February 10, 2021
De parte de La Haine
112 puntos de vista


El pasado 25 de enero, convocada por diversas organizaciones de pensionistas de todo el estado, tuvo lugar una importante movilizaci贸n con un amplio seguimiento en todo el Estado, aunque la pandemia provoc贸 que en algunas localidades se sustituyeran las concentraciones por entregas de firma o acciones en las redes sociales. A pesar de estos condicionantes, la respuesta fue masiva y extensa, con amplios apoyos sociales y fuerte repercusi贸n en la opini贸n p煤blica.

Como reacci贸n a las movilizaciones, el ministro Escriv谩 se ha prodigado en apariciones p煤blicas, para contrarrestar la creciente contestaci贸n a sus planes. En ellas, evit贸 mencionar en todo momento el plan de privatizaci贸n encubierta, empresa a empresa, que contiene la recomendaci贸n 16 del Pacto de Toledo y que de hecho es el verdadero n煤cleo de la reforma que propone. Tampoco el entrevistador (de una empresa privada) realiz贸 una sola pregunta sobre el tema, a pesar de que la puesta en marcha de esa privatizaci贸n v铆a convenios de empresa, supondr谩 el desdoblamiento de las pensiones en un sistema mixto p煤blico-privado, desviando las cotizaciones de la Seguridad Social, lo que traer谩 como consecuencia el empobrecimiento de las pensiones p煤blicas y la destrucci贸n de la solidaridad del actual sistema de pensiones entre territorios, sectores econ贸micos, tama帽o de las empresas, g茅nero y generaciones, provocando m谩s desigualdades.

Se pretende ocultar este grave proyecto, desplegando un enorme bombardeo medi谩tico para tratar de blanquear el contenido del Pacto de Toledo, y que el debate se centre en si el gobierno se propone o no, alargar a 35 a帽os los a帽os computados. Llevan meses lanzando globos sonda en este sentido, intentando que el problema de la privatizaci贸n de las pensiones est茅 en el primer plano del debate. Ahora el ministro niega esa iniciativa para tratar de desactivar la movilizaci贸n y contestaci贸n creciente. Es el viejo juego de amenazar con lo peor (35 a帽os) para que nos conformemos con alivio con lo que tambi茅n es malo (25 a帽os) y posibilite adem谩s que algunos saquen pecho por ello. Pero Sr. Ministro, ni 35, ni los 25 a帽os actualmente aprobados. En ambos casos son demasiados a帽os, dados el paro y la precariedad en el empleo existentes en Espa帽a. 

Ante otra de las reivindicaciones fundamentales del movimiento pensionista, el cierre de la brecha de g茅nero, el gobierno ha aprobado ahora el Real Decreto-ley 3/2021 por el que reducen solo en 35鈧 al mes una diferencia que de media sobrepasa los 400鈧 al mes. Y respecto a la revalorizaci贸n de las pensiones, argumenta que ahora se revalorizar谩n, pero evita decir c贸mo, mientras que en el Pacto de Toledo se recupera la idea de cambiar el indicador del coste de la vida por el de ingresos de la seguridad social; ingresos que se quieren recortar con la contribuci贸n a los fondos privados de empresa, lo que arrastrar谩 hacia abajo la revalorizaci贸n de las pensiones.

No nos extra帽an las actuaciones de Jos茅 M. Escriv谩, un ministro que viene de servir al sector financiero y en cuyo curr铆culum consta haber sido Jefe Director del Servicio de Estudios y Director General del 脕rea de Finanzas P煤blicas del BBVA (2004-12), Director para las Am茅ricas del Bco. Internacional de Pagos de Basilea (2012-14) o Presidente de la AIREF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, 2014-20) nombrado por M. Rajoy.

Tampoco nos sorprende el comportamiento respecto a nuestro movimiento y reivindicaciones, de algunos medios de comunicaci贸n que son en parte propiedad de los bancos que van a ser los grandes beneficiarios de la privatizaci贸n de las pensiones. Y es que el proyecto de empobrecer y privatizar las pensiones p煤blicas no es un fen贸meno irremediable ca铆do del cielo, sino que responde a unos intereses concretos, principalmente del poder financiero que, aunque cambien los gobiernos, mantiene una presi贸n de fondo que persiste e intenta arrebatar derechos a la ciudadan铆a, empobreci茅ndola en beneficio de una minor铆a. La ofensiva privatizadora no se da solo en el campo de las pensiones p煤blicas, sino que tambi茅n promueve la privatizaci贸n de la sanidad p煤blica o de las residencias de personas de edad avanzada, tratando de que la gesti贸n de los servicios p煤blicos quede en manos de fondos de inversi贸n especulativos, m谩s preocupados por los beneficios empresariales que por el bienestar de las personas. Las tr谩gicas consecuencias de este proceso privatizador las estamos viendo con la pandemia.

Hemos de parar la ofensiva programada y constante de los grandes grupos financieros para hacerse con la gesti贸n y utilizaci贸n en su beneficio del gran pastel que suponen las cotizaciones de la clase trabajadora. Solo la movilizaci贸n y la presi贸n social puede lograr que el gobierno oiga la voz de la ciudadan铆a trabajadora en defensa de sus derechos, y descarte empobrecer y privatizar las pensiones p煤blicas, que son un derecho b谩sico, de hoy y de ma帽ana, de toda la gente trabajadora.

El gobierno de coalici贸n (PSOE-UP), las patronales (CEOE, CEPIME, 鈥) y los sindicatos (CCOO, UGT, 鈥) tienen una gran responsabilidad en la manera en que se resuelva este ataque a las pensiones.

Es preciso que, en el Parlamento Espa帽ol, los parlamentarios progresistas se posicionen en contra de los planes de pensiones privadas de empresa, que son un intento de romper con el actual sistema p煤blico de pensiones, de reparto y basado en la solidaridad entre generaciones; m谩s en concreto, es necesario que esos parlamentarios voten en contra de las desgravaciones fiscales espec铆ficas a esos planes, cuando esa propuesta se presente en el Parlamento.

Tambi茅n es preciso que los dos grandes sindicatos estatales, CCOO y UGT, presionen a la patronal (CEOE y CEPYME) y sobre todo al gobierno, para que no acepten esos planes privatizadores de las pensiones. Adem谩s, consideramos que todos los sindicatos deben presionar en los centros de trabajo para conseguir que esos planes no se aprueben en los convenios colectivos.

En esta situaci贸n el movimiento de pensionistas sigue decidido a mantener una lucha conjunta y continuada en defensa del sistema p煤blico de pensiones. El 25 de enero ha significado un punto y seguido en una campa帽a de largo recorrido que continuar谩 y se acrecentar谩 cuando las condiciones sanitarias lo permitan. Seguiremos firmemente unidos contra el Pacto de Toledo, continuaremos poniendo en el centro del debate de este pa铆s la denuncia del intento de privatizar las cotizaciones y el ataque a las pensiones p煤blicas actuales y futuras. En este sentido convocamos conjuntamente una nueva jornada de movilizaci贸n para el 1 de marzo, en la que, a una semana del 8 de marzo, pondremos especial 茅nfasis en la poca diligencia con que se est谩 abordando la grave brecha de g茅nero. No vamos a permitir que se invisibilice la situaci贸n de grave discriminaci贸n de casi 5 millones de mujeres jubiladas ni que se manipule con medidas claramente insuficientes.

Fuente




Fuente: Lahaine.org