November 26, 2020
De parte de La Haine
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Muri贸 Diego, qu茅 m谩s se puede agregar. Las palabras son un sinsentido, estas mismas palabras que se escriben ahora, tambi茅n. Muri贸 el mismo d铆a que Fidel. Su gu铆a, su 鈥減adre鈥, como lo llamaba poni茅ndolo en el mismo escal贸n de trascendencia que a su viejo, Don Diego. El 25 de noviembre quedar谩 en la historia como el d铆a que partieron ambos, con cuatro a帽os de diferencia. El m谩s grande futbolista de todos los tiempos con 60 a帽os reci茅n cumplidos. El l铆der de la Revoluci贸n Cubana en 2016 a los 90.

Maradona y Castro, Castro y Maradona, dos s铆mbolos, ya mitos, que tienen reservado para ambos un lugar clave en la historia del siglo XX y lo que va del XXI. El futbolista comprometido con los problemas de su tiempo, que nunca olvid贸 sus or铆genes, ni el barro en que model贸 su personalidad, rebelde y contestaria, no asimilable para los c谩nones acad茅micos. El l铆der carism谩tico, el Quijote de la epopeya de Playa Gir贸n, el revolucionario que aprendi贸 de la derrota en el Moncada y venci贸 en la Sierra Maestra en un mundo de revoluciones truncas o siempre so帽adas pero nunca materializadas.

Maradona y Fidel Castro, en uno de sus tantos encuentros.

Fueron dos hombres que, como si se hubieran puesto de acuerdo en un gui帽o mutuo, caprichoso y c贸mplice, quedar谩n ligados para siempre por mucho m谩s que una fecha. Por el cari帽o y respeto que se prodigaron, por la esencia generosa y desintersada de una amistad que trascendi贸 las fronteras de Cuba y la Argentina. Una ligaz贸n que incluye al Che Guevara, s铆mbolo revolucionario de los pueblos que Diego llevaba tatuado en su brazo derecho, como a Fidel en su pantorrilla izquierda.

Se conocieron en La Habana en 1987 despu茅s del Mundial de M茅xico y cuando Maradona recibi贸 el premio al Mejor Deportista Latinoamericano del 鈥86. Una distinci贸n basada en la tradicional encuesta de la agencia de noticias cubana Prensa Latina.

Se acaba de ir un grande, pero un grande de veras, el m谩s grande futbolista de la historia en su dimensi贸n m煤tiple, en su car谩cter de hombre con principios 鈥 y por supuesto contradicciones, 驴qui茅n no las tiene?- que deja un legado, una marca indeleble en la historia del deporte mundial. Porque Diego siempre estaba donde un equipo argentino jugara, apoyando a qui茅n fuera, sin importarle la disciplina en que se presentara el pa铆s. Desde Los Pumas a las Leonas.

Adem谩s de su perfil de gran deportista, Maradona le entreg贸 una gran parte de su vida al compromiso con los oprimidos del mundo. En ese rol, fue incomparable trat谩ndose de un 铆cono sometido a esa maquinaria que es la industria del espect谩culo deportivo. Como personaje y m谩s all谩 de una cancha, fue (es) el deportista m谩s comprometido del mundo con las luchas populares, el antimperialismo y la Revoluci贸n Cubana. Su viaje en tren de Buenos Aires a Mar del Plata junto a los l铆deres latinoamericanos de entonces, su repudio al ALCA y a George W. Bush en la Argentina, lo acercan al legado de Fidel, su amigo, su segundo padre, el hombre que lo marc贸 como pocos, igual que Diego a todos nosotros.

El 16 de enero de 2015 le escribi贸 la 煤ltima carta al l铆der de la Revoluci贸n cubana desde Dubai. La editorial Acerc谩ndonos la reprodujo completa ayer. La relaci贸n estrecha entre ambos bien puede sintetizarse en una frase del m谩ximo 铆dolo deportivo argentino: 鈥淔idel, si algo he aprendido contigo a lo largo de a帽os de sincera y hermosa amistad, es que la lealtad no tiene precio, que un amigo vale m谩s que todo el oro del mundo, y que las ideas no se negocian鈥.

En la carta tambi茅n le contaba que sent铆a 鈥渙rgullo de ser portador, una vez m谩s, de tu mensaje, de tu eterna amistad y de tu preocupaci贸n por los problemas del mundo鈥. La relaci贸n entre Diego y Fidel se mantuvo durante casi treinta a帽os (1987-2016) y solo la interrumpi贸 la muerte del comandante, su comandante, como lo llamaba tambi茅n. Maradona vivi贸 en la isla casi cinco a帽os, entre 2000 y 2005, sometido a un tratamiento de desintoxicaci贸n de drogas. Uno de los lugares del mundo, junto a Villa Fiorito y N谩poles, que le marcaron en la piel y el coraz贸n el ritmo circadiano a su personalidad ind贸mita y plebeya.

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Fuente: Lahaine.org