August 16, 2021
De parte de SAS Madrid
229 puntos de vista

La tercera dosis de la vacuna contra la COVID-19 ha pasado en dos semanas de ser cuestionada por los cient铆ficos por ser apresurada a verse aprobada por pa铆ses con apenas la mitad de su poblaci贸n vacunada con pauta completa. Austria, Francia, Alemania y Estados Unidos han seguido los pasos de Israel y dar谩n la dosis de refuerzo (o booster) a sus m谩s vulnerables.

Los virus no son lo 煤nico que se transmite a gran velocidad por el mundo. Hay pol茅micas o debates que comienzan de forma residual y se propagan hasta dar lugar a una fiebre colectiva como el caso de la tercera dosis en Occidente. La del tercer pinchazo no es solo una decisi贸n tomada ya en varios estados, sino tambi茅n debatida. En Espa帽a sale frecuentemente a la palestra cuando se plantean las medidas a tomar con el peque帽o porcentaje de personas que no han generado una buena inmunidad. Sobre todo, entre los inmunodeprimidos y los internos de las residencias. Este 煤ltimo mes se ha registrado un aumento de la incidencia entre las personas ya inmunizadas de m谩s edad, pero los sanitarios y geriatras advierten de que los cuadros son mucho menos graves y que la mayor铆a de los ingresados se dan entre los no vacunados. A煤n as铆, reducir la curva de muertes sigue siendo la prioridad de la pandemia. Tambi茅n por eso algunos pa铆ses han decidido prevenir con la tercera dosis.

“Si la protecci贸n de los mayores est谩 declinando, es necesario vigilarlos muy de cerca porque no vamos a esperar a que muera m谩s gente. Hay que tomar decisiones anticip谩ndonos a eso”, cree en cambio Isabel Sol谩, vir贸loga del CSIC y directora de una de las vacunas espa帽olas. “Pero no dir铆a que hay que empezar ma帽ana mismo a ponerles una tercera dosis, creo que todav铆a es prematuro”, admite. La Comunidad de Madrid ha hablado abiertamente de la necesidad de administr谩rsela a los “inmunodeprimidos” y, aunque la ministra de Sanidad, Carolina Darias, avanz贸 que seguramente ser铆a necesario, el Gobierno no lo ha avalado todav铆a.

Sanidad ha decidido esperar hasta que no haya m谩s evidencia cient铆fica de la duraci贸n de la inmunidad y de los beneficios del refuerzo. “Los organismos que toman estas decisiones no son los que est谩n obsesionados al respecto, m谩s bien las farmac茅uticas, que han empezado ya con los ensayos. Otra cosa es que eso se utilice como defensa para la tercera dosis”, opina Jos茅 Mart铆nez Olmos, exsecretario de Sanidad y experto en Salud P煤blica. De hecho, la OMS conmin贸 a retrasar la dosis de refuerzo en la parte rica del mundo hasta garantizar la inmunizaci贸n de la m谩s empobrecida. Solo el 1% de la poblaci贸n de los pa铆ses en v铆as de desarrollo ha recibido una dosis.

“La tercera dosis no se puede descartar para el futuro pero no est谩 confirmada cient铆ficamente ni refrendada por los 贸rganos reguladores para el presente. Por tanto, 驴una tercera dosis en los pa铆ses desarrollados ahora o una primera en los pa铆ses pobres ya mismo?”, se pregunta Am贸s Garc铆a Rojas, presidente de la Sociedad Espa帽ola de Vacunolog铆a (AEV). Pero algunos ya han elegido. “Israel no es comparable con los pa铆ses europeos. Yo no estoy a favor, pero la informaci贸n que venga de Alemania o Francia nos puede ser 煤til”, reconoce Mart铆nez Olmos. “Aunque si queremos acabar con la pandemia, la clave es la vacunaci贸n con acceso universal”, concluye.

驴Qu茅 pa铆ses van a administrar la tercera dosis y cu谩ndo?

Estados Unidos autoriz贸 este jueves la administraci贸n de una tercera dosis de las vacunas contra la COVID-19 de Pfizer y Moderna a las personas inmunodeprimidas, es decir, con sistemas inmunol贸gicos m谩s d茅biles.  Se trata, seg煤n este ente regulador, de un “grupo peque帽o” de gente, formado por receptores de trasplantes de 贸rganos o “aquellos a quienes se les diagnostica condiciones que se considera que tienen un nivel equivalente de inmunodepresi贸n”, seg煤n la FDA, la Agencia reguladora de Alimentos y Medicamentos de EEUU.

El ritmo de vacunaci贸n de EEUU, donde los grupos negacionistas han tomado el debate, no es de los m谩s r谩pidos. Seg煤n datos del Centro para el Control y la Prevenci贸n de Enfermedades (CDC), un 59,2% de los estadounidenses ha recibido al menos una dosis y un 50,2% la pauta completa. Volviendo a Europa, los tres pa铆ses que ya han adelantado que la inyectar谩n son Alemania, Francia y Austria. El primero tiene un 56,2% de la poblaci贸n totalmente inmunizada, un 53,2% el segundo y un 55% el tercero.

