March 2, 2021
De parte de La Haine
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Entrevista con Guilherme Boulos, dirigente del Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST) y ex candidato a la presidencia de Brasil y a la alcald铆a de S茫o Paulo por el PSOL

En esta entrevista, Guilherme Boulos opina sobre las distintas crisis que convergen en Brasil y sobre la unidad de la izquierda.

Lucas Oliveira.- El gobierno de Bolsonaro atraves贸 situaciones contradictorias durante las 煤ltimas semanas: si, por un lado, pareci贸 perder espacio en la disputa con el gobernador de S茫o Paulo, Jo茫o D贸ria, por el tema de la vacuna, por otro lado hizo una demostraci贸n de fuerza con la victoria de sus candidatos a la presidencia de la C谩mara y del Senado. Al mismo tiempo, enfrentamos la convergencia de distintas crisis 鈥搒anitaria, social, econ贸mica, ambiental鈥 que tienden a profundizarse. 驴C贸mo caracterizas la situaci贸n actual del gobierno y cu谩les son los caminos para que las izquierdas logren interrumpir el rumbo genocida del presidente?

Gulherme Boulos.- Desde el punto de vista social, el gobierno de Bolsonaro est谩 en un momento de fragilidad. Tiene los peores 铆ndices de aprobaci贸n de su historia. Su imagen comenz贸 a caer por la postura irresponsable que tuvo al comienzo de la pandemia, y la soluci贸n que encontr贸 para evitarlo, o al menos para contener un posible impeachment, fue la alianza con el centr茫o.

La alianza con el centr茫o no comenz贸 con la elecci贸n de Arthur Lira para la presidencia de la C谩mara. Bolsonaro consum贸 esta alianza con el centr茫o hace aproximadamente un a帽o, cuando reparti贸 espacios en el gobierno, decidi贸 sacar a un bolsonarista ideol贸gico para poner a Ricardo Barros [PP-PR] como l铆der de su gobierno en la C谩mara y busc贸 una articulaci贸n m谩s estrecha basada en un toma y daca con estos sectores. 

Eso le garantiz贸 cierta estabilidad en el parlamento durante el per铆odo: aun si no log贸 avanzar con su agenda moral, con su agenda m谩s extremista, se salv贸 de un movimiento de impeachment m谩s fuerte. Por otro lado, la percepci贸n a nivel social es negativa. Y empeor贸 mucho a comienzos de este a帽o a causa de tres factores: la vacuna, es decir, la postura criminal de Bolsonaro frente a la vacuna; el episodio de Manaos, sobre todo por el incumplimiento del gobierno frente a la falta de ox铆geno, aun cuando diez d铆as antes sab铆a que eso podr铆a suceder; y por el fin del auxilio de emergencia.

El auxilio de emergencia garantiz贸 hasta cierto punto la popularidad de Bolsonaro durante el segundo semestre del a帽o pasado, porque fueron 68 millones de personas las que se beneficiaron de este plan, y la mayor铆a no sab铆a que Bolsonaro fue presionado para implementarlo, es decir, que no era una pol铆tica propia. Por lo tanto, cuando se termin贸 el auxilio en medio de una crisis econ贸mica enorme, con 14 millones de desempleados, esto conllev贸 una ca铆da de popularidad, que es lo que observamos el mes pasado.

Los desaf铆os de la izquierda para enfrentar al bolsonarismo en 2021 se plantean en este contexto. Veo mucha gente hablando de 2022, anticip谩ndose a 2022. Pero creo que todav铆a tenemos batallas importantes en 2021. Una de ellas es la lucha contra el hambre. Esta se expresa en la exigencia del retorno del auxilio de emergencia. Y hay que decir que este ya est谩 en la agenda del Congreso Nacional. Hasta Bolsonaro y Paulo Guedes comienzan a admitir la posibilidad de alg煤n tipo de retorno del plan con un valor de 200 reales, que era lo que pretend铆an inicialmente, y proponen al mismo tiempo contrapartidas absurdas, como el “contrato de trabajo verde y amarillo”. Es decir, la contrapartida por acceder un beneficio es la p茅rdida de derechos sociales. Pero entonces no es un beneficio, es una extorsi贸n.

