January 8, 2023
De parte de Briega
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Los llamados gen茅ricamente ateneos populares (ateneos del pueblo y para el pueblo) que pod铆an tener diferentes nombres, compart铆an el objetivo com煤n de hacer llegar la cultura a los colectivos de menor poder adquisitivo. Utilizaban para ello diferentes recursos: clases, lecturas, conferencias, excursiones, conciertos, recitales y representaciones teatrales; por eso, las primeras necesidades que ten铆an era conseguir un local en el que poder llevar a cabo esas actividades y organizar una biblioteca circulante, con el fin de que la lectura pudiera traspasar las paredes del ateneo y extenderse a los hogares.

El 12 de diciembre de 1937, las Centurias de la Falange Espa帽ola Tradicionalista y de las JONS desfilaron desde la zona mar铆tima hasta el edificio que hab铆a sido sede del Ateneo Popular de Santander, en la esquina entre las calles Pedrueca y G贸mez Ore帽a, para inaugurar en 茅l su cuartel general.

Se cerraba as铆 el movimiento atene铆sta popular que hab铆a nacido en Santander en 1910 con la fundaci贸n de la Asociaci贸n Ateneo Popular, al que seguir铆a el Ateneo Popular de Santander, quince a帽os despu茅s del anterior, y cuatro a帽os m谩s tarde el Ateneo Obrero de Santander abr铆a sus puertas en el Centro Obrero, sede de la Federaci贸n Local de Sindicatos (CNT).

Inspirados por estas experiencias, tres pueblos del ayuntamiento santanderino abrir铆an tambi茅n ateneos. El primero fue el Ateneo Popular de Monte, en julio de 1930. Al que siguieron el Ateneo de Divulgaci贸n Social de San Rom谩n de la Llanilla, en mayo de 1933, y el Ateneo Cultural de Cueto en diciembre del mismo a帽o.

Se trata de un total de seis instituciones que se crearon para facilitar a las clases populares el acceso a la cultura, tal como la define el Diccionario de la Real Academia, conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio cr铆tico. Y esa capacidad de formarse su propia opini贸n era precisamente lo que no gustaba a las autoridades econ贸micas, religiosas y militares, por lo que pusieron todos los obst谩culos posibles para entorpecer el normal progreso de estos ateneos.

Mari虂a Dinten en el Ateneo Popular con Jesu虂s Estefani虂a el 08-01-1929. Foto Fernando Vierna

En este sentido, el primero fue la excepci贸n, debido a que su origen estaba en una burgues铆a paternalista que en esa 茅poca se hab铆a volcado en colectivos como los obreros industriales, los labradores o los pescadores, a trav茅s de los sindicatos cat贸licos, las cooperativas agrarias o los p贸sitos pesqueros. La presencia burguesa en este primer ateneo, se puede comprobar repasando algunos nombres de la primera directiva: Jos茅 Rioja, director de la Estaci贸n de Biolog铆a Mar铆tima; el farmac茅utico Ernesto del Castillo Bordenave, Jos茅 del R铆o, Pick, poeta y periodista de prestigio, o el m茅dico Javier de Hoyos Marfor铆. Sin embargo, la creaci贸n del burgu茅s Ateneo de Santander, en 1914, fue inmediatamente reconocida por los atene铆stas populares como un peligro para la subsistencia de su Asociaci贸n, que, efectivamente, fue apag谩ndose paulatinamente hasta su liquidaci贸n a finales de 1917.

El paternalismo segu铆a vigente en 1925, cuando se fund贸 el Ateneo Popular de Santander, a pesar de lo cual, como en esta ocasi贸n fue el Ateneo de Santander el que vio el peligro desde el principio, el nuevo Ateneo padeci贸 durante los primeros meses el boicot y la difamaci贸n de algunos individuos, lo que oblig贸 a su tercer presidente, el escritor Manuel Llano, a publicar un comunicado en el que desment铆a los rumores y falsas noticias que circulaban por los mentideros de la ciudad. A partir de entonces hubo algunos roces con ciertos personajes de la ciudad, incluso crisis internas, pero lleg贸 a realizar una labor pedag贸gica y social tan notable, que ha sido, sin lugar a dudas, la instituci贸n privada cultural de este tipo m谩s importante que ha existido en Santander. La ense帽anza de varias asignaturas, idiomas y habilidades, en cursos que se extend铆an de oto帽o a primavera, constitu铆an la espina dorsal de su funci贸n educativa. Adem谩s, a lo largo del a帽o se pod铆an impartir cursillos intensivos de otras materias o ciclos de conferencias, ofrecidos por profesionales de diferentes 谩mbitos, que ampliaban el conocimiento de los asistentes. Por sus aulas pasaron, entre otros, el tip贸grafo Gonzalo Bedia, la violinista Mar铆a Dinten, la poetisa M陋 Ascensi贸n Fresnedo, el poeta Jos茅 Hierro, el arquitecto Domingo Indalecio Lastra, el librero anarquista Urano Macho, el escultor Francisco Rodr铆guez Asensio, el periodista Ram贸n San Juan o el pintor y ceramista Miguel V谩zquez.

