January 10, 2022
De parte de La Haine
400 puntos de vista


En medio de la hecatombe post 2001, 驴c贸mo se batallaba contra lo censurado por los grandes medios desde las trincheras de los cyber-caf茅s abiertos 24 horas?

Escribir sobre mi paso por Indymedia, es sobreponer un Yo en un 鈥渘osotros鈥 que, aunque parezca inveros铆mil ya nos llam谩bamos 鈥渘osotrxs鈥.

Quienes participamos de esa experiencia, vivimos contextos comunicacionales extraordinarios (momentos que luego nos enteramos que eran 鈥渧anguardistas鈥 ya que se encontraban en la convergencia de lo local-global al comp谩s de la Internet y las Nuevas Tecnolog铆as Infocomunicacionales).

Si se quiere, Indymedia funcion贸 como un engranaje comunicacional entre una red global que ciment贸 un modo de informar sucesos mundiales en interacci贸n con la ciudad de Buenos Aires.

Vale entonces reflexionar acerca de las potencias, problemas y desaf铆os en los modos de experimentaci贸n mediactivista e interrogarse sobre los aportes, en el post 2001, que el colectivo Indymedia ofreci贸 a esa 鈥渘ueva realidad鈥, que no era una 鈥渘ueva normalidad鈥.

Localidad

Diciembre de 2001 fue un escenario convulsionado de amasijo social, econ贸mico, pol铆tico que, a pesar de las m煤ltiples interpretaciones de los acontecimientos producidos, me permito caracterizar a aquella 茅poca como un momento en que las personas nos vimos en una tremenda soledad por el abandono de los l铆deres nacionales, lo que se denomin贸 鈥渃risis de representaci贸n鈥.

Tras un largo proceso de deterioro, se desencadena espec铆ficamente el 19 y 20 de diciembre de 2001 una revuelta social como nunca antes lo hab铆a experimentado. En esa desolaci贸n naci贸 la inquietud de participar en un espacio de comunicaci贸n para intervenir de manera org谩nica e interpretar los hechos de aquella realidad de manera colectiva. As铆 es que sorprendentemente localic茅 a Indymedia Argentina. El contacto fue inmediato. Fui convocada a un encuentro en momentos de formaci贸n incipiente de aquel medio-activista. Para la mayor铆a, era nuestra primera reuni贸n. La sensaci贸n de pertenencia fue inmediata, casi como un encastre de piezas de rompecabezas. El dispositivo mediactivista se puso en marcha de inmediato: cubr铆amos marchas, piquetes y asambleas desde una perspectiva no convencional. Corr铆amos tras las represiones policiales-institucionales, 茅ramos un medio que aguantaba el tiempo necesario tras los apremios ilegales que llevaron a muchxs compa帽erxs a las comisar铆as, visibiliz谩bamos lo que ning煤n medio hegem贸nico se atrev铆a a mostrar como las tomas de tierras desde dentro de los propios protagonistas o las ollas populares y sus asambleas. Todo evento que implicase una manifestaci贸n de reivindicaci贸n de injusticias sociales, Indymedia transmit铆a del lado m谩s acuciante, la gente despose铆da, desesperada, desocupada, hambrienta鈥

驴Cu谩l era la pr谩ctica inhabitual que hac铆a que el Medio sea un fin pol铆tico? Por empezar, Indymedia era uno de los primeros medios, sino el primero, en ser 100% digital. Esto que hoy est谩 naturalizado, en aquel momento fue una innovaci贸n de avanzada. Era una construcci贸n integralmente digital, es decir, su soporte no precisaba de la impresi贸n en papel. Esta aparici贸n era en cierto modo, tan chocante, ins贸lita como revolucionaria. El nuevo siglo aport贸 otras l贸gicas, con usos t谩cticos de los medios digitales que ven铆an de un incipiente desarrollo en los pa铆ses centrales, e Indymedia en Argentina fue quiz谩s la primera experiencia consolidada en trabajar de esa manera formando parte de esa red global.

El mediactivismo plante贸 nuevas maneras de construcci贸n de la comunicaci贸n en los espacios pol铆ticos. Los usos de tecnolog铆as abiertas, de plataformas cooperativas, del espacio p煤blico com煤n fueron innovadoras. El colectivo de Indymedia gener贸 su propia t谩ctica para legitimarse en los distintos movimientos sociales. Algo que ni los medios masivos ni la izquierda tradicional hab铆an hecho. Indymedia fue la concreci贸n de una t谩ctica de constituirse un medio de la acci贸n pol铆tica y no un instrumento para la acci贸n pol铆tica.