Este es un debate importante que se desarrollar谩 en Brasil durante las pr贸ximas semanas y es necesario que logremos influir en 茅l. No solo en el debate p煤blico, sino tambi茅n en la iniciativa pol铆tica. El MTST, por ejemplo, retom贸 la campa帽a del fondo solidario para la distribuci贸n de alimentos en las periferias de las grandes ciudades brasile帽as. A partir de marzo comenzar谩 a realizar comidas solidarias en los barrios populares para distribuir alimentos y organizar a las comunidades alrededor del combate contra el hambre. Esa es una primera gran batalla que enfrentaremos en 2021. Ser谩 una batalla contra el hambre, la miseria y las carencias.

La segunda batalla tiene que ver con el tema de la vacuna. Hay que exigir la vacunaci贸n para todos, y enfrentar a Bolsonaro que, a su modo, comenz贸 a recular en su discurso antivacuna recurriendo a fake news, diciendo que 茅l siempre defendi贸 la vacuna, que nunca estuvo en contra, etc. Es muy importante que se libre esta batalla. Tambi茅n hay que tomar posici贸n en el debate acerca de c贸mo debe desarrollarse la primera etapa de vacunaci贸n.

Por ejemplo, debemos defender que los profesores y profesionales de la educaci贸n entren en esa primera etapa como condici贸n para la reapertura de las escuelas. Justamente por este tema se est谩 desarrollando una huelga en S茫o Paulo. Tambi茅n exigimos a la justicia que se priorice a la poblaci贸n en situaci贸n de calle en la vacunaci贸n, dado que es el sector m谩s vulnerable y no tiene c贸mo protegerse porque no tiene casa en la que quedarse. Ese es un segundo desaf铆o de 2021.

Y la tercer batalla es por el impeachment. Lo cual tiene sus dificultades, sobre todo cuando se considera la victoria que obtuvo Bolsonaro en las mesas directivas de la C谩mara y del Senado, y m谩s a煤n cuando se tiene en cuenta la imposibilidad de realizar movilizaciones de masas. Un impeachment, en cualquier momento hist贸rico, surge a partir de las movilizaciones de masas, y la pandemia nos impide generar grandes aglomeraciones de personas y convocar a grandes manifestaciones, al menos en este momento. Pero la agenda del impeachment frente al desastre social, al desgobierno, a los m谩s de 230 000 muertos en nuestro pa铆s, es una agenda que la izquierda debe mantener como prioritaria en 2021. 

Con la derrota electoral de Trump, Bolsonaro perdi贸 a su principal aliado en el terreno internacional. Por otro lado, a pesar de que la pol铆tica que Trump representa perdi贸 una batalla, no qued贸 completamente afuera de la escena pol铆tica estadounidense ni de la internacional. 驴Cu谩l es el impacto del fin del gobierno de Trump para el gobierno de Bolsonaro? 驴Cu谩les son las lecciones que podemos sacar de este proceso para Brasil?

Bolsonaro sufri贸 derrotas importantes en 2020. Una de ellas, tal vez la m谩s importante, fue la derrota de Trump. Pero tambi茅n fue derrotado en las elecciones municipales. Es importante que no nos olvidemos de esto. El bolsonarismo perdi贸 no solo aqu铆 en S茫o Paulo 鈥揹onde sacamos al candidato de Bolsonaro de la segunda vuelta鈥 y en R铆o de Janeiro, sino tambi茅n en la mayor铆a de las capitales brasile帽as. Tuvo una expresi贸n electoral m谩s bien magra.