Austria comenzar谩 en octubre a refrescar la protecci贸n inmunol贸gica de las personas que recibieron la segunda inyecci贸n nueve meses antes. “El plan es empezar con el 17 de octubre”, anunci贸 el ministro austr铆aco de Salud, Wolfgang M眉ckstein. El presidente galo, Emmanuel Macron, apunt贸 que en septiembre la vacunaci贸n se centrar谩 en “personas de m谩s de 80 a帽os y particularmente vulnerables”. En Alemania, tambi茅n en septiembre, se administrar谩 la tercera dosis a personas que cumplan criterios de edad y riesgo, y que hayan recibido la 煤ltima dosis hace m谩s de seis meses.

“Una tercera dosis solo me parece razonable si viene avalada por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y si es un a colectivo espec铆fico y no de forma general”, defiende Jos茅 Mart铆nez Omos. “Una pol铆tica coordinada y ordenada por Europa hace que no haya desigualdad. Vamos a terminar de hacer lo que tenemos que hacer primero y si tenemos un problema de inmunidad entre los m谩s vulnerables, lo planteamos. Pero ocho meses apenas sirven de experiencia”, piensa el experto. Sin embargo, hace una semana la Comisi贸n Europea se hizo a un lado y expres贸 que la decisi贸n de poner o no una dosis booster correspond铆a 煤nicamente a los estados miembros.

驴Una fiebre generada por las farmac茅uticas?

Fueron las farmac茅uticas las primeras en hablar de la tercera dosis hace meses. El consejero delegado de Pfizer/ BioNTech, Albert Bourla, lo dej贸 entrever el pasado abril e incluso se lanz贸 a se帽alar cu谩ndo supuestamente har铆a falta. Su estudio cl铆nico global est谩 desde el pasado julio en fase III, por lo que los resultados no se har谩n esperar. La tercera dosis, adelanta la compa帽铆a en su web, 鈥渢iene el potencial de preservar los niveles m谩s altos de eficacia protectora contra todas las variantes actualmente conocidas鈥. Tambi茅n Moderna anunci贸 hace meses que estaba inmersa en los ensayos de la vacuna de refuerzo contra variantes al alza.

Jos茅 Antonio Forcada, secretario de la Asociaci贸n Espa帽ola de Vacunolog铆a (AEV) califica de 鈥渋ndudable鈥 que el mensaje ha sido colocado en agenda por las farmac茅uticas, que han incrementado exponencialmente sus beneficios econ贸micos con la venta de las vacunas. Para el experto, es 鈥渆vidente鈥 que se trata de empresas privadas que 鈥渢ienen sus intereses, que se basan en ganar dinero鈥, pero lamenta a煤n m谩s que los gobiernos y los pol铆ticos compren tan f谩cilmente el discurso y contribuyan a amplificarlo con fuerza.

Cuando sale el CEO de Pfizer y empieza a hablarnos de la tercera dosis se genera cierta inquietud, pero cuando adem谩s sale la ministra de Sanidad, la fiebre, que han creado ellos mismos, se incrementa. No podemos dejarnos llevar por mensajes efectistas.

Jos茅 Antonio Forcada 鈥 Presidente de ANENVAC

鈥淐uando sale el CEO de Pfizer y empieza a hablarnos de la tercera dosis se genera cierta inquietud, pero cuando adem谩s sale la ministra de Sanidad, la fiebre, que han creado ellos mismos, se incrementa. No podemos dejarnos llevar por mensajes efectistas, hay que dejar hablar a la ciencia y a los expertos鈥, se帽ala Forcada, que celebra las declaraciones de la ministra de Ciencia e Innovaci贸n, Diana Morant, matizando las palabras de Darias y asegurando que en Espa帽a no se piensa en una tercera dosis 鈥渕ientras la comunidad cient铆fica no tenga una evidencia cient铆fica clara de que es necesario鈥.

Actualmente es una posibilidad que se est谩 estudiando. Lo que habr谩 que conocer para tomar la decisi贸n es cu谩nto dura la inmunidad, y no solo en base a la producci贸n de anticuerpos, sino tambi茅n a otros posibles mecanismos de protecci贸n como la inmunidad celular. 鈥淎 medida que vayamos recabando m谩s datos y estudios, podremos decidir entonces si es necesario o no. Probablemente, m谩s que una inyecci贸n indiscriminada de la tercera dosis, haya que circunscribirlo a determinadas poblaciones de riesgo, por ejemplo personas inmunodeprimidas鈥, explica Forcada. No hay que perder de vista que la inmunidad puede ir perdi茅ndose y es mejor que nos anticipemos ahora a que las cosas nos sorprendan dentro de tres meses”, a帽ade Sol谩.

En este escenario, los expertos coinciden en que el debate de la tercera dosis no puede empa帽ar lo ya cient铆ficamente probado: que a煤n deben ponerse los dos pinchazos aquellas personas que no est谩n inmunizadas en un contexto todav铆a de transmisi贸n comunitaria importante en Espa帽a, y m谩s a煤n en los pa铆ses empobrecidos, que ven c贸mo crece la presi贸n para inocular el tercero mientras solo el 1% de su poblaci贸n ha recibido alguno. De ah铆 que la OMS haya pedido una pausa en la tercera dosis a los pa铆ses que dominan el suministro, pero que de momento ha sido deso铆da tanto por la Uni贸n Europea como por Estados Unidos.

Enlace relacionado ElDiario.es (15/08/2021).




Fuente: Sasmadrid.org