April 18, 2021
De parte de Acracia
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Erich Fromm escribi贸 Miedo a la libertad, originariamente, en 1941; con esta obra, hizo un fundamental an谩lisis de la relaci贸n del ser humano con la libertad, cambiante a lo largo de la historia, como demuestran las condiciones sociales y psicol贸gicas para que emergiera el fascismo.

La modernidad, al menos en el mundo occidental, se ha caracterizado por el esfuerzo dirigido a romper las cadenas que atenazan a la humanidad, tanto en el 谩mbito pol铆tico y econ贸mico, como en el espiritual. Podemos hacer una lectura en base a la lucha de clases, son los oprimidos los que tratan de conquistar nuevas libertades en directa oposici贸n a aquella clase que quiere preservar privilegios. Erich Fromm consideraba que la aspiraci贸n a la libertad est谩 arraigada en todos los oprimidos, los cuales expresan as铆 un ideal que trate de abarcar a toda la humanidad. Sin embargo, esas clases que en una etapa luchan por su libertad frente a la opresi贸n, acaban aline谩ndose junto a los enemigos de la libertad al tener que defender los nuevos privilegios adquiridos. La lucha por la libertad est谩 llena de obst谩culos a lo largo de la historia, pero se convirti贸 en probable que el hombre pudiera gobernarse por s铆 mismo, pensar y sentir como le pareciera, y tomar sus propias decisiones. La abolici贸n de la dominaci贸n exterior era una condici贸n necesaria, aunque tambi茅n parec铆a suficiente para alcanzar la plena libertad del individuo. Sin embargo, la Primera Guerra Mundial, que muchos vieron como el 煤ltimo conflicto para la humanidad, dio paso a nuevos sistemas autoritarios y a la sumisi贸n de la mayor铆a de los individuos. Lo que Erich Fromm concluye en Miedo a la libertad es que los fascismos no fueron producto de una falta de madurez democr谩tica, ni 煤nicamente una apropiaci贸n del Estado por elementos indeseables, sino que gran parte de una generaci贸n se mostraba deseosa de entregar su libertad, al contrario que sus padres que hab铆an luchado por ella.


Se trata de entender los sistemas autoritarios en base a esos factores, seg煤n Fromm, presentes en la estructura del car谩cter del hombre moderno, que le conducen a desear el abandono de su libertad. Las muchas cuestiones que se plantean en el an谩lisis del aspecto humano de la libertad y de las fuerzas autoritarias giran en torno a un problema general, el referido a la funci贸n que ejercen los factores psicol贸gicos como fuerzas activas en el proceso social; del mismo modo, esos factores propios de la psique del individuo tienen una interacci贸n con los factores econ贸micos e ideol贸gicos. Aunque Fromm parte de Freud en cierta medida, de la acci贸n de las fuerzas inconscientes en el car谩cter del hombre y de su dependencia de la influencia externa, subraya la importancia de los factores psicol贸gicos en el proceso social. Para Freud, el hombre es fundamentalmente antisocial y es la sociedad la que debe domesticarlo, concedi茅ndole cierta satisfacci贸n a impulsos biol贸gicos inextirpables, pero moderando siempre esos supuestos impulso b谩sicos. El an谩lisis de Freud toma al hombre moderno como el 芦hombre禄 en general, y pretende que las caracter铆sticas que observa sean 芦fuerzas eternas禄 arraigadas en la naturaleza humana. Sin embargo, Fromm recuerda que la concepci贸n freudiana se realiza en un orden econ贸mico propio de una sociedad capitalista; Freud siempre tiene en cuenta las relaciones del individuo con los dem谩s, pero en el capitalismo el hombre trabaja para s铆 mismo, y no en cooperaci贸n con los dem谩s. En el sentido de Freud, las relaciones humanas tienen un sentido similar al del mercado que las regula, son un intercambio de satisfacciones de necesidades biol贸gicas, son un medio y no un fin en s铆 mismas.