La derrota de Trump deja a Bolsonaro absolutamente aislado desde el punto de vista internacional. Bolsonaro sosten铆a su desquiciada pol铆tica exterior a partir de la relaci贸n con EEUU y con Trump. Hizo propia la disputa con China, con la Uni贸n Europea 鈥揺specialmente con Francia鈥 y con el Mercosur. Se convirti贸 en una especie de paria internacional y condujo la pol铆tica exterior brasile帽a a una situaci贸n vergonzante.

Brasil qued贸 afuera de todos los debates importantes. Bolsonaro se convirti贸 en la comunidad internacional en un personaje con el que nadie quiere juntarse: cuando llega, la gente se aleja, sale, nadie quiere estar cerca de 茅l, nadie quiere salir a su lado en la foto. Es evidente que esto tiene un impacto para Brasil: humilla al pa铆s, lo reduce y lo rebaja en el escenario internacional. Y Trump era su pilar fundamental, era el que le permit铆a sostener sus locuras haci茅ndolas pasar como una estrategia al decir que estaba alineado con EEUU. Ahora ni siquiera esto es posible. Fue uno de los 煤ltimos gobiernos en reconocer la elecci贸n de Biden en EEUU.

Guilherme Boulos en una de las manifestaciones contra Bolsonaro del 煤ltimo fin de semana.

Pero, a su vez, la relaci贸n con EEUU no parece ser 贸ptima. Por lo tanto, esto genera un aislamiento completo de Brasil en el escenario internacional, lo cual se volvi贸 muy evidente con el episodio de la vacuna. Brasil sali贸 a mendigar los insumos farmac茅uticos y se meti贸 en todo ese disparate con la India, que tambi茅n es gobernada por la extrema derecha. Un acuerdo mal hecho, incapacidad diplom谩tica, idas y vueltas para terminar trayendo solo 1 mill贸n de dosis. Esto da cuenta de una pol铆tica exterior completamente desastrosa, la peor de la historia nacional. Y, evidentemente, compromete tambi茅n la soberan铆a y la situaci贸n de Brasil.

Sobre la derrota de Trump, creo que esta anuncia el inicio del fin del ciclo de extrema derecha que se inici贸 en 2016. El Brexit y Trump dieron inici贸 el ciclo de la extrema derecha internacional. Y en aquel momento se vendi贸 la idea de que ser铆a un ciclo de largo aliento. Tambi茅n cuando Bolsonaro gan贸 en Brasil, en 2018, el clima y el ambiente parec铆an indicar que la extrema derecha hab铆a llegado para quedarse, que est谩bamos solo al comienzo de una enorme avalancha.

Pero dos a帽os despu茅s de la victoria de Bolsonaro y cinco despu茅s de la victoria de Trump, empezamos a ver que el ciclo de extrema derecha est谩 sufriendo un enorme desgaste. No era solo Bolsonaro el que se apoyaba en Trump. Este representaba el pilar de la extrema derecha a nivel mundial. Su derrota debilita a esos gobiernos a nivel geopol铆tico, en el escenario internacional, y considero que crea las condiciones para que se replique una derrota similar aqu铆 y en todo el mundo. El ciclo de extrema derecha podr铆a tener un fin m谩s precoz del que muchos imaginaban.

Durante la pandemia, los frentes Povo Sem Medo y Brasil Popular convocaron caravanas de veh铆culos como forma de manifestaci贸n contra el gobierno. 驴Qu茅 otras iniciativas ha adoptado o podr铆a adoptar la izquierda sopesando, por un lado, la pandemia, y por otro, la necesidad de resistir al autoritarismo genocida?

Est谩 claro que nadie supone que las caravanas resolver谩n nuestras vidas. En un momento como este, solo conseguimos manifestarnos de esta forma, lo cual evidentemente no deja satisfecho a nadie. Todos desear铆an convocar movilizaciones y desplegar centenares de miles o millones de personas en las calles del pa铆s. Hicimos esto en otros momentos en los que enfrentamos encrucijadas pol铆ticas en Brasil, incluso en batallas recientes, y si no estuvi茅semos en medio de la pandemia, estar铆amos haciendo eso mismo. Es una situaci贸n muy delicada, porque mientras sentimos una necesidad urgente de movilizarnos, dado que la gente est谩 muriendo, tiene hambre y el desgobierno hunde cada vez m谩s al pa铆s y al pueblo brasile帽o en la miseria, tenemos al mismo tiempo una responsabilidad sanitaria.