El ejemplo de esta tarea pedag贸gica, fue la que llev贸 a la creaci贸n de los siguientes ateneos santanderinos. El primero de ellos, el Ateneo Obrero de Santander, fue fundado, entre otros, por socios del Popular con mayor conciencia de clase, y ofrec铆a una instrucci贸n con m谩s sentido proletario. Establecido en el interior del Centro Obrero, brindaba su apoyo a diferentes iniciativas en defensa de los derechos de los trabajadores, de la justicia social o de la libertad de expresi贸n, opini贸n o conciencia; logrando como recompensa habitual la clausura de su local en distintas ocasiones. A pesar de su relaci贸n estrecha con el mundo anarcosindicalista local, no se le puede considerar realmente de ese 谩mbito, ya que, a pesar de que una de las principales caracter铆sticas de estos, como de todas las organizaciones libertarias, era la estructura horizontal, lo que inclu铆a a los 贸rganos de gesti贸n, han trascendido algunos nombres de sus gestores que no pertenec铆an a ese 谩mbito.

Puede que estuviera m谩s relacionado con el anarquismo el Ateneo de Divulgaci贸n Social de San Rom谩n de la Llanilla, ya que la expresi贸n 芦de Divulgaci贸n Social禄 se us贸 en los primeros ateneos libertarios para tratar de evitar las dificultades que planteaban las autoridades y las fuerzas vivas del conservadurismo. En el caso de San Rom谩n, se dio la circunstancia de que uno de los vecinos m谩s activos en cuestiones educativas y sociales, el delegado de la Federaci贸n Comarcal del Norte, de la CNT, Jos茅 Guti茅rrez Cay贸n, es posible que fuera tambi茅n responsable de la creaci贸n del ateneo. Por eso, la creaci贸n de este Ateneo supuso la aparici贸n de un nuevo objetivo de los ataques del clero y los antirrepublicanos, que ya padec铆a la Escuela del pueblo por la evoluci贸n que hab铆a supuesto para la ense帽anza primaria la pol铆tica educativa republicana. No hay que olvidar que uno de los sobrenombres que se ha dado a la II Rep煤blica espa帽ola, fue el de Rep煤blica de los maestros.

Los ateneos de los pueblos reprodujeron el inter茅s en la creaci贸n de bibliotecas circulantes, como forma de propagar el crecimiento personal de sus socios. Tambi茅n asumieron responsabilidades que deber铆an haberse resuelto desde las instituciones pol铆ticas. Del mismo modo que el Ateneo Popular, al llegar la II Rep煤blica cedi贸 sus aulas para instalar en ellas tres m贸dulos de p谩rvulos que carec铆an de locales adecuados, el Ateneo Popular de Monte cre贸 una 芦Asociaci贸n de Amigos del Ni帽o禄 para que los derechos de la infancia en el pueblo fueran una realidad, y posteriormente una 芦Cantina Escolar禄, para garantizar una adecuada alimentaci贸n en las primeras etapas del crecimiento. Su sola creaci贸n fue motivo para la oposici贸n frontal del cura del pueblo, que inici贸 una campa帽a de descr茅dito. Los directivos del Ateneo pretendieron aproximar posturas invitando a dos sacerdotes, Jes煤s Carvallo y Pedro Santiago Camporredondo, a que dieran unas conferencias, pero una orden del obispo Jos茅 Eguino y Trecu (apodado El Bueno) se lo impidi贸. No contento con ello, el p谩rroco tambi茅n prohibi贸 a los alumnos del Ateneo asistir a misa, pero esa medida no asust贸 a los vecinos, y al final de enero de 1931, seis meses despu茅s de su fundaci贸n, ten铆a 110 socios.

Sede del Ateneo Popular de Monte en la actualidad. Foto Fernando Vierna

Por un art铆culo de Urano Macho, sabemos que en febrero de 1936 el Ateneo Cultural de Cueto ten铆a 300 socios, entre hombres y mujeres, una biblioteca circulante con unos mil ejemplares y se impart铆a clase de Estudios Primarios. Precisamente la llegada a Cueto de tres maestros republicanos: Eulalia Nistal, Miguel Mor谩n y Emiliano G. Barriuso, poco despu茅s de la fundaci贸n del Ateneo, sumado a la existencia en el pueblo de una Sociedad de Amigos de la Escuela y de la Instrucci贸n Popular, muy comprometida con su labor, pero con buenas relaciones con los religiosos de la zona, facilit贸 la convivencia. Meses despu茅s, cuando la Guerra Civil hab铆a interrumpido el normal desarrollo de sus actividades, este ateneo supo reinventarse y realizar una labor social prioritaria en aquellas circunstancias, como ceder sus instalaciones para labores de beneficencia o las visitas de su Cuadro Art铆stico a los Bancos de Sangre de la ciudad, para aliviar las penas de los que estaban all铆 ingresados.

El inicio de la Guerra Civil en julio de 1936 supuso el fin de la actividad en todos estos ateneos. Muchos socios se incorporaron a las milicias, la vida civil cambi贸 y se fueron vaciando las sedes atene铆stas. En algunos casos siguieron funcionando los Cuadros Art铆sticos (grupos de teatro) que extendieron su actividad por varios ayuntamientos contribuyendo decisivamente a alejar de la mente de los vecinos las penas de la guerra.

Tras la ca铆a de Santander, el franquismo trat贸 de borrar el recuerdo de estos ateneos. A sus socios se les catalog贸 como enemigos del nuevo r茅gimen. Las bibliotecas fueron incautadas, saqueadas o incendiadas. Y sus sedes fueron dedicadas a actividades m谩s propias del nacional-catolicismo.




Fuente: Briega.org