Con esa premisa, el colectivo Indymedia fue una herramienta muy poderosa que tuvo la potencia de ser y de dar la voz narrativa a una innumerable cantidad de colectivos, comunicadorxs, artistas, feministas, militantes sociales, pueblos originarios, medioambientalistas, que encontraron maneras singulares de participaci贸n, adem谩s de un lugar com煤n de conversaci贸n, discusi贸n y construcci贸n de subjetividad militante. Pero, adem谩s, y as铆 como en cada localidad, Indymedia era centro de convergencia de diversidades pol铆ticas que accionaron en conjunto.

Las pr谩cticas pol铆ticas mediactivistas involucraron, no solo al periodismo tradicional, sino que dio lugar a pensar y actuar la comunicaci贸n desde otras l贸gicas art铆sticas y creativas. Fue por eso que la composici贸n del colectivo era transdisciplinar ya que involucraba a periodistas como a una amplia gama de artistas, fotografxs, cineastas, pero tambi茅n soci贸logxs, antrop贸logxs, polit贸logxs, militantes sociales, que pudieron aportar otras miradas a la tarea contrainformativa.
De esta manera, el colectivo particip贸, cre贸 y se involucr贸 en distintas actividades que estaban por fuera de todo encuadre period铆stico.

Por mencionar un ejemplo contundente, el 谩rea de 鈥渧ideo鈥 de Indymedia fue invitada a participar en el festival de cine de Toulouse, en Francia en 2003, con una muestra propia donde se exhibi贸 el material producido 鈥渆n contexto鈥. El documental 鈥淐ompa帽ero cineasta piquetero鈥 ha sido un producto peculiar: con tan solo una c谩mara, un joven sin ning煤n conocimiento ni formaci贸n audiovisual logr贸 expresar y narrar su historia de vida y su conversi贸n en 鈥減iquetero鈥 en una localidad espec铆fica (Lan煤s). 鈥淧ara muestra basta un bot贸n鈥. Ese documental fue el testimonio en primera persona de miles y miles de pibes y pibas padeciendo los avatares de una realidad sociopol铆tica insoportable. Tras un novedoso medio comunicacional como lo era la lente de una simple c谩mara se plasm贸 una experiencia 煤nica e inigualable que recorri贸, no obstante, el mundo entero. Se estaba iniciando un momento fundacional para un medioactivismo hasta entonces desconocido.

Globalidad

La creaci贸n de los Independent Media Centers (por sus siglas IMC, Centros de Medios Independientes) se produjo en el contexto de la organizaci贸n de la contracumbre de la Cumbre de la Organizaci贸n Mundial de Comercio (OMC). Fue en ese marco que se libraron las batallas de colectivos antiglobales en Seattle (1999) ya que, para interferir en la realizaci贸n de la cumbre, diversas redes de activistas organizadas a trav茅s de la web, tuvieron el objetivo de crear acciones directas para imposibilitarla. Desde cortes de calles, manifestaciones, huelgas, grupos pacifistas hasta las columnas de los black blocks fueron algunas de las acciones directas llevadas a cabo en esos d铆as, no sin represi贸n y agitaci贸n callejera en la ciudad del grunge.

Hay acontecimientos que dejan marcas en el pensamiento y en los cuerpos de ciertas generaciones. La subjetividad 鈥渁ctivista antiglobal鈥 es una de esas trazas que permiti贸 crear nuevos imaginarios. Devenires aut贸nomos y radicales caracterizaron una manera de hacer movimiento entorno a idearios vinculados con el deconstruir las jerarqu铆as, crear aut贸nomamente sin Estado y sin mercado, adem谩s de romper ideol贸gicamente con un r茅gimen pol铆tico neoliberal.

En ese contexto, la red de medios alternativos creados para contrarrestar lo que hoy se conoce como fake news producidas sistem谩ticamente por los medios masivos de comunicaci贸n en el marco de la Cumbre, aport贸 mucho material para demostrar que aquella era un fiasco, una estafa para los pueblos.

Indymedia, ante ciertos eventos se convirti贸 en un 鈥淐entro de medios鈥 temporalmente constituido ya que pod铆a visibilizar otros tipos de noticias desde un sentido mediactivista. Y a partir de aquel acontecimiento se form贸 una red de redes de comunicaci贸n independiente. De esta manera, la red de comunicaci贸n pas贸 de ser un proyecto temporal a convertirse en una red global de comunicaci贸n digital que construy贸 colectivos de contrainformaci贸n alrededor de todo el mundo.

Con respecto a la organizaci贸n colectiva, cada sede local se manejaba con independencia de las dem谩s, no hab铆a una 鈥渂ajada de l铆nea centralizada鈥 que determine los pasos a seguir de manera vertical. Sin embargo, las webs de todas las sedes de Indymedia estaban reunidas en un portal general, y eran alojadas en un servidor de Estados Unidos.