Esto no implica no convocar a la gente a las calles. Muchas personas han salido. Hace no tantos meses, hicimos una campa帽a electoral con actos en las calles, y el a帽o pasado hicimos manifestaciones contra el fascismo que tambi茅n se desarrollaron en las calles. Tambi茅n este a帽o vivimos una serie de manifestaciones simb贸licas en las calles, siempre con el esfuerzo de preservar el distanciamiento. Pero la situaci贸n no permite realizar convocatorias masivas. En muchos de estos episodios no conseguimos mantener completamente el distanciamiento, y, por cierto, fuimos muy criticados por eso. La dificultad del momento, la angustia del momento, es justamente esa: la comprensi贸n de la necesidad y de la urgencia de salir a las calles, por un lado, y la dificultad y la responsabilidad social y sanitaria que nos lleva a no hacer convocatorias masivas, por el otro.

驴C贸mo sintetizar esto? Convocando caravanas de veh铆culos. Es lo que sucedi贸 con las caravanas del 20 y del 21. Son manifestaciones simb贸licas, pero cumplen un papel importante. Las caravanas que hicimos en enero cumplieron un rol importante y movilizaron a las personas. Sin embargo, cuando sea posible, cuando se reduzca la curva de contagios y se vacune a los grupos de riesgo, es decir, cuando las condiciones sanitarias lo permitan, tendremos que volver a las calles. Si la gente mira la historia del pa铆s, no ha habido ning煤n impeachment sin movilizaci贸n callejera. No hay grandes conquistas sociales y pol铆ticas sin millones de personas en las calles.

Hoy hay un nivel de insatisfacci贸n y de indignaci贸n con el gobierno de Bolsonaro que podr铆a ser el caldo de cultivo para realizar movilizaciones y manifestaciones en las calles, semejantes a las que hicimos durante el per铆odo de Fuera Temer y durante todas las luchas recientes en Brasil. Pero ahora tenemos que esperar a que haya condiciones sanitarias m铆nimas para eso. Una vez que estas condiciones est茅n dadas, no escatimaremos medios a la hora de convocar a la movilizaci贸n popular en Brasil. Espero que este momento llegue pronto.

Aunque todav铆a estemos lejos, 驴c贸mo se vinculan estas tareas con las que deber谩 enfrentar la izquierda el a帽o que viene y con las elecciones presidenciales? 驴Cu谩l crees que ser谩 tu papel y cu谩l el del PSOL en esta disputa? 驴Cu谩l deber铆a ser el proyecto?

Creo que el mejor camino que la izquierda brasile帽a puede recorrer para 2022 pasa por buscar espacios de convergencia y de unidad. He defendido la construcci贸n de mesas de di谩logo con las principales referencias, con l铆deres y representantes del campo de la izquierda en Brasil, e intent茅 discutir un programa com煤n, un programa m铆nimo. Habl茅 de esto la semana pasada y me interpretaron mal, en algunos casos debido a verdadera falta de comprensi贸n y otras veces por mala fe. Esto no quiere decir que la izquierda y los partidos de izquierda no tengan un programa.

El PSOL tiene su programa, el PT tiene su programa, todos tienen sus programas. La cuesti贸n no es sacar el libro con el programa propio y decir: “Aqu铆 est谩 la soluci贸n”. Hay que sentarse y construir puntos de vista en com煤n en el campo de la izquierda. 驴Cu谩l es el programa m铆nimo para un proceso de reconstrucci贸n nacional? 驴C贸mo anticipa cada uno el escenario pos-Bolsonaro en Brasil? 驴Cu谩l es el m茅todo posible para la construcci贸n de la unidad?

