December 21, 2022
De parte de Nodo50
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Escribe Juan Facundo Besson

Es universalmente reconocido -incluso por sus cr铆ticos- que el movimiento sindical argentino se ha destacado por la fortaleza de sus organizaciones. Esto fue consecuencia del reconocimiento a trav茅s de un r茅gimen jur铆dico que propend铆a a la estructuraci贸n de los trabajadores en organizaciones sindicales fuertes, de amplio 谩mbito de actuaci贸n geogr谩fico y comprensivas de todos los trabajadores de una actividad, desalentando su atomizaci贸n en peque帽as organizaciones sindicales cuya multiplicaci贸n conllevaba su debilidad, principalmente negocial. Este modelo fue consagrado en el Decreto-Ley 23852/45 (1945) y las Leyes 14.455 (1958), 20.615 (1973) y 23.551 (1988 y actualmente vigente); y que se pretendi贸 quebrar con el Decreto-Ley 9270 (1956), Decreto 969/66 (1966), Ley de facto 22.105 (1979) y Proyecto Mucci (1984).

Si entramos en un an谩lisis detallado, vemos que la columna vertebral de nuestro modelo sindical es la denominada personer铆a gremial, es decir, la organizaci贸n la m谩s representativa dentro de una actividad o sector de actividad tendr谩 derechos exclusivos, los cuales son:

a) Defender y representar ante el Estado y los empleadores los intereses individuales y colectivos de los trabajadores;

b) Participar en instituciones de planificaci贸n y control de conformidad con lo que dispongan las normas respectivas;

c) Intervenir en negociaciones colectivas y vigilar el cumplimiento de la normativa laboral y de seguridad social (quiz谩s la m谩s importante prerrogativa);

d) Colaborar con el Estado en el estudio y soluci贸n de los problemas de los trabajadores;

e) Constituir patrimonios de afectaci贸n que tendr谩n los mismos derechos que las cooperativas y mutualidades;

f) Administrar sus propias obras sociales y, seg煤n el caso, participar en la administraci贸n de las creadas por ley o por convenciones colectivas de trabajo.

Asimismo, cabe poner de relieve que en este modelo o sistema pueden existir o coexistir otros sindicatos que no tienen la denominada personer铆a gremial y son los que se identifican como los simplemente inscriptos o sindicatos con simple inscripci贸n, consagrando de esta forma el m谩s alto respeto a la libertad sindical. Estos dos tipos de asociaciones sindicales conviven entre s铆 y forman una especie de sistema de competencia por la representatividad. Ello implica que aquellas entidades que son simplemente inscriptas pueden adquirir la personer铆a gremial si logran demostrar que son m谩s representativas que la que ya la ha obtenido, y de esta forma garantizar objetivamente la posibilidad de disputar dentro de los criterios democr谩ticos la representaci贸n, en la negociaci贸n colectiva, de todo el universo de trabajadores de una rama o actividad.

Nuestro modelo implica que no hay restricciones para la creaci贸n de sindicatos ni para su proliferaci贸n. Por su parte, en el sector p煤blico, por ejemplo, act煤an dos grandes organizaciones sindicales de los trabajadores estatales a nivel nacional 鈥 Asociaci贸n de Trabajadores del Estado y Uni贸n del Personal Civil de la Naci贸n, conjuntamente con los otros sindicatos que agrupan espec铆ficamente a trabajadores de diferentes organismos y niveles de la Administraci贸n P煤blica. Todos ellos participan en la negociaci贸n colectiva para el sector p煤blico. En s铆ntesis, en nuestro pa铆s coexisten, en la pr谩ctica, dos sistemas sindicales: el del sector privado, con las caracter铆sticas propias e hist贸ricas que se le han dado al Modelo Sindical Argentino, basado en la de sindicato m谩s representativo, y el del sector p煤blico, apartado de ese modelo sindical y que podr铆amos denominar de pluralidad restringida.

Esta coexistencia de dos sistemas sindicales, uno en el sector privado y otro que funciona en el sector p煤blico, respetan los or铆genes y g茅nesis hist贸rica, social y cultural de los trabajadores de cada uno de dichos sectores, en una muestra palpable de la vigencia y respeto del principio de Libertad Sindical en la Argentina y que la posibilidad de cambio de un sistema o un modelo no es, ni puede ser, potestad del legislador, sino de los trabajadores.