Fromm, al contrario que Freud, considera que el problema central de la psicolog铆a es el referido a un tipo concreto de conexi贸n del individuo con el mundo (no las satisfacciones y frustaciones de una supuesta necesidad instintiva); adem谩s, las relaciones entre el individuo y la sociedad no son de car谩cter est谩tico. No hay una naturaleza inmutable en el ser humano, ni hacia un lado ni hacia otro, sino que resulta en gran medida del proceso social. La sociedad puede ejercer, en cierta medida, una funci贸n represora como sosten铆a Freud, pero tiene tambi茅n una funci贸n creadora. La historia ha generado al hombre, a su naturaleza, sus pasiones y angustias. La sicolog铆a social es la disciplina encargada de comprender ese proceso hist贸rico que ha dado lugar al hombre, el porqu茅 surgen nuevas aptitudes y nuevas pasiones, buenas o malas, en diferentes 茅pocas. La historia ha producido al hombre, pero este tambi茅n es el art铆fice de la historia, y es tambi茅n la psicolog铆a social la que estudia c贸mo las energ铆as humanas, modeladas en formas espec铆ficas, se convierten en fuerzas productivas que forjan el proceso social. El capitalismo se ha desarrollado gracias, tanto al deseo de fama y 茅xito de los individuos, como a su tendencia compulsiva hacia el trabajo, pero ello no forma parte de ninguna constituci贸n biol贸gica ni instintiva, forma parte de ese proceso social conformado por ciertas fuerzas productivas.

Por lo tanto, Fromm rechaza toda teor铆a que no tenga en cuenta los condicionamientos sociales para la psicolog铆a del hombre y que desprecie el factor humano como elemento din谩mico del proceso social. A pesar de ello, Fromm admite que, aunque la naturaleza humana no est茅 prefijada, tampoco podemos considerarla como infinitamente maleable y adaptable a todo tipo de condici贸n, sin que tenga un dinamismo psicol贸gico propio. S铆 considera que la naturaleza humana, a pesar de ser producto de la evoluci贸n hist贸rica, tiene ciertos mecanismos y leyes inherentes de los que se ocupa la psicolog铆a. Existen dos clases de adaptaciones: una est谩tica, que implica adaptaci贸n a las normas dejando inalterada la estructura del car谩cter, desarrollando simplemente un nuevo h谩bito; y otra din谩mica, en la que el individuo puede adaptarse a las necesidades de una situaci贸n, pero con ciertos cambios dentro de s铆 mismo (la hostilidad reprimida de un chaval ante el temor que le produce un padre autoritario, aunque su conducta sea la deseada por el progenitor, que puede acabar en neurosis).

El modo de vida, tal y como est谩 establecido, puede ser el factor primordial que determine la estructura de car谩cter de un hombre (por necesidad de autoconservaci贸n); a pesar de ello, el individuo s铆 puede lograr cambios pol铆ticos y econ贸micos, junto a otros hombres. Fromm considera que, aparte de las necesidades fisiol贸gicas, existen otro elementos ineludibles en la condici贸n del hombre, como es la necesidad de relacionarse con el mundo exterior y la de combatir el aislamiento. En la historia, elementos como la religi贸n y el nacionalismo, por muy absurdos que sean, han servido para el individuo como formas de conectarse con los dem谩s, han cumplido el papel de la cohesi贸n social. Pero lo que Fromm quiere recalcar es que, en todo tipo de cultura, el hombre necesita cooperar con sus semejantes, y sentir su ayuda, para poder sobrevivir. Sin embargo, hay tambi茅n otro elemento inherente al individuo, la autoconciencia subjetiva, facultad gracia a la cual adopta conciencia de s铆 mismo como entidad individual, distinta de la naturaleza externa y de las otras personas. Con este sentimiento de autoconsciencia, que adopta diferentes grados seg煤n el contexto, al hombre le surgen nuevos problemas, su sentimiento de individualidad hace que intente buscar un significado y una direcci贸n a su vida. Si ello no es as铆, su capacidad creadora se ver谩 paralizada.

Capi Vidal




Fuente: Acracia.org