Creo lo siguiente: si la izquierda llega partida a 2022, con 3 o 4 candidaturas, corre el riesgo real de quedar fuera de la segunda vuelta por primera vez desde el retorno de la democracia. Corre el riesgo real de perder protagonismo en el debate sobre el proyecto de pa铆s. Creo que el mejor camino es buscar la construcci贸n de una unidad s贸lida, y esa unidad s贸lida solo puede alcanzarse a partir de un debate de ideas, de puntos de confluencia y de un m茅todo, que puede ser tambi茅n un m茅todo para escoger candidatos. Espero que logremos viabilizar esa mesa pronto, que otras direcciones en el campo de la izquierda de Brasil tengan la misma disposici贸n para que lleguemos a 2022 en una mejor situaci贸n, en una que favorezca al pa铆s.

Tambi茅n quiero agregar otra cosa sobre las elecciones de 2022. En una parte de la izquierda, o mejor dicho, de la centroizquierda, empieza a hablarse de la necesidad de unirse con la centroderecha y de la necesidad de un frente electoral amplio contra Bolsonaro. Creo que tenemos que tener mucho cuidado con un debate de esta naturaleza. Fui uno de los primeros en defender, tan pronto como en 2019, que en lo que respecta a las pautas democr谩ticas, la defensa de las libertades, el combate contra el autoritarismo y la necesidad de poner un freno a las locuras de Bolsonaro era necesario hacer coaliciones y acuerdos puntuales con quien fuera necesario. Es lo que pienso todav铆a.

Si Bolsonaro vuelve a avanzar con su discurso sobre el AI-5, cierra el STF o el Congreso, ataca la libertad de prensa, adopta medidas m谩s violentas de justificaci贸n del uso de armas o se muestra intransigente en relaci贸n con el tema de la vacuna, debemos tejer alianzas con quien sea necesario. No hay que incurrir en ning煤n sectarismo a la hora de defender la democracia. Pero la disputa electoral es otra cosa. En la disputa electoral no estamos haciendo simplemente una coalici贸n democr谩tica contra un ataque bolsonarista. La disputa electoral es el momento de disputa del proyecto de pa铆s. Es el momento de movilizar la esperanza, la conciencia, disputar valores en la sociedad a partir de una visi贸n sobre el futuro.

De ninguna forma la izquierda debe entrar en una disputa electoral secuestrada por la agenda de la centroderecha, que es la agenda neoliberal, en la cual coinciden con el bolsonarismo. La izquierda no puede entrar en una disputa electoral sin una posici贸n clara sobre las privatizaciones, sobre el ingreso b谩sico, sobre el tope al gasto p煤blico, sobre la inversi贸n en salud y en educaci贸n, sobre el combate a la desigualdad, sobre la defensa de los servicios p煤blicos y los derechos sociales. Y esa no es la agenda de la centroderecha.

Hoy estos sectores se autodenominan “centroderecha” o “centro democr谩tico” gracias a Bolsonaro, porque hasta hace muy poco tiempo eran solo la derecha tradicional. No quiero decir 鈥搚 quiero repetirlo para no ser mal comprendido鈥 que no se puedan hacer acuerdos puntuales con estos sectores en contra de los arrebatos bolsonaristas, en defensa de la democracia: creo que podemos y debemos hacerlos, que esa es la pol铆tica m谩s justa. Pero desde el punto de vista de pensar un frente electoral, creo que este debe ser un frente de izquierda, e incluyo aqu铆 a la centroizquierda, y debe levantar un programa de reconstrucci贸n nacional basado no solo en la defensa de la democracia, sino tambi茅n en la lucha contra la pol铆tica neoliberal que est谩 matando y masacrando a nuestro pueblo. 

El PSOL obtuvo muy buenos resultados en las elecciones municipales de noviembre, tanto en S茫o Paulo, con la candidatura que encabezaste junto a Luiza Erundina, como en Bel茅m, en donde result贸 electo Edmilson Rodrigues. 驴Cu谩les fueron las causas que explican estos resultados y cu谩les son los desaf铆os en esta nueva situaci贸n en la que se encuentra el partido?

