismo espa帽ol ha hecho lo posible por capitalizar el descontento en la pandemia. Su 茅xito ha sido notablemente menor que en otros pa铆ses. Un repaso a sus movilizaciones y posicionamientos: https://www.rosalux.eu/es/article/1973.la-extrema-derecha-durante-la-pandemia.html

[18] Ante esto tenemos la reacci贸n, con buen criterio para sus intereses, de la derecha liberal 鈥渃onvencional鈥 espa帽ola. A trav茅s de uno de sus principales iconos medi谩ticos durante dos d茅cadas, Jim茅nez Losantos, se lanz贸 una ofensiva por arrinconar los sectores bebelej铆as de Vox, empezando por Abascal. En esta noticia se recoge bien el recorrido de la pol茅mica y los bandos en disputa dentro de las nuevas derechas espa帽olas https://www.eldiario.es/politica/extrema-derecha-medios-afines-chocan-vacunas-bebelejias-pfizerico_1_8342745.html

[19] En este sentido cabe se帽alar como se hace aqu铆 el contexto represivo ya existente en Europa antes de la pandemia: https://alasbarricadas.org/noticias/node/46429

[20] La convocatoria en la USI https://usi-cit.org/sciopero-generale-del-sindacalismo-di-base-spostato-a-lunedi-11-ottobre/, traducido a castellano: https://rojoynegro.info/articulo/11-octubre-2021-huelga-unitaria-del-sindicalismo-de-base-en-italia/

[21] Tanto de sectores externos a la convocatoria: https://www.ilfattoquotidiano.it/2021/10/11/roma-studenti-strappano-striscione-ai-no-green-pass-fuori-i-fascisti-dal-corteo-tensione-alla-manifestazione-dei-cobas-video/6350673/ como en alg煤n caso, sectores de los propios convocantes: https://www.dire.it/11-10-2021/675723-sciopero-generale-dei-sindacati-di-base-migliaia-di-persone-in-piazza-in-tutta-italia/

[22] Ver declaraciones de los convocantes: https://www.triesteallnews.it/2021/10/sciopero-generale-nazionale-11-ottobre-usb-usi-cobas-fermeremo-il-paese-per-un-giorno/

[23] Aqu铆 es donde se ve con mayor claridad las prioridades a las que lleva el posicionamiento antivacunas. Dejamos por ejemplo la declaraci贸n de la secci贸n Rusa de la AIT al respecto, ya sin las cautelas antifascistas que indicaban cuando el Maidan ucraniano de 2014: https://aitrus.info/node/5805

[24] Frene a los discursos oficiales vertidos por oportunistas a sueldo, lo previsto es que haya m谩s oleadas de contagios, m谩s vacunaciones (y mejores) y que poco a poco vayamos avanzando hacia un Estado de enfermedad end茅mica. Eso no significa que haya simplemente que esperar: las medidas, la vacunaci贸n y las oleadas de contagios son un proceso. Aqu铆 algunas explicaciones un poco t茅cnicas a esto: https://www.elsevier.es//en-revista-open-respiratory-archives-11-articulo-futuro-vacunacion-frente-infeccion-por-S2659663621000369

[25] Durante todo el oto帽o de 2021 la mayor铆a de los pa铆ses europeos se encuentran en una ola de contagios que ha provocado el colapso hospitalario en algunas zonas de Alemania o Austria. Esta ola ha llegado a los pa铆ses ib茅ricos a mediados de noviembre. Los Estados europeos han respondido como hasta la fecha, con medidas err谩ticas y oportunistas en clave represiva: pasaporte vacunal incluso para trabajar (caso italiano), confinamiento selectivo (caso de Austria)鈥 Con la llegada de esas medidas a algunas autonom铆as espa帽olas, a finales de noviembre se intensifica la agitaci贸n, incluyendo algunas convocatorias p煤blicas (27 de noviembre en Valencia, Bilbao y Barcelona).

