October 7, 2021
De parte de ANRed
362 puntos de vista


Foto: Prensa Obrera.

El debate de la nueva Ley de Presupuesto 2022 puso sobre la mesa los fondos y partidas destinadas por el Estado nacional durante la segunda ola de la pandemia. La asistencia a las compa帽铆as fue mayor que al sector cooperativista que desarrollan actividades en barrios populares. Por Nicol谩s Salas, para ANRed.


Semanas atr谩s el oficialismo dio a conocer su propuesta de presupuesto 2022 donde, adem谩s de una proyecci贸n de gastos futuros, se fundamentan las erogaciones realizadas el a帽o pasado, principalmente a partir de la llamada 鈥渟egunda ola鈥 generado por la pandemia en curso.

M谩s all谩 de las discusiones en torno a la perspectiva de un presupuesto que, a priori, se muestra por dem谩s 鈥渁marrete鈥 en lo que hace a pol铆ticas sociales, lo cierto es que los n煤meros y estad铆sticas de gastos que se plasman respecto al a帽o en curso no hacen otra cosa que derribar una serie de mitos, entre ellos los concernientes a los planes sociales.

Casi desde el surgimiento del movimiento sociales a mediados de los 90麓 se construy贸 desde los grandes medios de comunicaci贸n un imaginario que sostiene que el dinero que pierde la clase media, por ejemplo, es el que se destina a los 鈥減iqueteros鈥, lo que repercute en los reclamos de como los de dejar de 鈥渟ubsidiar鈥 a la pobreza o terminar con los planes sociales.

Si se analiza, dentro del proyecto presupuestario, el cuadro 鈥淧aquete Covid/2da ola, ampliaci贸n de las pol铆ticas sociales y producci贸n y empleo- a帽o 2021鈥[1] puede verse el lugar marginal que ocupan los programas de empleo. Si hablamos del 鈥淧otenciar Trabajo鈥, el 煤nico masivo de los planes, el presupuesto total que se emple贸 representa el 0,2% del Producto Bruto Interno (PBI) con un gasto total de $83.500 millones 驴Cu谩ntas personas que trabajan en el cooperativismo se asiste? En total unas 950 mil que desempe帽an una multiplicidad de trabajos de la llamada Econom铆a Popular (zanjeos, barrido, reciclado, producci贸n de alimentos, construcci贸n, servicios alimentarios barriales, etc).

El cuadro proyectado no solo derriba el mito del gasto en planes que hace el Estado sino que expone al empresariado local, una clase habituada a alimentar el imaginario de 鈥渓os par谩sitos que viven del Estado鈥, 鈥渃horiplaneros鈥 y otras yerbas.

Reemplazando el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producci贸n (ATP), en noviembre de 2020 se cre贸 el programa de Recuperaci贸n Productiva (REPRO II), por el cual se otorg贸 un beneficio a cuenta del 鈥減ago de las remuneraciones a cargo de las y los empleadores adheridos al programa para sectores considerados como no cr铆ticos por un plazo de dos meses鈥.

Las transferencias por empleado/a fueron en aumento con el paso de los meses, llegando en mayo de este a帽o a girar partidas por hasta $22 mil por empleado/a. 驴Cu谩ntos fondos se enviaron? En concepto de 鈥渟alario complementario鈥 implic贸 unos 80.147, un 4% menos que el Potenciar Trabajo pero abarcando a menos de la mitad de trabajadores/as del programa de trabajo si se tiene en cuenta que la asistencia promedio anual del REPRO alcanz贸 a 420 mil personas.

Ahora bien, contemplando el segmento del REPRO II referido a la 鈥渆xenci贸n Contribuciones Patronales Sectores Cr铆ticos鈥 se le suman unos $14.400 millones. Esto no es todo, porque tambi茅n se giraron partidas por $11.774 millones a trav茅s del 鈥淔OGAR鈥 y 鈥淔ONDEP鈥, programas que se hicieron cargo de generar una l铆nea de cr茅dito, a tasa subsidiada por el Estado, destinada a la inversi贸n productiva para la compra de bienes de capital en los sectores industrial, agropecuario, comercio y de servicios. Est谩s distintas l铆neas implicaron m谩s del 0,2% del PBI argentino del 2021.

Para peor, el parasitarismo empresarial lleg贸 a tal punto que unos meses despu茅s de iniciada la pandemia se constat贸 que al menos 2000 empresas usaron los fondos girados por el Estado para jugar a la timba financiera. Los casos comprobados debieron devolver partidas correspondientes a las ATP que hab铆an usado para comprar d贸lares. A su vez, y ante la falta de control estatal, muchas compa帽铆as solo abonaron a los trabajadores los montos girados del subsidio reteniendo el aporte que les correspond铆a como empleadores.

Estos subsidios no necesariamente fueron a las PYMES o peque帽as empresas golpeadas por la pandemia sino que reforzaron las arcas econ贸micas de grandes grupos econ贸micos que solicitaron el subsidio como fue el caso de Volkswagen, Mercedes Benz, Techint, Clar铆n, entre otros. El caso del grupo medi谩tico fue de los m谩s resonantes ya que pidieron la asistencia al Estado cuando ven铆an de fugar 650 millones de d贸lares, y muchas de sus empresas, como Cablevisi贸n Holdings, mostraron un incremento en sus valores del 77 % desde el inicio de la cuarentena.

Estas estad铆sticas son acotadas y min煤sculas si se las compara con otros subsidios que el Estado gira regularmente al empresariado local, pero al menos demarcan un atisbo de la perversidad con la que se aborda el problema de la pobreza y la falta de trabajo en el pa铆s donde a las v铆ctimas (鈥渃horiplaneros鈥) pasan a ser victimarios, mientras los victimarios (鈥減laneros con guantes blancos鈥) son las v铆ctimas de una realidad que ellos mismos ayudaron y ayudan a construir.


Notas:

[1]  鈥淟ey de Presupuesto General de la Administraci贸n Nacional para el Ejercicio Fiscal del a帽o 2022鈥. Mi茅rcoles 15 de Septiembre de 2021. Ciudad Aut贸noma de Buenos Aires.





Fuente: Anred.org