Pero en t茅rminos de sentido, Indymedia hizo un aporte clave en el contexto de la descentralizaci贸n del saber, que hoy d铆a nos parece insignificante ya que existen las redes sociales, pero que en su momento fue fundamental: la implementaci贸n de la l贸gica 2.0 antes de la existencia del concepto. La posibilidad de interactividad -subir notas, fotos, audios y comentar abiertamente- que ten铆an quienes participaban, era 煤nica en su tem谩tica en un contexto web donde la l贸gica predominante no la contemplaba.

Hace veinte a帽os, la conexi贸n a la Internet era telef贸nica, no se hab铆an diseminado aun ni siquiera tecnolog铆as tipo blog. Un momento de la Internet ciberpunk, donde la navegaci贸n era fortuita y an谩rquica, donde las p谩ginas se hac铆an artesanalmente, donde los buscadores no colectaban big data, pero sobre todo sin el uso de redes sociales ni plataformas.

Tanto en Seattle (OMC, 1999), en Davos (2001) como luego en G茅nova (G8, 2001) que tuvo como corolario la muerte atroz y alevosa del activista antiglobalizaci贸n Carlo Giulani, los medios independientes construyeron nuevas formas de expresi贸n colectiva y participaci贸n comunitaria. El siglo XXI lleg贸, haciendo un uso t谩ctico de los medios, apelando al compromiso colectivo y desmercantilizado. Para ello, se crearon formas de circulaci贸n y producci贸n de la informaci贸n que utilizaron nuevos espacios, tecnolog铆as y estrategias de colaboraci贸n totalmente disruptivas y que se manifestaron como victorias para el movimiento antiglobal. En el caso de Seattle, la cumbre efectivamente fue interrumpida gracias a la potencia activista, en com煤n-unidad. Eso que produjo la temporalidad de ser una confluencia espacial y espec铆fica para un acontecimiento, arm贸 las bases para que brotara una red de colectivos locales que se apropiaron de la idea propagando nodos por Estados Unidos y Europa primero; y luego surcaron los oc茅anos para llegar a Am茅rica del Sur.

Indymedia Argentina

Sin logueo o suscripciones previas, la web de Indymedia Argentina era visitada por todo el abanico activista (y por los Servicios tambi茅n), ya que todxs pod铆an participar en tiempo real, adem谩s de comentar art铆culos y noticias. Lo que actualmente es algo 鈥渉abitual鈥, hace veinte a帽os era una innovaci贸n de corte 鈥渄emocr谩tica鈥. La construcci贸n colectiva funcionaba como un centro de noticias sin ser una agencia. La misma l贸gica propuesta por la web era la de promover a trav茅s de un gran foro la horizontalizaci贸n para que las diversas voces tuvieran cobijo. Aquello que era omitido/sesgado/ideologizado por los grandes medios de comunicaci贸n, en Indymedia se visibilizaba a partir de los relatos de cada participante de manera abierta, libre y 鈥渆mpoderada鈥 (algo que en ese momento era de vanguardia, hoy una moda).

Como propon铆a el banner central, Indymedia construy贸 colectivamente una herramienta pol铆tica/po茅tica que dio lugar a que 鈥渃ada persona fuera un/a corresponsal鈥, parafraseando a Rodolfo Walsh.

Fueron 茅pocas de generosa y prol铆fica espontaneidad coyuntural, donde la web funcionaba como un acto antropof谩gico de una de las herramientas del imperialismo.

No obstante, el espacio editorial era lo que produc铆a el colectivo, estaba alejado de las agendas medi谩ticas. Sin embargo, en ocasiones, las mismas fueron citadas y hasta replicadas en los grandes medios. La diferencia central era el tipo de organizaci贸n y funcionamiento: voluntario, militante y mediactivista. Nadie cobraba plata por estar dentro del colectivo.

No todo era publicable. El colectivo editorialista de Indymedia cumpl铆a la funci贸n de proteger, borrar del scroll aquellos comentarios sexistas, racistas, insultos, acciones evidentes de los servicios de inteligencia, agravios personales y todo tipo de situaciones consideradas violentas por 鈥渓a pol铆tica textual鈥. Adem谩s, editorializaba y produc铆a coberturas vinculadas a los movimientos sociales en auge. Pero tambi茅n en el offline organizaba muestras de videoactivismo, fotos, talleres de periodismo en los barrios, charlas, intercambios, etc.