Creo que el PSOL creci贸 de forma significativa y gradual en las 煤ltimas elecciones. Creo que la elecci贸n de 2020 fue un salto important铆simo para que el partido se afirme como un polo de reorganizaci贸n y de renovaci贸n del campo de la izquierda en Brasil. Hay tambi茅n una cuesti贸n generacional. Esto qued贸 claro en las elecciones de S茫o Paulo.

Nuestra campa帽a aqu铆 en S茫o Paulo logro movilizar de una manera extraordinaria a la juventud: obtuvimos el 65% de los votos entre la juventud de menos de 25 a帽os, lo cual es muy importante. En este momento no fue suficiente para ganar las elecciones, porque nuestro adversario aqu铆 en S茫o Paulo obtuvo el 70% entre quienes tienen m谩s de 60 a帽os, y este es un sector cuantitativamente mayor. De todas formas, esto nos dice mucho sobre el futuro. Cuando la juventud se convence, se moviliza y se compromete con un proyecto, solo hace falta un poco de tiempo para que este proyecto gane cada vez m谩s fuerza y hegemon铆a en la sociedad. Creo que esa fue una de las grandes victorias que tuvimos en las elecciones de 2020.

Otro punto que destacar铆a es que la votaci贸n m谩s significativa para nosotros fue la de las periferias. Esto sucedi贸 en Bel茅m debido a la fuerza que tiene Edmilson Rodrigues, a las incre铆bles gestiones populares que realiz贸. Cuando recorr铆 las comunidades de Bel茅m y de Terra Firme junto a Edmilson como candidato a la presidencia de la rep煤blica en 2018, tuve la oportunidad de ser testigo del apoyo y del cari帽o incre铆bles que el pueblo tiene por 茅l. Pero lo mismo sucedi贸 en S茫o Paulo. Esto tambi茅n significa que apuntamos a otro perfil, que el PSOL est谩 echando ra铆ces populares que son esenciales.

El PSOL enfrenta el desaf铆o de pasar de ser un partido con fuerza para elegir diputados y diputadas en el parlamento, un partido que dialoga con algunos nichos de la sociedad, a ser un partido que tenga capilaridad, que est茅 bien arraigado y que busque conquistar mayor铆as en la sociedad. Ese es el momento que transitamos en el PSOL. Creo que las elecciones de 2020 probaron que es posible realizar este pasaje, que el PSOL puede colocarse en ese lugar de ser un partido que se plantee como alternativa de poder, un partido que no sea solo cr铆tico y necesario, que tenga la bancada m谩s combativa y se ponga al frente de las grandes luchas, sino que tambi茅n dispute la mayor铆a, que dispute la hegemon铆a a nivel social.

Aunque no es un camino f谩cil, es posible. Nuestras campa帽as mostraron que ese camino se construye con osad铆a, aceptando el desaf铆o de hablar hacia afuera de la propia burbuja, de no quedarse predicando solo para los convencidos. Y tambi茅n que este camino se construye con disposici贸n a la amplitud y a la unidad. Hubo quienes creyeron que, para que surgiera una nueva izquierda en Brasil, era necesario que esta actuase con vistas a destruir a las otras fuerzas de izquierda, que se subiera a la ola antipetista porque, en el caso contrario, no habr铆a espacio para un nuevo campo de izquierda.

Estamos demostrando que esto no es as铆, que es posible construir un campo de izquierda renovado, que dialogue con la juventud, que sintonice con los movimientos sociales sin abandonar ninguno de sus principios y que, al mismo tiempo, tenga vocaci贸n de amplitud y de unidad. Estos tal vez hayan sido los principales aprendizajes de las elecciones de 2020 para el PSOL, aprendizajes que colocan al partido en otro nivel y lo enfrentan al desaf铆o de convertirse en una alternativa de poder.

Jacobin Am茅rica Latina




Fuente: Lahaine.org