Nacimiento del modelo sindical argentino

Tras la revoluci贸n nacionalista del 4 de junio de 1943, el Coronel Juan Domingo Per贸n comienza a ganarse un extraordinario protagonismo al hacerse cargo de un relegado, pero potencialmente muy aprovechable, Departamento Nacional del Trabajo. Taccone y Delfico se帽alan al respecto que: 鈥A fines de septiembre, el presidente Ram铆rez convoca a la Casa de Gobierno a altos jefes militares. La reuni贸n es informal. En un momento de la misma, Ram铆rez, dirigi茅ndose al ide贸logo del GOU, el coronel Per贸n, le pregunta: se帽or coronel, sus amigos le notan ausente del gobierno, 驴Qu茅 le agradar铆a ser si se le brindara alguna oportunidad?. Per贸n, sin vacilar, responde: Interventor del Departamento Nacional de Trabajo. Alfredo L贸pez en su 鈥淗istoria del Movimiento Obrero鈥, cuenta que se tom贸 la respuesta de Per贸n como una de sus tantas salidas. Pocos sab铆an que Per贸n, desde varios meses atr谩s, ven铆a reuni茅ndose con gran cantidad de dirigentes gremiales y hab铆a establecido a trav茅s de sus encuentros una serie de pautas a desarrollar en el campo social.鈥

Agregan Taccone y Delfico que el por entonces presidente Ram铆rez acept贸 la 鈥渂roma鈥 de Per贸n y lo nombr贸 interventor en el Departamento Nacional del Trabajo. A partir de all铆, Per贸n acelera a煤n m谩s sus contactos con los dirigentes sindicales. Sus conversaciones lo llevan a comprender que el primer paso a dar es el de hacer cumplir las leyes ya vigentes. Cuando se lanza en pr谩ctica esta decisi贸n se encuentra con que en el departamento no existe personal 鈥搉i por conocimientos ni por cantidad鈥 capaz de instrumentar el cumplimiento de las mismas. 

El 27 de octubre de 1943 Per贸n asume el cargo de Presidente del Departamento Nacional del Trabajo. Es a partir de ah铆 que anuncia claramente que se propone dar a su gesti贸n cierto sentido pol铆tico, y que le inquietan los problemas sociales del Pueblo. En la elaboraci贸n del plan, Per贸n le hab铆a dedicado preferentemente atenci贸n al tema social. Desde su perspectiva hab铆a comprendido con claridad que el mundo se aprestaba a iniciar un nuevo ciclo que 茅l define como La Hora de los Pueblos.

Antes de terminar el a帽o 43, el 2 de diciembre se crea la Secretaria de Trabajo y Previsi贸n. Ese d铆a Per贸n le habla al pa铆s. Es su primer mensaje se帽alando que: 鈥La agitaci贸n de las masas es un efecto de la injusticia social. El remedio no est谩 en enga帽arlas o someterlas por la fuerza, sino en hacerles justicia. La injusticia es m谩s irritante aun cuando se nace y se trabaja en un pa铆s inmensamente rico, porque entonces resulta intolerable soportar la miseria en medio de la abundancia鈥 Si el capital no se humaniza el futuro del pa铆s ser谩 muy dif铆cil. El trabajo no debe ser considerado como una mercanc铆a porque representa la actitud m谩s digna de la actividad humana en el proceso hist贸rico de la humanidad. La mejor distribuci贸n de la riqueza social afirmar谩 la prosperidad creciente de la Patria.鈥  