En el contexto de crisis total, de desidia total, de incertidumbre total, Indymedia fue un peque帽o refugio en una monta帽a virtual y militante donde conviv铆an movimientos muy dis铆miles albergados en los albores del recambio digital. Los movimientos que entonces carec铆an de herramientas disponibles o 鈥渞ecursos humanos鈥 para generar espacios, comisiones y proyectos de prensa, utilizaban el sitio. En ese sentido, por su mera existencia, Indymedia ayud贸 a dinamizar l贸gicas aut贸nomas.

Con el correr de los meses, comenzaron a formarse comisiones de prensa y a publicar contenidos desde su particular 贸ptica ideol贸gica. Eso facilitaba en el mediano plazo, el efecto de desvanecimiento del colectivo, ya que a medida que pasaba el tiempo -y con el advenimiento de otros sistemas de publicaci贸n como los blogs-, cada movimiento fue creando sus propios medios. Sin embargo, en ese breve lapso, gran parte del 鈥渃ampo de lucha popular y de izquierda鈥 lav贸 platos, cocin贸 guiso, durmi贸 en cuchetas y cant贸 los grandes 茅xitos mancomunados en el fog贸n virtual.

El Medio es un fin pol铆tico: el lado B de la informaci贸n

En el inicio del articulo me preguntaba por las potencias, problemas y desaf铆os en los modos de experimentaci贸n mediactivista y los aportes que hizo el colectivo Indymedia en Argentina.

El cambio de siglo lleg贸 con nuevos desaf铆os respecto a los medios de comunicaci贸n y el rol que tuvieron las tecnolog铆as digitales, siendo parte del campo de las batallas pol铆ticas. Los movimientos antiglobalizaci贸n construyeron un espacio anticapitalista en red que tuvo como novedad que su conexi贸n se desarrollara a trav茅s de Internet. En ese sentido, Indymedia fue una bisagra epocal que potenci贸 el mediactivismo encarnado en los movimientos de contrainformaci贸n y que fueron una trinchera para las organizaciones sociales, entendiendo a la comunicaci贸n no como una mercanc铆a, sino como un derecho humano.

Pero claro, la Internet no es la misma que la que utilizamos en la actualidad: us谩bamos el messenger, y los foros, el email, entre otras herramientas hoy vetustas. No todxs ten铆amos Internet en las casas, entonces se trabajaba en distintos 鈥渃yber-caf茅s鈥 que normalmente estaban abiertos toda la noche.

Y aquello se hizo masivo鈥 sacamos fotos y las publicamos en tiempo real en cualquier circunstancia, escribimos posteos, opinamos, comentamos en la red de otra persona, transmitimos en vivo. Sin embargo, la comunicaci贸n digital descentralizada de la cultura hegem贸nica tuvo a Indymedia como uno de los hitos vanguardistas m谩s relevantes en los inicios de este 鈥渕odo de vida infocomunicacional鈥. Fue una de las primeras redes de comunicaci贸n que ayud贸 a difundir el lado B de la cultura digital, pero tambi茅n experiment贸 y motoriz贸 maneras de intercambio lejos de los egos e individualismos tan caracter铆sticos de las participaciones virtuales de nuestra actual cotidianeidad.

Fin de ciclo: la fragmentaci贸n de lo com煤n

No recuerdo exactamente cu谩les fueron los motivos reales por los cuales dej茅 de participar de Indymedia, y aunque cre铆 que ese momento nunca llegar铆a, el ciclo se cerr贸. En el medio se hab铆an desarrollado much铆simos colectivos tem谩ticos y territoriales, la red argentina estaba fortalecida y hasta algunos colectivos contin煤an en acci贸n. Los movimientos sociales hab铆an logrado tener sus comisiones de prensa, y as铆 la prensa independiente obtuvo protagonismo. Pero el colectivo fue desvaneci茅ndose para avanzar en otras b煤squedas鈥a 鈥減acificaci贸n鈥 de la pol铆tica y de lo pol铆tico tambi茅n hizo que no sea necesario estar permanentemente en las calles. Sin embargo, las experiencias que fundaron las pr谩cticas de comunicaci贸n asamblearias y horizontales nunca terminaron. La experiencia nos aport贸 a toda la generaci贸n que participamos, una cantidad de recursos simb贸licos, contactos con muchas instituciones, ideas de todo tipo, proyectos que luego se fueron desarrollando en el tiempo鈥

Quiz谩s, esa 茅poca vivida no puede representar ni recrear las experiencias de aquel colectivo, pero de lo que podemos estar segurxs es que ha dejado una huella indeleble que palpita dentro de las nuevas maneras de hacer, abriendo nuevos sentidos. Hacer mundo, hacer con otrxs, hacer estallidos, siempre.

marilinawinik@gmail.com / Revista Bordes




Fuente: Lahaine.org