[26] Esto no es 煤nico del sur de los Pirineos. Por su claridad, merece ser tenida en cuenta la postura de la UCL franc贸fona [No al pasaporte-covid, por una vacunaci贸n amplia y accesible]: https://www.unioncommunistelibertaire.org/?Non-au-pass-sanitaire-pour-une-vaccination-large-et-accessible

A este lado, tenemos algunas voces que lo se帽alan como innecesario (https://blogs.publico.es/otrasmiradas/53716/el-castigo-a-los-no-vacunados-sirve-para-que-se-vacunen/), sin que haya posicionamientos p煤blicos significativos de organizaciones denunci谩ndolo. La 煤nica excepci贸n a esta hora son las organizaciones del Movimiento Socialista Vasco (https://gedar.eus/aktualitatea/covid-ziurtagiriari-ezetz-esateko-protestara-deitu-dute-gksk-irunerriko-kontseilu-sozialistak/).

[27] Incluso en nuestras coordenadas pol铆ticas hay que interpreta en esta clave la situaci贸n, como en este posicionamiento desde Francia (recomendado, a pesar de los comentarios de la l铆nea editorial): https://noticiasayr.blogspot.com/2021/07/pandemia-vacuna-certificado-de.html?m=1

[28] A pesar de los mu帽ecos de paja con los que nos queramos enga帽ar (https://www.eldiario.es/sociedad/perfil-no-vacunados-cis-jovenes-vox-abstencionistas_1_8513258.html), los datos hablan por s铆 mismos: http://www.cis.es/cis/opencms/ES/NoticiasNovedades/InfoCIS/2021/Documentacion_3340.html

[29] Por poner algunos ejemplos:

  • La reclamaci贸n de tratamientos alternativos (ivermectina, hidroxicloroquina, vitamina D鈥) es una salida argumental habitual entre quienes son hostiles a la vacunaci贸n por cualquiera de los motivos. Sin embargo, se obvia constantemente que dichos medicamentos est谩n sujetos a las mismas l贸gicas mercantiles que las vacunas, que tambi茅n son susceptibles de tener efectos adversos鈥 que abundan en la dependencia farmacol贸gica del sistema de salud. Al final, todo se traduce en campa帽as de promoci贸n mercantil que son especialmente fruct铆feras en sistemas de salud como el estadounidense, muy propenso a la 鈥渓ibrecompetencia鈥 entre tratamientos, osea, al emprendimiento sanitario que es m谩s complejo all铆 donde el sistema de salud p煤blico tiene un gran alcance. Tal ha sido el caso de la ivermectina, hasta el punto en que se alerta de que se pueda perjudicar su uso conocido y probado como antiparasitario: https://www.thelancet.com/journals/laninf/article/PIIS1473-3099(21)00630-7/fulltext
  • La campa帽a de hostilidad contra la vacunaci贸n masiva basada en el sobredimensionamiento de los efectos adversos nace de la propia competencia interempresarial. La campa帽a contra AstraZeneca por los trombos registrados fue convenientemente alimentada por el espectro medi谩tico m谩s cercano a los intereses empresariales y pol铆ticos (inseparables) de las otras grandes farmace煤ticas que hab铆an perdido la pole en la campa帽a de vacunaci贸n: Pfizer y Moderna. A partir de ah铆, se forma un espectro de antivacunas reticentes a tratarse que, si bien en la pen铆nsula es muy peque帽o, en otros pa铆ses de Europa compromete la eficacia de la vacunaci贸n como profilaxis colectiva. La respuesta a esta coyuntura ha sido la introducci贸n de pasaportes-covid, una medida populista y caprichosa pero muy efectista en manos del oportunismo pol铆tico que gobierna en Europa, porque le permite situar a nivel individual la 鈥渋nmunizaci贸n鈥 ante la pandemia y rentabilizar electoralmente al otro 鈥揳ntivacunas-.

[30] Por no mencionar que tenemos pa铆ses en el mundo con estrategias de contenci贸n muy exitosas que tomar de ejemplo, frente a los bulos que circulan de remedios milagrosos. Si bien el caso Chino es muy particular por sus caracter铆sticas sociales e institucionales 鈥損or ahora-, el modelo cubano no deber铆a de parecernos tan excesivamente ut贸pico. Durante meses han mantenido la pandemia bajo control con medidas de seguimiento y mitigaci贸n de contagios, para despu茅s proceder a una vacunaci贸n masiva con f谩rmacos de desarrollo propio: https://www.lahaine.org/mm_ss_mundo.php/cuba-puntero-de-america-en

[31] Por ejemplo, la de organismos resistentes a antibi贸ticos: https://www.technologyreview.es//s/13471/la-proxima-gran-pandemia-la-resistencia-antibioticos-ya-esta-aqui




Fuente: Alasbarricadas.org