En su derrotero al frente de la mencionada Secretar铆a, Per贸n va edificando una revoluci贸n arm贸nica cimentada en la concertaci贸n y colaboraci贸n entre los diferentes sectores sociales, esto se ver谩 reflejado en el n煤mero de convenios colectivos concertados, la creaci贸n del Consejo Nacional de Posguerra y otros programas e instituciones estatales que dan cuenta de esa Comunidad Organizada en constante evoluci贸n. En su gesti贸n se sancionaron ciento veintitr茅s decretos leyes, entre los cuales podemos citar: las modificaciones a favor de los trabajadores en la ley 9688 sobre accidentes de trabajo, pago de salario de los d铆as feriados, vacaciones anuales pagas, la creaci贸n de Estatutos y reglamentaciones del trabajo, puesta en pr谩ctica de jubilaciones y pensiones civiles para el grueso de los trabajadores, que llegaban a la ancianidad sin protecci贸n; tambi茅n la creaci贸n del Estatuto del Pe贸n Rural que hasta ese momento ten铆a menos derechos que un siervo de la gleba, la creaci贸n del Instituto Nacional de Remuneraciones que permite la formaci贸n de un salario Vital M铆nimo y B谩sico y el pago de un sueldo anual complementario o aguinaldo, entre otros.

Mientras Per贸n constru铆a junto con los trabajadores la Nueva Argentina, la oligarqu铆a y sus personeros partidarios hab铆an creado el mito de que el justicialismo se habr铆a sustentado en los trabajadores recientemente urbanizados y todav铆a sujetos a un esquema mental tradicionalista 鈥揷on su necesidad 鈥渁rcaica鈥 de ser conducidos por un caudillo鈥. Este comenz贸 a ser demolido desde bases f谩cticas por el trabajo de Murmis y Portantiero, y hoy ya no hay quien lo defienda en la Academia. En respuesta a estos intentos de desprestigio por su obra y amparado en su indiscutible condici贸n de conductor mayoritario, Per贸n logra el vuelco de casi la totalidad del sector trabajador al justicialismo que se constata a partir de 1946, coincidentemente con un enorme impulso a la sindicalizaci贸n, que en un par de a帽os llega hasta un 90% de los trabajadores.

En ese marco de realizaciones se presenta una reglamentaci贸n que deroga el inoperante decreto-ley 2669/43, con el dictado del decreto-ley 23.852/45, el cual tuvo vigencia para todo el 谩mbito nacional. Esta norma ser铆a fruto directo de los combates y luchas libradas por los trabajadores. El camino recorrido desde la ilicitud del sindicato a su admisi贸n como sujeto de derechos espec铆ficos, se reflej贸 en el edificio legal levantado, palmo a palmo, por el esfuerzo de la clase obrera. 

Es reci茅n a partir de la cosmovisi贸n justicialista que se le otorga significativa importancia a los sindicatos, a los cuales los consideraba como instituciones esenciales para su proyecto comunitario. En este sentido, dentro del ideario justicialista son consideradas como organizaciones libres del pueblo donde la acci贸n del gobierno no tendr铆a como fin tutelarlas ni integrarlas al aparato estatal como promov铆an las doctrinas fascistas, sino muy por el contrario: garantizar y potenciar su propio proceso de autoorganizaci贸n mediante la menor intervenci贸n posible del sector p煤blico sobre ellas.

Otros elementos constitutivos del modelo sindical argentino

Es err贸neo pensar que el modelo sindical argentino se agota solo en prescripciones normativas, es mucho m谩s que eso. Si nos tomamos el trabajo de revisar el sinn煤mero de realizaciones provenientes del mundo sindical, las cuales fueron acompa帽adas y reconocidas desde el Gobierno Justicialista, nos encontramos con la representaci贸n en el lugar de trabajo, los agregados obreros en el servicio exterior de la Naci贸n y la experiencia de la integraci贸n de los Pueblos a trav茅s de la ATLAS, entre otras experiencias nacidas desde el mundo del trabajo y acompa帽adas por Per贸n. Es por ello que me parece fundamental hacer un breve comentario de cada uno de estos elementos constitutivos de nuestro modelo sindical.

Representaci贸n en el lugar de trabajo: Per贸n sanciona el decreto-ley n潞 23.852/45, otorgando a las asociaciones con personer铆a gremial el derecho de 鈥contribuir a la vigilancia en el cumplimiento de la legislaci贸n del trabajo鈥 y a los obreros el derecho a peticionar a sus empleadores 鈥por s铆 o por intermedio de sus representantes鈥. Es a partir de estos postulados que naci贸 la representaci贸n directa en los lugares de trabajo, ya que era expresi贸n de las necesidades de las bases. En este marco, el surgimiento y la consolidaci贸n de instancias de representaci贸n de los trabajadores en los establecimientos laborales se evidenci贸 en los convenios colectivos firmados en esa 茅poca, que conten铆an cl谩usulas que garantizaban el reconocimiento de las comisiones y aseguraban a los delegados la estabilidad en su empleo tanto durante como despu茅s del ejercicio de sus funciones. En este sentido, jugaron un papel decisivo para promover un grado tan elevado de afiliaci贸n en un per铆odo tan corto y permitieron comenzar a garantizar una efectiva aplicaci贸n de la legislaci贸n laboral, y de los acuerdos colectivos firmados por los sindicatos, estableciendo un canal directo y continuo de comunicaci贸n entre las organizaciones sindicales y los trabajadores.

Agregados obreros: La C.G.T. que hab铆a creado en 1947 el Departamento Internacional a cargo del sindicalista Antonio Valerga, ocup谩ndose al comienzo de organizar la presencia de las delegaciones obreras en las asambleas anuales de la Organizaci贸n Internacional del Trabajo (OIT) decide incorporarse en el servicio exterior de la Naci贸n mediante la ley 12.591, que crea el cargo de agregado obrero y el Curso de Elevaci贸n Cultural Superior para capacitaci贸n de los mismos.

En orden a lo se帽alado, es menester se帽alar que los Agregados Obreros fueron quienes generaron una red de relaciones con sindicalistas latinoamericanos que contrarios a los intereses hegem贸nicos del sindicalismo norteamericano y comunista ve铆an en el Justicialismo una acogida favorable. A esto se le agrega la negativa del sindicalismo estadounidense de incluir en su esquema 鈥減anamericano鈥 al movimiento obrero argentino, por resistirse 茅ste a aceptar el 鈥渕onro铆smo sindical鈥 de aquel, en raz贸n de ello la C.G.T. decidi贸 impulsar su propio proyecto de unidad obrera latinoamericana.

Los agregados obreros estaban formados en el manejo dial茅ctico de las consignas populares y de reivindicaci贸n social, el cual ten铆a como misi贸n tomar contacto con los grupos sindicales y, particularmente, llevar a cabo acciones de persuasi贸n destinadas a difundir las consignas fundamentales del 禄justicialismo禄 en el marco de la guerra fr铆a. Se帽ala Quijada al respecto: 鈥鈥stuvo imbuida de un contenido marcadamente antinorteamericano, que s贸lo fue suavizado a finales de 1953, cuando las relaciones entre ambos pa铆ses mejoraron debido al cambio de pol铆tica hacia la Argentina que puso en marcha la nueva administraci贸n Eisenhower.鈥

Los agregados obreros formaban parte de la estrategia gubernamental para tener presencia internacional a trav茅s de los sindicatos y reducir el aislamiento derivado del enfoque panamericanista del gobierno norteamericano, que resist铆a la perspectiva de la tercera posici贸n del gobierno peronista. 

Asociaci贸n de Trabajadores Latinoamericanos Sindicalistas (A.T.L.A.S.): fue el primer intento de crear una central obrera internacional formada exclusivamente por sindicatos latinoamericanos y totalmente independiente de las otras centrales existentes de los dos bloques hegem贸nicos. Por ello A.T.L.A.S. intent贸 atacar los problemas concretos de los trabajadores del continente, tratando de no subordinar los mismos a cuestiones estrictamente visiones ideol贸gicas. Fue as铆 que breg贸 por los derechos de los campesinos, los ind铆genas, los negros y las mujeres, como tambi茅n busc贸 que los gobiernos de la regi贸n estableciesen una legislaci贸n que protegiese a los obreros de los abusos del capital.

Es la experiencia de la A.T.L.A.S., m谩s all谩 del corto periodo de existencia, un ejemplo de integraci贸n desde los pueblos, fue la expresi贸n de la visi贸n continentalista que propon铆a la Tercera Posici贸n y que hoy se torna necesario reivindicar si pretendemos volver a alcanzar un horizonte de Patria Justa, Libre y Soberana en el concierto de los pa铆ses hermanos latinoamericanos.




Fuente: Revistazoom.com.ar